Updated on 9 de octubre de 2019. Posted on 4 de octubre de 2019

    15 Errores en los que estás cayendo a la hora de pintar un cuarto

    No confíes en la pintura que tiene base...

    Pintar es una de las formas más fáciles de cambiar drásticamente un cuarto.

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    Y estos consejos de la experta Tina Nokes harán que todo sea más fácil:

    1. No estás adecuando bien las paredes antes de pintar.

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    Adecuar las paredes puede ser un proyecto agobiante, pero es 100 % necesario asegurarse de que la superficie esté lisa y no tenga grietas, agujeros ni clavos. Si la pared tiene agujeros, lija la pintura descarapelada, luego usa el dedo para aplicar una pequeña porción de masa para resanar. Cuando se seque, lija nuevamente, luego aplica la base y pinta. Si estás tratando de cubrir los daños causados por la humedad, primero asegúrate de encontrar y solucionar la fuente del problema o el problema simplemente se volverá a presentar y habrás desperdiciado todo ese trabajo.

    2. No estás limpiando la superficie antes de pintar.

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    Limpiar las paredes es otro paso esencial a la hora de pintar. La suciedad, la grasa e incluso los crayones pueden causar burbujas o una capa irregular; por lo tanto, hay que sacudir o aspirar y luego usar un trapo húmedo para limpiar las marcas. "Cuando vamos a pintar las alacenas grasosas de la cocina, usamos fosfato trisódico (TSP), que es un producto de limpieza más fuerte para antes de pintar", dice Nokes. "Si voy a limpiar el exterior de la casa, primero limpio a mano con TSP antes de usar la manguera".

    3. O estás usando un borrador mágico u otro producto de limpieza fuerte para limpiar las paredes antes de pintar.

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    Cualquier cosa que sea más fuerte que el producto de limpieza multiusos —sobre todo los borradores mágicos— puede despintar las paredes al restregar. Si un trapo húmedo no es suficiente, Nokes sugiere preparar jabón de cocina diluido.

    4. No estás aplicando la base.

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    La base hará que tu trabajo dure más y ayudará a que la pintura se adhiera a la pared y cubra los colores más oscuros. "Si vas a pintar paneles de yeso o sobre colores intensos como arándano, verde bandera, neón y algunos amarillos, tendrás que usar una base", dice Nokes. También tendrás que usarla para cubrir los acabados brillantes o las partes resanadas. Sin embargo, si solo se trata de una capa de renovación con el color original, este paso es innecesario.

    5. O estás usando una pintura que "contiene base" para ahorrar tiempo.

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    Aunque este tipo de pintura contenga base, la combinación no es lo suficientemente efectiva como para reemplazar completamente ese paso. "Funcionará si es exactamente el mismo color", dice Nokes. "Pero si vas a cambiar los colores, deberás aplicar la base y luego pintar".

    6. Estás cubriendo todo con cinta adhesiva protectora.

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    Cubrir todos los bordes con cinta requiere mucho tiempo y, al final del día, es probable que no te queden líneas perfectamente rectas. En vez de eso, la mayoría de los pintores usan una brocha angular para desplazarse por el techo, los zócalos y las esquinas de un cuarto. "Una brocha de buena calidad como una Wooster o una Purdy puede resultar muy útil", dice Nokes.

    7. O no estás usando la cinta de la forma correcta.

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    Si no confías completamente en ti mismo para trazar un borde recto con la brocha (¡oye, no todos somos pintores profesionales!), Nokes dice que está bien usar cinta, siempre y cuando lo hagas de la forma correcta. Ella sugiere retirar la cinta antes de que la pintura se seque por completo, para que no se quede pegada, y siempre usar FrogTape, que es suave y no arranca la pintura base de las paredes.

    8. Escogiste una pintura de esmalte.

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    Usa pintura mate, lisa o satinada para paredes y techos, para que no terminen demasiado brillantes. "Usamos la pintura semiesmaltada en zócalos, puertas y molduras de cornisa, ya que esas partes necesitan más limpieza", dice Nokes.

    9. Solo estás aplicando una capa de pintura.

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    Según Nokes, casi siempre debes aplicar dos capas —a menos que estés pintando con el mismo color y acabado— o el color que está abajo se correrá. El trabajo también durará más, el color se verá más vivo y las paredes serán un poco más fáciles de limpiar si tienen dos capas.

    10. No estás usando la brocha correcta.

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    "Sugiero usar un rodillo en vez de una brocha porque las cerdas de la brocha pueden dejar líneas", dice Nokes. El tipo de esponja [la cubierta peluda que se le pone al rodillo] que debes escoger para tu rodillo depende del tipo de pintura que vayas a usar, pero, generalmente, entre más lisa sea la superficie que pintarás, más delgada debe ser la esponja.

    11. Estás tomando la pintura directamente de la lata.

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    Vierte la pintura en un balde o una bandeja de pintura para no derramar ni contaminar toda la lata con suciedad o polvo. Si no pudiste acabar en un día, puedes envolver el balde, la bandeja e incluso la brocha o el rodillo con una bolsa de plástico, y dejarlos así toda la noche.

    12. Estás poniendo mucha pintura en el rodillo.

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    Tal vez pensaste que entre más pintura pusieras en la brocha, más fácil sería el trabajo, pero demasiada pintura en el rodillo hará que gotee y que no se distribuya de manera uniforme. En vez de eso, sumerge ligeramente el rodillo en la pintura, luego muévelo hacia arriba y hacia abajo en la bandeja hasta que la esponja esté empapada, pero no gotee.

    13. Estás moviendo el rodillo en cualquier dirección.

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    ¡No te compliques! Simplemente mueve el rodillo del techo al piso en líneas verticales rectas. Si tienes que empujar el rodillo con mucha fuerza es porque necesita más pintura.

    14. Estás pintando el exterior a una temperatura por debajo de los 35 grados.

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    "Una vez que lleguen los meses de invierno, no querrás pintar el exterior", dice Nokes. Si la temperatura es muy fría en las primeras 24 horas después de haber pintado, no se secará correctamente y seguirá pegajoso. Además, cualquier humedad (ya sea lluvia o nieve) hará que el hielo burbujee y se pele. Lo mismo aplica al pintar con las ventanas abiertas: si dejas entrar aire frío o húmedo, la pintura tendrá más dificultades para asentarse correctamente. Debido a que la mayoría de las pinturas actuales están hechas con pocos químicos o sin químicos porque emitían vapores peligrosos, no es necesario abrir las ventanas.

    15. Estás guardando la pintura sobrante en un lugar donde no debes.

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    "Si se expone al calor en el verano o se congela en el invierno, se arruinará", dice Nokes. Ella recomienda meterla en un closet en el pasillo o en cualquier lugar que tenga control de temperatura. Siempre y cuando hagas eso y te asegures de que esté bien sellada, debería durar más de dos años.

    Este post fue traducido del inglés.

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