15 de diciembre de 2017

    Esta es la historia de cómo secuestraron mi celular en un concierto en Acapulco (y cómo lo recuperé)

    "Hablé con el criminal, va a traer el celular en media hora".

    Hola, soy Luis Del Valle, 29 años, piscis, amante de la playa y los festivales de música.

    instagram.com

    A veces poso como Juan Gabriel en mi tiempo libre.

    El fin de semana pasado, como muchas personas, decidí emigrar a Trópico, un festival que se lleva a cabo en las playas de Acapulco.

    Luis Del Valle

    Lo que esperaba eran dos días llenos de calor, sonrisas y diversión. Lo que obtuve fueron dos días de calor, sonrisas y diversión... además de un celular robado.

    La historia comenzó así...

    Era sábado y el magno evento terminaba tarde. ¿Qué tan tarde?... A las 08:30 AM del domingo.

    tropicomx.com

    Estaba de necio y quería seguir la fiesta hasta el amanecer. Sin embargo, no contaba con que me había desvelado el día anterior, el anterior a ese y el hecho de que ya no tengo 21 años. Así que, en pleno festival, decidí buscar un lugar para tomar una siesta.

    Ahora, ya sé lo que están pensando. ¿QUIÉN SE DUERME EN UN FESTIVAL DE MÚSICA A LA MITAD DE ACAPULCO?

    giphy.com

    ¡Muchos! En retrospectiva, fue una terrible decisión, pero en el momento me pareció lo más lógico. Había un enorme jardín lleno de palmeritas con mucha gente dormida y el Airbnb en el que me estaba quedando no estaba tan cerca. Una power nap era mi mejor opción para revivir. Así que corrí a un rincón, guardé mi celular en la bolsa y a dormir.

    Media hora después desperté renacido, revisé que no dejara nada atrás y fui por algo de comer. En la fila de la comida noté que algo faltaba y más o menos esta fue mi cara:

    NBC

    Mi celular ya no estaba en la bolsa. En lo que fui por comida y regresé al lugar en el que había dormido no pasaron más de cinco minutos, pero fue tiempo suficiente para que desapareciera mi celular. No entiendo muy bien en qué punto se cayó/me lo sacaron de la bolsa, pero era un hecho que desapareció durante o después de la siesta maldita.

    A partir de este momento corrí como gallina sin cabeza por todos lados, buscando alguien que me ayudara.

    Saban

    Los de seguridad no vieron nada, no oyeron nada, no sabían nada... Como si no existieran pues.

    Eventualmente, me encontré con un amigo que me prestó su celular y pasó lo que más temía, marqué y...

    BuzzFeed

    No encontraba a los amigos con los que iba, no tenía forma de comunicarme, tampoco tenía tarjeta de débito (adivinen quién la había guardado en la funda del celular) y francamente no tenía idea de qué hacer. Era el primer celular que perdía/me robaban en mi vida.

    Pasé mínimo otra hora buscando a mis amigos y el celular. Me acerqué a los de seguridad y organización del festival, pero no lograron hacer mucho.

    @Tropicomx La gente de seguridad diciendo que no sabía qué hacer al respecto "porque era su primer día", pedí ayuda… https://t.co/yspMoq2kfp

    Perdonen mi francés. Cuando los de seguridad me dijeron que también habían robado a uno de sus elementos perdí toda esperanza y me retiré.

    Llegué a la casa en la que nos estábamos quedando cerca de las 5 de la mañana. Con ayuda de un amigo, cancelé mi tarjeta y bloqueé el celular a través de la aplicación "Buscar mi iPhone". Justo mi plan ideal para un domingo en la playa.

    BuzzFeed

    Para los que nunca hayan utilizado la aplicación, te deja bloquear el celular para que no pueda ser utilizado y te deja poner un mensaje para que el que encuentra el teléfono lo lea. Yo puse algo así como: "Tengo información importante en mi celular, si lo encuentras por favor déjalo en la recepción del hotel".

    Vamos, Lupita, di lo tuyo...

    Orfeón

    Me fui a dormir, porque literalmente ya no aguantaba y no había mucho que pudiera hacer. A ver qué pasaba.

    Al día siguiente desperté y PUM. El celular había aparecido a las 08:16 AM en la Costera (a varios KM del festival).

