Esto significa ser mujer en el norte de México, según Feminismo Alterado Sinaloense

    Somos Feminismo Alterado Sinaloense. Y, entre muchas otras cosas, buscamos darle un giro a la identidad buchona.

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    Elsa Anahí Arechiga Ayon

    Somos un grupo de muchachas arremangadas* que, mediante nuestro colectivo Feministas Alteradas Sinaloenses, buscamos posicionarnos políticamente. Nuestra bandera principal es el movimiento feminista, y lo hemos adaptado a las particularidades norteñas, es decir, hemos buscado reconstruirlo desde la periferia. Lo que deseamos es que la lucha por una sociedad igualitaria sea pareja en toda la república, algo que solo puede suceder a partir de una sociedad civil organizada desde las localidades. Creemos que nuestro enfoque es particularmente importante porque en este país las principales luchas sociales están centralizadas en la capital y el centro.

    Nuestra identidad cultural es dominada por el narcotráfico, es por eso que, a partir de la reapropiación de un símbolo, hemos escogido como estandarte a María Malverde. Ella nace de la pregunta de la artista sinaloense Iliana Mexía: ¿y si Jesús Malverde hubiera sido mujer? Después de todo, él fue un hombre que robó a los ricos para servir a los pobres. Entonces, ¿no son acaso las mujeres sinaloenses como Las Rastreadoras —colectivo de mujeres que se dedican a buscar a familiares desaparecidos por el narco-estado—, personas que se dedican a desafiar a la autoridad para velar por los más desfavorecidos? En esta narco guerra de hombres contra hombres, ¿no somos acaso las mujeres de la periferia las que levantamos los pedazos de lo que queda entre los escombros que deja la violencia?

    Creemos que ser arremangadas y alteradas** puede ser sinónimo de ser mujeres enérgicas, propositivas, y organizadas en pro de un bien común para la sociedad sinaloense, y es mediante nuestro colectivo que distintas organizaciones feministas como son Caléndula, Mujeres en Bici y Mujeres Activas Sinaloenses nos agrupamos para generar un cambio.

    *Arremangada/o: una actitud que surge de la despreocupación e incita a realizar acciones con poca meditación o de manera abrupta
    **Alterada/o: un estado emocional inquieto, perturbado. En el norte, la cultura alterada es un estilo de vida moldeado por éste estado emocional, ya que aqueja de manera permanente a las personas que se involucran con el crimen organizado y llevan una vida de violencia explícita y excesos. Una persona alterada siempre es explosiva.

    Cutzi Salgado

    El 31 de Marzo de 2017 se activó en Sinaloa la Alerta de Género para reconocer la crisis de feminicidios que aqueja a la entidad. Según datos de la Secretaría de Gobernación, Sinaloa es el estado de la República Mexicana con más feminicidios en el país hasta el 31 de diciembre del 2017, ya que en este año se registraron un total de 82 casos, con la ciudad de Culiacán encabezando la lista. Además, en lo que va de 2018 se lleva un registro de 14 casos. Especialistas califican esto como vergonzoso para un estado en donde permanece activa la alerta de género, ya que desde que se declaró, y contrario a lo esperado, estos crímenes han ido en aumento.

    En retrospectiva, esta situación no es de extrañarse si tomamos en cuenta la ola de violencia que se registra desde hace años dentro del estado a causa del narcotráfico, además de la violencia machista generalizada a la que se enfrentan las mujeres a nivel nacional. Para Sinaloa, esto ha representado una receta para el desastre, y es vergonzoso e hiriente que, mientras nuestros gobernantes se enorgullecen cada año de estar en los primeros lugares a nivel nacional en producción de hortalizas, tengamos estos terribles datos que amenazan a la seguridad de quienes constituimos más de la mitad de la población del estado.

    Víctimas Civiles
    Dulce Mercado

    La violencia de género en el país es una problemática generalizada, pero en Sinaloa, y a causa de entrar en contacto con la narco cultura, este elemento crece de manera exponencial. De esta compleja mezcla nace la identidad buchona. Las buchonas son mujeres intentando salir adelante en el entorno de un capitalismo fallido, lleno carencias y de violencia, y que debido a esto son explotadas sexualmente a cambio de lo cual reciben una enorme cantidad de lujos. ¿Pero a costa de qué?

