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15 objetos fascinantes que cambiarán tu manera de ver el mundo

Una nueva exposición del Instituto Smithsonian ampliará tu perspectiva del todo y hará que te vuele la cabeza.

publicado

El 10 de marzo se expusieron más de 1000 objetos poco comunes en el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian para conmemorar sus espectaculares colecciones y satisfacer nuestra fascinación humana por el mundo que nos rodea. Objetos maravillosos: Entre las colecciones del Museo Nacional de Historia Natural hay más de 145 millones de artefactos y especímenes que cuentan la historia de cómo los científicos y los investigadores han ampliado nuestro entendimiento de la vida en este planeta.

1. Cráneo de gorila de montaña macho

James Di Loreto / James Di Loreto

Los esqueletos de gorila de montaña le dan a los científicos una oportunidad inusual para entender los efectos de los esfuerzos de conservación en la salud del gorila. Los biólogas que trabajan con el gobierno de Ruanda, veterinarios y organizaciones de conservación examinan los restos de gorilas para ver cómo las enfermedades, las lesiones y el estrés se graban en sus huesos. Una de esos investigadores era Dian Fossey, que en 1967 creó la Fundación de investigación Karisoke en el Parque Nacional de los Volcanes de Ruanda para estudiar los gorilas de montaña salvajes. Cuando empezó a enterrar a los animales que morían bajo su custodia, este espécimen en particular no fue parte del evento de exhumación masivo a finales de la década de los 70.

BuzzFeed News habló con Mary Jo Arnoldi, co-conservadora de Objetos maravillosos y antropóloga de la división de etnología del museo, sobre cómo se desarrolló esta enorme exposición y su experiencia personal al frente de la investigación y el aprendizaje:

«Objetos maravillosos es una exposición sobre quiénes somos y qué hacemos como museo. Trata sobre la maravilla y el asombro de ver objetos inusuales, extravagantes y visualmente espectaculares que están en el corazón de nuestro museo y trata también sobre la maravilla y curiosidad que nos incitan estos objetos al hacernos preguntas nuevas y exploratorias sobre el mundo natural y nuestro lugar en él.

Esta ha sido una exposición especial y un proceso especial que ha involucrado a todos los departamentos del museo. Para empezar, se llamó a todo el personal de Historia Natural a participar en la selección de los objetos que cuentan historias fascinantes de nuestras colecciones y nuestro trabajo con ellos. La respuesta fue abrumadora y el trabajo de nuestro equipo de exposiciones (conservadores, desarrolladores de exposiciones, escritores de ciencia y educadores) ha sido el de trabajar con muchas ideas y sugerencias para crear las historias enfocadas en nuestras colecciones que verían los visitantes en Objetos maravillosos».

2. Lapislázuli

James Di Loreto / James Di Loreto

El lapislázuli ha sido una importante fuente de pigmento azul en muchas culturas. El tono oscuro y brillante del azul al que los pintores llaman "ultramarino" se hacía originalmente moliendo lapislázuli y mezclándolo con agentes aglutinantes. Esta gema de lapislázuli, que pesa más de 100 kg, fue extraída de las montañas de Hindú Kush en Afganistán y está entre los ejemplares más grandes de su clase. El nombre deriva de la palabra persa lazhward, que significa «azul».

3. Estatuilla Tuxtla

Donald E. Hurlbert

Desenterrada a principios del siglo XX por un granjero en Veracruz, México, esta estatuilla es el primer ejemplo encontrado de texto de la cultura epiolmeca de México. Los investigadores usaron esta estatuilla para descifrar el sistema de escritura epiolmeca, que utiliza símbolos para representar tanto sílabas como palabras. La fecha tallada en la piedra muestra que esta estatuilla se hizo en el año 162 D.C. El texto describe un viaje lleno de rituales, visiones y disfraces de animales.

«He trabajado en el Instituto Smithsonian desde 1984, aunque en mi cabeza parece que fue ayer. Como conservadora de África en el museo me dedico a los estudios sobre las artes y costumbres sobre todo en el oeste de África. Dirijo la investigación de las colecciones africanas del museo de todo el continente y trabajo con el personal de colecciones y conservación para administrar las existentes, y, finalmente, llevo los descubrimientos de mi investigación sobre África y mi estudio de las colecciones africanas del museo al público a través de exposiciones, conferencias públicas y podcasts, blogs y otros medios sociales.

