Me ejercité como un piloto de la F1 y ahora quiero arrancar...me las piernas

    Los pilotos no sólo manejan bien... lo aprendí de la peor manera.

    ¡Hola! Soy Álvaro Guarneros, tengo 23 años y no se nada de coches (ni de ejercicio).

    Álvaro Guarneros

    Durante toda mi vida he sido un ser de luz contento con mi cuerpo, que sólo se preocupa por sobrevivir y mantenerse lo más feliz y sano posible a base de comida no siempre nutritiva y ejercicios no siempre intensos.

    Pero en estos días he notado ciertas lonjitas que antes no estaban ahí...

    Miren, no puedo decir que tengo una vida sedentaria, hago "todo lo que está a mi alcance" para obligarme a ejercitarme. Me muevo en bicicleta por la ciudad, tengo un equipo con el que juego futbol los fines de semana, si mi trayecto consta de menos de 20 cuadras procuro caminar hacia mi destino y elijo el 50% de las veces subir y bajar los 6 pisos y los 215 escalones de mi casa en vez de esperar el elevador, pero de unos meses para acá veo que ya no es suficiente y culpo a la edad (y a la comida gratis de la oficina)...

    Alvaro Guarneros

    Así que decidí entrenarme para bajar de peso, y claro que primero pensé: "Álvaro no necesitas pagar ni un centavo, puedes salir al parque que tienes a unas cuadras y correr, correr hasta que sudes ríos y tus piernas no te soporten más, ¡Puro cardio papá! En dos meses estás de vuelta a tu peso". JAJAJAJA que manera de mentirme. NUNCA FUI AL PARQUE.

    Pero una semana después de mi impulso inicial por hacer ejercicio, tuve la oportunidad de ir a un gimnasio por primera vez en mi vida, con el "plus" de que la sesión iba a ser conducida e inspirada por un reconocido piloto de la fórmula uno y no podía dejar pasar la oportunidad de humillarme a mi mismo de esa forma.

    Pero primero tenía que conseguir lo más básico: tenis de ejercicio.

    Alvaro Guarneros

    Como en los videojuegos de Zelda, tuve que buscar herramientas que me ayudaran a lograr mi hazaña. Primero, debía conseguir unos tenis deportivos, porque hasta una noche antes de mi entrenamiento, no me había dado cuenta que no tenía (así de atlética es mi vida). Tuve que pedírselos a un amigo y pasar por ellos a su casa.

    Después desempolvé la única playera "deportiva" que tenía que no fuera de mi súper equipo Cruz Azul.

    Alvaro Guarneros

    Ya que completé mi outfit ganador (que, efectivamente incluía mi playera de Batman, la cual tuve que quitarme después para ponerme la que me dieron allí) y llegué al gimnasio, me di cuenta de muchas cosas, pero dos fueron demasiado evidentes y se las tengo que compartir:

    1) Lo malo: Era la persona menos en forma de todo el lugar.

    2) Lo bueno: Era la persona más joven de todo el lugar, o sea que todavía había esperanza.

    También me acordé que no había desayunado :c

    Fox Kids Network

    Y me puse a pensar en todos aquellos que me advirtieron que desayunara bien porque no iba a aguantar. Afortunadamente, encontré un par de manzanas, lo malo es que eran rojas, pero bueno "equis". Fueron más que perfectas para comenzarme a sentir en armonía con mi cuerpo y, sobre todo, no desmayarme a medio entrenamiento.

    Llegué demasiado temprano y la rutina tardó en empezar.

    Jackhole Productions

    Mientras el tiempo pasaba yo rompía el récord mundial de meter la panza con miedo a que las demás personas me juzgaran con sus cuadritos en abdomen, pero hubo algo que llamó más mi atención...

    ¡Todos estaban sonriendo y felices! Lo que me llevó a hacerme muchas preguntas: ¿Son felices porque son libres de no sentirse juzgados por no tener "un mal cuerpo"? ¿El ejercicio me haría más feliz? ¿Es el ejercicio todo lo que he buscado en mi vida? ¿El ejercicio te da endorfinas? ¿Las endorfinas te hacen feliz? ¿La gente feliz no mata a sus esposos? Si las personas de un gimnasio son las más felices, ¿las olimpiadas son el verdadero Disneylandia?

