Jacob Elordi habló de lo mal que la pasó tras protagonizar "El stand de los besos" y solo queremos abrazarlo

    "Me sentía tan lejos de mí mismo".

    A estas alturas, muchas personas conocen a Jacob Elordi por su papel estrella como Nate Jacobs en Euphoria.

    ¡Pero! Muchos, muchos más conocieron al actor por las películas de El stand de los besos de Netflix.

    Básicamente, Jacob se volvió famoso de la noche a la mañana gracias a las películas de El stand de los besos y resulta que toda la súbita atención que recibió casi hace que dejara de actuar.

    En una nueva entrevista con GQ, Jacob reveló cómo su súbito ascenso a la fama lo hizo sentir como si "mi cerebro estuviera pasando por la trituradora".

    "Se sentía como si, de repente, yo me hubiese convertido en un póster", dijo. "Como si fuese un cartel. Se sentía como si yo hubiera estado a la venta... Es decir, no estaba seguro de si yo mismo era auténtico".

    Jacob dijo que el tipo de fama que experimentó después de la primera película de El stand de los besos "realmente distorsiona tu perspectiva" y "crea una forma de vivir muy paranoica"... lo cual lo llevó a considerar la opción de retirarse por completo de la actuación.

    "Detestaba ser un personaje para el público", dijo, citando rumores de que había llamado a los paparazzis para que lo siguieran, lo cual afectó su bienestar emocional. "Me sentía tan lejos de mí mismo".

    Jacob también contó que Ben Affleck le dio consejos sobre cómo lidiar con la fama mientras filmaban la película Aguas profundas, pero lo que le dijo "no fue precisamente tranquilizador".

    "En determinados momentos desoladores, empiezas a sentirte como un impostor", Jacob recordó que Ben le dijo. "Comienzas a preguntarte si quizás realmente querías que los paparazzis te sacaran una instantánea".

    Jacob se abrió sobre su miedo a adormecerse emocionalmente a sí mismo para lidiar con la fama. "Salir a caminar por Byron Bay, en casa, tal vez llegue el día que no tenga el mismo valor para mí", dijo, "porque ya habré lijado todos mis contornos. Ya no tengo gusto. No tengo gusto por la vida".

    "Solamente conozco esta única forma de ser, que es sonreír y saludar, ser encantador todo el tiempo y no sentir nada y siempre ser el más elegante en una situación y siempre saber qué es lo correcto y siempre saber cómo manejarme".

    "No tengo idea. Tengo 25 años".

    Lee la entrevista completa aquí.

    Este post fue traducido del inglés.