20 de septiembre de 2016

    Una visita a la Isla de las muñecas se convirtió en una experiencia aterradora

    Como en Scooby Doo, descubrimos que los verdaderos monstruos son la gente.

    Todas las películas de terror que he visto comienzan así:

    BuzzFeed

    Un grupo de investigadores paranormales va a investigar un lugar embrujado y se encuentra con una sorpresa aterradora.

    Ellos son parte de BuzzFeed Unsolved y vinieron al país a investigar la Isla de las Muñecas, pero no estaban listos para los horrores de la Ciudad de México.

    Encontramos a nuestro contacto enfrente de la Delegación.

    BuzzFeed

    El autonombrado "cacique de Xochimilco" nos subió a todos a una procesión de bicitaxis que pasó por los estrechos callejones del barrio, hasta un embarcadero secreto con un par de lanchas de motor.

    Él es Rogelio, el administrador de la isla y nuestro guía.

    BuzzFeed

    ¿Saben por qué Rogelio está tan contento en esa foto? Porque nos vio la cara.

    Originalmente le íbamos a pagar $5,000 por el viaje. Ya que estábamos lejos de tierra y con las cámaras sobre su lancha, se acordó de que el precio real era $50,000.

    Los extranjeros le llaman a esto "the gringo tax", el impuesto por ser gringo.

    BuzzFeed

    Candis ya sospechaba que alguien trataría de sacarnos más dinero, pero subestimó la codicia de Rogelio y sólo traía 100 dólares extra.

    Tampoco es su culpa. Si el mundo fuera como debe ser, los monstruos de esta historia serían fantasmas y muñecas, no gente.

    Finalmente llegamos a la isla.

    BuzzFeed

    Esperábamos sentir más miedo pero, en ese momento, lo que más nos aterraba era tener que regresarnos nadando. Le expliqué a Rogelio que no todos los gringos son millonarios y a regañadientes nos dejó filmar hasta el anochecer.

    Ahí aprendimos que el miedo es relativo.

    BuzzFeed

    Con un guía más amable, tal vez esta muñeca sucia nos habría hecho sentir algo, pero nos sentíamos demasiado humillados para el terror.

    Los escépticos siempre queremos estar equivocados y siempre es decepcionante tener la razón.

    BuzzFeed

    Sería genial ver a un fantasma de verdad, saber que hay más mundo que la Tierra y la carne que empaca nuestros huesos. Por eso siempre es triste visitar un "lugar maldito" y encontrarte con una casita del terror.

    O un viejo maniquí con sombrero.

    BuzzFeed

    Por la posición del cuerpo, la forma de los pezones y la herida en el costado, asumo que este ranchero fantasma solía ser un Jesucristo. Todos los miedos, ideologías y convicciones me abandonaron frente a esta figura.

    Por más que quieras tomarte en serio esta isla, cada rincón se merece una carcajada.

    BuzzFeed

    ¿Qué da más miedo? ¿El precio de las palomitas, el gorila con lentes de sol o el Winnie Pooh que toma el sol en su regazo?

    ¿O las calaveras de plástico?

    BuzzFeed

    Todo el misterio de la isla se muere cuando te imaginas a Rogelio comprando adornos en una tienda de Halloween.

    ¿Saben qué sí daba miedo? Los baños.

    BuzzFeed

    Dos miembros del equipo, no diré quién, se aguantaron hasta que regresamos al hotel.

    Y las arañas.

    BuzzFeed

    ¿Ven esta araña tipo Jumanji? Ese era el tamaño promedio de todas las arañas en la isla. Era tan grande que a un metro de distancia podías ver cómo movía sus colmillos. Había miles y estaban por todas partes, pero eso aún no lo sabíamos.

    Si sobrevivíamos a las arañas, siempre podíamos sufrir de muerte por michelada.

    BuzzFeed

    De camino a Xochimilco todos decíamos "ojalá vendan cervezas, hubiéramos comprado un six..." Luego vimos a una familia de bichos mutantes caminar entre las caguamas y decidimos quedarnos con sed.

    Hambrientos, estafados y asediados por arañas, nos pusimos a trabajar.

    BuzzFeed

    Para contar la historia de la isla, Shane y Ryan fingían estar muy asustados. Luego el viento empezó a mover la telaraña con las arañas más grandes y dejaron de fingir.

    Este es el sitio donde todo comenzó.

    BuzzFeed

    Hace 55 años, una niña se ahogó en esta parte de la isla y dejó una muñeca, la primera de la colección. Curiosamente, Don Julián Santana, el dueño original de la Isla de las Muñecas, se ahogó hace unos años en ese mismo lugar.

    Cuenta la leyenda que se lo llevó el espíritu de la niña.

