back to top

Ar/Tv Trans: La primera cooperativa teatral formada por trans

Son más de 20 personas trans que eligieron contar su historia a través del teatro. Crearon una cooperativa para buscar una salida laboral y rechazar el estigma. El arte para ser y sanar.

publicado

El promedio de vida de las personas trans es de 35 años.

El primer logro de Daniela Ruiz es tener más de 35 años, el promedio de vida que tiene una persona trans. Sobrevivió. Este dato no tiene censos oficiales que lo avalen, pero alcanza con preguntarles por sus amigas, con ver una foto de hace unos años, y preguntar por ellas: "muerta, muerta, desaparecida, viva, muerta" describe Ruiz. Como la mayoría de las chicas, Daniela tuvo que huir de la violencia familiar: se fue de su Salta natal hacia Buenos Aires. Ya en la capital argentina fue víctima de discriminación y agresión policial. Terminó como la mayoría de ellas: ejerciendo la prostitución. Pero Daniela aspiraba a más. Quería vivir. Conoció a su actual marido y hoy llevan adelante juntos su propia florería. Pudo estudiar en las mejores escuelas de danza y teatro. ¿Para qué? Para que en los castings le ofrezcan el papel de prostituta o bufón de la obra. En ese recorrido encontró a otras actrices trans en la misma situación. "Decidimos juntarnos porque siendo más teníamos más fuerza", dice. Esa voz colectiva no solo quería actuar, también quería encontrar alternativas laborales y ponerle voz propia a una comunidad invisivilizada. El objetivo no era divertir al público con roles llenos de prejuicio; ellas querían contar una historia, sus historias.. Así comenzaron la que hoy es la primera cooperativa de arte teatral formada por identidades trans en Latinoamérica: Ar/Tv Trans.

El llanto travesti que vino a la capital con ilusiones y fue violado y prostituido se vuelve manifiesto, una biografía.

Ph: Fabio Marcelo Sirello - Obra: 'Hotel Golondrina'

“Si una pieza de hotel a cualquiera se la cobran $100, a mí, por negra, petisa travesti y provinciana me sale $500”, cuenta Daniela. Eso pasaba en el Hotel Gondolin, el primer refugio de las chicas llegadas el interior. Con una infraestructura hostil y sin recursos, el lugar era un infierno en medio de una ciudad que las consumía. Las chicas tomaron el hotel y lo gestionaron. Basada en esa historia real nace “Hotel Golondrina”, primera obra de la Cooperativa escrita y dirigida por Ruiz.

Vea este vídeo en Youtube

youtube.com

Teaser 'Hotel Golondrina' con puesta de Christian Nieves.

En 2014 la obra fue declarada de interés por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires por su promoción y defensa de los Derechos Humanos. Desde 2012, en Argentina existe una ley de identidad de género que permite a las personas trans obtener sus documentos con el nombre y género con que se auto-perciben. Recién este año se reglamentó el artículo 11 de dicha ley, que garantiza el acceso a la salud. La ley 26.743 es la primera del mundo que no patologiza la condición trans.

Pero como bien planteó en su momento la activista y artista de performance Effy Beth: "cuando voy a una entrevista yo me pienso Trans. Mido 1.80, tengo espalda ancha, no tengo tetas, por el desarrollo de la testosterona tengo pelitos que el láser no me va poder quitar, hay pequeños o grandes indicios que en su conjunto no me van a proteger de alguien transfóbico". Entonces por más leyes que existan, estas deben ser acompañadas por un cambio en el pensamiento de toda la sociedad.

Si había monólogos del pene y de la vagina, ellas sabían que faltaba la mirada sobre sus cuerpos: ‘Monólogos de las tetas con pene’

Esta fue la segunda puesta de Ar/Tv y aportó lo que le faltaba al logro legal: una voz en el cotidiano. Esta es una mirada propia que comparte sus cuerpos no para que las consuman como prostitutas sino para que comprendan sus historias.

