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14 Consejos inteligentes para cocinar pollo que te hubiera gustado saber ayer

El pollito perfecto que siempre debió haber sido.

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Para muchos cocineros caseros, el pollo es la proteína favorita. Es barato, fácil de preparar y a (casi) todo mundo le gusta, pero a veces puede ser un poco insípido...

PBS

Por suerte, con unos cuantos trucos de cocina ingeniosos, puedes asegurarte de que nunca más volverás a comer pollo triste y seco de nuevo y, de paso, te ahorrarás algo de tiempo.

Aquí hay 12 consejos de cocina que llevarán tu pollo al siguiente nivel:

1. Utiliza una batidora manual para desmenuzar el pollo cocido en un instante.

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En vez de desmenuzarlo a mano, utiliza una batidora manual para desmenuzar rápidamente las pechugas de pollo en pequeñas partes (sólo asegúrate de que aún esté caliente para que se desmenuce fácilmente). Ve cómo hacerlo aquí.

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2. Remoja el pollo en una sencilla solución de agua salada (también conocida como salmuera) antes de cocerlo para mantenerlo hidratado, y sazónalo de adentro hacia afuera...

gimmesomeoven.com

Al sumergirlas rápidamente en un baño de agua salada, te asegurarás de que queden húmedas y jugosas cada vez. Ve cómo hacerlo aquí.

3. O frótalo con sal unas horas antes de cocerlo (también conocido como salmuera en seco) para lograr el mismo efecto.

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Puede sonar complicado, pero sólo piensa en esto como una forma de sazonar el pollo por adelantado. No requiere mucho esfuerzo y produce un resultado similar al de la salmuera húmeda (pero utiliza menos espacio en el refrigerador).

4. Ablanda el pollo marinándolo en yogurt...

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El yogurt no sólo sabe rico, sino que es un marinador fantástico gracias al ácido láctico. Ayuda a romper las proteínas, lo ablanda y es el perfecto lienzo en blanco para añadir el sabor que quieras.

5. O haz como lo hacían antes y pon las pechugas de pollo en leche para hacerlas más blandas y llenas de sabor.

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Justo como el yogurt, la leche no sólo es una salsa deliciosa para después, sino que ayuda a ablandar el pollo mientras se cuece. Aprende cómo hacerlo aquí.

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6. Frota el pollo con mayonesa antes de asarlo para darle un hermoso color dorado.

eatwell101.com

La mayonesa es el complemento perfecto porque la grasa ayuda a que el pellejo se ponga crujiente y es lo suficientemente espesa como para que no tengas que rociar durante la cocción o volverla a aplicar (a diferencia de la mantequilla derretida o el aceite). Aprende cómo hacerlo aquí.

7. Cuando ases un pollo completo, quita la espina dorsal y aplánalo (es decir, ábrelo para asarlo) para hacer que se cueza en una fracción del tiempo.

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Esto es grandioso, porque obtienes el sabor del pollo asado entero sin el largo tiempo de cocción. Quitar la espina dorsal también hace que quede plana para que puedas asarla fácilmente sin tener que apuntalarlo. Aprende cómo hacerlo aquí.

8. Y cuécelo en una plancha para paninis si te sientes aventurero.

Food Network / Via youtube.com

Te dará ese maravilloso sabor carbonizado sin tener que encender la parrilla (y también funciona muy bien con las pechugas deshuesadas). Aprende cómo hacerlo aquí.

9. Pon una pieza de papel pergamino sobre las pechugas de pollo antes de asarlas para evitar que se resequen.

thekitchn.com

Esto puede sonar ridículamente simple (porque lo es), pero el papel pergamino actúa como una piel protectora y evita que el exterior de la carne se seque. Aprende cómo hacerlo aquí.

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10. Hornea las pechugas de pollo sobre ese mismo papel (también conocido como papillote) para crear un sauna aromático que las cueza perfectamente al vapor.

seriouseats.com

Esta técnica de la vieja escuela no sólo te ahorra limpieza (¡sin platos!), sino que te ayuda a mantener el pollo super jugoso. Llena el paquete con las hierbas aromáticas que tengas a mano, siéntete libre de prepararlos con anticipación (sólo almacena los paquetes armados en el refrigerador). Aprende cómo hacerlo aquí.

11. Mezcla las alas de pollo con sal y bicarbonato antes de freírlas, para hacerlas super crujientes.

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Esto les quita el exceso de humedad y ayuda a que el pellejo quede bien crujiente (algo sobre elevar los niveles de pH, ya sabes, ciencia). Aprende más sobre esto aquí.

12. Cocina las pechugas de pollo en sólo ocho minutos utilizando una olla de presión.

addapinch.com

Este método ayuda a acelerar el tiempo de cocción y también funciona bien con las pechugas de pollo congeladas (sólo aumenta el tiempo de cocción a diez minutos, no es necesario descongelarlas). Aprende cómo hacerlo aquí.

13. En lugar de rociar el pollo asado, remoja un paño para queso en mantequilla y pónselo encima mientras se cuece.

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Esto ayuda a que el pellejo se dore y esté crujiente sin tener que rociarlo, ni siquiera tendrás que meterte con él. Este tutorial muestra cómo hacer esto con un pavo, pero la técnica también funciona con el pollo.

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14. Para hacer que el pellejo del pollo esté super crujiente, comienza a cocinarlo en una sartén fría para que la grasa se derrita lentamente.

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Esto permite que el pollo y la sartén se calienten juntos, lo que permite el tiempo suficiente para que la grasa se derrita y salga mientras la carne se cuece (sólo recuerda agujerar la piel unas cuantas veces antes de cocerlo). Aprende cómo hacerlo aquí.

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Este post fue traducido del inglés.