back to top

Así es la baja por maternidad y paternidad en varios países

«Si una mujer vuelve al trabajo antes de que su hijo cumpla los 2 años, la sociedad de aquí la tacha de mala madre.»

publicado

Hemos preguntado a la comunidad de BuzzFeed cómo es estar de baja para cuidar de un hijo recién nacido en sus respectivos países.

Algunos países ofrecen largas bajas para las madres, pero poco o nada de tiempo para los padres, lo que refleja las creencias culturales sobre la estructura familiar y si las mujeres con niños pequeños deberían trabajar. Otros permiten a las familias disponer de flexibilidad para distribuir el tiempo entre ambos padres.

Si eres padre o madre en Estados Unidos, te podría resultar difícil leer sobre las políticas de otros países sin que te hierva la sangre. Recientemente, algunas empresas estadounidenses que compiten por trabajadores altamente capacitados han aumentado sus ayudas. Sin embargo, para la mayoría de los trabajadores, sobre todo aquellos con ingresos bajos, la única opción es el permiso no remunerado, a pesar de que no todos dispongan de esta posibilidad y muchos de los que la tienen no se la pueden permitir.

Hemos recibido respuestas de cientos de padres de todo el mundo. Aquí están algunas de sus experiencias.

Publicidad

1. «Si una mujer vuelve al trabajo antes de que su hijo cumpla los 2 años, la sociedad de aquí la tacha de ser una mala madre que no quiere cuidar de él»

Cegli / Getty Images

Me tomé dos años, con cinco meses cubiertos por mi trabajo y 19 por el seguro médico (es gratuito para todos en Hungría). Recibí de media el 80% de mi salario.

Si una mujer vuelve al trabajo antes de que su hijo cumpla los 2 años, la sociedad de aquí la tacha de ser una mala madre que no quiere cuidar de él.

Todavía no he vuelto. Es una situación difícil. Por una parte, estar con el bebé es algo mágico, pero me siento marginada. No hay soluciones de atención infantil de calidad, ni existe la posibilidad de trabajar a tiempo parcial o desde casa. Estoy pensando en cambiar de profesión.

—Anónima, 32, Hungría

2. «En Yakarta incluso existe un servicio de mensajería en moto para llevar leche materna a casa desde la oficina de modo que tu bebé pueda tomarla mientras estés trabajando»

Herianus / Getty Images

Estuve de baja cuatro meses cobrando el salario completo. La ley indonesia exige tres meses totalmente remunerados, además de los que obtuve un mes adicional por parte de mi empresa (soy expatriada).

La transición al volver fue fantástica. Mi empresa dispone de un programa de adaptación: primero trabajas cuatro horas y progresivamente vas aumentándolas hasta ocho. Fueron flexibles y comprendieron mis necesidades.

El Sudeste de Asia es un ejemplo mundial en cuanto a bajas y prestaciones para las madres recientes. En mi trabajo disponía de una encantadora sala de lactancia completa con frigorífico y esterilizador. En Yakarta incluso existe un servicio de mensajería en moto para llevar leche materna a casa desde la oficina de modo que tu bebé pueda tomarla mientras estés trabajando.

—Cara, 39, Indonesia, directiva de marketing.

3. «Respondí correos electrónicos a las 24 horas de mi cesárea, dirigía la oficina cuatro días después y me incorporé tan pronto como pude caminar sin sufrir graves dolores»

Fizkes / Getty Images

Respondí correos electrónicos a las 24 horas de mi cesárea, dirigía la oficina cuatro días después y me incorporé tan pronto como pude caminar sin sufrir graves dolores. Soy asalariada, por lo que me pagaron los días que estuve de baja. Técnicamente, los cubrí yo misma, porque soy la propietaria de la empresa.

Desde luego, volví al trabajo antes de estar física y mentalmente preparada. Pero, por desgracia, no tuve alternativa. En Canadá, las dueñas de negocios no invierten ni pueden disfrutar del permiso por maternidad, salvo que opten por el Seguro de desempleo (que, a largo plazo, es un verdadero robo). Mi empresa no se dirige sola, así que lo hago yo con mi hijo en brazos. No existe un equilibrio, solo dos empleos simultáneos a tiempo completo.

Luchamos, pero la lactancia se complicó y hubo más de una lágrima. Estoy convencida de que construir una relación estrecha con mi hijo habría sido más fácil si hubiera tenido la oportunidad de ser solo madre.

—Zoe, 28, Canadá, dueña de un negocio y diseñadora de casas.

