back to top

A partir de un cáncer, esta modelo curvy argentina aprendió a celebrar su cuerpo

"Mi cáncer no me hizo perder pelo ni kilos, me hizo perder el miedo a ser yo misma".

publicado
Ana Reichenbach / Via facebook.com

Ana también escribe, canta y danza porque según ella, ha elegido el arte como su medio de comunicación.

Fue luego de una participación en el reality Yo quiero ser la protagonista de Hairspray que la marca de ropa Portofem la convocó para desfilar y modelar sus prendas, por lo que, a pesar de que no le gusta la etiqueta, también es modelo "plus size" y está preparándose para hacer producciones fotográficas para más marcas con pluralidad de talles.

"Tengo muy claro que no soy un talle, soy mi cuerpo, y lo amo y disfruto. Ser modelo es para mí también como un acto performático, una forma de resistencia. Desde algún lugar hay que denunciar el modelo de consumo vigente", dijo Ana a BuzzFeed en Español.

Pero no siempre Ana estuvo tan conforme con su cuerpo ni tan segura de sí misma como ahora...

Ana Reichenbach / Via facebook.com

En 2014 logró superar felizmente un Linfoma de Hodgkin (un tipo de cáncer que se genera en los glóbulos blancos y hace que comiencen a crecer de forma descontrolada).

Fue a partir de ese momento que Ana comprendió sobre la verdadera violencia que había sufrido su cuerpo, y que no estaba luchando solo contra su enfermedad sino que era también una lucha interna.

Sobre un cáncer peludo.

Via facebook.com

El 3 de marzo pasado, Ana escribió una nota en su página de Facebook sobre su experiencia con el cáncer, y cómo la "ayudó" a convertirse en la guerrera que es hoy, peleando contra todo aquello que atenta contra su cuerpo, inclusive ella misma. La tituló "Acerca de un cáncer peludo". ¿Por qué? Porque no la hizo perder ni su pelo ni sus kilos, pero el miedo a ser ella misma.

"Ser gordo te hace pensar acerca del espacio que ocupás, y te hace ver cómo a veces ese lugar te deja afuera".

Via facebook.com

"Hay una maquinaria nefasta asociada al consumo, a la salud, a la repetición de modelos que nos alejan de quienes somos, de nuestra particularidad y esencia. Nos desarticulan el sentir".

"Recién hace unos años me di cuenta de la violencia que había sufrido durante décadas".

Via Facebook.com

"En 2014 me recuperé finalmente de un Linfoma de Hodgkin (un tipo de cáncer) que me tuvo un año en una especie de retiro EGO. Experiencias así te vuelven mil veces sobre vos".

"Mi gordura me había dado algunas armas, pero el cáncer fue quien terminó de parir a la guerrera".

Ana Reichenbach / Via facebook.com

"Mi cuerpo de alguna manera estaba preparado para resistir la violencia, para acatarla, para aceptarla calladamente en el rincón. Y volví a llorar, mucho. Y me odié por haberle deseado tantas cosas feas a mi cuerpo grande y hermoso. Por no haberme dado cuenta de lo poderosa que era."

"Entonces me amé. Me amé inflada, medicada, preocupada, llena de corticoides, agujereada, manipulada".

Via Facebook.com

"Me maquillé para cada sesión de quimioterapia, busqué la ropa que más me gustaba, caminé por los pasillos del hospital sintiéndome bella. Celebré la magnitud de mi vida y la sabiduría de mi cuerpo grande, rollizo, curvilíneo.

A mucha gente le jode que seas hermosa estando enferma".

Su posteo ya ha sido compartido más de 500 veces, y está inspirando a hombres y mujeres de toda la Argentina.

Via facebook.com

"Vaya... Nunca nadie pudo poner en palabras mis sentimientos. Comparto tus sentimientos respecto de tu cuerpo y lo que vivimos y sentimos los que luchamos contra una imagen no aceptada socialmente. Pero después de atravesar momentos dolorosos y de muchas pérdidas decidí que ningún dolor se transformaría en cáncer! Celebro tu triunfo! Por que a pesar de todo, se puede".

Via facebook.com

"Gracias por decir lo que yo no me animo públicamente a expresar. En la experiencia del cáncer y en la de la gordura. Gorda es la etiqueta para cualquiera que tenga redondeces. Matate en el gimnasio, te dicen, pidiéndote amputar lo redondo, lo abundante, el rollo de una que el otro te hace odiar".

Ana Reichenbach / Via facebook.com

"La enfermedad me abrió los ojos y me hizo comprender muchas cosas: la relatividad del dolor, el valor de las palabras, la fantástica fuerza de la acción, del acto. Es como si la misma hubiese venido a terminar de darme el valor que no encontraba para aceptarme tal cual soy. Pero no sólo aceptarme: amarme. Sentirme bella, capaz", contó Ana a BuzzFeed en Español.

Podés ver y seguir el trabajo de Ana en su página de Facebook.

Every. Tasty. Video. EVER. The new Tasty app is here!

Dismiss