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11 formas horribles, y afortunadamente históricas, en que se mataba a las personas

Los hombres siempre ha sido muy creativos cuando se trata de matarse unos a otros.

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1. Se dice que los druidas celtas de las Islas Británicas llenaban figuras de mimbre con personas que luego eran quemadas vivas como ofrendas de sacrificio.

Studiocanal, Creative Commons / Via en.wikipedia.org

De acuerdo con el antiguo pensador romano Estrabón, los celtas reunían a personas y animales, los embalsamaban en efigies de mimbre y luego los quemaban vivos como ofrenda de sacrificio a sus dioses. No se ha encontrado evidencia arqueológica moderna que lo demuestre (aunque hay evidencia de otros tipos de sacrificios humanos entre celtas), por lo que es completamente posible que se tratara de propaganda romana antigua hecha para pintar a celtas y paganos como particularmente bárbaros. De cualquier manera, The Wicker Man es una gran película.

2. Los romanos ejecutaban a los criminales en rituales elaborados, que normalmente conllevaban que los prisioneros recreasen un mito que terminaba con muertes horribles y humillantes.

Ansel Krut, Bridgeman Images / Via bridgemanimages.com

Aunque los romanos encontraban aberrante la idea del sacrificio humano y lo prohibieron en todo su territorio, tenían debilidad por el entretenimiento sangriento. Hay casos de criminales quemados vivos en imitación de Hércules u otros encadenados a los que se les arrancaron las entrañas como en la historia de Prometeo, y una prisionera obligada a tener relaciones sexuales con un toro como Pasífae (la madre del Minotauro, que fue maldecida a desarrollar ~sentimientos~ por un toro). Si la prisionera sobrevivía a la prueba, después era asesinada.

3. Los antiguos griegos también tuvieron su ración de ejecuciones horrorosas y con temática de toros.

Creative Commons / Via en.wikipedia.org

El Toro de bronce era un sistema en el cual se colocaba a la víctima dentro de un toro de bronce. La escultura se calentaba y así se calcinaba a la persona dentro de ella, y gracias a un aparato acústico sus gritos sonaban como los gritos de un toro.

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4. Hitobashira era una práctica en Japón que implicaba enterrar a una persona viva al pie o en las paredes de un edificio para garantizar su construcción exitosa.

Creative Commons / Via en.wikipedia.org

Normalmente eran voluntarios, a menudo samuráis que voluntariamente se convertían en los nuevos guardianes de los templos.

5. De hecho, era una práctica común en todo el mundo. Desde menciones en el Antiguo Testamento hasta descubrimientos en India, hay edificios y puentes en cuyas paredes y estructuras se pueden encontrar cuerpos de mujeres, hombres y niños.

Creative Commons / Via commons.wikimedia.org

Por ejemplo, había una leyenda que rodeaba el castillo alemán medieval de Nieder Manderscheid, la cual afirmaba que una joven doncella estaba enterrada en sus paredes. Cuando se rompió la pared del castillo en 1844, había un esqueleto empotrado en ella.

6. Los aztecas tomaban prisioneros, los engordaban y luego los ofrecían en sacrificio a su dios del sol, arrancándoles el corazón. El cadáver se derrumbaba por las escaleras de la pirámide en la que se realizaba el sacrificio.

Creative Commons / Via en.wikipedia.org

El cuerpo no se desperdiciaba. Al menos tres de las extremidades iba para el captor (quien capturara al prisionero en el campo de batalla) y se lo servían guisado en un festín en su propiedad. Se quitaba la cabeza y se exhibía al lado del templo, y el torso era entregado al zoológico para alimentar a animales carnívoros.

7. Antes de la introducción del cristianismo, el pueblo de Fiji estrangulaba a las viudas de los hombres recientemente fallecidos.

Creative Commons / Via en.wikipedia.org

Se creía que solo las personas casadas podían entrar en la otra vida y que las esposas debían acompañar a sus maridos como prueba de su matrimonio. A menudo, las mujeres estaban listas y dispuestas para este ritual, en parte porque sabían que si no lo estaban, serían excluidas de su comunidad. A menudo construían sus propias tumbas, más por temor a la comunidad superviviente que por amor a su marido fallecido. Sin embargo, si una esposa moría, no era necesario matar al marido, se le afeitaba la barba y esta se colocaba debajo de la axila de ella , lo cual aparentemente era evidencia suficiente del matrimonio en la otra vida.

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8. Las vírgenes vestales eran sagradas en la Antigua Roma, eran sacerdotisas de la diosa Vesta, y su castidad se consideraba directamente relacionada con la salud de Roma. Si una virgen vestal tenía relaciones sexuales, se trataba como un acto de traición y su castigo era que la enterraran viva.

Chronicle / Alamy Stock Photo

Las vírgenes vestales eran elegidas para unirse al sacerdocio mucho antes de la pubertad y luego juraban permanecer célibes durante 30 años. Eran vistas como puras y santas, y el castigo por herir a una era la muerte. Por eso, cuando una vestal era condenada a muerte, el único método apropiado de ejecución era enterrarla viva, ya que eso no derramaba su sangre. También era ilegal que alguien fuera enterrado vivo dentro de los confines de la ciudad, por lo que se ponía a sacerdotisa en una habitación subterránea con suficiente comida y agua durante unos días, para que técnicamente no estuviera siendo enterrada viva.

9. En la antigua ley mongola estaba prohibido derramar sangre real. Por supuesto, no se conquista el reino más grande de la historia sin matar a unos pocos nobles, por lo que los aplastaron hasta matarlos.

Creative Commons / Via commons.wikimedia.org

Los mongoles tuvieron que encontrar soluciones mucho más creativas para matar a los nobles sin derramar su sangre. A menudo se les rompía el cuello para terminar con su vida, con un movimiento rápido y limpio, pero otras veces era un poco más elaborado. En un caso, capturaron a Mstislav III, el Gran Príncipe de Kiev. Los mongoles lo ataron a él y a sus generales y les pusieron encima una losa de madera. Luego tuvieron un banquete y se divirtieron en la parte superior de la losa, mientras aplastaban lentamente a sus enemigos reales hasta la muerte debajo de ellos, todo mientras pasaban un gran momento.

10. Durante la revuelta holandesa del siglo XVI, los holandeses mataron, o al menos torturaron, a sus presos políticos con ratas que roían los abdómenes de las víctimas.

Sigridklop / Getty Images

Se ataba a un prisionero y se le tendía en el suelo. Se colocaba un cuenco o una jaula llena de ratas vivas en su torso, con el lado abierto colocado hacia abajo encima de su estómago. Entonces se colocaba carbón caliente encima del tazón y, en un intento de escapar del calor, las ratas roían las entrañas de la víctima en busca de una salida.

11. En la Suecia medieval, los presos podían ser condenados a la "Cueva de las rosas", que suena mucho mejor de lo que era, porque en lugar de rosas, la cueva estaba llena de miles de insectos y reptiles venenosos.

Pick-uppath / Getty Images

Se enviaba a los prisioneros a una cueva llena de serpientes, reptiles e insectos venenosos, que los picaban y envenenaban hasta la muerte. A veces estaba oscuro y las víctimas no sabían dónde estaban las criaturas mortales, y otras veces estaba bien iluminado para que se vieran morir unas a otras. De cualquier manera, literalmente mi peor pesadilla.

Este artículo ha sido traducido del inglés.