    Ser buchona implica estar a la moda. Además de tener que usar las mejores marcas, y aunado a que son consideradas trofeos de los narcotraficantes, las mujeres deben someterse a modificaciones corporales por medio de cirugías plásticas. La mujer buchona se arregla en el salón, y siempre trae el peinado y maquillaje al cien. Su actitud debe ser siempre arremangada, que se traduce en poca consideración por la vida, atracción por situaciones extremas, el peligro, y los excesos debido a las vidas que suelen llevar sus parejas.

    No cabe duda que al enfrentarse a un ambiente tan hostil como es el que vive la mujer en Sinaloa, en donde prácticas como los ‘levantamientos’ —es decir, cuando los capos mandan a privar de su libertad a una persona ya sea por motivos de negocios, venganza o por el simple hecho de que se sienten atraídos por la mujer en cuestión y quieren gozar de su compañía— son cotidianos, obliga a que estas adquieran un mecanismo de defensa para garantizar su seguridad y la de sus seres queridos.

    Es entonces cuando las buchonas encuentran el empoderamiento mediante el camino de la imitación. En Sinaloa, la figura femenina se ve obligada a adoptar los patrones híper-masculinos que engloban la cultura alterada para garantizar su supervivencia, y es entonces que las mismas mujeres no solo se involucran sentimentalmente con dichos narcotraficantes a cambio de seguridad económica, sino que eventualmente pasan a formar parte de las filas de los cárteles de drogas en cuestión, aunque en menor medida.

    Es a través de los testimonios de estas mujeres que nos damos cuenta de que a pesar de los lujos que ostentan, ellas se encuentran en una posición muy vulnerable frente a sus parejas. Esto se debe a que de causarles algún disgusto sus vidas se encuentran en peligro, ya que ellos se dedican al negocio de la muerte.

    Francia Aguilar

    Las feministas en Culiacán vivimos en una sociedad no solamente patriarcal y paternalista en el plano simbólico y estructural, sino además abiertamente misógina y heteronormativa donde los cánones de belleza son violentamente impuestos y tremendamente específicos. A diferencia de ciudades como CDMX, Monterrey, Guadalajara, Tuxtla, Xalapa o Tijuana, donde existen un gran número de colectivos feministas tanto mixtos como no mixtos, en Culiacán el movimiento feminista abanderado como tal es bastante reciente.

    Hasta el año 2014, desde alrededor de los años 70, no existía ningún colectivo en el estado de Sinaloa cuya principal línea de acción fuese el feminismo. Existían y existen asociaciones de mujeres empresarias, de mujeres en la filantropía e incluso un colectivo de mujeres universitarias y un colectivo de mujeres activas sinaloenses, pero ha habido pocos y muy aislados colectivos que se autonombraran feministas y donde el feminismo y la construcción de una sociedad igualitaria fuesen la bandera principal.

    Nuevos grupos de mujeres hemos unido nuestros frentes en movilizaciones y esto ha ayudado a abrir espacios para las mujeres dentro del lugar y la agenda pública, cambio que esperamos siga en aumento. Se han generado exposiciones de arte feministas en espacios culturales como la Galería Antonio López Sáenz, se han creado espacios de reunión y convivencia para mujeres feministas, se han generado movilizaciones como el #8M, #24A y el #25N, y se ha promulgado iniciativas como la despenalización del aborto, la alerta de género, y calles seguras para mujeres.

    Paula Gómez

    Sin embargo, aún vivimos en un entorno en donde las carencias, aún más agudizadas en las mujeres, nos exponen a objetificarnos y vendernos, en donde reinan las desapariciones y los asesinatos, y en donde mujeres como Las Rastreadoras se ven obligadas a buscar por cielo, mar y tierra a sus muertos. Aquí, en la cuna del narcotráfico, aquí en esta periferia, en este norte que a su vez es sur, nuestra existencia es resistencia.

    Nos puedes encontrar en Facebook y en Twitter:

    @FeministasAlteradasSinaloenses

    @FeministasAlter

    Y por aquí puedes encontrar el documental Reacción, por Karina Villa que fue filmado en Culiacán y habla sobre el acoso callejero que sufrimos las mujeres.

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    ChrisMarrujo

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