4. «La baja por maternidad me permitió garantizar que nuestro hijo [que tenía 3 años cuando lo adoptamos] supiera que siempre estaríamos a su lado»

Professor25 / Getty Images

Recibimos la llamada de que nos habían elegido para adoptar un niño el 17 de marzo de 2016. Conocimos a nuestro hijo el 22 de abril de 2016 y lo trajimos a casa el 29 del mismo mes. Después pasamos las siguientes 37 semanas conociéndolo y creando un vínculo con nuestro pequeño de 3 años.

Solo dispuse de 37 semanas en vez de las 52 que obtendría una madre biológica. Este periodo lo pagó el Seguro de desempleo. Mi marido también es profesor, por lo que estuvo todo el verano de vacaciones. Pudimos pasarlo juntos como una nueva familia de tres miembros sin tener que solicitar un permiso adicional.

Nuestro hijo es un hombrecito inteligente, divertido y orgullosamente independiente y lo adoramos. La baja por maternidad me permitió garantizar que nuestro hijo supiera que siempre estaríamos a su lado y disponer del tiempo necesario para aprender cómo ser los mejores padres para él.

—Michelle, 39, Canadá, trabaja en educación.

5. «Mi marido pidió permiso pero en su trabajo solo le concedieron dos semanas, lo que me fastidió porque me obliga a tomarme un descanso prolongado que podría tener un impacto sobre mi vida profesional»

Fatcamera / Getty Images

Me han concedido 16 semanas y voy por la mitad. La baja está totalmente pagada por parte de mi empresa. Me dieron todo el tiempo de permiso que quise, incluso más de lo exigido por la ley (la remuneración completa por todo el periodo tampoco es obligatoria). Sin embargo, tengo una relación bastante buena con mi jefe y director ejecutivo, por lo que estaba dispuesto a ello con la condición de que estuviera disponible por teléfono o correo electrónico para aconsejar a los que realizaran mis tareas mientras estuviera de baja.

Me siento al mismo tiempo presionada por volver antes y estar de baja más tiempo, si es que esto tiene algún sentido. A pesar de que mi jefe estuviera de acuerdo (y, para ser justos, no me presionara en absoluto para que vuelva), siempre sentí como si hubiera algo que nadie decía pero que todos pensaban, como si me estuvieran juzgando. Puede que solo sea mi imaginación. Por otra parte, más de un amigo/conocido/desconocido a quien no le incumbía ha opinado sobre el hecho de que debería tomarme más tiempo de baja y no centrarme en mi carrera en este momento.

Mi marido pidió permiso pero en su trabajo solo le concedieron dos semanas, lo que realmente me fastidió porque sentía, y sigo sintiendo, que esto me obliga a tomarme un descanso prolongado, que podría tener un impacto sobre mi vida profesional a corto plazo, mientras que él básicamente solo se había tomado sus vacaciones anuales.

—Anónima, 32, Singapur, trabaja en el sector de los fondos de cobertura.

Publicidad

6. «Acordamos tomarnos la mitad cada uno, dado que deseábamos que el bebé estuviera el mismo tiempo con cada uno»

Lacheev / Getty Images

Compartí la baja con mi marido, que es médico, de modo que él obtuviera la mitad. Cada uno consiguió 10 meses. El 100 % del tiempo fue remunerado (obtenemos un 90 % de nuestro salario original). El estado asume alrededor del 80% hasta un determinado importe y después la empresa cubre el resto hasta un 90%. Como estudiante, dispuse de financiación gubernamental para quedarme en casa (el importe se basó en mi último empleo).

Acordamos tomarnos la mitad cada uno, dado que deseábamos que el bebé estuviera el mismo tiempo con cada uno. También estuvo conmigo en casa durante el primer mes mientras aprendíamos a dar el pecho y convivir con el pequeño. Fueron unas semanas muy, muy importantes para ambos, quizás especialmente para mí, cuando sufrí depresión posparto.

Ahora el bebé está en la guardería, he vuelto a clase y nos adaptamos poco a poco cada día. Estoy tan agradecida de vivir en un país en el que una baja parental razonable no solo sea un tema del que se hable, sino que esté establecido por la ley. Podemos estar con nuestro hijo, crear una sólida relación con él y garantizar una buena base para que desarrolle su identidad.

—Anna, 31, Suecia, estudiante de medicina.

7. «Solo me tomé tres días de permiso (cuando mi mujer dio a luz). A veces me siento muy culpable por esa etapa de nuestras vidas»

Omgimages / Getty Images

Me pagaron porque solo me tomé tres días libres, uno de los cuales estaba de guardia.

