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Me dieron una cámara para checar lo que hacía mi perro mientras yo no estaba y ahora estoy muy feliz de vivir en el siglo XXI

Spoiler alert: no vi ningún fantasma en mi casa. :(

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Hace dos años adopté un perrito mix de pitbull y le puse Vicente. Desde entonces ha sido mi mejor amigo. <3

Adrián Leandro

Tenía mucho miedo de adoptar un perro porque, en ese momento, estaba pasando por una de las etapas más difíciles de mi vida y creí que no tendría tiempo de estar con él como debía. Pero bueno, ya vieron que sí me animé y es una de las mejores decisiones que he tomado.

Por cosas de la chamba, Vicente vivió en casa de mis papás un rato, pero cuando me mudé con mi novia a un nuevo lugar, lo llevé conmigo. (Perdón, pas.)

Adrián Leandro

El único miedo que tenía de llevarlo a un hogar diferente, era que se comiera las puertas e hiciera sus necesidades fisiológicas por todo el lugar mientras yo salía a chambear pa' comprarle sus croquetas. Otro de mis mayores temores era que se comiera o empujara la jaula donde vivía nuestro hurón, Pepi.

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Como pueden apreciar en la foto, Vicente se la pasa pegado a mí la mayoría del tiempo, entonces, al dejarlo solo, temí que sufriera ansiedad de separación y se comiera los sillones o que se la pasara ladrando, cosa que seguro le molestaría muchísimo a los vecinos.

Pero un día llegué a la oficina, y casi como si hubieran adivinado mi preocupación por dejarlo solo, me dijeron que me podía llevar esta cámara para checar lo que hacía mientras yo no estaba en casa.

Adrián Leandro

Lo mejor de todo es que podía ver lo que pasaba en tiempo real desde mi celular al descargar una aplicación que me mandaba una notificación cada que el perro ladraba. Esta camarita también tiene bocina y un micrófono con el que puedes llamarle a tu perro, además de darle premios. Esta última opción no la utilicé porque, la verdad, se me olvidó comprárselos.

Así que me la llevé, la conecté, actualicé el software y listo, ya podía ver lo que hacía Vicente mientras estaba trabajando.

Vi que no usa su camita y prefiere echarse en los sillones. ¬¬

Me di cuenta que Vicente es un chismoso, y uno de sus mayores pasatiempos es asomarse por la ventana.

Adrián Leandro

(No es que haya quitado el comedor para poner la cámara, es que NO tengo comedor, jeje.)

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Era hora de ponerle la prueba de fuego a la cámara (y a Vicente), y salí de fiesta por primera vez desde que nos mudamos. ¿Y qué creen? Que me llegó esta notificación... ¡a las dos de la mañana!

Adrián Leandro

"Tu perro está ladrando. ¿Te gustaría ver qué pasa?" ¡Claro que quiero ver qué pasa! Vicente estaba ladrando y en ese momento, un mar de posibilidades cruzaron por mi cabeza: se metieron a robar, alguien está intentado abrir la puerta o, peor aun, ¡UN FANTASMA!

Mientras más le hablaba, más ladraba. Ahí fue que me di cuenta que se había quedado encerrado en un cuarto.

Vicente me acaba de sacar de la peda porque el cabron, de alguna forma, se metió a un pinche cuarto y OBVIAMENTE no puede salir

Así que pedí un taxi rapidísimo para ir a rescatarlo.

(Sorry el francés, pero me la estaba pasando muy bien.)

Ojalá ese pinche perro se de cuenta de que lo amo un chingo y que tengo que salirme del pedo para rescatarlo

Después de rescatarlo regresé a la fiesta, así que todo en orden.

La verdad es que la cámara ha sido de gran ayuda para ver cómo la está pasando mi perrito, qué hace mientras no estoy y está bien chido que me avise cada que ladra.

O que detecte un movimiento raro del cuadrúpedo y me avise qué onda.

No sé qué le pasa a Vicente y ya es el segundo día que se caga en la casa 😩

Aunque claro, creo que esto ya es MUY del futuro. De inteligencia artificial y esas cosas que vemos en Black Mirror.

El Furbo cuesta $239 dólares, y la verdad es que se me hace medio caro para lo que es, pero si eres una persona que se preocupa muchísimo por sus perros y necesita checarlos 24/7 por cualquier razón, la neta es una gran inversión.

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