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19 Formas en verdad útiles de apoyar a un niño con depresión

Superarán esto juntos.

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Como padre, hay pocas cosas más difíciles que ver a tu hijo sufrir y no poder arreglarlo.

Ver a tu hijo lidiar con la depresión, en particular, puede dejarte sintiéndote indefensa y frustrada. No obstante, aunque la enfermedad mental podría ser algo que no puedas hacer que se vaya, hay cosas que puedes hacer para ser un apoyo y ayudarlo a superarlo.

Con el fin de ayudar, BuzzFeed Health habló con la doctora Stephanie Dowd, psicóloga clínica en el Child Mind Institute y con la doctora Barbara Greenberg, psicóloga clínica y coautora de Teenage as a Second Language: A Parent's Guide to Becoming Bilingual. Estos son sus consejos:

1. Primero lo primero. Asegúrate de que tu hijo esté obteniendo la ayuda que necesita.

Si está mostrando alguno de los síntomas de la depresión, es verdaderamente importante que sea evaluado por un profesional de la salud mental autorizado. De acuerdo con Dowd, las señales más reveladoras de las que hay que estar pendientes son si está triste o irritable la mayor parte del tiempo, si ha perdido interés en las cosas que normalmente disfruta, si sus calificaciones y su motivación han caído, y si sus hábitos de sueño o comida han cambiado, ya sea que esté comiendo y durmiendo demasiado o muy poco.  El tratamiento será diferente para todos, trátese de terapia, medicamentos o alguna combinación de ambos, pero eso lo descubrirás sobre la marcha. Si no sabes por dónde comenzar, esta Guía para padres para recibir buena atención es un recurso invaluable que te guiará por todos los pasos.
Chris Ritter / Via buzzfeed.com

Si está mostrando alguno de los síntomas de la depresión, es verdaderamente importante que sea evaluado por un profesional de la salud mental autorizado. De acuerdo con Dowd, las señales más reveladoras de las que hay que estar pendientes son si está triste o irritable la mayor parte del tiempo, si ha perdido interés en las cosas que normalmente disfruta, si sus calificaciones y su motivación han caído, y si sus hábitos de sueño o comida han cambiado, ya sea que esté comiendo y durmiendo demasiado o muy poco.

El tratamiento será diferente para todos, trátese de terapia, medicamentos o alguna combinación de ambos, pero eso lo descubrirás sobre la marcha. Si no sabes por dónde comenzar, esta Guía para padres para recibir buena atención es un recurso invaluable que te guiará por todos los pasos.

2. Pero también asegúrate de que sea en sus propios términos.

Disney / Via reactiongifs.com

"Existe la posibilidad de que se resista a recibir ayuda, así que es importante que trates de comprender a tu hijo, encontrándote con él en el lugar en el que se encuentra, no empujándolo inmediatamente a algo", dice Dowd. "Cuando eso ocurre, especialmente en el caso de un adolescente, con mayor frecuencia tratará de rebelarse si siente que no está siendo comprendido".

En lugar de ello, pregúntale sobre sus preocupaciones respecto a pedir ayuda diciendo algo como "Puedo entender por qué te resistes. Dime qué te preocupa que va a ocurrir si vas". Una vez que tengas una mayor comprensión, pueden trabajar juntos para encontrar una solución.

"También puedes ayudar teniendo algunas sesiones iniciales con dos o tres terapeutas de modo que tu hijo tenga la opción de escoger con quién se siente más cómodo", dice Greenberg.

3. Tómate tiempo para reconocer y validar aquello por lo que está pasando.

Esto se aplica al comienzo de la terapia y a toda la recuperación. Los niños a menudo sienten que no son escuchados o comprendidos por sus padres, dice Greenberg, así que tómate tiempo para hacerle saber que ves lo difícil que está siendo para él. Algo tan simple como reconocer "Sí, me doy cuenta que te sientes muy mal y eso debe ser muy duro" es una forma extraordinaria de dar apoyo.  También deberías tener cuidado con las formas en las que, accidentalmente, podrías invalidar sus sentimientos o hacerle sentir defectuoso. Piensa en cosas como en dar razones por las que debería sentirse feliz ("Mira la hermosa casa que tenemos y todas las oportunidades que tienes") o expresar lo obvio ("Vas a reprobar esta materia si no te compones"). Estas son algunas otras frases comunes bienintencionadas que podrían malinterpretarse.
Anna Borges / BuzzFeed / Via buzzfeed.com

Esto se aplica al comienzo de la terapia y a toda la recuperación. Los niños a menudo sienten que no son escuchados o comprendidos por sus padres, dice Greenberg, así que tómate tiempo para hacerle saber que ves lo difícil que está siendo para él. Algo tan simple como reconocer "Sí, me doy cuenta que te sientes muy mal y eso debe ser muy duro" es una forma extraordinaria de dar apoyo.