    Luis Del Valle / BuzzFeed

    AHHHHH, ¡HORA DE MARCAR! Buzón, otra vez. Alberto y Andrea, los amigos con los que me estaba quedando, despertaron y ella tuvo una idea brillante...

    "¿Y si les ofreces dinero? A unos amigos les ha funcionado".

    giphy.com

    Mi celular era muy nuevo y aunque tenía un seguro, el deducible iba a ser un sablazo a mi economía así que decidí actualizar el mensaje de la aplicación: "Hola! No quiero perder el cel, ni tampoco pedos. Te doy $2000 y ahí lo dejamos. ¿Te late?".

    Sólo quedaba esperar y tratar de disfrutar mi último día de festival y Acapulco.

    instagram.com

    Hablé con mi familia para informarles de la situación, tomamos nuestras cosas y emprendimos el camino a la playa.

    Mientras íbamos en el coche a la playa, mi amiga Andrea, ya en modalidad de negociadora profesional, siguió marcando a mi celular y de repente... ¡la llamada entró!

    Fox

    Era un señor, con acento local, que había "encontrado" el celular y que decía vivir en un lugar que no era el que mostraba la ubicación.

    El momento más impactante de la conversación llegó cuando el señor dijo que había leído el mensaje y que vio que había...

    Getty Images / BuzzFeed

    El señor decía que se iba a llevar su "propina" por regresar el celular. ¿Propina por regresar un celular robado? Quedamos impactados, pero Andrea le dijo que sí. Le propusimos verlo en diez minutos en el Walmart de la Costera, pero dijo que no, que le diéramos dos horas porque tenía que hacer algo con su hija, su esposa y la manga del muerto. Después de mucho insistirle, aceptamos hablarle en dos horas.

    Ya estando en la playa me obsesioné con ver dónde estaba mi celular. Lo vi aparecer y desaparecer en diferentes locaciones de la misma zona.

    Luis Del Valle / BuzzFeed

    Hasta que finalmente pasó el tiempo pactado y decidí marcarle...

    Y marcar, y marcar, y marcar...

    Luis Del Valle / BuzzFeed

    Sin respuesta alguna. ¡DE PRONTO ENTRÓ UNA LLAMADA DEL NÚMERO! Pero no la vimos. En ese momento empecé a hacer la paz con que el celular no iba a volver a mí.

    Aquí pueden ver a Alberto disfrutando la playa y a mi con una expresión de tristeza y desolación mientras procesaba todo lo que me estaba pasando.

    Luis Del Valle / BuzzFeed

    Porque en realidad, no sólo era el perder el celular. Era el dinero que me iba a costar, las fotos, mensajes y notitas que tenía y el hecho de sentir que en gran parte había sido mi culpa por la tonta decisión de quedarme dormido. A partir de las 4 PM el celular dejó de estar encendido.

    Regresaba a la CDMX en el camión de las 23:45, así que decidí mejor dedicarme a disfrutar la playa y las últimas bandas del festival.

    En un último esfuerzo por recuperar el celular, aumenté la recompensa con la condición de que me lo llevaran al hotel.

    Luis Del Valle / BuzzFeed

    Sí, era mucho dinero, pero de cualquier forma era menos de lo que hubiera pagado por uno nuevo.

    En algún punto, Andrea subió a su cuarto y cuando bajó me dijo: "Hablé con el criminal, va a traer el celular en media hora".

    giphy.com

    Volvimos a empezar el mismo proceso de la mañana. Marcamos en esa media hora, no contestaba. Teléfono apagado. Lo encendía y en la aplicación aparecía en el mismo lugar por la costera. Todo igual, hasta que... ¡la llamada entró!

    Pero la voz era distinta, sonaba como una persona mucho más joven y era muy diferente su forma de hablar.

    giphy.com

    Ahora decía cosas como que "no quería que le aventáramos a la policía" y me preguntó en múltiples ocasiones si estaba consciente de que "yo había perdido el celular". Era muy obvio que quería dejar claro que no lo había robado, pero pues...

