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Marcos Chamizo / BuzzFeed

Estas son las razones más tontas por las que la gente ha dejado a alguien

La comunidad de BuzzFeed España nos cuenta por qué decidió que acabara el amor.

publicado

1. Por las faltas de ortografía.
2. Me pidió que le hiciese RT a un tweet del bar en el que trabajaba. Mi TL es sagrado.
3. La dejé porque tenía un tabú con ir a cagar bastante importante, y en todos los años que estuvimos juntos jamás fue o dijo que iba a cagar, lo que provocaba que yo también tuviera que aguantarme las ganas hasta límites insospechados. Qué liberación cuando por fin vi la luz.
4. Tenía los brazos un poquito gordos. Ah, y se folló a mi hermano. ¯\_(ツ)_/¯.
5. En nuestra tercera cita, me escribió un poema romántico. Lo dejé y salí corriendo.
6. Porque en mitad de la cafetería sacaba los hielos del batido con la boca, los chuperreteaba y los dejaba derritiéndose en los ceniceros.
7. La chica era maja pero no hacía sexo oral sin amor. Y mira, no.
8. Insistía en regalarme los Sims 4.
9. No quiso comprar una pierna de cordero que estaba a un precio increíble.
10. Porque le gustaban los Minions.

11. Porque no sabía barrer ni limpiar y yo no iba a ser su chacha.
12. Porque me acostaba con todo el mundo menos con él.
13. Mi gato le gruñía y atacaba cada vez que entraba en casa. "Lo siento pero no le caes bien a mi gato".
14. No paraba de hacerle fotos a todo y subirlo en Instagram #pesadodeloscojones.
15. Un bonito día de primavera fuimos a dar un paseo por la Casa de Campo. Hacía calor, no conocíamos el parque y nos perdimos muchísimo, así que acabamos dando un rodeo muy loco. Cuando por fin estábamos cerca de la salida, dijo que no podía más: QUE SE CAGABA VIVO. Ya sabía, por eventos anteriores, que esta persona tenía una relación especial con el final de su aparato digestivo, pero esto fue muy, MUY inesperado. Por supuesto, nadie llevaba un rollo de papel higiénico o similares en el bolsillo. Total: se fue a un rinconcillo, hizo sus cosas y volvió con toda la cara de morirse de vergüenza. “¡No me mires! ¡No me mires! ¡No quiero que me veas así!”. Yo lloraba de la risa y le quitaba importancia, pero por dentro estaba un poco *[cries in Spanish]*. Seguimos caminando y a los diez minutos ocurrió el desastre: “NO PUEDO. NO PUEDO. ME VUELVO A CAGAR VIVO”. Os podéis imaginar cómo fue la vuelta a casa: dos paradas más y ya en un plan que lo único que había a mano para limpiarse el culo era una gruesa capa de vergüenza. Cuando por fin llegamos a casa se fue directo a la ducha. Y, aunque en honor a la verdad tengo que reconocer que la relación se acabó por muchos otros factores, aquella fue la última vez que ese chico vio el baño de mi casa. Sí: una emergencia de caca fue el último clavo en el ataúd de nuestro amor.
16. Una vez dejé a alguien porque me mandaba demasiados WhatsApps y quería verme demasiado. Vale que soy irresistible pero la chica era un poco bastante pesada.
17. Por utilizar desodorante Axe como un completo de aseo personal.
18. Por dejar la tapa del WC levantada.
19. Dejé a mi primer novio porque siempre me robaba las patatas cuando salíamos a comer a un Burger... Con mis patatas no se juega.
20. Fuimos a ver una película al cine, se sentó en el medio de la fila e hizo levantarse a todo el mundo (era un cine pequeño) DOS VECES en el momento más interesante de la película (¡y solo se había comprado una botella de agua de 50cl!). Llevaba tres meses detrás de él y era nuestra segunda cita pero no vi más remedio que mandarlo a la mierda.

21. Su Instagram era feo.
22. Una vez fui a cenar con un chico al que llevaba viendo unos tres meses y parecía normal. Fuimos a cenar a un restaurante que tampoco era el más elegante del mundo, una cosa normal pero tampoco cutre. Cuando nos sentamos, miró muy indignado a la mesa (de madera con unos mantelitos de papel individuales) y me preguntó si es que no pensaban poner un mantel de tela como dios manda. Le dije que yo qué sabía, que tampoco era una cosa que me importara mucho. Cuando llegó el camarero, le preguntó que por qué no había mantel de tela, a lo que él le dijo que simplemente no se usaban en ese restaurante. Él se indignó muchísimo y del pollo que montó, el camarero le sacó un mantel blanco de tela superrándom que puso en nuestra mesa. Le dije que no me apetecía postre, ni copa ni nada y me fui a mi casa a eliminarlo de todos los sitios posibles.
23. Miedo. ¿Eso vale?
24. Lo pillé meando en el fregadero. Pero no sólo apuntando, sino haciendo círculos, zig-zag...
25. Me dijo algo muy estúpido por mensaje privado de Tuenti. Ya ni me acuerdo de qué era. Solo sé que mi respuesta fue "Hemos roto".
26. Dejé a un chico porque se inventó un "mejor amigo" imaginario llamado "Ignacio" para darme celos.
27. Quedé un par de veces con un chico. La segunda casi muero asfixiada porque cerró la puerta al balcón de mi habitación "porque entraba luz" (era verano MORTAL en Barcelona y él encima hacía de horno. Salí al comedor porque no podía dormir más así, puse la tele y salió al rato sólo para decir que Divinity es una mierda. Le eché con una excusa random y corté todo contacto con él hasta nuestros días.
28. Fui la dejada. Por no querer hacer una tarta con su nombre. 30 años cumplía.
29. No sabía lo que era el prepucio y se perdió volviendo a su propia casa...
30. Le sudaban las manos, me arrugaba los dibujos y era como pasear con un salmón en la mano.

31. Estuve con un chico y aunque en general no me encantaba si le dejé es porque la tenia digamos demasiado gorda y no me cabía en la boca y me agobiaba.
32. Empezó a dejarse el pelo largo. Parecía Farruquito.
33. Me ponía nerviosa que me tocase todo el tiempo.
34. Por que era de #TeamIronman.
35. Cuando tenía 15 dejé a un rollo de verano (que se estaba alargando bastante) por culpa de la foto de perfil que se puso en el Messenger. El chico era guapo, pero en la foto salía subido a un árbol, y entre la pose, la cara de simio que ponía y el típico bigote-pelusilla que le estaba saliendo me dio tanta vergüenza ajena que no tardé ni dos días en pedirle dejarlo "debido a la distancia". Ahora veo que fui muy superficial, pero aquello fue lo que necesitaba para terminar una relación con el chico-mono que no llegaba a ningún lado.
36. LEVANTARSE A HACER PIS EN EL FINAL DE UNA PELÍCULA BUENÍSIMA.
37. Casi llegamos a ser novios, pero le gustaba mucho el reggaetón y si no estaba escuchando alguna canción, la tarareaba o la cantaba... a mí no me gusta ese estilo de música, así que no aguanté y se acabó.

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