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    Posted on 21 jun. 2017

    19 Historias sobre tampones que te horrorizarán

    "Tuve que sacar mi tampón usado del culo de mi perro".

    Le preguntamos a la Comunidad de BuzzFeed sobre las historias de tampones más graciosas, asquerosas y vergonzosas que han tenido. Aquí están los horrorosos resultados:

    1. La dama y el tampón inmundo:

    Cuando tenía mi perro, había un bote de basura normal en el baño. Eso cambió rápidamente después de una de nuestras salidas cuando me di cuenta de que se estaba demorando más de lo normal para hacer caca ¡porque estaba defecando uno de mis tampones usados! El hilo era muy delgado, así que no era capaz de jalarlo y yo misma tuve que sacar mi tampón usado del culo de mi perro.

    —Rachel Ward, Facebook

    Netflix / Via giphy.com

    2. El agujero equivocado:

    Cuando tenía 10 años, mi mamá se ofreció para ayudarme a usar mi primer tampón, pero yo era demasiado testaruda y tímida como para permitirlo. Ella me dijo que solo tenía que metérmelo en el agujero. Así que me senté frente a un espejo y, con mucho dolor, me lo metí en el único agujero que vi. ¡Sentí MUCHO dolor! ¡¡¡Resulta que me lo metí en el ano!!! Me metí a la bañera un rato antes de sacarlo y fue demasiado doloroso. Tardé años antes de tener el coraje para volver a usar un tampón. Fueron tiempos difíciles.

    —Brittney Biasi, Facebook

    3. Todo incluido:

    Cuando era adolescente, no tenía idea de cómo funcionaban los tampones porque mi mamá no me dejaba usarlos. Entonces, un día en el colegio, el periodo me llegó de repente, así que tuve que preguntar a ver si alguien tenía una toalla higiénica. Lo único que conseguí fue un tampón. Sin tener idea de lo que debía hacer, lo introduje en mis partes y allí se quedó, con el aplicador de plástico y todo.

    kadamony

    4. El papel higiénico olvidado:

    Iba en el tren por la noche y el periodo me llegó antes de lo normal. No se permitía llevar el equipaje dentro de la cabina (y todas mis cosas estaban en el equipaje), así que no llevaba nada conmigo. Improvisé y utilicé unas cuantas hojas de papel higiénico. Lo había olvidado hasta que mi vagina empezó a oler mal una semana después. El papel higiénico había comenzado a enmohecerse.

    —Alina Küttel, Facebook

    FOX / Via giphy.com

    5. El baño de sangre y el novio traumatizado:

    Tengo endometriosis y por eso mis periodos son infernales: duelen, son intensos y con sangre a montones. Antes de empezar un tratamiento efectivo, tuve un periodo muy GRAVE. Mi novio me había preparado un baño y me llevó hasta allí. Antes de meterme a la bañera, decidí sacarme el tampón que había usado durante todo el día.

    LITERALMENTE, ME DESCORCHÉ. Empezó a salir sangre y materia menstrual de mi interior y cayó por todo el inodoro y el piso. Después de que tiré el tampón a la basura y traté de limpiar, mi novio me empujó en la bañera y salió corriendo del baño. El agua del baño se convirtió en el mar Rojo en solo 10 minutos. Yo parecía una víctima de asesinato.

    svenskaspark

    6. El doctor atractivo:

    Una amiga de mi tía una vez olvidó que ya tenía un tampón puesto y se insertó otro. El doctor que se lo iba a extraer era un hombre guapo y eso hizo que sintiera aún más vergüenza con lo que estaba pasando. Él le retiró los tampones y ella quedó bien y se fue, pero la vergüenza no terminó ahí.

    Ella tenía una cita a ciegas la noche siguiente. Cuando llegó al restaurante, ¡su cita era el apuesto ginecólogo que le había quitado los dos tampones que tenía atorados en la vagina!

    miadisanto

    7. Pierna abajo:

    Mis amigas querían salir de fiesta una noche y yo tenía un flujo muy intenso. Todo iba bien hasta que percibí el olor de una colonia muy FUERTE. Eso me provocó un ataque de estornudos en la pista de baile. Los dos primeros estornudos fueron pasables, pero luego vinieron tres más y cada uno más violento que el anterior. Entonces sentí que algo salió y me bajó por la pierna. Miré hacia abajo y vi un rastro de sangre en mi muslo y mi tampón ensangrentado en el piso.

    ohchristina

    NBC / Via giphy.com

    8. Lo que el agua se llevó y volvió a traer:

    Fui a hacer "tubing" con unos amigos cierto verano y como nos alojaron en una parte superficial del río, tuvimos que trasladarnos a un área más profunda. Pero cuando llegamos allí, la corriente subió y el tampón se salió de mi cuerpo. Pasaron varios minutos hasta que noté que el tampón estaba flotando al lado de nosotros. Cuando me di cuenta, lo recogí y lo lancé tan fuerte como pude hacia la orilla. 10 minutos más tarde, el tampón volvió a nosotros y tuve que lanzarlo DE NUEVO.

