Esta iniciativa puede cambiar la vida de la comunidad LGBT mexicana para siempre

    ¿Te has preguntado dónde viven los ancianos homosexuales que nunca tuvieron hijos ni familia?

    Ella es Samantha, una mujer mexicana que tiene un gran sueño.

    Alfredo Estrella / AFP / Getty Images

    Durante décadas ha sido voluntaria en un albergue de niños con VIH y ahora tiene un proyecto aun más grande: crear una casa que reciba a la comunidad LGBT.

    Todos tenemos abuelos que, cuando empiezan a sentirse débiles, nos tienen a nosotros para cuidarlos y escucharlos.

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    ¿Pero has pensado en las personas de la comunidad LGBT que no tuvieron hijos o que, por haber crecido en una época más oprimida, fueron rechazados por sus familiares?

    México ha cambiado y ahora es posible que las parejas gay formen familias.

    Elizabeth Ruiz / AFP / Getty Images

    Pero esto es relativamente reciente y muchos adultos mayores que se reconocen dentro de esta comunidad no tuvieron esta opción.

    Ellxs tienen mucho que compartirnos, sobre todo porque fueron quienes abrieron camino a otras generaciones.

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    Sin embargo, a veces han tenido que vivir en el clóset toda su vida (o volver a él) para no sufrir discriminación.

    "La comunidad LGBTTTI es invisible, nadie sabe que existimos, nadie se preocupa por nuestras necesidades", le dijo Samantha a BuzzFeed México.

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    En toda una vida dedicada al activismo, esta mujer descubrió que necesitaba crear un lugar donde la comunidad se sintiera aceptada, amada y escuchada. Aquí surgió su campaña "Hazlos brillar de nuevo".

    La idea inicial era crear un albergue de día y noche, pero eso retrasaría el proyecto por el dinero que implica.

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    Así que, en vez de abandonar su plan, Sami decidió crear un espacio donde la comunidad pueda ir a compartir sus días.

    "Más que a cuestiones médicas, el albergue responde a necesidades emocionales", nos contó Alex Villalobos, la mano derecha de Samantha en este proyecto.

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    "Es horrible tener 80 años y tener que vivir en el clóset", dice Samantha, para quien esta casa tiene que ser un hogar donde todos los integrantes formen una amorosa familia.

    Ante la obligada pregunta de qué pasaría si alguien heterosexual quiere ir a la casa, Samantha responde: "Es posible que entre, aquí no vamos a discriminar a nadie como lo han hecho con nosotras tanto tiempo".

    Para unirte a este sueño, entra a la campaña de Fondeadora de Samantha y dona para el espacio que quieren rentar en la Ciudad de México.

    Eduardo Verdugo / AP

    La idea es ocupar el dinero en mantener una casa por un año. Después, verán qué pasa, pues desde ahora ya hay mucha gente ofreciéndoles su apoyo como voluntarios.

    Ayúdales a brillar de nuevo.

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