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20 Trucos de belleza del viejo Hollywood que te harán decir "¿QUÉ DEMONIOS?"

No intenten esto en casa.

publicado

1. Para lograr su "look" de ojos dulces y grandes, Audrey Hepburn se separaba las pestañas una por una con un alfiler.

Después de aplicar la máscara, el legendario

maquillador Alberto de Rossi le separaba pacientemente las pestañas con un alfiler para darle un "look" impactante, pero natural.

2. Marlene Dietrich insistía en que le espolvorearan oro en polvo sobre sus pelucas para que brillaran más en cámara.

Según el libro Max Factor: The Man Who Changed the Faces of the World, "Marlene insistía en que le espolvorearan oro comprimido, que costaba $60 dólares la onza, sobre las pelucas para darles un brillo especial en la pantalla.

3. Fannie Ward atribuía su "eterna juventud" a colgarse boca abajo durante media hora todos los días.

John Springer Collection / Getty Images

Según un artículo de Harper's Bazaar, "la extraña postura hace que la sangre fluya de manera generosa por la piel por la que no suele correr. Los tejidos del rostro que están debilitándose reciben el baño de sangre que tanto necesitan, nutriéndolos y reviviéndolos. Esta práctica refresca el cutis más deteriorado."

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4. Resulta que John Wayne llevaba tres pelucas consigo en todo momento. Las rotaba (según el largo) para que parecieran cabello natural.

Según el libro Max Factor: The Man Who Changed the Faces of the World, Wayne "usaba la más corta durante tres o cuatro días antes de cambiar a la que era algo más larga. Unos días más tarde, se ponía la más larga, creando así la ilusión de que necesitaba un corte de cabello. Luego, comenzaba de nuevo, como si recién hubiera ido a la peluquería."

5. Los ejecutivos de MGM querían que Judy Garland bajara de peso, por lo que le ordenaron una dieta estricta de sopa de pollo, café negro y 80 cigarrillos por día.

Según el libro de Aubrey Malone, Hollywood's Second Sex: The Treatment of Women in the Film Industry, los ejecutivos de MGM le ordenaron a Judy Garland que siguiera una dieta estricta que limitó muchísimo su ingesta calórica. También le indicaron pastillas para adelgazar, lo que derivó en una adicción de por vida.

6. Frances Starr daba 20 vueltas de carri todas las noches para mantener su aspecto juvenil y para ayudar con la indigestión.

Nickolas Muray / Getty Images

Starr, quien también atribuía su belleza a comer "alimentos sencillos" y a la jardinería, hacía ejercicios de acrobacia antes de ir a dormir. "Ahora que mi hígado dio 20 vueltas, va a portarse bien," dijo en una entrevista con Harper's Bazaar.

7. Algunas actrices creían que acostarse boca arriba con una media de seda alrededor de la cabeza (del mentón a la frente) evitaría que los músculos faciales se aflojaran.

loc.gov

Este ~truco~ también fue parte del artículo de Harper's Bazaar sobre la juventud y la belleza. "Envolverse el mentón con una media de seda, atada arriba de la cabeza, o con una banda de tela, 'cerrando el rostro' evita que los músculos se caigan," explicó la actriz Mildred Holland. "Dado que pasamos un tercio de nuestras vidas en la cama, esto de ninguna manera es una precaución contra la caída de los músculos. Si dejas algo en un molde durante un tercio del tiempo, tomará la forma de ese molde."

8. Rita Hayworth se tiñó el cabello y soportó un año de un tratamiento electrolítico en su cabellera para parecer menos "étnica."

Como se explica en Hollywood's Second Sex: The Treatment of Women in the Film Industry, Hayworth se cambió el nombre de Margarita Carmen Cansino (era de ascendencia española) a Rita Hayworth. También se tiñó el cabello y elevó la línea de su cabellera, todo porque debía parecer menos "étnica" para Hollywood.

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9. Poner sal de mesa en los productos de limpieza facial y golpearse la mandíbula era el secreto para tener una piel fabulosa en 1940, según la directora Ida Lupino.

Archive Photos / Getty Images

"Un poco de sal de mesa mezclada con la crema limpiadora es bueno para tu piel, ya que elimina las cutículas muertas, suscita un brillo fresco y estimula el cutis, en general," le contó a la revista Screenland. Pero eso no es todo: Lupino también recomendaba otro truco de belleza: "Golpéate la mandíbula con el dorso de la mano para tener un mentón firme y juvenil," decía.

10. Howard Hughes creía que bajar la velocidad al conducir por encima de una loma de burro evitaba la caída de los senos.

Como se explica en Hollywood's Second Sex: The Treatment of Women in the Film Industry, 1900–1999, el multimillonario director Howard Hughes vivía con un diverso grupo de mujeres, pero estas debían seguir una serie de reglas estrictas: las mujeres de Hughes tenían un toque de queda, solo podían ir de compras una vez por semana, y para ver a sus familias debían hacer una cita. También les indicaba a los choferes que aminoraran la marcha cuando pasaban por una loma, porque creía que así se evitaba que los senos cayeran con los años. Este tipo, WOW.

