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Este profesor de Universidad acosó sexualmente a sus estudiantes y sigue trabajando en el Gobierno mexicano

El profesor Alejandro Villagómez fue denunciado por alumnas y alumnos del CIDE, pero renunció antes de ser sancionado. Hoy trabaja en el Gobierno federal con un sueldo que oscila los 130 mil pesos.

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El 27 de noviembre de 2015, el economista Alejandro Villagómez presentó su renuncia como académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), una escuela pública de nivel superior y alto rendimiento en México. Era el fin de una trayectoria de 23 años. Tres días después, el Comité de Ética de la institución concluyó que Villagómez hizo insinuaciones sexuales a alumnas y alumnos, les mandaba fotos en ropa interior o de sus genitales por el chat de Facebook y pedía que ellos le respondieran con fotos íntimas. Con su renuncia, el profesor salió sin registro de lo ocurrido en su expediente y ha continuado su carrera como funcionario público sin consecuencias.

En la actualidad, Villagómez trabaja como Gerente Senior en la Subdirección General de Planeación y Finanzas del Infonavit, donde recibe un salario mensual que oscila los 136 mil pesos. Además, el economista conserva el nivel 3 en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), la élite científica de México, de acuerdo con el padrón vigente a 2017. El SNI pertenece al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el cual es dirigido por Enrique Cabrero, quien fue director del CIDE entre 2004 y 2012 y, Villagómez fue una persona cercana pues trabajó como su Secretario Académico.

BuzzFeed News México tuvo acceso al expediente completo que el CIDE abrió para investigar las acusaciones contra Villagómez y también entrevistó a cinco de los estudiantes que vivieron el acoso en la sede del CIDE en la capital del país y se organizaron para denunciarlo. La gravedad del caso obligó a la escuela a crear un protocolo para prevenir y denunciar el acoso entre toda su comunidad.

Facebook

Como profesor de la carrera de Economía, Alejandro Villagómez obligaba a sus alumnos a agregarlo a Facebook, pues ahí subía las tareas de clase. Pero el profesor aprovechaba para comentar las fotos de los estudiantes y les mandaba halagos a través de mensajes privados.

La plática por chat tenía una rutina: el profesor primero alardeaba de su importancia en la vida pública y en la academia, después mandaba fotos de su juventud y al final enviaba una foto en trusa, de sus genitales o una insinuación. Todos los mensajes sexuales eran enviados de noche. Si había una reacción incómoda de los jóvenes, al día siguiente ofrecía disculpas, alegando algunas veces que estaba borracho. En otras ocasiones, publicaba en su cuenta que había sido "hackeado" y se habían mandado mensajes inapropiados. Pero siempre pedía que borraran las charlas. Algunos alumnos no lo hicieron. Guardaron los chats o tomaron impresiones de pantalla. Con el paso del tiempo, estas fueron tomadas como pruebas en su contra.

Después de que algunas víctimas decidieron borrar a Villagómez de Facebook, continuó enviando mensajes: en algunos casos en tono de reclamo y en otros, en tono de amenaza.

Una de las víctimas, a quien se identificará como Pamela para protegerla, habló con BuzzFeed News México: “En primer semestre de Economía me empezó a acosar. Mandaba fotos de él joven o en eventos públicos. Un día me dijo: ‘¿Andarías conmigo si tuvieras mi edad?’. Ahí dije: ‘Esto está súper mal, ya pasó el límite de profesor buena onda al de profesor acosador’".

Pamela acudió con un profesor para pedirle consejo. La respuesta la impactó. No era la única ni la más reciente. El profesor le dijo: “Así son las cosas aquí. Yo he escuchado muchas veces esa historia y no se puede hacer nada. Te tienes que aguantar. Él te va a dar clases en segundo y quinto semestre, y tiene contactos”.

El acoso vía Facebook fue subiendo de tono. Pamela recordó:

"Un día me envió una foto en trusa. Le respondí “jajaja” o con el emoji con los ojos cerrados. No sabía qué contestarle. Luego me dijo: “Te toca a ti mandarme fotos”. En ese momento lo borré de Facebook. Cuando lo vi en clase, el lunes siguiente, me dijo que no me convenía tenerlo de enemigo y me ordenó agregarlo otra vez".

Al concluir el primer semestre, Pamela llenó la evaluación docente de Villagómez con la historia de acoso sexual. Esa evaluación es anónima y era una forma segura de denunciarlo. Era, de algún modo, un grito de auxilio. La respuesta no fue la que esperaba. En la Junta de Profesores donde fueron revisadas las evaluaciones de los profesores, se decidió ascender a Villagómez como jefe de la División de Economía. Era el año 2015.

El “dream team”

Alejandro Villagómez obtuvo el grado de doctor por Washington University y fue profesor de la División de Economía del CIDE durante 23 años. Entre el 2004 y 2007, ocupó el cargo de Secretario Académico, la segunda posición más alta en la escuela, y fue Director de la División de Economía en 2015, periodo que no logró concluir debido a su renuncia.

Villagómez usaba el término “dream team” para referirse a los estudiantes de la Licenciatura en Economía que trabajaban con él. Al formar parte de su “equipo de ensueño”, el profesor aseguraba contactos y un futuro laboral exitoso a sus alumnos.

