back to top

19 historias de miedo sobre tampones que te harán estremecerte y luego vomitar

"Y por eso me vi obligada a sacar un tampón usado del culo de mi perra".

publicado

Hemos preguntado a los miembros de la Comunidad de BuzzFeed por sus historias de terror sobre tampones más divertidas, asquerosas y vergonzosas, ¡y vaya si han cumplido! Estos son los ridículos resultados:

1. El de la dama y el vaga... tampón:

Cuando mi perra llegó a casa por primera vez había una papelera normal en el baño. Algo que cambió muy rápido cuando en uno de nuestros paseos me di cuenta de que estaba tardando más de la cuenta en hacer caca...¡porque estaba expulsando uno de mis tampones usados! La tira era demasiado fina para que la echara por sí sola y por eso me vi obligada a sacar un tampón usado del culo de mi perra.

—Rachel Ward, Facebook

Publicidad

2. El del agujero equivocado:

Cuando tenía 10 años, mi madre se ofreció a ayudarme a ponerme mi primer tampón, pero era muy cabezota y me daba vergüenza pedir ayuda. Me dijo: "¡Solo tienes que ponértelo en el agujero!" Así que me senté frente a un espejo y me lo puse con dolor en el único agujero que veía. ¡Sentí MUCHO dolor al instante! ¡¡¡Me había puesto el tampón en el culo!!! Me tuve que dar un baño y remojarme un poco antes de quitármelo, proceso increíblemente doloroso. Me llevó años reunir el valor necesario para intentar usar un tampón otra vez. Tiempos difíciles.

—Brittney Biasi, Facebook

3. El del enterito:

De adolescente no tenía ni idea de cómo funcionaban los tampones porque mi madre no me dejaba usarlos. Un día en el instituto me vino la regla de improviso y tuve que pedir una compresa. Pero solo había tampones. Sin saberlo, me metí toda la cosa por ahí, con el aplicador y todo.

kadamony

4. El del papel olvidado:

Estaba en un tren nocturno cuando me vino la regla antes de lo habitual. No se permitía equipaje dentro de la cabina (y todas mis cosas de la regla estaban ahí), por lo que me pilló con las manos vacías. Tuve que improvisar metiéndome unos trozos de papel por ahí. Me había olvidado por completo de ello cuando una semana más tarde mi vagina empezó a oler muy mal. El papel higiénico había empezado a ponerse mohoso.

—Alina Küttel, Facebook

Publicidad

5. El de la bañera ensangrentada y el novio traumatizado:

Tengo endometriosis y por ello mis reglas son infernales: dolorosas y abundantes. Antes de encontrar un tratamiento efectivo, tuve una regla MUY mala. Mi novio me acababa de preparar la bañera y me estaba llevando al baño. Antes de meterme en el agua, decidí quitarme el tampón que había tenido puesto todo el día.

FUE COMO DESCORCHAR UNA BOTELLA, LITERALMENTE. De repente estaba chorreando sangre y flujo menstrual por todo el suelo y el retrete. Después de que yo tirara el tampón e intentar limpiar un poco, mi novio me dejó en la bañera y salió corriendo del baño. Sin el corcho, la bañera se convirtió en el mar Rojo en 10 minutos. Acabé pareciendo una víctima de asesinato.

svenskaspark

6. El del médico guapo:

Una vez, la amiga de mi tía se olvidó de que ya tenía un tampón y se puso otro. Justo el médico con el que tenía cita para que le quitara los tampones era muy guapo, lo que hizo que la situación fuese aún más vergonzosa. El médico le extrajo los dos tampones y todo salió bien, pero ahí no acabó lo peor.

Al día siguiente, tenía una cita a ciegas. Cuando llegó al restaurante, ¡se dio cuenta de que su cita era el guapo ginecólogo que le había extraído los dos tampones atascados en su maldita vagina!

miadisanto

7. El del estornudo, para fuera y el desliz:

Mis amigos querían ir de fiesta una noche en la que tenía un flujo particularmente abundante. Todo iba bien en nuestra noche de juerga hasta que noté el tufillo de una colonia MUY FUERTE. Y, por supuesto, me dio un ataque de estornudos en medio de la pista de baile. Los dos primeros no fueron tan malos, pero hubo tres estornudos más, cada uno peor que el anterior. Y entonces sentí como algo salía y se deslizaba por mi pierna. Miré hacia abajo y vi un rastro de sangre por mi muslo y un tampón ensangrentado en el suelo.