También deberías tener cuidado con las formas en las que, accidentalmente, podrías invalidar sus sentimientos o hacerle sentir defectuoso. Piensa en cosas como en dar razones por las que debería sentirse feliz ("Mira la hermosa casa que tenemos y todas las oportunidades que tienes") o expresar lo obvio ("Vas a reprobar esta materia si no te compones"). Estas son algunas otras frases comunes bienintencionadas que podrían malinterpretarse.

4. Siempre pide permiso antes de dar un consejo. De otra forma, simplemente escucha.

Como es verdaderamente difícil ver a su hijo sufrir, los padres a menudo se apresuran a la resolución de problemas, dice Dowd. Sin embargo, el asunto con esto es que tiene que ver con los tiempos adecuados: si te apresuras a dar consejos demasiado rápido, tu hijo no se sentirá escuchado. En lugar de ello, simplemente concéntrate en escuchar. Pregúntale cómo se está sintiendo y qué se siente sentirse así. Permítele hablar y expresarse.  Luego, después de escuchar, Dowd dice que puedes decir algo como "Suena como que esto es muy, pero muy difícil. Tengo algunas ideas sobre lo que podría ayudar a mejorarlo un poco. ¿Quieres que te aconseje en relación con esto?" Si dice que sí, fantástico. Si dice que no, respétalo. Siempre puedes decir "Muy bien, entiendo. Siempre estaré aquí para escucharte o darte consejo, cuandoquiera que lo necesites".
Maritsa Patrinos / Via buzzfeed.com

Como es verdaderamente difícil ver a su hijo sufrir, los padres a menudo se apresuran a la resolución de problemas, dice Dowd. Sin embargo, el asunto con esto es que tiene que ver con los tiempos adecuados: si te apresuras a dar consejos demasiado rápido, tu hijo no se sentirá escuchado. En lugar de ello, simplemente concéntrate en escuchar. Pregúntale cómo se está sintiendo y qué se siente sentirse así. Permítele hablar y expresarse.

Luego, después de escuchar, Dowd dice que puedes decir algo como "Suena como que esto es muy, pero muy difícil. Tengo algunas ideas sobre lo que podría ayudar a mejorarlo un poco. ¿Quieres que te aconseje en relación con esto?"

Si dice que sí, fantástico. Si dice que no, respétalo. Siempre puedes decir "Muy bien, entiendo. Siempre estaré aquí para escucharte o darte consejo, cuandoquiera que lo necesites".

5. Habla con un terapeuta sobre lo que está ocurriendo, sobre cómo puedes ayudar y qué puedes esperar.

ABC / Via whatshouldwetrex.tumblr.com

El terapeuta de tu hijo puede ser un recurso invaluable para averiguar cómo involucrarte y cómo pasar por el proceso. "Lo que puede resultar un desafío con los niños que tienen depresión es si los padres no se involucran de una forma apropiada", dice Dowd. "Algunos padres no se involucrarán en lo absoluto y otros tratarán de involucrarse demasiado. Los padres pueden recibir de un terapeuta un entendimiento sobre cómo alcanzar un equilibrio y sobre cómo pueden apoyar a su hijo fuera de la terapia".

También puedes consultar con un terapeuta sobre qué tipo de avance está teniendo tu hijo, dice Greenberg. Un buen terapeuta tendrá un plan de tratamiento y metas para tu hijo de modo que podrá también hablarte del progreso que está teniendo.