11. Según una columna de belleza de 1941, si te pegas una cinta entre los ojos, no frunces el ceño. Esta es básicamente la versión antigua del tipo nefasto que te dice "deberías sonreír más".

Radio and Televison Mirror

La revista Radio and Television Mirror tenía una columna de belleza llamada "Beauty While You Work" (~Belleza mientras trabajas~) que daba consejos a las mujeres sobre cómo verse bellas incluso cuando no tenían tiempo. "Si sueles fruncir el ceño cuando haces tareas como coser o zurcir, pégate un adhesivo cortado con forma de diamante entre los ojos," recomendaba Selena Royle.

12. Royle también alentaba a las mujeres para que intensificaran sus rutinas de belleza espolvoreando un poco de sal sobre el cuerpo y luego quitándosela con una esponja.

Tom Kelley Archive / Getty Images

"Si terminas el día exhausta, tómate unos minutos para recobrar fuerzas," aconsejó. "Antes de bañarte, espolvoréate con sal de mesa y esparce la sal con una esponja húmeda. Sentirás un cosquilleo en todo el cuerpo, tus terminaciones nerviosas estarán menos tensas, y verás que vale la pena vivir de nuevo."

13. Joan Crawford hacía que le ~brillaran~ los ojos limpiándolos dos veces por día con ácido bórico.

Según su libro My Way Of Life, a Joan le encantaban las máscaras faciales caseras y siempre se aseguraba de mantener limpios los ojos lavándolos dos veces por día con ácido bórico y agua fría. "Coloca almohadillas humedecidas con ácido bórico sobre los ojos y escucha tu música favorita," recomendó. Pero en serio, no hagan esto.

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14. El director Victor Fleming ordenó al diseñador de vestuario Walter Plunkett que fajara los pechos de Vivien Leigh para darle un escote más exagerado.

Otra perlita de Hollywood's Second Sex: The Treatment of Women in the Film Industry, 1900–1999 nos recuerda de que "Plunkett tenía órdenes de fajar los pechos de Leigh y llevarlos para arriba para que pareciera que tenía un corset. Leigh estaba furiosa pero no podía hacer nada al respecto."

15. La actriz Gloria Grahame se rellenaba el labio superior con papel o algodón para que pareciera más carnoso.

¡Y sus coprotagonistas se enteraban de ese pequeño detalle en mitad del beso! Según el libro Gloria Grahame, Bad Girl of Film Noir: The Complete Career, ella creía que "el labio superior más carnoso es más sexy."

16. En 1947, el editor de belleza de la revista Modern Screen aconsejó que el secreto de una piel suave era lavarse el rostro y aplicarse la crema Cold Cream de Pond's desde la frente hasta la clavícula, dos veces.

"Primero, moja una toalla facial en agua tibia y presiónala suavemente en el rostro y el cuello, con maquillaje y todo", recomendó. "Después, sin secarte el rostro, aplica la Cold Cream de Pond's de la frente a la clavícula, con movimientos en forma de espiral. Límpiate con un pañuelo de papel. Luego, ponte crema fría nuevamente y otra vez el pañuelo de papel. Por último, lávate con agua fría y sécate."

17. Billie Burke, famosa por su papel de la bruja buena Glenda en El mago de Oz, se balanceaba desde el marco de la puerta para mantenerse joven.

Hulton Archive / Getty Images

Creía que hacer eso la estiraba, le expandía el pecho y le reafirmaba los músculos de los brazos. "Creo en estirar la columna. Somos jóvenes y bellas en tanto y en cuanto tengamos una columna vertebral flexible," contó en una entrevista con Harper's Bazaar.

18. Según la revista Screenland, el cabello brilloso y con una delicada fragancia hacía furor en la década del 1930. Y ayuda a atraer a los hombres.

Screenland recomendaba no usar colonia porque sacaba canas, y les sugería a las señoritas con cabello oscuro que podían conservar el brillo de su cabellera con henna: "Con una gota de fragancia en el agua con la que te enjuagas luego del champú lograrás una fragancia duradera con la que los hombres fuertes se inclinarán a tu favor."

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19. Clara Bow restringió su dieta a tan solo 500 calorías por día y rodaba por el suelo con ropa ajustada para bajar de peso.

Según el libro Hollywood Diet and Fitness: Vintage Secrets, el contrato de Bow tenía una "cláusula de peso" que indicaba que no podía superar los 53 kilos.

20. Marilyn Monroe usaba cinco labiales y brillos diferentes para crear el tono de rojo perfecto.

Baron / Getty Images

Según Gene London, experto en Marylin Monroe, se maquillaba los labios con tonos diferentes: "Creaba su boca con cinco variedades distintas de labiales y brillos: tonos de rojo más fuertes en las comisuras exteriores, tonos más claros en el medio para darle dimensión, con destellos en el arco de Cupido y el labio inferior."

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Este post fue traducido del inglés.

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