ohchristina

Publicidad

8. El del tampón que se negaba a quedarse en la orilla del río:

Un verano me fui a hacer tubing con unos amigos y cuando nos quedamos atascados en una parte poco profunda del río nos tuvimos que mover a una zona más honda. Pero cuando llegamos allí, la corriente cogió fuerza y succionó el tampón de mi cuerpo. Me llevó unos minutos darme cuenta de que el tampón estaba flotando a nuestro lado. Cuando lo noté, lo cogí y lo tiré tan lejos como pude hacia la orilla. Diez minutos más tarde y el tampón nos había dado alcance; tuve que tirarlo OTRA VEZ.

jordanl474fabacb

9. El de la identidad confusa:

Un par de meses después de dar a luz a mi hija, el cuello de mi útero estaba muy bajo y suave. Estaba pasando por una regla monstruosa y una mañana temprano fui al baño, pero no conseguí encontrar el tampón que me había puesto. Me entró el pánico y empecé a buscar un poco más a fondo. Encontré un cordón y le di un buen tirón. ¡Imagina mi sorpresa cuando vi que lo que tenía entre las manos era mi DIU de cobre y no un tampón! Después me di cuenta de que el tampón se había caído al retrete cuando estaba haciendo pis. Y, amigos, así es como aprendí a revisar siempre primero el retrete antes de ir a la caza de un tampón perdido.

—Gwen Powell, Facebook

10. El de #friendgoal:

Un vez me olvidé de quitarme el tampón y lo empujé aún más adentro cuando me puse uno nuevo. Unos días y varias sesiones de sexo después, noté sangre marrón y un olor horrible que salía de mí. Una amiga me dijo que a lo mejor tenía un tampón atascado por ahí y unos días después, en un baño público, sentí algo moverse dentro. Sorpresa, ¡era un tampón!

Después de un intento fallido por mi parte de sacarlo, mi amiga y yo fuimos a un compartimento más amplio donde ella metió sus dedos dentro del repugnante agujero mal oliente y cubierto de sangre en el que se había convertido mi vagina y consiguió sacarlo. A todos, recomiendo tener una amiga como la mía.

likewaterforlove

Publicidad

11. Y el de #momgoal:

Cuando tenía 14 años, quería ir a la piscina con la regla y decidí ponerme un tampón por primera vez. Había oído que tenías que quitártelo cuando la tira se ponía roja o antes de 8 horas. Cuando intenté sacarlo 8 horas después, sentí un dolor espantoso porque el tampón estaba DEMASIADO empapado. Ahí estaba yo, sentada en el baño, llorando y en medio de un ataque gracias al dolor. Al final mi madre entró y me lo quitó por mí. Las madres son lo mejor.

corivanderw

12. El del que flota:

Estaba en un parque acuático y era mi primera vez usando un tampón. Cuando bajaba por el tobogán de agua, sentí cómo algo salía de la parte de abajo de mi bañador. Sabía que era mi tampón, pero pensé que podía irme y hacer como si nada. Ahí es cuando descubrí que los tampones flotaban, porque mientras me alejaba oí a un niño detrás mío decir: "Ma, ¿qué es eso?" Lo único que conseguí oír mientras huía corriendo fue a la madre gritando al niño que lo soltara. Me pasé el resto del día escondida en el baño.

ariels4c96d6b18

13. El de la pesadilla en el salón de manicura:

Mi prima y yo fuimos a hacernos la manicura antes de su boda y allí me di cuenta de que se me estaba saliendo el tampón porque ya lo había tenido 9 horas. Y así que corrí como pude al baño. Era oscuro, pequeño, asqueroso y el lavabo NO funcionaba. Cuando me metí dentro el tampón salió literalmente volando y la sangre empezó a chorrear. Conseguí ponerme otro tampón para pararlo, pero no tenía agua para limpiar. Me las tuve que arreglar con papel higiénico y jabón. Cuando volví a la tienda, me di cuenta de que tenía manchones rojos por todas las manos y dedos. Me dio vergüenza, pero a la vez ya estaba cansada de todo.

sweetness120107

Publicidad

14. El del profesor de natación que daba asco:

El profesor de natación de mi instituto no perdonaba nada a las chicas que estaban con la regla. Nos dejaba tres días libres, pero después teníamos que nadar o tocaba castigo. Una vez, cuando estaba con la regla, me puse un tampón y me fui a clase. No pasó nada en la piscina, pero cuando llegué al vestuario el tampón chorreó por todo el suelo. Lo limpié como mejor pude y me fui corriendo al baño. Justo después una chica gritó: "¡A alguien le ha venido la regla en el suelo!" Qué vergüenza.

emilyfite14

15. Desangrándose en el colegio para chicos:

Cuando el médico me puso el DIU de cobre (¡el peor dolor de mi vida!), me tuvo que inducir la regla. El problema es que después no paraba de sangrar. Tenía que cambiar de tampón maxi cada 45 minutos. Podría haber pedido el día libre, pero justo acababa de empezar a trabajar como profesora sustituta en un colegio para chicos.