    La conversación siguió y la persona en cuestión nos dijo que era de la marina (sí, cómo no) y que nos podía ver en las Base Naval.

    google.com.mx!3m2!1e3!4b1!4m5!3m4!1s0x85ca59b44878d7e5:0x572201ee1ddddb1f!8m2!3d16.8344723!4d-99.8519063

    Por supuesto que dijimos que no y comenzamos a negociar con él para vernos afuera del Pierre Marques, el hotel en el que se lleva a cabo el festival. Pidió que encima de todo, le pagáramos el taxi. A estas alturas, no había mucho más que hacer. Aceptamos y dijo que llegaría en diez minutos.

    Vimos que el teléfono comenzaba a moverse y entonces supimos que la cosa finalmente iba en serio.

    Google Maps

    Comenzamos a planear qué sucedería en la entrega. Mis amigos querían que de una forma u otra, la persona que tenía el celular pagara las consecuencias. Yo sólo quería recuperarlo y dejar ir este tema. Nos preparamos para sacar el dinero y reencontrarnos con mi teléfono.

    A estas alturas, la cosa empezaba a complicarse como una especie de conspiración de serie policiaca.

    BuzzFeed

    Alberto avisó a la policía que estaba en el hotel, supuestamente nos iban a seguir a la hora de entregar el dinero (no pasó). Al mismo tiempo un empleado del hotel dijo que nos iba a ayudar a bloquear la calle e iba a seguir a los ladrones (tampoco pasó). El cajero del hotel no servía, así que tuvimos que hablar con el hombre en cuestión y mover la ubicación de entrega al Princess, el hotel vecino. CAOS ABSOLUTO.

    Ahora la aplicación mostraba al ladrón a unos cuántos metros. Literalmente afuera del Princess. Hasta nos escondimos para que no nos viera.

    Google Maps

    Una vez con el dinero en mano, Alberto y yo salimos del hotel a encontrarnos con el que "se había encontrado mi celular".

    Ahí estaba, parado como si nada, a unos metros de la entrada del hotel.

    BuzzFeed

    (Obviamente no tenía una foto, pero mi amiga Fana me ayudó a hacer este bonito y caricaturesco retrato hablado). Alberto le preguntó que si él era el que tenía el celular, la persona en cuestión dijo que sí y preguntó si teníamos el dinero. Enseñamos el dinero, el criminal el teléfono. Alberto trató de tomarlo, el ladrón no lo soltó. Le dimos el dinero y dijo que faltaban los $300 del taxi, quedamos que si entregaba el celular se los dábamos. Aceptó. Finalmente había recuperado mi celular.

    A estas alturas, se había acercado el taxista que lo llevó y ambos exigieron los $300. Le dimos $500 y en el momento más WTF de la noche preguntó...

    Getty Images

    Ni Alberto, ni yo, podíamos creer el cinismo. Alberto comenzó a enojarse y le reclamó al que nos dio el celular que estaba "negociando con un celular robado", mientras tanto el taxista iba a cambiar el billete. El ladrón sólo decía que no entendía por qué la reacción si era "lo que habíamos quedado".

    La cosa cada vez subía más de tono, hasta que mi amigo se calmó y le preguntó, irónicamente, al tipo: "¿cómo estaban las cosas en Acapulco?" El respondió:

    Getty Images

    😒 😒 😒 😒 😒 ... El taxista regresó con el cambio. Se despidieron y el ladrón todavía nos dio la mano. Entramos al hotel con ganas de nunca volverlo a ver. Mientras vimos como el taxista y el ladrón celebraban su ganancia de la noche, abrazándose.

    Una vez adentro, y ya más calmados, tomé una foto de mis amigos que tanto me habían ayudado y corrí a agarrar mi taxi para alcanzar el camión a la CDMX que salía en media hora.

    Luis Del Valle / BuzzFeed

    Al final de mi trayecto, el taxista me agradeció por visitar Acapulco y me dijo que la ciudad "no era como la pintaban". Le conté brevemente lo que había sucedido y agregó: "Entonces olvide lo que dije. Buen viaje".

    Aún así, volvería. Entiendo lo que es vivir en una ciudad con una mala reputación por culpa de unos cuántos y sé que, a pesar del mal rato, no representa a Acapulco y sus habitantes.

    Aneese / Getty Images

    Y recuerden niños, nunca se duerman solos en un festival de música. No saben lo que podría pasar.

    ¿Quieres recibir contenidos para sentirte cada vez mejor?

    ¡Suscríbete a nuestro newsletter de Estilo y Bienestar!

    Newsletter signup form