6. Sin embargo, respeta la privacidad de tu hijo, sin importar lo mucho que desees saber exactamente qué está pasando.

Es normal tener curiosidad por lo que tu hijo habla en terapia o pensar que necesitas todos los detalles para poder apoyarlo de la mejor manera. Sin embargo, simplemente existen algunas cosas de las que tu hijo no querrá hablar contigo, y está bien. Así que nada de acosar al terapeuta para saber de qué habló con él (de cualquier modo, no te dirá nada), nada de leer su diario o sus textos, y nada de molestarte cuando haya cosas acerca de las cuales tu hijo no quiera hablar. "Confía en que, si tienes un buen terapeuta, él te hará saber que tu hijo está seguro y progresando, y eso es todo lo que necesitas saber", dice Greenberg.
Regency Enterprises / Via mrssmithhassecrets.tumblr.com

Es normal tener curiosidad por lo que tu hijo habla en terapia o pensar que necesitas todos los detalles para poder apoyarlo de la mejor manera. Sin embargo, simplemente existen algunas cosas de las que tu hijo no querrá hablar contigo, y está bien. Así que nada de acosar al terapeuta para saber de qué habló con él (de cualquier modo, no te dirá nada), nada de leer su diario o sus textos, y nada de molestarte cuando haya cosas acerca de las cuales tu hijo no quiera hablar.

"Confía en que, si tienes un buen terapeuta, él te hará saber que tu hijo está seguro y progresando, y eso es todo lo que necesitas saber", dice Greenberg.

7. Sé paciente con tu hijo y con el proceso de recuperación.

Un error que muchos padres cometen es esperar que su hijo cambie demasiado rápido, dice Dowd. La recuperación lleva tiempo y a menudo tiene sus altas y bajas, así que mantén expectativas razonables.
Anna Borges / BuzzFeed

Un error que muchos padres cometen es esperar que su hijo cambie demasiado rápido, dice Dowd. La recuperación lleva tiempo y a menudo tiene sus altas y bajas, así que mantén expectativas razonables.

8. Y pon atención a los cambios en su conducta en lugar de preguntar cómo va su recuperación.

Disney / Via disney.tumblr.com

Cuando tu hijo está pasando por un tratamiento, es comprensible que quieras saber cómo van las cosas y si está sintiéndose mejor. Ten cuidado de no estar poniendo accidentalmente presión en él para que se recupere rápidamente estando al pendiente de él con demasiada frecuencia.

"En lugar de preguntarle sobre su depresión y su recuperación, observa su conducta", dice Greenberg. "¿Está saliendo un poco más? ¿Está comenzando a interesarse en sus actividades usuales? ¿Está aumentando su apetito? Es mejor interactuar de forma normal y observar, de modo que pueda hacer las cosas a su propia velocidad".

9. Celebra las formas en las que tu hijo sigue haciendo bien las cosas y está prosperando.

"Es verdaderamente importante que los padres se percaten de cuándo su hijo está siendo bueno y que señalen los aspectos positivos en un momento que, de otra manera, es sumamente difícil en su vida", dice Dowd. "Di 'Me enorgullece que a pesar de que te sientes verdaderamente triste y deprimido e irritable sigues pudiendo ir a la escuela' o 'Me enorgullece que aunque estás sintiendo mucho dolor y sufrimiento, aún así puedes ser muy amable' o 'Puedo ver que te estás esforzando y en verdad te admiro por eso'".
NBC / Via leslieandannforever.tumblr.com

"Es verdaderamente importante que los padres se percaten de cuándo su hijo está siendo bueno y que señalen los aspectos positivos en un momento que, de otra manera, es sumamente difícil en su vida", dice Dowd. "Di 'Me enorgullece que a pesar de que te sientes verdaderamente triste y deprimido e irritable sigues pudiendo ir a la escuela' o 'Me enorgullece que aunque estás sintiendo mucho dolor y sufrimiento, aún así puedes ser muy amable' o 'Puedo ver que te estás esforzando y en verdad te admiro por eso'".

10. Si te dice que no tiene la energía o los recursos o las habilidades para hacer algo, créele.

Disney / Via witchywillowrosenberg.tumblr.com

Cuando estás lidiando con la depresión, algunos días incluso salir de la cama es una tarea monumental. "Jamás querrás asumir que tu hijo puede hacer algo o que está mintiendo para evadir sus responsabilidades", dice Greenberg. Eso solo servirá para hacerlo sentir inútil o avergonzado de las cosas que no puede hacer.

11. Sin embargo, asegúrate de permanecer firme y hacer que se cumplan las reglas que están en contra de las conductas negativas, tal y como lo harías normalmente.