“¿Qué harías por estar en el equipo?”, es una frase que Villagómez repitió a una de las víctimas para presionarla.

Lucía, otra estudiante que pidió proteger su identidad verdadera, contó su historia: “Yo estaba en su equipo y me harté porque no me dejaba nada de trabajo. Le conté que iba a trabajar como asistente de investigación con otro profesor. Se enojó conmigo y me dijo: ‘Yo sí te quería en mi equipo. Tú no entiendes: te quiero mucho. Si te digo que te acuestes conmigo, ¿lo harías?’. Cuando reaccioné, sacada de onda, me dijo: ‘Eso sí lo entendiste, pero no que te quería en mi equipo’”.

Con los hombres, al acercamiento era diferente. También les escribía por Facebook y después de una plática casual, Villagómez les preguntaba: “¿Te masturbas?”. Si decían que no, la plática se acababa. Pero si decían que sí, él comenzaba a enviar las imágenes sexuales o insinuaciones. En otros casos, las imágenes sexuales eran enviadas sin una conversación previa.

El acoso no se limitó a estudiantes de Economía, también hubo víctimas de otras carreras.

La denuncia

La historia del acoso de Villagómez era de dominio público en la escuela y las víctimas se fueron encontrando en el CIDE. Algunos aún estudiaban, otros ya habían egresado o se dieron de baja de la institución. Pronto se dieron cuenta que había un patrón entre ellos. En la mayoría de los casos, se trataba de estudiantes que pensaban renunciar a sus estudios ante la presión académica y personal que impone el CIDE. Villagómez apareció en sus vidas como un amigo, un consejero, que se ganaba su confianza.

Pamela contó:

"Al final seguía siendo tu profesor, la persona que te ponía la calificación y la persona que te mandaba a trabajar. También cuando estás al principio de la carrera y no sabes bien cómo vas a salir, y más en esta escuela en la que te presionan y todo el tiempo te hacen sentir que no eres nadie o que estás bien estúpido, o te dicen que te van a dar de baja o te van a correr, de pronto hallabas a este profesor que era amable y te echaba la mano. Pero después todo cambiaba".

En otoño de 2015, el grupo de estudiantes y exalumnos se organizó y presentó una denuncia interna. El apoyo de la Sociedad de Alumnos de Economía fue clave para el éxito del caso. Los estudiantes primero fueron atendidos por un grupo de profesoras, quienes informaron a la dirección que sí había un caso grave.

Cuando Villagómez se enteró del proceso en su contra por acoso, se acercó a varias de las víctimas a preguntarles si ellas lo habían denunciado. Villagómez les dijo que además de traicionar su confianza, arruinarían su vida personal y académica.

El 25 de noviembre de 2015, fueron recibidos por el Comité de Ética del CIDE, que estaba integrado por los doctores María Amparo Casar, Javier Aparicio, María Inclán, Rodrigo Meneses y Guillermo Cejudo, este último actual Secretario Académico de la institución. El Comité acordó que los alumnos presentarían sus testimonios y pruebas el 30 de junio; ese mismo día se daría derecho de audiencia a Villagómez.

El lunes 30 de noviembre, el Comité de Ética informó a los alumnos que Villagómez había renunciado tres días antes, el viernes 27 de noviembre. Él dejó una carta ofreciendo disculpas a los jóvenes. Sin embargo, sí compareció ante el Comité y contó su historia.

El Comité recibió otra carta. Era un escrito de estudiantes de apoyo al profesor, escrita por ex alumnos y algunos integrantes de su "dream team".

A pesar de la renuncia de Villagómez, el Comité recomendó su separación definitiva del CIDE y la necesidad de abrir un protocolo para atender este tipo de casos en la escuela.

Las autoridades de la escuela también ofrecieron acompañar a las víctimas si decidían denunciar a Villagómez por la vía legal, pero ellos optaron por no hacerlo para no revivir la experiencia. También les ofrecieron pagar terapia psicológica si lo deseaban.

El dictamen del Comité de Ética no dejó dudas:

“El profesor Alejandro Villagómez incurrió en faltas graves al Código de Ética, al intercambiar contenidos no solicitados con claro contenido sexual con los alumnos y las alumnas de las licenciaturas, al aprovechar su posición como profesor investigador para enviar imágenes no solicitadas a los estudiantes, al usar la interacción alumno-profesor para realizar insinuaciones inapropiadas a los y las estudiantes. El profesor Villagómez incurrió en esta falta de manera repetida y con estudiantes de varias generaciones. Si bien no se tiene evidencia de que haya ocurrido un contacto físico con algún alumno o alumna, el profesor Villagómez faltó a sus deberes éticos”.

Tras su salida, Villagómez mostró interés de ingresar a la Facultad de Economía de la UNAM, sin éxito. Y siete meses después de su renuncia al CIDE, reanudó su carrera como funcionario público en el Infonavit. Nunca ha dejado de pertenecer al SNI, aunque su reglamento es claro en que se dará de baja a quienes hayan cometido violaciones de ética graves.