Acababa de conseguir un nuevo empleo tres semanas antes del nacimiento de nuestro hijo. Mi trabajo es muy exigente y soy directamente responsable de muchos menores, lo que me impidió dedicar tiempo a mi propio niño. Me sentí tremendamente presionado por volver al trabajo. Creo que tuvo un impacto muy negativo en nuestra relación cuando acababa de nacer.

Mi mujer es ama de casa. Tensó nuestra relación porque las exigencias laborales no me permitieron apoyarla muy bien durante esos tres primeros meses en los que realmente necesitas ayuda.

En retrospectiva, probablemente sea lo más duro que haya vivido mi pareja, como madre que se quedaba en casa y con un apoyo mínimo por mi parte por culpa del trabajo. No se lo deseo a nadie y en ocasiones me siento muy culpable por esa etapa de nuestras vidas. Es difícil justificarlo a pesar de que así era como cuidaba de ellos económicamente.

—Anónimo, 30, EE. UU., trabaja en una organización sin ánimo de lucro.

8. «Unas bajas paternales más largas mejorarían las perspectivas profesionales de las mujeres jóvenes, dado que el cuidado de los niños ya no sería solo "responsabilidad" de ellas»

Authenticcreations / Getty Images

Estuve de baja un año y cuatro meses con remuneración. El salario de tres meses, después, financiación gubernamental. El padre recibe tres semanas de permiso pagado y otro mes y medio de baja paternal remunerada adicional. Mi marido optó por ambos.

Aquí en Finlandia ampliar la baja paternal (y crear un sistema parecido al sueco) suscita un amplio debate. Creo que sería importante para que puedan estrechar su relación con el niño. Asimismo, mejoraría las perspectivas profesionales de las mujeres jóvenes, dado que el cuidado de los niños ya no sería solo "responsabilidad" de ellas.

Muchos consideran que volver al trabajo cuando tu hijo es menor de un año es una mala decisión, pero resulta más aceptable cuando es mayor. Mi madre insistió en quedarse en casa y no dejar a un niño de menos de tres años en la guardería.

Pero yo no soy el tipo de madre que se queda en casa. Me encanta mi trabajo, el desafío intelectual que supone, hablar con adultos y lidiar con problemas de adultos. Amo a mis hijos por encima de todo, ¡pero estar con ellos en todo momento me volvería loca!

Me gusta mucho que en Finlandia tengamos la opción de quedarnos en casa hasta que el niño tenga 3 años y respeto a cualquier madre que lo haga. A veces ser una madre que trabaja y compatibiliza todo es difícil, pero no lo dejaría por nada en el mundo.

—Maija, 33, Finlandia, negociadora principal en un sindicato.

9. «Soy afortunada de vivir en un país en el que es normal tomarse dos años de baja y compartirlo como deseemos»

Monkeybusinessimages / Getty Images

Estuve de baja un año, durante el cual me pagaron el 80 % de mi salario y estuve cubierta por la seguridad social. Me habría gustado tener más tiempo, pero mi marido también quiso disponer de un año.

Ahora lleva 14 meses. En Austria, puedes estar de baja hasta que el niño tenga dos años y compartirla con tu pareja. No obstante, una parte del permiso no será remunerado debido al modelo económico por el que optamos. Su empresa lo aceptó, a pesar de que no sea nada habitual tomarse tanto tiempo de baja parental. La mayoría de hombres aquí solicitan de 1 a 2 meses.

Mi transición de vuelta al trabajo fue muy buena. Puedo trabajar el 80 % de mi jornada normal y cuento con un horario flexible. Trabajar con un contrato laboral mínimo antes de volver me ayudó realmente a prepararme. A pesar de ello, siento envidia de las actividades infantiles y la flexibilidad horaria de las que mi marido disfruta ahora.

Soy tan afortunada de vivir en un país en el que es normal tomarse dos años de baja y compartirlo como deseemos. Esto lo ha convertido en una experiencia flexible y adaptada a la forma de criar a nuestro hijo.

—Rachael, Austria, trabaja en el departamento de contratación de personal de RRHH.

10. «Ojalá la baja en Australia estuviera mejor distribuida entre los padres»

Portra / Getty Images

Mi mujer es la cuidadora principal y dio a luz. Todavía está de permiso remunerado. Yo conseguí tres semanas, con cinco días pagados por mi empresa. No pudimos permitirnos que faltara más tiempo al trabajo sin paga y la empresa tampoco quiso concederme más tiempo de baja. Me sentí presionado por volver, sobre todo debido a que había comenzado a trabajar ahí hace poco. Fui muy afortunado de que me concedieran el tiempo de permiso que obtuve.