De todos los objetos, dos de mis favoritos son la fachada tsimshian de la costa noroeste y la cera de ballena, obviamente por motivos distintos. Las pinturas de la fachada, que mide más de 11 metros, son espectaculares y... les han dado vida de forma maravillosa con el audio narrativo de David Boxley, un artista e intérprete tsimshian que ayuda al visitante a navegar por el simbolismo y la historia de la fachada.

La cera de ballena (una de las cientos recogidas durante los últimos 50 años en nuestra colección) puede hacerte decir al principio «puaaaj», pero lo fascinante es cómo la cera se analiza y [revela] una historia rica sobre la vida de cada ballena y las grandes historias de los cambios en el medio ambiente marino durante los últimos 50 años que han afectado a estos magníficos animales.

Siempre he tenido pasión por los objetos y por explorar y entender las distintas maneras de saber lo que sabemos sobre ellos, esta es la historia en el centro de esta exposición. El personal ha expresado de forma muy elocuente su pasión por las colecciones y su dedicación a la investigación y la preservación de las mismas. Espero que los visitantes compartan nuestro asombro y curiosidad sobre las colecciones y se vayan con más conocimiento sobre la emocionante ciencia que hay detrás».

4. El esqueleto del naturalista Robert Kennicott

James Di Loreto / James Di Loreto

Robert Kennicott fue un explorador y un naturalista del Instituto Smithsonian del siglo XIX. Trabajando con compañeros del Grove National Historical Landmark en Glenview, Illinois (Estados Unidos), Douglas Owsley y Kari Bruwelheide abrieron el ataúd de hierro fundido de Robert Kennicott en 2001 para determinar las causas de su muerte y documentar sus restos mortales, ataúd y ropa. Robert Kennicott murió a la edad de 30 años en la orilla del río Yukon en la América rusa (hoy en día Alaska) durante la expedición de Western Union en 1866. Los descendientes de Kennicott donaron sus restos al museo, donde ahora son parte de las colecciones de investigación que ayudó a crear.

5. Libro de los sermones maya

James Di Loreto / James Di Loreto

Este libro de los sermones, escrito en la lengua maya quiché, fue compuesto por el padre Francisco Maldonado en 1690. Es el manuscrito más antiguo en las colecciones del Museo Nacional de Historia Natural y ofrece a los investigadores la oportunidad de saber cómo era el idioma hace 300 años, mientras que también les ofrece a los hablantes de quiché moderno una unión a las raíces de su lengua. El libro contiene sermones y pasajes bíblicos traducidos al quiché y al idioma cakchiquel maya durante el siglo XVII. El libro también contiene varias páginas sobre "curas" para mordeduras de serpientes, etc.

6. Cera de ballena

James Diloreto / James DiLoreto

Capa a capa, la cera de ballena crece durante la vida del animal hasta convertirse en un tapón grande, sellando todo tipo de información en la cera, como la edad de la ballena, los niveles de estrés y la exposición a la contaminación. Esta información ayuda a los científicos a comprender mejor cómo las actividades humanas afectan a estos mamíferos marinos y su medio ambiente.

7. Fósil pinnípedo: Enaliarctos mealsi

Michael Brett-Surman / Smithsonian Institution

Este fósil representa uno de los primeros miembros del grupo de animales que incluye focas, leones marinos y morsas. Al igual que sus parientes, este animal tenía aletas y se encontraba a sus anchas en el agua, pero sus huesos también conservan características de sus antecesores terrestres. Por consiguiente, nos ayuda a entender la transición evolutiva de la tierra al mar. Fue descubierto, en muy buen estado y casi completo, por un paleontólogo aficionado que lo donó al Museo Nacional de Historia Natural para que los científicos pudieran investigarlo.