Al final del día, después de cuatro viajes al baño, solo me quedaban dos clases más. Por desgracia, eran clases seguidas, sin descanso entre medias. A mitad de la primera clase, sentí cómo el tampón alcanzaba su máxima capacidad y empezaba a chorrear sangre mientras estaba de pie en frente de una docena de chicos adolescentes. Qué ganas de morirme. Nunca he querido tanto que un día acabara pronto.

kelseym481df4596

16. El del himen con problemas de apego:

Me puse mi primer tampón la primera vez que me vino la regla. Y se quedó atascado. Atascado pero bien. No es que fuera doloroso de sacar porque estaba seco, sino que era imposible. Se lo dije nerviosa a mi madre. ¿Su respuesta? "Oh no... Temía que esto pasara". Al parecer lo mismo le ocurrió a ella. Llegamos a cuando estoy en emergencias, con las piernas en estribos y el único médico de servicio (un hombre) cortando el tampón para sacarlo de mi cuerpo. Evidentemente, un trozo de himen se quedó envuelto alrededor del tampón y así se quedó atascado. La peor mañana de sábado de mi vida.

catherinem48c6490ba

17. El de la mujer que lo dejó todo un día:

Esta vez no tenía una regla particularmente abundante, pero sí tenía grandes planes y no quería tener que estar pensando en ella toda la noche. Y por eso me puse un tampón. Esa noche, después de muchos cócteles de vodka, decidí darle al asunto con mi novio, olvidándome por completo del tampón. Me dolió un poco, pero mi chico está dotado y no pensé mucho en ello.

Me acordé del tampón a la mañana siguiente, pero no conseguí encontrarlo. Supuse que me lo había quitado la noche anterior y seguí a lo mío. ¡No fue hasta pasada la medianoche cuando me puse a mear y el tampón salió! ¡Lo tuve dentro de mí durante casi 30 horas! Esto fue hace bastante tiempo, pero sigo convencida de que me estoy muriendo de choque tóxico.

rohasi

18. O el de la mujer que lo dejó toda una SEMANA:

Acababa de terminar la regla y decidí pasar un buen rato con mi novio. A la mañana siguiente, cuando me levanté, noté que estaba manchando un poquito. No le di muchas vueltas, pero después de unos días manchando empecé a notar un poco de olor. Pedí cita con el ginecólogo porque estaba súper asustada.

El día de mi cita estaba usando el baño cuando sentí que algo salía de ahí. Así que miro abajo, ¿y qué es lo que veo? ¡Un tampón que había estado ahí dentro TODA UNA SEMANA! Digamos que ahora más que nunca SOLO soy de compresas.

haleyh109

19. Y el de la mujer que lo dejó TODO UN MES:

Cuando estaba en el instituto, tuve una regla y todo parecía normal hasta ahí. Pero unos días después, noté un flujo anaranjado. Era joven y tonta, lo ignoré pensando que se pasaría pronto, pero no fue así. Empezó a oler MUY mal. Empecé a sentirme muy mal conmigo misma y no me apetecía hacer nada. Pasado un mes, decidí que ya era suficiente. Me iba a animar con un poco de Dance Dance Revolution mientras esperaba a que mi madre volviera a casa para decírselo.

Después de unas rondas tuve que ir al baño. Cuando estaba haciendo pis, sentí que algo rozaba mi muslo. Miré abajo, ¡y me encontré con una tira de tampón súper antiguo! El tampón de UN MES que saqué daba asco, estaba hinchado, naranja y lleno de sangre. Ahora me puedo reír, ¡pero fue el mes más horrible de mi vida! No hace falta decir que desde entonces me aterra la idea de olvidarme dentro un tampón.

yesnokatyso

¿Quieres aparecer en publicaciones similares de BuzzFeed? ¡Sigue a la comunidad de BuzzFeed en Facebook y Twitter!

Los textos enviados se han editado por motivos de longitud o claridad.

Este artículo ha sido traducido del inglés.

Patrocinado