Volver al trabajo fue difícil. Mi pareja siempre estaba desesperada por que volviera a casa por la tarde. Realmente luché contra el cansancio en todo momento. La mayoría de mis compañeros de trabajo hace de cuidador principal de sus hijos y me pareció que mostraban desprecio por mi papel como padre secundario.

Ojalá la baja parental en Australia estuviera mejor distribuida entre ambos padres. A no ser que seas la madre, el gobierno o la empresa para la que trabajas prácticamente no te concede una permiso pagado. Disponer de más tiempo en casa realmente me habría ayudado a estrechar mi relación con nuestro peque.

—Shona, 28, Australia, profesor.

Publicidad

11. «Aquí es normal tomarse tres años de baja por maternidad»

A-poselenov / Getty Images

Aquí es normal tomarse tres años de baja por maternidad. Mi hija tiene ahora 2 años y 4 meses.

Un mes después de graduarme en la universidad, comencé mi baja por maternidad legal en Rusia en la 30ª semana de embarazo. En ese momento no trabajaba oficialmente (daba clases de inglés mientras estudiaba), por lo que mi ayuda por maternidad del gobierno se basaba en el salario mínimo, alrededor de 7000 rublos mensuales (130 $). Recibía 2800 rublos al mes (60 $). Tras el primer año y medio, puedes solicitar otros 18 meses de ayuda. El importe es risible: 50 rubos al mes, lo que equivale a menos de un dólar. La mayoría de madres no se molesta en pedirla.

Los moscovitas reciben además un pago único adicional por el nacimiento de un hijo: 50 000 rublos (856 $). El pago único que los demás reciben del gobierno ronda los 15 000 (256 $). El importe aumenta cuando tienes un segundo hijo o más.

Existen «comedores de leche» en todas partes [que ofrecen leche y alimentos gratuitos para bebés]. Ayuda realmente a ahorrar en el presupuesto doméstico, pero no a todos los niños les gusta el puré enlatado, algunos tienen alergias y los padres podrían preferir marcas distintas. Por eso, las madres regalan productos nuevos a sus conocidos o los venden por Internet por la mitad de su precio en el mercado.

En general, la baja por maternidad en Rusia es difícil pero posible. También fue difícil para nosotros porque no contamos con nuestras madres o una niñera para cuidar del niño (no tendría sentido para mí trabajar por el salario de una niñera para luego pagárselo entero a ella). Nuestros padres siguen ayudándonos económicamente y mi marido asumió trabajo por cuenta propia extra, en el que a veces le ayudo.

De momento no tenemos en mente tener otro hijo. Quiero conseguir un trabajo y luego planificar nuestro futuro.

—Olga, 25, Rusia.

12. «La baja me permitió buscar ayuda profesional para la depresión posparto sin el miedo y la presión de volver al trabajo»

Jenny Chang / Via buzzfeed.com

Toda mi baja de 10 meses fue remunerada. Me garantizaron un año (con 10 meses pagados), además de cualquier día de vacaciones que no hubiera solicitado antes.

En Reino Unido, te ofrecen 10 días de «mantenter el contacto» para ayudarte en la transición de volver al trabajo. Son remunerados y adicionales al permiso. Fue una ayuda considerable a la hora de volver al trabajo antes de que tuviera que comenzar la jornada a tiempo completo. Mi marido tiene la suerte de trabajar desde casa, de modo que estaba disponible en caso de que se produjera alguna emergencia.

En comparación con mi amiga, que dio a luz en EE.UU alrededor un mes antes que yo y que solo dispuso de seis semanas de baja no remunerada, estoy muy agradecida de vivir en Reino Unido. Sufrí de depresión posparto, agravada por mi experiencia de parto y mi cesárea de emergencia. La baja me permitió buscar ayuda profesional para la depresión posparto sin el miedo y la presión de volver al trabajo.

Antes de volver, tuve la oportunidad de solicitar un horario especial que beneficiaría a mi familia. Por supuesto, este horario debe ser aprobado previamente por mi jefe. Si no lo hace, tendría que demostrar que la solicitud tendría un impacto desfavorable sobre la empresa. Todavía podría trabajar a tiempo completo, pero con un horario que me permitiría estar en casa por la noche para dar de cenar y acostar a mi hija. Maravilloso.

—Sarah, 35, Escocia, trabaja en el sector hotelero.

13. «Sentí un poco de presión interna por volver, aunque creo que no estaba del todo infundada. Trabajo en un sector tradicionalmente masculino»

Valerie Cote / Via instagram.com

Tomé 10 semanas de permiso: una de baja por maternidad remunerada, siete por incapacitación a corto plazo, una de vacaciones y dos no pagadas.

