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8 Razones por las que nunca debes avergonzarte de disfrutar el sexo

Me gusta el sexo, ¿tienes algún problema con eso?

publicado

1. Las zorras... no somos nosotras.

Parkwood

El sexo es tal vez una de las cosas más naturales del mundo. Admitámoslo: Adán y Eva habrán estado haciendo algo en ese jardín para pasar el tiempo. Algunas personas, que han dicho de todo menos confesar que nacieron en la Edad de Piedra, equiparan el sexo con la utilidad y no con el placer. Pues ellos se lo pierden. El sexo tiene que ver con el deseo, la lujuria y con actuar con un ansia carnal para abalanzarse sobre una pija y montarla de siete maneras hasta el domingo (si eso es lo que te gusta). No tiene que ver con avergonzar a nadie que disfruta actuar según lo que es esencialmente un impulso natural. El sexo por placer es literalmente el mejor descubrimiento del planeta (probablemente) y no deberíamos avergonzarnos por disfrutarlo. Así que ¿te gusta el sexo? Bien por ti. Ve y tenlo. Abre tus piernas hacia distintos códigos postales si eso es lo que te hace feliz. El sexo es natural, no de putas.

2. Tener sexo y tener moralidad no son cosas que se excluyan mutuamente.

New Line Cinema

Existe un mito bastante tonto que dice que con si te acuestas con muchas personas, menor debe ser tu moralidad. Pues, dicho de manera simple, eso es una estupidez. Podrías haberte acostado con una sola persona en toda tu vida y no sino hasta haberte casado, y aun luego, una vez al mes; eso no te da moralidad, solo te vuelve muy disciplinado respecto a no tener sexo. En el mismo sentido, podrías haberte acostado con suficientes personas como para poblar una ciudad pequeña y tener la moralidad más alta de la historia. Si la moralidad se define por tu conducta según lo correcto y lo incorrecto, poner al sexo y la moralidad en el mismo nivel es concluir que el sexo en sí está mal, en cierto nivel. Una vez más: una estupidez. La única forma en la que el sexo y la moralidad pueden entrelazarse es a través del engaño en una pareja o cuando no es consentido. De otro modo, los dos juegan en campos distintos.

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3. Acostarte con menos personas no te convierte en una mejor persona.

MTV

Algunas personas se horrorizan con esto: "¿Te acostaste con esa cantidad de personas?", como si por extensión, acostarse con más de un puñado de personas te convirtiera de repente en una mala persona. No tiene sentido ayudar a una anciana con sus bolsas o darle tu último billete a una persona sin techo que ves fuera de McDonald's; aparentemente, si has tenido sexo con más de tres personas, eres una mala persona y se acabó. Algo que de verdad te convierte en una mala persona es juzgar el carácter del otro basándote en la cantidad de personas con las que ha tenido sexo. De alguna manera, la gente ha desarrollado la fórmula de que tu puntaje de amabilidad se divide por la cantidad de parejas con las que lo has hecho, lo cual es por supuesto altamente preciso y fáctico. Más matemática para ti: no estás cogiendo y sigues resentido. ¿Qué le hace eso a tu ecuación?

4. Las opiniones pueden estar como los culos: llenas de mierda.

Fox

Otro aspecto por el que a menudo las personas son juzgadas es a quién eligieron para acostarse y cómo. El principal error que la gente parece cometer continuamente es meterse en los asuntos de los demás. Básicamente, la gente es más entrometida que el carajo. Quiere la última noticia de con quién te estás acostando, quiere detalles sobre tu relación con esa persona y luego, la peor parte, quiere usar esto en tu contra si no lo considera apropiado. ¡Qué ridiculez! Aclaremos una cosa: el libro negro de la otra persona no tiene nada, repito, NADA que ver contigo. "Sexo casual" se ha convertido en una frase obscena a la que por lo general la suceden opiniones que nadie pidió. Siempre y cuando las dos (o tres, o cuatro o cinco) personas que están teniendo sexo estén haciéndolo con protección y nadie resulte lastimado, ¿cuál es el problema? ¿Qué pasa si han estado saliendo durante tres meses o se acaban de conocer hace tres horas por Grindr? DEJEN VIVIR A LA GENTE. No tienes derecho a juzgar a alguien por la persona que ha escogido para acostarse y tampoco tienes derecho a tener una opinión formada debido a eso.

