Por fin alguien está corrigiendo los titulares machistas que ves a diario en las noticias

    Hablamos con Abigail y Danae, las mentes detrás de La Correctora, y por qué quieren evidenciar los errores de los medios tradicionales al hablar sobre las mujeres.

    La Correctora es una página de Facebook que modifica los titulares de noticias machistas y que culpan a las mujeres cuando son víctimas de delitos.

    Abigail y Danae, dos jóvenes que se conocieron a través de Facebook, crearon la página en mayo del 2017 y hoy en día cuentan con casi 50 mil seguidores. Semanalmente publican entre tres y cinco correcciones a noticias provenientes de diarios de diferentes países latinoamericanos.

    Las redactoras de La Correctora realizan una captura de pantalla del titular del periódico, lo modifican con letras rojas y explican el contexto de la noticia y porqué la forma en la que es presentada por el medio es excluyente, estigmatiza a la víctima, justifica la agresión, la culpabiliza o exhibe su imagen innecesariamente.

    La página se enfoca en noticias de medios conocidos y considerados serios o prestigiosos.

    "Los medios amarillistas buscan el morbo. Lo que queremos mostrar es que los medios más serios cometen los mismos errores y no tienen perspectiva de género. No es lo mismo que la nota roja haga eso a que lo haga El País o el Excélsior", comentó Danae a BuzzFeed News México, una de las dos creadoras y redactoras de La Correctora.

    La mayoría de las noticias que corrigen son enviadas por otras personas a su página de Facebook. Las redactoras las revisan, investigan y deciden si publicarán la corrección.

    Para ello sigue una metodología clara: Si las noticias provienen de un medio local o de nota roja revisan si los medios nacionales (como Reforma, Excelsior, Milenio o El Universal) publicaron la noticia con el mismo tono. También revisan que exista información completa y verificada sobre la noticia. Finalmente, buscan que se trate de una noticia reciente.

    La Correctora

    Danae y Abigail son las dos creadoras y redactoras de la página. Trabajan a distancia, pues viven en diferentes ciudades. Toda su comunicación es online.

    Según comentaron, se mantienen en contacto todo el día para revisar las noticias que les envían por mensaje, decidir quién la corregirá, compartir información y brindarse retroalimentación.

    Abigail y Danae se conocieron en un grupo feminista de Facebook, en el cual constantemente criticaban la ausencia de perspectiva de género en los medios nacionales.

    Inspirada en una corrección a una noticia sobre el ataque a una mezquita en Quebec, Abigail publicó en Facebook su interés por hacer lo mismo. Danae entró en contacto con ella y comenzaron a publicar en la página el 28 de mayo.

    A pesar de enfocarse en titulares misóginos, Abigail y Danae también retoman noticias cuya redacción es excluyente de grupos minoritarios y noticias de otros países latinoamericanos.

    Ambas son arquitectas de formación. Abigail ejerce la arquitectura y Danae se inclinó por el diseño gráfico. Su formación las ha ayudado a presentar las correcciones de una forma visualmente atractiva que interese al público.

    "Hay contenido que es obvio para feministas y periodistas, pero para personas de otros medios no lo son. El hecho de que expliquemos atrae más gente, porque ya están entendiendo cuál es problema", comentó Danae.

    La respuesta de los medios y la audiencia

    A 10 meses de su creación y 7 meses de su primera publicación, La Correctora alcanzó casi 50 mil seguidores en su página de Facebook.

    Desde su creación la página tuvo una gran aceptación entre el público de la red social.

    "Nunca planeamos nada. Nos tomaron en serio y nosotras misma nos tomamos en serio. A través del tiempo vimos que tenía una buena respuesta, sentimos la responsabilidad de subir más cosas de investigar más para poder explicar a la gente porque está mal", dijo Danae.

    En varias ocasiones, los medios de comunicación han reaccionado a sus publicaciones y corregido sus titulares.

    Sin embargo, las veces que modificaron su contenido no ofrecieron disculpas ni mencionaron que realizaron un cambio editorial gracias al trabajo de La Correctora.

    Otros medios no reconocieron su error y, al contrario, buscaron justificarse.