SNL Studios / Via mufffliato.tumblr.com

Es complicado saber cómo ser comprensivo y cómo ser padre cuando los síntomas de la depresión a menudo pueden producir conductas negativas. Sin embargo, si sigues los dos conceptos anteriores (afirmar las cosas que tu hijo está haciendo bien y confiar en que ellos conocen cuáles son sus límites), se vuelve un poco más fácil. "Es comprensible que los padres pongan atención a lo negativo cuando está habiendo desobediencia", dice Dowd. "Así pues, es importante que los padres sigan aplicando las consecuencias negativas al tiempo que respetan aquello por lo que su hijo está pasando".

Por ejemplo, existe una diferencia entre permitirle a tu hijo que tenga un día de salud mental cuando está demasiado deprimido como para ir a la escuela y castigarlo cuando falta a clases a tus espaldas. O si su irritabilidad provocó una pelea, puedes decir algo como "Entiendo que estés pasando por un momento difícil, pero aun así no está bien que me hables faltándome al respeto, así que estás castigado esta noche". Se trata de mantener las líneas de comunicación abiertas y las reglas firmes.

12. Ten apertura para escuchar qué papel has jugado en el asunto y para participar en terapia.

Primero lo primero: NADA ES CULPA TUYA. La depresión viene de una interacción compleja entre la genética, la biología, el medio ambiente, las experiencias sociales y las conductas aprendidas. Ya que uno de esos factores es el medio ambiente, podría salir a relucir que existen disparadores en casa de los que deberías estar enterada, dice Greenberg: relaciones cambiantes, problemas financieros, mala comunicación, tu salud mental o física o la de tu esposo, etcétera. Sea lo que sea, debes estar abierta a escucharlo y aprender qué puedes hacer para ayudar. La mayoría de los terapeutas permitirán o incluso alentarán sesiones donde toda la familia esté presente; quizás una cada determinado número de sesiones o quizás la segunda mitad de cada sesión. Lo que funcione. Velo como algo que pueden resolver todos juntos.
instagram.com

Primero lo primero: NADA ES CULPA TUYA. La depresión viene de una interacción compleja entre la genética, la biología, el medio ambiente, las experiencias sociales y las conductas aprendidas. Ya que uno de esos factores es el medio ambiente, podría salir a relucir que existen disparadores en casa de los que deberías estar enterada, dice Greenberg: relaciones cambiantes, problemas financieros, mala comunicación, tu salud mental o física o la de tu esposo, etcétera. Sea lo que sea, debes estar abierta a escucharlo y aprender qué puedes hacer para ayudar.

La mayoría de los terapeutas permitirán o incluso alentarán sesiones donde toda la familia esté presente; quizás una cada determinado número de sesiones o quizás la segunda mitad de cada sesión. Lo que funcione. Velo como algo que pueden resolver todos juntos.

13. No compares los días malos con los días buenos.

http://neverfrakeddraked.tumblr.com/post/122029994367
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Podrías sentirte frustrada si tu hijo tuviera un episodio depresivo que lo mantuviera en casa sin poder ir a la escuela, pero estuviera dispuesto a salir con sus amigos al día siguiente. Sin embargo, algunas veces así es como funciona. Con la depresión, hay días buenos y días malos, y necesitas que él saque provecho de los días buenos, dice Greenberg. Y recuerda: los días buenos necesitan ser celebrados, no cuestionados, así que no digas cosas como "¿Así que estabas demasiado deprimido para hacer X, pero no Y?"

14. Anímalo a que mantenga el contacto con sus amigos y actividades en la medida de lo posible, pero no lo fuerces.

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"Lo que hay que recordar es que las personas que están deprimidas no lo están 24/7. Encuentra grupos en los que se sienta mejor y anímalo ligeramente a que salga con sus amigos o a que haga las cosas que solía disfrutar y ayuda a facilitarlas", dice Greenberg. "Ofrécele que invite a sus amigos a la casa o llévalo a alguna parte".

Por supuesto, si sientes que hay resistencia, no presiones. "Si insistes en que tu hijo haga algo que no puede hacer emocionalmente hablando, lo harás sentir peor.Se trata de poner a su disposición oportunidades si puede aprovecharlas".