    Algunas de las anteriores preguntas serán respondidas, pero lo que importa ahora es que el momento de la acción había comenzado.

    (r)sergio Bautista

    Nuestros verdugos: Esteban Gutiérrrez, también conocido como "El Guti", quien ha sido piloto ganador en muchas categorías de coches que corren muy rápido y el ex piloto Rod McLeod, actual entrenador de pilotos como Esteban y "el Checo" Pérez, además de refrigerador de 1.70X2m en su tiempo libre.

    Gutiérrez y McLeod nos dieron unas palabras previas a los ejercicios.

    Nos explicaron que la rutina que haríamos iba dedicada para las personas que creen que nada más se tiene que saber manejar bien y controlar el coche. (¡O sea pa' mi!)

    Recalcaron que lo más importante para un piloto es ser ligero, pero estar en forma ayuda mucho para un mejor desempeño en la carrera, desde la capacidad de reacción hasta para tener una mentalidad ganadora. Finalmente nos explicaron que las clase se iban a dividir en 3 segmentos: TRX, Halterofilia y Boxeo... todo sonaba leve. JAJAJAJAX2

    Ok, voy a empezar a contarles lo que hicimos en el primer ejercicio al que le dicen TRX - o como le llamo yo Saw 9.

    Alvaro Guarneros

    Era la primera vez que yo escuchaba ese nombre y ahora que lo probé sólo puedo describirlo como una combinación entre concursar en Exatlón y estar en uno de los juegos de las películas de Saw.

    Levantamiento de pesas y levitación de las piernas al mismo tiempo, sentadillas voladoras, mover un mecate enorme con todas tus fuerzas y lagartijas sobre una superficie esférica puede sonar divertido la primera repetición, pero luego comienza a ser muy doloroso pues tus músculos comienzan a atrofiarse, tu aire a agotarse y cada vez todo se vuelve más estresante por que siempre hay un contador que te hace "beep", "beep", "beep". Me terminé sintiendo con si trajera una bomba en mi cabeza y mi cuerpo ya hubiera explotado. Lo único bueno es que puedo presumir que logré terminar toda la dinámica. Les dejo mi cara cuando terminé la rutina.

    A eso le siguió el reto de halterofilia, también conocido en mi cabeza como: ¿Qué clase de infierno es esto?

    Alvaro Guarneros

    Puedo comenzar diciendo que jamás me había sentido más débil en mi vida, pero probablemente yo tuve la culpa.

    Antes de empezar con los ejercicios nos pidieron que eligiéramos una pesa con la que nos sintiéramos cómodos, en ese momento me sentí cuando buscas la bola de boliche que más se te acomode y buscas un justo peso para tu fuerza, encontré un par de 3 kilos y recuerdo que pensé: "Con esto tienes más que suficiente". Perdóname señor no sabía lo que hacía.

    Todo parecía sencillo. Solo necesitaba ponerme en una buena posición para no lastimarte y levantar la pesa...

    (r)sergio Bautista

    Pero desde el principio sentí que necesitaba Viagra para los brazos porque no estaba levantando nada. Intentaba distraerme del dolor riéndome en mi cabeza del nombre de las posturas, "Patada de mula", "Around the World", después sólo podía responder con odio todas las frases motivacionales con las que nos alentaban los entrenadores... Entrenador: "Disfruten como arde, eso significa que está funcionando", Yo: "No cabrón, NO ESTOY DISFRUTANDO 'cómo arde'". Acabó la primera repetición y yo sentía ganas de vomitar, según yo eso sólo le pasaba a Messi y a Eminem antes o después de hacer algo cabrón, pero yo me sentía así después de cargar 3 malditos kilos. UN BEBÉ PESA MÁS QUE ESO. ¿Cómo voy a ser padre?