5. Lo estás haciendo por el bien de tu salud.

Comedy Central

Una razón por la que nunca debes avergonzarte de disfrutar el sexo es que con el sexo quemas calorías. Así es, el sexo es EJERCICIO, lo cual significa que es bueno para tu salud. Seamos sinceros: ¿quién quiere ir corriendo al gimnasio cuando podría ir corriendo al dormitorio? Mantente activo, suda mucho, bébete una malteada proteica hecha de sexo y te habrás ahorrado un viaje a esa clase de spinning a la que de todos modos no querías ir. El sexo no solo es saludable para tu cuerpo físicamente, sino que puede ayudarte a desestresarte. Piénsalo: estuviste en el trabajo y has tenido un día largo y arduo. ¿Qué mejor manera de liberar esa tensión acumulada que a través de la magia de un orgasmo? En serio, pruébalo. Es como dejar que todas tus preocupaciones y fluidos corporales se vayan al mismo tiempo.

6. "Tuviste sexo. ¿POR QUÉ NO TE RESPETAS A TI MISMO?". :(((

ABC

Este es el primer recurso de las personas que tratan de avergonzar a otra juzgándola de zorra por disfrutar del sexo. "¿Por qué no tienes respeto por ti? ¿No te amas lo suficiente?". Perra, me amo perfectamente bien. Tener sexo no es perder respeto hacia ti, más allá de cuántas veces lo hagas o cuántas personas elijas para hacerlo. Respetarte tiene que ver con saber qué quieres y qué no quieres. Si quieres invitar a un jardinero nuevo a tu césped cada día de la semana, eso depende de ti. No te estás faltando el respeto si vas y haces lo que quieres. Simplemente estás asumiendo el control de tus propias necesidades.

7. Si no es tu relación, QUITA TU PUTO CULO DE ALLÍ.

VH1

El sexo y las relaciones suelen entrelazarse y ponerse bajo el estándar "normal" de dos personas que tienen sexo entre sí de forma monogámica. En 2016, ese estándar quedó algo anticuado y ya no siempre rige. Una relación no se define solamente como el vínculo entre dos personas: algunas parejas han abierto la relación, mientras que las relaciones poliamorosas como las "trirejas" también existen. Cómo las personas de una relación eligen tener sexo depende de ellos y deberían poder darse el lujo de poner sus propias reglas sin recibir el juicio de los demás. Está todo bien si tú piensas que no podrías tener una relación que se aparte de la monogamia. Pero eso no te vuelve mejor que aquellos que deciden expandir las fronteras sexuales de su relación del modo que elijan. No hay que avergonzarse por explorar, sino solo por juzgar.

8. Ten sexo. No tengas sexo. Solo recuerda no avergonzarte por ello.

giphy.com

No todos disfrutan del sexo. Algunas personas no tienen tiempo, otras no tienen la paciencia y otras no ven cuál es el escándalo. Y está bien, no hay que avergonzarse por esto. Pero funciona de dos maneras: así como nadie debería avergonzarse por no tener sexo, nadie debería avergonzarse o ser avergonzado por tenerlo y disfrutarlo. Somos todos adultos maduros, o al menos hacemos de cuenta que lo somos, así que es hora de que sintamos más orgullo al decir: "Sí, yo tengo sexo y claro que lo disfruto, mierda". Dilo con amor: AMO EL SEXO. Grítalo para que todos lo oigan (tal vez no delante de la cara de tu mamá, porque es probable que quede muy impresionada) y enorgullécete por el hecho de que disfrutas coger. Ve y métete una pija. Lame un clítoris. Eyacula mucho o nada. Ser dueño de tu sexualidad no está mal. Es necesario.

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