Solicité todo el tiempo que creí que quería. En realidad, hay una razón por la que todos en Malasia dicen que los estadounidenses están locos por dejar a sus bebés tan pronto. Si tuviera que hacerlo de nuevo, me tomaría 5 o 6 meses de baja.

Sentí un poco de presión interna por volver, aunque creo que no estaba del todo infundada. Trabajo en un sector tradicionalmente masculino. Además, en casa se sorprendieron muchas veces de que estuviera de baja «tanto tiempo».

Mi marido se tomó la primera semana libre. No habría sobrevivido sin él. Mi madre vino de visita dos semanas y mi suegra durante una.

La transición de vuelta no fue tan mala, dado que vivo a solo siete minutos a pie de mi trabajo. Mi bebé se queda en casa con una niñera. Vuelvo a casa todos los días a la hora de la comida, de modo que nunca estoy fuera más de tres o cuatro horas. No me puedo imaginar tener que dejarla en una guardería y menos aún en una que no estuviera cerca de casa.

—Cayleigh, 30, de EE. UU., vive en Malasia, ingeniera.

14. «Fui víctima de la discriminación por maternidad, no de una forma evidente y maliciosa, sino como una lenta degradación y la falta de oportunidades»

Jenny Chang / Via buzzfeed.com

Me tomé un año: paga por maternidad reglamentaria para las primeras 39 semanas y 13 semanas no remuneradas. Creo que lo que recibí fue razonable, pero si estuviera en mis manos pasaría todavía más tiempo con mi hijo. Mi marido estuvo solo el mínimo de dos semanas de baja por paternidad, además de una semana de vacaciones.

Volver al trabajo fue una etapa difícil para mí. Trabajo en una empresa de rápida expansión y había compañeros de trabajo que llevaban ahí solo una parte del tiempo que llevaba yo y que actuaban como si fuera nueva y no tuviera ni idea de cómo hacer mi trabajo.

Durante las primeras semanas fui progresivamente víctima de la discriminación por maternidad, no de una forma evidente y maliciosa, sino como una degradación lenta y la falta de oportunidades por no haber estado presente ni haber sido tenida en cuenta. Me sentía como si tuviera que demostrar que todavía podía hacer mi trabajo con mi nueva vida personal.

En vez de contemplar estos cambios como una responsabilidad, creo que las empresas deben recibir bien la nueva conducta de una madre que vuelve al trabajo al dar un buen ejemplo de maternidad y necesitar mantener a su hijo, su mejorada capacidad de gestión del tiempo y un conocimiento más profundo de las necesidades humanas más allá de sí misma.

—Lisa, 30, Escocia, trabaja en el sector de los medios de comunicación.

15. «Me preocupaba por volver al trabajo cada día de mi baja»

Tobkatrina / Getty Images

Esperé 12 años para ser madre (seis ciclos de FIV). Me tomé 12 meses de baja, con 16 semanas pagadas por el gobierno federal. No quería volver al trabajo, pero vivo en Sidney y debo pagar esos 12 años de tratamiento de FIV.

Mi jefe organizó una reunión para discutir mi vuelta a los cuatro meses del parto. El resultado fue que durante el resto del permiso estaba aterrada por la idea de que prefirieran sustituirme. Me preocupaba por volver al trabajo cada día de mi baja. Realmente afectó cómo disfruté del tiempo del que disponía con mi hijo.

Volver fue duro, dado que todavía estaba lactando y no podía sacarme leche en la oficina. En consecuencia, desteté a mi bebé.

El trabajo fue en general de ayuda. No obstante, no pude deshacerme de la sensación de que podrían encontrar un sustituto para mí. Esto quedó claro en las reuniones a las que me convocaron durante el tiempo que no estuve trabajando. Si tengo la oportunidad de volver a hacerlo, me esforzaré al máximo por disfrutar del tiempo y no preocuparme por el trabajo. Es más fácil decirlo que hacerlo.

—Anónima, 39, Australia, trabaja en una oficina.

Las respuestas se han editado por razones de claridad y longitud. Algunas partes de la respuesta de Olga se tradujeron del ruso.

Si tu país no se encuentra en esta lista, nos gustaría que nos escribieras. Puedes dejar un comentario abajo sobre cómo es la baja parental donde vives.

Este artículo ha sido traducido del inglés.

Patrocinado

Every. Tasty. Video. EVER. The new Tasty app is here!

Dismiss