15. Haz un esfuerzo por aprender más acerca de la depresión en general.

Nickelodeon / Via gifake.net

Mucho de esto puede venir de escuchar sin enjuiciar la experiencia de tu hijo y ser empática con su experiencia, pero nunca está de más hacer algo de investigación externa de modo que tengas una mayor comprensión de aquello por lo que está pasando. Estos libros sobre enfermedad mentalpueden ser un punto de inicio o estos conceptos equivocados comunes acerca de la depresión.

16. Si tienes alguna experiencia similar a lo que tu hijo está atravesando, compártelo.

"Cuando los niños escuchan que sus padres u otros miembros de la familia también han tenido que lidiar con la depresión, se sienten menos solos, menos como la oveja negra", dice Greenberg. Aun si jamás has sufrido de depresión, compartir un episodio en el que pasaste por un momento difícil a nivel emocional puede resultar muy útil.  Haz un breve comentario para hacer notar que no es lo mismo que lo que él o ella está pasando, y que no puedes saber exactamente cómo se siente, pero que estás tratando de entender", dice Dowd. "Di: 'Aunque mi experiencia no es la misma que la tuya, recuerdo una época en la que me sentía muy deprimida y sé lo difícil que eso puede ser'".
FOX / Via princessmelanie.tk

"Cuando los niños escuchan que sus padres u otros miembros de la familia también han tenido que lidiar con la depresión, se sienten menos solos, menos como la oveja negra", dice Greenberg. Aun si jamás has sufrido de depresión, compartir un episodio en el que pasaste por un momento difícil a nivel emocional puede resultar muy útil.

Haz un breve comentario para hacer notar que no es lo mismo que lo que él o ella está pasando, y que no puedes saber exactamente cómo se siente, pero que estás tratando de entender", dice Dowd. "Di: 'Aunque mi experiencia no es la misma que la tuya, recuerdo una época en la que me sentía muy deprimida y sé lo difícil que eso puede ser'".

17. Tómate tiempo para fortalecer tu relación de modo que seas un sistema de apoyo más efectivo.

Obviamente, deseas tener una fuerte relación con tu hijo, pase lo que pase, pero, ahora, más que nunca, pasar tiempo juntos, solos los dos, es importante, dice Greenberg. "Váyanse a comer o a tomar café o a ver una película y simplemente enfóquense en estar juntos. Pero si te rechaza, jamás querrás que tu hijo asuma que no estás disponible, pues no se lo pides por temor a que te diga que no. Está presente".
The CW / Via Netflix

Obviamente, deseas tener una fuerte relación con tu hijo, pase lo que pase, pero, ahora, más que nunca, pasar tiempo juntos, solos los dos, es importante, dice Greenberg. "Váyanse a comer o a tomar café o a ver una película y simplemente enfóquense en estar juntos. Pero si te rechaza, jamás querrás que tu hijo asuma que no estás disponible, pues no se lo pides por temor a que te diga que no. Está presente".

18. Practica mucho el cuidarte a ti misma y asegúrate de que tú también estés recibiendo la ayuda que necesitas.

Instagram: @buzzfeedhealth

¡No descuides el hecho de que tú también podrías estar sufriendo! Ver a un niño lidiar con la depresión es una experiencia emocional —una experiencia que puede hacerte sentir indefensa, frustrada, perdida, o, incluso, deprimida— que está por encima de cualquier otro elemento que provoque estrés con el que estés lidiando en la vida. "Cualquier cosa que te haga sentir emocionalmente saludable, hazla", dice Dowd. Ya sea acudir con tu propio terapeuta, cocinar, consentirte, salir con tus amigas, tener una noche de cita, etcétera, date tiempo para ello.

19. Y, finalmente, vive tu vida y sé un ejemplo de cómo las cosas mejoran.

Instagram: @buzzfeedhealth

A pesar de lo que te digan tus instintos, no permitas que tu vida gire alrededor de la depresión de tu hijo y su recuperación. No solo puede hacer que tu hijo se sienta culpable, sino que es muy importante que él vea cómo podría verse un futuro positivo si no puede imaginarse uno para sí mismo, dice Greenberg.

"Muéstrale que crecer no tiene por qué significar que te vuelves más estresado y deprimido", dice Greenberg. "Debes seguir teniendo una vida. Necesitas divertirte y relacionarte y tener actividades. Es maravilloso que tu hijo vea eso. Ser una mártir y abandonar tu sentido de identidad no es bueno ni para ti ni para él. Deseas que, con todo lo que hagas, tu hijo se sienta más optimista".