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La carta que dejó este hombre con Alzheimer antes de suicidarse te hará pensar sobre la muerte asistida en México

El derecho a la muerte digna entrará en vigor hasta septiembre pero sólo en la CDMX.

publicado

Cerca de las 08:40 horas de la mañana de este martes, justo al lado de una estación de policía en la zona de Tlatelolco, en la Ciudad de México, una mujer policía encontró el cuerpo sin vida de Agustín, un hombre de 72 años.

Agustín vestía una chamarra color verde olivo, un pantalón beige, zapatos negros, una boina café y decidió terminar su vida con un disparo en el pecho con un revólver calibre 38 de la marca Taurus.

A su cuerpo estaba amarrada una carta póstuma firmada por el hombre, la cual decía:

"Me suicido por el rápido deterioro que estoy teniendo en mi salud mental, ya que estoy empezando a perder la memoria y no quiero vivir con Alzheimer. Perdón por este mal rato, pero ya ven que en este país la ley no contempla la muerte asistida"

En su carta, Agustín dejó instrucciones precisas para que quien encontrara su cadáver le avisara a su esposa y ella pudiera pedir su cremación en una funeraria, pues decidió quitarse la vida cerca de una caseta de policía para que no culparan a nadie de su muerte.

De esa manera, escribió, podría evitar su autopsia.

Un informe interno de la policía capitalina asegura que luego de que la agente encontró el cuerpo sin vida de Agustín, llegaron más agentes y personal médico. El cadáver fue hallado entre las calles Lerdo y Eje Central de la Unidad Habitacional Tlatelolco.

Posteriormente llegó la viuda de Agustín, una mujer de 66 años, quien dijo a los policías que ya sabía de las intenciones de su pareja.

Esta es la carta completa que dejó el señor Agustín:

Twitter: @FabisFs67

AL C. MINISTERIO PÚBLICO
Y DEMÁS AUTORIDADES CORRESPONDIENTES:

Les pido una disculpa por suicidarme junto a la Estación de Policía, pero quise hacerlo cerca de sus cámaras para que no se culpe a nadie de mi muerte, para que le entreguen pronto mi cuerpo a mi mujer y para que me dispensen la autopsia, si eso fuera posible.

Me suicidio por el rápido deterioro que estoy teniendo en mi salud mental, ya que estoy empezando a perder la memoria y no quiero vivir con Alzheimer.

Por favor les pido que alguien de ustedes le avise lo antes posible a mi mujer, para que ella, o la funeraria que ella contrate, que seguramente será la que está en Flores Magón, reclame mi cuerpo y le dé cremación o sepultura.

Mi dirección es (…) Mi mujer se llama Ma. Concepción (...). Aquí dejo varias copias de este documento para que por favor también le entreguen uno a mi esposa.

Perdón por este mal rato, pero ya ven que en este país la ley no contempla la muerte asistida.

Les doy las gracias a todas las autoridades por la orientación que le puedan dar a mi mujer para que reclame mi cuerpo, porque en este caso no tiene nadie que le pueda brindar apoyo.

ATENTA Y RESPETUOSAMENTE
Agustín

De acuerdo con cifras oficiales, en México existen más de 800 mil personas que padecen Alzheimer, un trastorno que afecta funciones cognitivas como la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se registran 10 millones de nuevos casos en el planeta y que actualmente hay unos 50 millones de pacientes con esta enfermedad que impacta también a sus familias en los ámbitos económico, psicológico y social.

Hace casi un año, los diputados de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México aprobaron que la muerte asistida sea un derecho en la carta magna de la capital. En el artículo 6 del documento, relacionado con la autodeterminación de las personas, se establece que los capitalinos tienen derecho al desarrollar libremente su personalidad.

"Este derecho humano fundamental deberá posibilitar que todas las personas puedan ejercer plenamente sus capacidades para vivir con dignidad. La vida digna contiene implícitamente el derecho a una muerte digna", establece.

Sin embargo, la Constitución de la Ciudad de México entra en vigor hasta septiembre de este año y el señor Agustín no esperó más para poder decidir cómo y cuándo terminaría su vida.

El hombre de Tlatelolco decidió terminar con su vida con este último mensaje: "Les doy las gracias a todas las autoridades por la orientación que le puedan dar a mi mujer para que reclame mi cuerpo porque en este caso no tiene a nadie que le pueda brindar apoyo. Atenta y respetuosamente, Agustín".

Contact Maurizio Montes de Oca at maurizio.mdo@buzzfeed.com.

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