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El Colegio Enrique Rébsamen y el rescate que tiene confundido a un país

Los rescatistas realizan labores manuales para sacar con vida a las personas atrapadas bajo los escombros.

publicado

ACTUALIZACIÓN

Esta tarde, la Secretaría de Marina de México informó que no queda ningún niño por ser rescatado en el Colegio Enrique Rébsamen. Sobre el caso de la supuesta niña "Frida Sofía", de quien se dijo estaba atrapada bajo los escombros, un vocero de la Marina dijo que ellos desconocen la información y se trata de un caso que no coresponde a la realidad. No faltan niños del colegio, es decir, todos están a salvo, hospitalizados o, por desgracia, fallecieron. Se cree que queda una persona de intendencia atrapada bajo los escombros.


Los civiles que acudieron a ayudar al Colegio Enrique Rébsamen, al sur de la Ciudad de México, aprendieron un nuevo lenguaje: las manos arriba ordenan que nadie se mueva y los puños arriba significan una orden de silencio. Ese simple gesto también significa un destello de esperanza: cuando todos los rescatistas tienen los puños cerrados al aire pueden escuchar si hay una voz de auxilio.

Cientos de personas se dieron cita ayer en el colegio luego de que se derrumbó el pasado martes en el sismo que azotó la CDMX, Puebla y Morelos.

Por lo menos 21 niños murieron dentro de la escuela junto con cuatro adultos. El presidente Peña Nieto fue el encargado de hacer el anuncio de las muertes durante una visita que hizo la noche del martes.

Al menos ocho personas, entre alumnos y maestros, han sido rescatados con vida.

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Una de las sobrevivientes que aún está dentro de los escombros fue identificada como Frida Sofía, pero el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, admitió durante una entrevista telvisiva que se desconoce con exactitud el nombre de la niña.

De acuerdo con información que han dado la Marina y cuerpos de seguridad, se cree que hay entre 4 y 5 menores atrapados en los restos de la escuela.

El caso de la niña ha llamado la atención pública y su rescate se ha convertido en una especie de reality show en el que nadie se ha despegado de los monitores. Las especulaciones, como ocurre en estos casos, han comenzado a correr.

Además de los civiles, decenas de especialistas llegaron a la escena del desastre que estaba acordonada por la Marina y policías capitalinos.

Impacientes por entrar, hicieron una misma fila un geriatra, una paidopsiquiatra, dos psicólogos, un internista, unas 20 enfermeras y varios médicos generales que refunfuñaron porque los pusieron a clasificar las medicinas que llegaban.

Los edificios aledaños al Colegio también presentaban largas grietas e incluso los rescatistas comenzaron a evacuar a la gente que estaba alrededor de una construcción ubicada en la esquina de División del Norte y Hacienda de la Escalera ante el supuesto riesgo de un colapso.

Varios metros antes de la zona de desastre, desde la Calzada Acoxpa, se instaló un enorme centro de acopio. Para las 17:00 horas ya parecía un tianguis con las montañas de cobijas, botellas de agua, alimentos no perecederos, cazuelas de comida preparada, tortillas, ropa, herramientas...

Conforme fue avanzando la tarde los rescatistas pedían cosas cada vez más específicas: 15 gatos hidráulicos, camillas inmovilizadoras, collarines, antibiótico para los ojos, un medicamento llamado Fentanil, un neurocirujano, un pediatra, dos enfermeras.

Las excavadoras de los militares llenaron más de tres camiones de cascajo en el transcurso de la tarde y las dudas de la gente aumentaban: "¿Para qué piden collarines?". "¿Por qué tres camillas?". "¿Cuántas personas hay dentro?". "¿Están vivas?".

Cerca de las 7:45 de la noche, el primer reporte de los Topos --uno de los grupos de rescatistas surgido del sismo de 1985-- indicaba que había al menos tres personas atrapadas bajo los escombros del Colegio y que se estaban realizando labores manuales para sacarlos con vida, sin introducir maquinaria pesada.

Horas después, el secretario de Educación Pública dijo que ningún familiar estaba buscando a la niña que se encuentra dentro del edificio. Así lo dijo en entrevista con Televisa, la única cadena que ha tenido acceso a la zona del desastre.

Muchos periodistas se han quedado fuera de la escuela, pues los cuerpos de seguridad les impiden el paso.

La lluvia cubrió el Colegio Enrique Rébsamen desde las 19:00 horas de ayer. La lluvia alejó a mucha de la gente que estaba en la zona.

Hacia la madrugada, los restos de una mujer de unos 60 años fueron rescatados, al parecer una maestra. Durante este jueves, los trabajos han continuado en la escuela y los rescatistas han pedido apoyo de material, sierras y equipo para cortar el metal y la loza que colapsaron.

Pero de Frida Sofía y los demás alumnos, nada.

Contact Maurizio Montes de Oca at maurizio.mdo@buzzfeed.com.

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