    No pude más que hundirme en mi propia vergüenza.

    Alvaro Guarneros

    Después de la primera repetición me alejé del grupo para recuperar mi aliento, sufrir por mis hombros, espalda y brazos y ver en mi imaginación como ellos lograban todas sus metas de vida mientras yo terminaba en un circo con el show nombrado "El hombre más débil del mundo se enfrenta a un saco de paja".

    No podía caer más bajo que esto, sabía que iba a hacer el ridículo pero jamás me imaginé que tanto y tan feo.

    Terminando la etapa de halterofilia, necesitaba una redención.

    Alvaro Guarneros

    Me tome con calma un vasito de agua, intenté calmarme a mi mismo y me preparé mentalmente para dar lo mejor de mi en la última sección, el box, tomé los guantes y después de ponérmelos al revés sin darme cuenta y volvérmelos a poner, estaba más que preparado para lo que viniera.

    Cuando llegamos al área de box, las primeras palabras que escuché fueron: "¿Ya vienes calientito verdad?", voltee a ver quién había sido la persona que me lo había dicho y encontré a un tipo en sus veintitantos que no lucía particularmente delgado, ni súper musculoso, pero tenía un físico que se veía naturalmente fuerte, se trataba del instructor de boxeo, quien inmediatamente se convirtió en mi forma corporal a seguir.

    Recordé que yo no estaba interesado en poder aguantar un maratón, ni verme como la roca, sólo buscaba estar en mi peso y no tener la condición física de una papa.

    Alvaro Guarneros

    El regresar a mi motivación original hizo magia en mi. ¿El agua que había tomado era la que le sirvió Bugs Bunny a los Looney Tunes en Space Jam? ¿Los guantes estaban bendecidos por Rocky y eso me otorgó poderes? Me sentía recuperado después de sentir que me había caído una montaña encima y hasta emocionado por lo que viniera.

    Y lo que vino fue justo lo que buscaba y necesitaba. Una mezcla perfecta entre cardio, fuerza y coordinación. "Cruzado", "Upper cut", "Gancho", aquí los nombres de los ejercicios si están padres y a parte ya los conocía, pero nunca los había interiorizado.

    El entrenador me pedía diferentes combinaciones y yo usaba todo el Calceto-c que quedaba en mi cerebro para concentrarme, el Danonino que quedaba en mis huesos para ponerme duro y que no me fuera de boca y el azúcar de las Zucaritas que tenía en donde sea para pegar con mucha energía.

    Terminando el entrenamiento me sentía muy bien conmigo mismo.

    Alvaro Guarneros

    Superé todos mis pensamientos tristes sobre mi desempeño en el levantamiento de pesas y los cambié por la curiosidad en un deporte que me satisfacía en muchos sentidos: podía liberar estrés, me ayudaría a coordinar más mi mente y cuerpo y cumplía con todo lo necesario para volver a bajar peso.

    Salí del gimnasio y terminé con unos aprendizajes y conclusiones en mi cabeza que quiero contarles:

    1) Respeta un chin%& a los pilotos y al automovilismo, no sólo podrían alcanzarte en segundos en una persecución, también podrían ponerte morado un ojo con toda la fuerza que tienen en ese esbelto cuerpo.

    2) Cuando algo no es para ti, no intentes forzarlo, y menos si cuando lo intentas te dan ganas de wakarear.

    3) Ten una idea en mente de como te gustaría verte, aunque puedes hacer ejercicio nomás por hacerlo, es más fácil sí haces photoshop mental y te pones el cuerpo de Zac Efron.

    2) Desayuna, no sólo es tip para bajar de peso, pero sí es la energía con la que vas a empezar el día y si lo empiezas bien, puede ser más fácil que termine bien.

    3) Buscar varias opciones a la hora de hacer ejercicio puede ayudarte mucho a que disfrutes más lo que practicas, igual y hasta el cricket puede ser lo tuyo.

    4) La vida se trata de revanchas, y estás pueden venir tan rápido como tu las quieras

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