15 Errores que estás cometiendo al tratar de bajar de peso

    'Si es light, no engorda'... NOT.

    Hola, soy Karla y hace siete meses que voy con una nutrióloga.

    BuzzFeed / Karla Agis

    Desde que me convertí en godínez hace unos años, me enfrenté con los "kilos de más". No importa cuántas veces lo intentara, no me podía deshacer de ellos hasta que fui con una nutrióloga.

    No sólo me sirvió para bajar los kilos de grasa, sino para aprender a comer y desarrollar hábitos saludables.

    BuzzFeed / Karla Agis

    En la primera consulta aprendí la regla de oro: uno no va al nutriólogo 'para bajar de peso', sino para estar en el que te corresponde según tu edad, sexo y estatura, y deshacerte de los kilos de grasa que tienes de más.

    En el camino aprendí muchas cosas, pero sobre todo, los errores que estaba cometiendo previamente al querer bajar de peso:

    1. Comer solamente tres veces al día.

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    Lo había escuchado mil veces y aunque en algún momento logré hacerme el hábito, nunca comprendí muy bien el valor de las famosas colaciones. No se trata de hacer cinco comidas completas, sino de tener tres (desayuno, comida y cena) con todos los grupos alimenticios y hacer dos colaciones con almendras/nueces, un alimento con proteína o verduras.

    2. No comer suficientes verduras.

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    ¿Quieres bajar de peso? Come verduras. ¿Tienes hambre? Come verduras. ¿No sabes qué picar? Adivina.

    3. Evitar los grupos alimenticios.

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    En mi mente y sabiduría adquirida gracias a las revistas, tenía que evitar los carbohidratos y todas las grasas. ERROR. La clave es una alimentación balanceada y con todos los grupos alimenticios a lo largo del día.

    4. Seguir ~la dieta de moda~.

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    Ni la Atkins, ni la alcalina, ni la de las sopas (en serio, hay una dieta en la que solo comes sopas). Ninguna de éstas esta hecha para que bajes los kilos extra de grasa de una manera saludable y sobre todo, duradera. Tal vez te hagan sentir más ligero pero en unos días verás el famoso efecto rebote.

    5. Desayunar súper poquito... o nada.

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    Al no desayunar evitas que tu organismo tenga energía suficiente para ponerse a trabajar, y puedes estar fomentando enfermedades como la gastritis.

    6. No realizar ejercicio.

    Universal

    CULPABLE. Jamás he sido una persona que haga ejercicio y por lo mismo, me costó más quemar esos kilos de grasa. ¿Quieres ver un cambio rápido? Come bien y sano, y ejercítate. No hay de otra.

    7. Comer por ansiedad.

    Sesame Street

    A todos nos ha pasado que el estrés nos lleva a empacarnos una bolsa entera de papitas o chocolates. Lo cierto es que hay alimentos mucho más saludables que puedes usar para combatir la ansiedad, como las maravillosas verduras (zanahorias baby, nunca me dejen).

    8. Irte por la creencia de que 'si es light, no engorda'.

    Unilever

    🎶 Esas son puras mentiraaaaaaas 🎶 . Jamás te vayas con la pinta que esa bonita etiqueta azul es un pase para empacarte lo que quieras. Aunque estés consumiendo algo reducido en calorías, no significa que puedas excederte.

    9. Hacer detox para bajar de peso.

    10. Atascarte de ensaladas.

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    Y nada más que de ensaladas. Sí, ya dije que los vegetales son mágicos pero como todo en esta vida, nada es bueno en exceso, mucho menos si no están acompañados de otros grupos alimenticios. Escucha las sabías palabras de Homero.

    11. Dejarte ir en tu comida libre...

    12. O privarte de lo que más te gusta, para siempre.

    13. No comer nada antes de hacer ejercicio.

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    'Para que bajes más rápido de peso', decían. Al contrario, no sólo no ayudará a que quemes más grasa, seguro te vas a sentir mal. Un día decidí ir con el estómago vacío a una clase de HIIT después de meses de no hacer ejercicio y pues, adivinen qué pasó (se me bajó la presión).

    14. Excederte con los superalimentos.

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    No te dejes llevar por el nombre, no son frijoles mágicos. Algunos te ayudarán a ingerir más fibra, otros a saciarte más rápido, pero de nuevo, nada en esta vida es bueno en exceso. No te vayas por la pinta de la fiebre del kale o como yo, de querer ponerle chía a todo. Al final es un cereal y cuenta cómo tal.

    15. No ir con un nutriólogo.

    Nickelodeon

    Como cuando te da una ~gripa~ de la fregada, te automedicas y terminas peor, así pasa con la nutrición. Fuera de una clase en tercero de primaria sobre los grupos alimenticios, nunca hubiera sabido cómo comer y mantenerme en mi peso correcto sin la ayuda de un especialista. Cada cuerpo es diferente y por lo mismo, cada persona tiene distintas necesidades de alimentación.

    Gracias infinitas a Paulina Benítez, nutrióloga y entrenadora de fitness pre y postnatal, por aguantar todas esas veces en las que rompí la dieta con carajillos.

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