    BuzzFeed

    Don Julián escuchaba a la niña todas las noches, cada vez más fuerte, hasta que un día supo que venía por él. A la orilla de la isla, se puso a cantarle para apaciguar su espíritu, pero seguro cantaba muy feo porque la niña igual se lo llevó.

    Él es Don Anastasio, sobrino de Don Julián y el nuevo dueño de la isla. Esa del fondo es su muñeca favorita.

    BuzzFeed

    Don Anastasio nos contó que por las noches puede escuchar el bastón de Don Julián. A veces, de madrugada, se ve un bote con velas que se acerca por el horizonte y, antes de llegar a la isla, desaparece. Lo que no nos contó es por qué tiene una muñeca favorita.

    Esta es la muñeca de la niña ahogada, la que inició la leyenda.

    BuzzFeed

    Horas después, esa misma muñeca nos haría correr aterrados fuera de la isla.

    Terminamos de filmar y, mientras nos reíamos de nuestra mala fortuna, comenzó a anochecer.

    BuzzFeed

    La oscuridad de la isla era total. A la luz de las linternas, todo se veía más amenazante.

    En una de las cabañas vimos un bulto que parecía moverse.

    BuzzFeed

    No sabíamos si era Don Anastasio o un fantasma. Lo picamos con un palo pero no pasó nada. Probablemente fue sólo nuestra imaginación.

    De pronto comenzó a llover y el río se llenó de ruidos extraños.

    BuzzFeed

    Todos los animales del área entonaron su serenata nocturna y, entre las aguas turbias del canal, algo parecía moverse. Tratamos de filmarlo y descubrimos que el verdadero terror era la instalación eléctrica, un amasijo de cables pelados que se estaba mojando a medio metro sobre nuestras cabezas.

    Luego fuimos a ofrecerle una ofrenda al espíritu y nos respondió con terror.

    BuzzFeed

    ¿Recuerdan a la muñeca original? Mientras le llevábamos en ofrenda una muñeca más chiquita, una araña gigante se arrastró fuera de su vientre. Al mismo tiempo, el ruido de un gato sobre el techo nos hizo voltear hacia arriba, donde cientos de arañas tipo Jumanji nos miraban, amenazantes.

    Salimos de la cabaña y descubrimos que la lluvia había hecho salir a todas las arañas de la isla.

    BuzzFeed

    Todas las arañas del mundo habían acudido a este desfile de gente en pánico. Tratamos de mantener la compostura pero, en cuanto aseguramos todo el equipo, corrimos al bote para escapar.

    "¡CORRAN, CORRAN, CORRAN, CORRAN!"

    BuzzFeed

    Minutos después de salir de la isla, el bote se quedó sin gasolina.

    BuzzFeed

    Un par de perros peleaba a bordo, la lluvia inundaba el bote y un niño corrió al frente con un remo más grande que su cuerpo, sin saber si usarlo para regresar a la isla por más gasolina o tratar de remar hasta el embarcadero.

    Poco después, el motor encendió y los perros se calmaron, como si estuvieran tan aliviados como nosotros.

    El resto del viaje fue tenso y silencioso.

    BuzzFeed

    Sólo escuchábamos el ruido del motor, los animales que brincaban del agua y los relámpagos que cada tanto iluminaban el cielo. Cuando llegamos al embarcadero bajé corriendo y sentí ganas de besar el suelo, como el Papa.

    Pero la aventura no acabó ahí.

    BuzzFeed

    Los niños que nos acompañaban nos dejaron en un oscuro callejón del barrio de Xochimilco y nos dijeron que ahí esperáramos a los bicitaxis. Ya me han asaltado en barrios más bonitos y el equipo tampoco confiaba en esos niños, así que decidimos caminar.

    Caminamos hasta el centro de Xochimilco por un laberinto de callejones mal iluminados y sin banqueta.

    BuzzFeed

    Ni siquiera me animé a sacar mi celular para tomar fotos, sólo confíen en que se veía más tenebroso que este canal.

    Finalmente, después de un día largo y aterrador, volvimos a la civilización.

    BuzzFeed

    Aquí el equipo sonríe para la foto, pero puedes ver en sus ojos el alivio de que no nos pasó nada de lo que nos pudo haber ocurrido.

    Una hora más tarde, mientras tomábamos una cerveza en el bar del hotel, alguien dijo "siento como si éste fuera un día diferente." Todos asentimos en silencio.

    Y esa es la mejor experiencia que ninguno de nosotros quisiera volver a vivir.

    BuzzFeed

    Ellos partieron al día siguiente para visitar una casa endemoniada y yo me quedé aquí para escribir de gatos, pero siempre tendremos un vínculo irrompible. Hermanos araña, unidos para siempre por nuestro miedo a la gente tranza. 👊

    ¿Quieres recibir contenidos para sentirte cada vez mejor?

    ¡Suscríbete a nuestro newsletter de Estilo y Bienestar!

    Newsletter signup form