Alessandra Babino es la más grande en edad (poco recomendado decirle "vieja", ya que va responder con su lengua filosa) y sobre ese eje se divierte. Cuenta con gracia temas que no dan nada de risa, como por ejemplo que ella es una de las pocas trans vivas de su edad. Habla de sus tetas, de cuando para tenerlas, como no tenían ni plata para prótesis ni acceso a los medios de salud, se inyectaban aceite siliconado para aviones. Que si en las primeras semanas se movían el aceite podía irse a otras partes del cuerpo y matarlas. De cómo les quedaban bultos y se les corrían hasta depositarse en los talones. Y nada de anestesia, médico ni hospital, todo en una casa de villa y luego salir corriendo de ahí sin recordar ese nombre ni esa dirección. Tampoco nada de tristeza; ella ya tenía sus pechos, esa credencial para entrar al mundo femenino. Y las muestra con orgullo: "ellas son Queca y Gada… ¡Qué cagada!". Las monologuistas hablan de ese gran tabú que es el pene de las feminidades trans, ese miembro que luego es el que más solicitan los clientes que las consumen en roles prostibulares . Cuentan cómo algunas se consideran mujer y otras travestis. Dicen: "Soy mi propia creación".

La autopercepción será transgénero, transexual, travesti o como cada una lo sienta. Como paragua para denominarse está la palabra trans.

TV también es una manera de decir 'travesti' en su jerga, de ahí viene la fusión Ar/TV del nombre. Es que ellas tienen un lenguaje muy propio que revelan y nos comparten a través de sus monólogos. Cuando hablan de "el teje" están hablando de "la situación", si sos muy hermosa sos una "fuego" y si no lo, "sos un loco", y así ellas revelan su intimidad en cuerpo, sangre, carne y silicona: "Resulta que apareció la fuego y me dijo que yo era un loco y tremendo teje se armó". Antes de salir a escena se las puede ver rezándole a un Dios que parece haberlas olvidado, pero ellas lo perdonan y todavía lo quieren. En estos monólogos nadie se confiesa, ellas comparten su mundo.

El público las escucha y estalla en carcajadas, pero a la salida una chica con look muy activista le comenta a otra: "Che… ¿de qué nos reímos? Ellas se están muriendo". Y Daniela sabe que ese es el objetivo; eso, que si lo contaran desde la victimización no llegaría, en esas noches se va metiendo en la mente de quienes solo querían reírse y ahora conocen su vía crucis. Daniela lo sabe mientras da cuenta de la silicona de avión que alguna vez se inyectó (cadera, cola, mentón, pantorrillas, frente y busto) y ahora le ocasiona artritis. Y se ríe, ellas siempre se ríen.

Federico García Lorca... y travesti.

Ph: Fabio Marcelo Sirello - Obra: 'La casa de Bernarda Alba'

La tercera obra fue un crecimiento y apuesta más grande, las integrantes de la cooperativa ahora serían esas mujeres que imaginó Lorca en "La casa de Bernarda Alba". Para el estreno Daniela dijo en los medios locales: "Elegimos nada menos que la obra de un puto que lo mataron por puto, y que permite liberar a las actrices trans de todos el estereotipos de exceso de maquillaje, plumas y brillos." Y fue así que encarnaron una obra del drama que las emparenta con la mujer: el estigma de no ser hombre. Ellas eligieron ser feminidades, y al igual que las mujeres de la España franquista de la obra, padecen el encierro y tener que vivir según esa moral castradora. "Desde que soy actriz salgo de día, voy al almacén con la cabeza en alto" dice una de las chicas a sus compañeras en medio de un ensayo. Porque el encierro que en Bernarda Alba se da dentro de una casa, para las trans es la noche. "Nuestro primer papel como actrices es haber 'actuado de varón' en nuestra infancia y adolescencia para que no nos maten", dice Daniela recordando su pasado que aprendió a actuar antes de saberse actriz.

Paola, asistente de dirección al momento del estreno, es mujer biológica pero a través de su historia familiar está muy emparentada con la causa trans. Cuenta que, en los ensayos, a las actrices les costaba mucho vincularse con el sentimiento trágico de la muerte, ya que en su cotidiano es algo de todos los días. Ellas no podían llorar ante la muerte de una hermana porque todo el tiempo lo viven. "La casa de Bernarda Alba" mostró que son actrices de profesión. La sala entera tiembla cuando Amelia, una de las hijas, dice: "Nacer mujer es el mayor castigo". A la salida ya nadie se pregunta quiénes son esos cuerpo. El público está atravesado por una obra dramática interpretada por actrices, trabajadoras, personas. El arte vence todo tipo de estigma.