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    9. La gran confusión:

    Un par de meses después de tener a mi hija, mi cuello uterino estaba muy bajo y blando. Una mañana cuando estaba pasando por un periodo monstruoso, fui al baño y no podía encontrar el tampón que me había puesto. Me asusté y empecé a buscar un poco más adentro. Encontré un hilo y le di un buen tirón. ¡Imagínense lo sorprendida que quedé cuando vi que en las manos tenía mi dispositivo intrauterino (DUI) en lugar del tampón! Entonces me di cuenta de que mi tampón había caído en el inodoro cuando fui a orinar. Y así, amigos, es como aprendí que siempre debo revisar el inodoro primero antes de ponerme a cavar.

    —Gwen Powell, Facebook

    NBC / Via giphy.com

    10. El #friendgoal:

    Una vez olvidé quitarme el tampón y lo empujé más adentro cuando inserté uno nuevo. Después de unos días y de unas cuantas rondas de sexo, noté algo de sangre café oscura y un olor horrible que venía de mí. Una amiga me dijo que podría ser un tampón atorado, y unos días más tarde, en un baño público, sentí que tenía algo dentro de mí. ¡Sorpresa, era un tampón!

    Después de que traté de sacarlo sin resultado, mi amiga y yo fuimos a un lugar más amplio y allí procedió a meter los dedos dentro de la materia asquerosa y maloliente que estaba en mi vagina y lo sacó. Todos deberían buscarse una amiga como la mía.

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    The Maury Show / Via giphy.com

    11. Y el #momgoal:

    Cuando tenía 14 años, quería ir a nadar, pero estaba en mi periodo, así que usé un tampón por primera vez en mi vida. Yo había oído que había que sacarlo cuando el hilo se pusiera rojo o después de ocho horas de uso. Cuando intenté retirarlo ocho horas después, me dolió mucho porque el tampón estaba DEMASIADO lleno. Y ahí estaba yo: sentada en el baño, llorando y alucinando del dolor. Mi mamá finalmente entró y me lo sacó. Las mamás son lo máximo.

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    NBC / Via giphy.com

    12. El flotador:

    Estaba en un parque acuático y era la primera vez que usaba un tampón. Cuando me lancé por el tobogán de agua, sentí que algo salió por debajo de mi traje de baño. Sabía que era mi tampón, pero pensé que podía hacer como si nada hubiera ocurrido y marcharme. Fue entonces cuando descubrí que los tampones flotan, porque a medida que me alejaba, el niño que estaba detrás de mí dijo: "Mami, ¿qué es esto?". Lo único que supe cuando salí corriendo es que la madre le gritó al niño que lo soltara. Pasé el resto del día escondida en el baño.

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    13. La pesadilla en el salón de uñas:

    Cuando me estaba haciendo arreglar las uñas con mi prima antes de su boda, sentí que mi tampón se estaba saliendo porque ya lo había usado por nueve horas. Corrí al baño de manera extraña. Estaba sucio, oscuro, estrecho y NO tenía lavabo. Cuando palpé el tampón, literalmente salió volando y empezó a salir sangre. Me las arreglé para ponerme otro tampón y detener el fluido, pero no tenía agua para lavarme. Tuve que hacerlo con papel higiénico y desinfectante de manos. Cuando volví con la diseñadora de uñas, me di cuenta de que tenía manchas rojas en las manos. Me dio mucha vergüenza, pero lo dejé pasar.

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    Universal Pictures / Via giphy.com

    14. El maldito instructor de natación:

    El profesor de natación de mi primer año en secundaria no era muy comprensivo con las chicas que estaban pasando por su periodo. Nos daba tres días libres​, pero teníamos que nadar después de ese tiempo o, de lo contrario, nos castigaba. Un día que estaba en mi periodo, me puse un tampón y me fui a clase. Todo andaba bien en la piscina, pero cuando llegué a los vestuarios, el tampón empezó a gotear por todo el piso. Limpié lo mejor que pude y corrí al inodoro. Luego una chica gritó: "¡Alguien regó el piso de periodo!". Tenía mucha vergüenza.