8. Botella de cristal iridiscente

Chip Clark

Cuando esta botella romana de cristal fue enterrada con su dueño entre el año 200 A.C. y el 100 D.C, el desgaste natural volvió opaco el cristal y se creó un acabado iridiscente. Los tonos variados de azul de la pátina reluciente vienen de los químicos del cristal original, en los que se incluye el hierro.

9. Paloma pasajera: Ectopistes migratorius

Donald E. Hurlbert

Martha, una paloma pasajera, es uno de los grandes tesoros del Instituto Smithsonian. En vida, Martha vivió en el zoo de Cincinnati, donde la visitaban largas colas de gente deseosa de ver al último espécimen vivo de su especie. Martha murió en 1914 y la paloma pasajera se extinguió. Unas décadas antes, su especie estaba extendida y era abundante en América del Norte, pero se cazaba masivamente para comer. La taxidermia del Instituto Smithsonian hecha con los restos de Martha nos recuerda que incluso las especies que estaban extendidas y eran abundantes en América del Norte se pueden extinguir.

10. Paneles tshimshian

James Di Loreto / James Di Loreto

Esta fachada pintada tsimshian de Canadá es ampliamente conocida como uno de los mejores ejemplos de obras de arte de diseño de la costa noroeste. Cuenta la historia del mítico jefe submarino Nagunaks y su conexión con el clan que vivió en la casa. Es una de las pocas fachadas tsimshian completas que hay en museos.

11. Algas coralinas

James Di Loreto

Durante sus largas vidas, las algas coralinas conservan registros de 1000 años de antigüedad del estado medioambiental en sus capas calcificadas duras: sus bandas de crecimiento estacional reflejan la expansión y la retirada del hielo marino. El botánico del Instituto Smithsonian Walter Adey descubrió que el crecimiento estacional de estas algas proporciona evidencia de que el hielo marino ha disminuido rápidamente en los últimos 150 años. Las algas coralinas, como este espécimen recogido en el lecho marino del Ártico de Canadá, pueden ayudar a los científicos a comprender los cambios del clima del planeta hace miles de años.

12. Lubina dorada con puntos amarillos y su larva

Barry Brown / Substation Curacao and Cedric Guigand / University of Miami

Al encontrarse con una larva desconcertante recogida en en estrecho de Florida, los científicos del Instituto Smithsonian acudieron a la lectura del ADN, lo que les llevó a un descubrimiento inesperado: una coincidencia entre la larva misteriosa y los adultos de una nueva especie de lubina de mar descubierta en la costa de Curazao.

13. Coleópteros

Chip Clark

Este grupo de insectos demuestra los diversos grupos dentro de las colecciones del departamento de entomología en el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian. Los insectos son una forma de vida animal dominante en la Tierra con más de 1 millón de especies descritas y posiblemente 15 veces más la cantidad desconocida que está esperando a ser descubierta. Entre los insectos, los escarabajos han demostrado ser uno de los grupos más prósperos, representan al 40 % de las especies de insectos y al 30 % de todas las especies animales. Para ponerlo en perspectiva, si todas las especies animales estuviesen en fila, de cada cuatro especies animales una sería un escarabajo.

14. Cerámica zuñi

James Di Loreto / James Di Loreto

La colección de cerámica zuñi ayuda a los antropólogos a comparar diferentes funciones y estilos artísticos y a investigar cómo varios motivos comunican los valores culturales zuñi.

15. Hueso de ballena y punta de arpón

James Diloreto / James DiLoreto

Este fragmento de arpón incrustado en el hueso de ballena que le acompaña plantea muchas preguntas sobre los primeros cazadores de ballenas en la costa norte de Oregón (Estados Unidos) y su evidencia sugiere que los primeros habitantes fabricaban y usaban herramientas para cazar ballenas hace 1400-1500 años, mucho antes del contacto europeo. Este espécimen vino de Par-Tee, un yacimiento cercano a Seaside, Oregón (Estados Unidos), que contiene más de 6300 herramientas y 100.000 restos vertebrados.

Objetos maravillosos se exhibe en el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian hasta 2019.

Este artículo ha sido traducido del inglés.

BuzzFeed's resident photo geek.

Contact Gabriel H. Sanchez at gabriel.sanchez@buzzfeed.com.

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