Mientras las obras crecían ellas crecían como persona no solo identitaria sino también legal. Comenzaron a asistir a capacitaciones, charlas y realizaron los trámites para obtener la personería jurídica de la Cooperativa. Para muchas chicas, asistir a entrevistas y exigir sus derechos frente a Ministerios y organizaciones ayudó a construir sus identidades. "Cuando la sociedad te educa para que pienses que solamente servís para ser prostituta y estar en la noche, el salir de día y hacerte valer también es una revolución", dice Daniela. Así las compañeras fueron creciendo hasta obtener un subsidio por parte del Ministerio de Trabajo. Pero claro, $800 no alcanzan para vivir. Hoy en día muchas de las integrantes además ejercen la prostitución. Dentro del grupo puede haber voces a favor y otras en contra de esto, pero algo las supera: la realidad. Con ese subsidio más lo que ganan en las funciones no se logra vivir. "El problema con la prostitución es cuando es la única opción que te queda como travesti", dicen. Recientemente la provincia de Buenos Aires sancionó una ley de cupo mínimo laboral trans en la administración pública, por medio de la cual al menos el 1% de los empleos del estado provincial deben ser ocupados por identidades trans.

Las chicas.

Ph: Guillermo Bergandi - Documental 'Reina de Corazones'

Así como algunas chicas hacen arte desde las tablas, atrás también están las que gestionan y las que ponen en marcha las obras. Estefanía Menzel es estudiante de Enfermería y milita en la organización marxista-leninista “29 de mayo”. Dentro de la Cooperativa se le puede ver manejando las luces y sonido. Desde ahí, ella es parte. En su casa todavía la tratan con su identidad masculina, cuenta que ya ni discuten, que no hay diálogo. En el grupo encontró otras realidades de la vida trans. Si bien en la casa familiar tiene un techo y un plato de comida, convive con la indiferencia hacia su identidad. Estefanía está por recibirse y hoy en día su única fuente de ingreso es el teatro . “A veces sigo pensando que no puedo encontrar trabajo por mi identidad. Me costaría ir a una entrevista, nunca hice una. Tampoco hice currículums, no sabía qué poner en nombre y género.”, cuenta. Encontrar pares la ayudó a conocerse más, a saber que ser trans no es obligatoriamente querer ser mujer. “Me preguntaban: ‘¿qué sos?’, y yo no sabía”. Ahora lo sabe: es Estefanía.

Andrea estaciona su auto color rosa chicle, “es un ploteado, por dentro es celeste, como yo”, dice y se ríe jugando con esa ambivalencia que hoy tiene uñas largas y perfectas, pelo rubio y curvas envidiables. A los 15 años dejó su Paraguay natal escapando de la violencia de un padre despechado. Actualmente tiene su propio negocio de peluquería. “Cuando nos separamos con mi pareja tiramos la casa que habíamos creado y en ese mismo terreno hicimos dos departamentos”. Cuenta que su ex hoy es su mejor amigo y familia. Con la casa vieja también cayó su identidad masculina. Muestra las fotos y hay un varón de barba, “yo fui crossdresser de closet”, dice mientras narra un recorrido que comenzó con lencería y depilación y terminó convirtiéndose en un estilo de vida. Hoy se auto-percibe transgénero.

“¿Por qué Andrea? Porque fui Andrés, todavía soy Andrés, sigo siendo la misma persona. Me encanta mi nombre, es fuerte, como yo”

Andrea es de la última camada de chicas que se incorporaron. Ella buscaba un espacio donde crecer artísticamente, encontrar otras trans con inquietudes parecidas y además poder ayudar. "Soy profesora de peluquería, así que presenté un proyecto al Gobierno para darle clases a las chicas que quieran aprender", cuentay muestra fotos de la muestra de baile folclórico donde estudia danzas; habla del 'TravaCultural', la varieté que está ayudando a organizar; dice y se le nota: "Esto me apasiona". Es que Ar/TV Trans sigue creciendo, todo el tiempo se incorporan nuevas chicas, pero la realidad no deja de estar presente y algunas se van por la peor causa: la muerte. La semana pasada una integrante falleció. Las causas pueden ser siempre las mismas: violencia, enfermedades, prejuicio y estigma. Todas se entristecen, ninguna se sorprende.