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    15. Sangre en la escuela de varones:

    Cuando mi doctor me puso el dispositivo intrauterino (¡el peor dolor del mundo!), tuvo que inducirme el periodo. Pero después de eso, el sangrado no quería parar. Me ponía un tampón nuevo cada 45 minutos. Podría haber pedido permiso para salir del trabajo, pero apenas había empezado a trabajar como profesora sustituta en una escuela de varones.

    Al final del día, me las había arreglado para ir cuatro veces al baño y solo me faltaban dos clases. Desafortunadamente, eran dos clases seguidas sin recesos. Cuando iba a la mitad de la primera clase, sentí que el tampón se estaba llenando y llegando a su límite, y yo estaba parada frente a una docena de adolescentes varones y me quería morir. Nunca pensé que alguna vez terminaría un día así de mal.

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    16. El himen con problemas de apego:

    La primera vez que tuve el periodo fue la primera vez que usé un tampón, y se quedó atorado. Pero muy muy atorado. No solo era doloroso de quitar porque estaba seco, sino que era imposible sacarlo. Se lo dije a mi mamá nerviosamente. ¿Su respuesta? "Ay, no... Me preocupaba que pasara esto". Al parecer, lo mismo le sucedió a ella. Lo más rápido era ingresar a urgencias y resulta que el único doctor en turno (un hombre) literalmente cortó el tampón para sacarlo. Según parece, un pedazo de mi himen se envolvió en el tampón y se atoró. Fue la peor mañana de sábado de mi vida.

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    Paramount Pictures / Via giphy.com

    17. La mujer que se lo dejó adentro todo un día:

    Mi periodo no estaba muy intenso este ciclo en particular, pero tenía planes y no quería quedarme pensando toda la noche. Así que me puse un tampón. Más tarde esa noche después de unos tantos vodkas con soda, decidí tener sexo con mi novio y había olvidado por completo que tenía el tampón. Dolió un poco, pero como él está bien dotado, no pensé que fuera eso.

    Recordé el tampón a la mañana siguiente, pero cuando fui a revisar, no pude encontrarlo. Por lo que supuse que me lo había quitado la noche anterior y mi día transcurrió así. No fue sino hasta después de la medianoche cuando traté de orinar ¡y salió el tampón! ¡Lo tuve dentro de mí durante casi 30 horas! Sucedió hace mucho tiempo, pero todavía estoy convencida de que estoy muriendo lentamente de TSS.

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    CW / Via giphy.com

    18. O la mujer que se lo dejó por una SEMANA:

    Mi periodo había terminado, así que decidí tener sexo con mi novio. La mañana siguiente cuando desperté, noté solo un poquito de fluido. No me preocupé por eso, pero después vi más fluido en los siguientes días y noté un ligero olor. Así que hice una cita con mi ginecólogo porque estaba muy asustada.

    El día de la cita, estaba en el baño, cuando de repente sentí que algo salió de mí. Miré hacia abajo y ¿qué es lo que veo? ¡Un tampón que estuvo dentro de mí durante TODA UNA SEMANA! Digamos que ahora estoy TOTALMENTE del lado de las toallas higiénicas más que nunca.

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    VH1 / Via giphy.com

    19. Y la persona que se lo dejó DURANTE TODO UN MES:

    En el colegio, tuve un periodo y todo parecía normal. Pero unos días después de que terminó, noté que salía un extraño fluido de color naranja. Era joven y tonta, así que simplemente lo ignoré, pensando que desaparecería pronto, pero no fue así. Empezó a oler MUY mal. Me estaba empezando a sentir muy mal conmigo misma y no quería hacer nada al respecto. Después de un mes, decidí que ya era suficiente. Empecé a jugar Dance Dance Revolution para levantarme el ánimo y contarle a mi mamá cuando llegara a casa.

    Después de unas cuantas rondas, tomé un descanso y fui al baño. Mientras orinaba, sentí que algo me tocó el muslo. ¡Lo tomé y era el viejo hilo de un maldito tampón! El tampón de UN MES que saqué era un desastre asqueroso, inflado y anaranjado. Ahora me río por lo que pasó, ¡pero fue el mes más horrible de mi vida! Ni hablar de que ahora ando con la paranoia de que olvidé el tampón dentro de mí.

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    ABC / Via giphy.com

    Este post fue traducido del inglés.

    BuzzFeed Daily

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