El expediente

En la junta del 30 de noviembre de 2015, el Comité de Ética del CIDE solicitó incluir en el expediente de Alejandro Villagómez un resumen con las denuncias de acoso sexual de las víctimas y la carta en donde el profesor reconoció su culpabilidad y pidió transmitir disculpas.

Mediante una solicitud de transparencia al CIDE, BuzzFeed News México solicitó dichos documentos pero únicamente fue entregada la carta de renuncia de Villagómez. En su respuesta, el Centro dijo que el expediente del profesor se encuentra clasificado como “información confidencial” porque contiene información que hace identificable a alumnas y alumnos, quienes nunca dieron su consentimiento para hacerla pública.

La minuta de la Comisión de Ética, entregada vía transparencia, cubre el nombre de Villagómez, la División a la cual pertenecía y los testimonios de las víctimas. No obstante, este medio tiene imágenes del dictamen original en las que sí aparece el nombre del ex académico.

El 2 de diciembre de 2015, atendiendo a la recomendación de la Comisión de Ética, el Director General del CIDE, Sergio López Ayllón, leyó un comunicado frente a la comunidad de alumnos y profesores en donde dio a conocer el fallo del caso y ofreció una disculpa a los alumnos y alumnas agraviados. Pero en ningún momento mencionó el nombre del profesor ni la División de Economía, a la cual pertenecía.

En noviembre del 2016 —un año después de la recomendación del Comité de Ética—, las autoridades del CIDE presentaron frente a la comunidad de alumnos el Protocolo para la actuación frente a la discriminación, acoso y violencia. Junto con la presentación del documento, se ofreció a los alumnos un curso para para reconocer y saber cómo denunciar el acoso.

Por desgracia, el caso de Villagómez no ha sido el único. En junio de 2017, las autoridades del CIDE recibieron la denuncia de un nuevo incidente ocurrido en contra de alumnas de doctorado.

Las autoridades

BuzzFeed News México entrevistó a Guillermo Cejudo, Secretario Académico, y Jimena Moreno, Secretaria General, ambos del CIDE. Ambos informaron que la institución notificó al SNI de la renuncia de Villagómez, aunque no pudieron especificar una fecha. El caso también fue incluido en el informe que el Centro presenta ante su junta de Gobierno y el Conacyt.

Cejudo explicó que el CIDE se limitó a investigar y sancionar la conducta de Villagómez como violaciones al Código de Ética, mas no en términos penales o administrativos. Es por ello que en el dictamen del Comité no se enuncia el concepto “acoso sexual”, pues a juicio de Cejudo sólo podría ser determinado por un juez. Aunque Villagómez técnicamente no fue despedido ni sancionado, explicó Cejudo, “la renuncia del profesor, materialmente, le dio sentido a la resolución del Comité”.

Guillermo Cejudo dijo:

"El caso es una tragedia. Es algo espantoso que haya ocurrido. Pero frente a un caso complicado actuamos y lo procesamos. A las semanas de recibir la denuncia, el profesor estaba fuera de la institución. Nosotros lo comunicamos a las autoridades académicas y a los meses ya habíamos generado cambios en el Código de Ética y un protocolo para actuar en estos casos".

Por su parte, el Conacyt confirmó que el CIDE les notificó “oportunamente” de la renuncia de Villagómez y por ello suspendió el apoyo de 31 mil 900 pesos mensuales que recibía por parte del SNI. Sin embargo, no tenían conocimiento de las acusaciones de acoso en contra del ex académico.

Aunque ya no recibe apoyo económico para investigación ni está adscrito a ninguna institución, Villagómez puede regresar como profesor-investigador si lo acepta una escuela registrada ante el Conacyt.

Netzahualcóyotl Baños, encargado de prensa del Infonavit, no atendió dos solicitudes de información enviadas. A un correo electrónico, se limitó a responder: “¿Hay algún elemento legal respecto a este tema?”.

Alejandro Villagómez respondió que no tenía nada que comentar a la solicitud de entrevista que le fue enviada. Apenas el 14 de abril pasado, publicó un tweet sobre la serie de Netflix 13 reasons why, que aborda el suicidio adolescente: “La serie 13 razones está muy fuerte pero para los que hemos convivido con chavos es tan real” y acompañó el mensaje con un emoji de cara triste. Al poco tiempo, un usuario le respondió: “¿Recuerdas los mensajes de Facebook? Alejandro VIllagómez, bienvenido a tu cinta”, seguido del hashtag: Qué harías para estar en el equipo. Era la misma frase que usó para acosar a una de sus alumnas. El ex profesor borró el tweet pero alguien, otra vez, tomó una captura de pantalla.

Un día después publicó en su cuenta: “Parece me hackearon”.


Con información de Rafael Cabrera, editor de BuzzFeed News México.

CORRECTION

Por estándares editoriales, se actualizó la información de este reportaje. En una alusión al "Director de la División de Economía", se cambió sólo por un profesor del CIDE.

Egresada de la carrera de Ciencia Política, por el CIDE, e interesada en el periodismo.

Contact Yuriria Ávila at Rafael.Cabrera+YuririaAvila@buzzfeed.com.

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