En 2013 la Cooperativa fue parte de la producción de Miss Trans, un certamen de belleza donde no solo se lucían superficialmente, sino donde también se reivindicaba un espacio conquistado, el de ser visibles. Mientras la reina era coronada y a la 2da princesa las compañeras la agarraban para que no le pegara a las finalistas –la ira del podio la había tornado salvaje-, una de las participantes, Valeria Lis Pereira, daba un giro a su vida y se incorporaba a las filas de Daniela Ruiz. "Vivía en un mundo prostibulario mirando al suelo porque creía que la equivocada era yo y que tenía que aceptar que la sociedad me señalara todo el tiempo, pero estaba equivocada y mucho". Valeria Pudo desarrollar lo que más ama en el mundo, la danza, pero los ahorros se terminaron y debió volver a Francia. "En la actualidad aún estoy trabajando de prostituta. Lo digo con mucha bronca y pena. No me hace sentir orgullosa, todo lo contrario, muchas veces tengo que meditar para superar cada momento pasado con los clientes". La ayuda del Estado sigue sin alcanzar. Y se prostituyen las que pueden; las que no, las más grandes, las sobrevivientes, ¿qué pasa con esas? Actualmente las organizaciones están exigiendo un subsidio para ellas.

En un país como Argentina donde el Gobierno militar desapareció más de 30 mil personas, Daniela afirma: "Aún hoy y en democracia, las trans seguimos desapareciendo".

Facebook: Fanpage Cooperativa ArteTrans

Durante la marcha #NiUnaMenos convocada para repudiar los femicidios, ellas dieron voz a otra causa que necesita ser vista: los travesticidios.

En el último mes más de tres mujeres trans fueron asesinadas en crímenes de odio. El travesticidio de la activista trans Diana Sacayan esta siendo investigado en estos momentos. Se le suman los de Marcela Chocobar y Fernanda Olmos.

'Reina de corazones', el documental sobre Ar/Tv Trans.

Ph: Guillermo Bergandi Documental 'Reina de corazones'

Guillermo Bergandi es director de cine. Desde 2014 colabora en la Cooperativa brindando clases de teatro. “Me di cuenta que a mi novia, a mis amigos y a todas las personas con las que me cruzaba, les hablaba de la cooperativa, de lo que hacían y de sus vidas. Ahí pensé que lo que le estaba contando a pocos tendría que llegar a muchos”. Así nació ‘Reina de corazones’, el documental que a través de once historias de chicas de la Cooperativa recorre no solo sus vidas sino también sus entornos y actualidad. Con Mar Morales viajaron a la casa familiar en la provincia de Salta. Con Paola Crechi viajó a Paraguay para verla bailar en el carnaval de su lugar de nacimiento por primera vez como mujer. “Reina de corazones me cambió muchísimo: en entender y valorar al otro, en el replantearme qué quiero para mi vida y sobre todo, al admirar a todas las chicas por la riesgosa decisión que tomaron, hace que no me “enrosque” en ciertas boludeces y que me la juegue un poco más por mis sueños.”, cuenta el director.

Actualmente la Cooperativa Ar/TVTrans fue declarada de interés cultural, social y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Ph Daniel Tau - Obra 'Travicienta'

Como Cooperativa de arte cultural abrió el camino no solo a su ejercicio sino también a otras que no tenían un estatuto de trabajo artístico. Grupos de trabajadores trans y no trans que se vieron beneficiados por el accionar de las compañeras.

Las obras siguen presentándose: “Hotel Golondrina”, con una versión a manos del director Christian Nieves; “La casa de Bernarda Alba”, en una adaptación de Charlee Espinosa. Mientras el futuro trans crece y se nutre de leyes, mientras la actualidad aún necesita tanto trabajo de toda la sociedad, ellas siguen creciendo y descubriendo a través del trabajo artístico su verdadera identidad, su fuerza y su valor como personas.

Como dice su presidenta Daniela Ruiz en ‘Travicienta’, el unipersonal que recorre su vida: “Por nacer con genitales masculinos esperaban que fuera varón, por ser femenina me pidieron que fuera mujer, después me quisieron enseñar a ser travesti, nunca me preguntaron quién realmente era yo. Hoy me levanto todos los días para construir mi propia identidad. Hoy puedo decirlo: soy Daniela.”

Every. Tasty. Video. EVER. The new Tasty app is here!

Dismiss