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Una guatemalteca y un filipino prueban las golosinas favoritas de la infancia del otro

"Es muy interesante descubrir que dos culturas diferentes de dos partes distintas del mundo pueden tener tanto en común".

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¡Hola! Somos Jess y Matt. Somos editores de BuzzFeed e inmigrantes viviendo en los Estados Unidos. Y, como pueden ver en nuestras fotos de arriba, nos encanta la comida.

Jess: Mi infancia en Guatemala está plagada de recuerdos de comida y familia. La comida reunía a toda mi familia en casa de mi abuela casi todos los domingos, donde pasábamos el tiempo disfrutando de momentos lindos y comiendo deliciosos platos típicos. Esas experiencias fueron algunas de las más felices de mi niñez. Aparte de nuestra deliciosa comida típica, siempre había docenas de golosinas en cada tienda de la ciudad. Ir a una tienda por "chucherías" siempre era una experiencia agradable para mí porque no solo podía saludar al dueño de la tienda más cercana, pero siempre lograba salir con todas mis golosinas favoritas.

Matt: ¡Los domingos de mi infancia en Manila también los pasaba con mi abuela! Mi Lola preparaba comida para el almuerzo, luego ella nos daba a mis primos y a mí algo de dinero para ir a la tienda sari-sari de la esquina por una merienda. Comprábamos nuestras golosinas favoritas y las compartíamos con todos en la casa. Como Jess mencionó, la comida tiene el valor adicional de reunir a las personas, principalmente para los inmigrantes, quienes quizás estén lejos de sus familias y hogares.

Jess: Sí, cuando me mudé a un vecindario de EE. UU. mayormente gringo, estaba tan triste al descubrir que no podía conseguir ninguna de mis preciadas golosinas en un lugar cercano. Además de la barrera del idioma y estar lejos de mi familia, no poder comer todas mis comidas favoritas fue definitivamente el cambio más difícil que tuve que enfrentar cuando emigré este país.

Matt: Totalmente de acuerdo. Y debido a que no soy muy bueno cocinando platos filipinos, no podía simplemente crear adobo cada vez que lo necesitara. Tenía que salir a buscarlo. Afortunadamente, hay muchos vecindarios filipinos en Nueva York que ofrecen comidas caseras, pero las golosinas siempre han sido una manera más fácil de sentirse en casa. Pequeños bocadillos que llevo conmigo y que inmediatamente me transportan de vuelta a mi infancia, como una magdalena de Proust.

Ya que como inmigrantes teníamos un amor tan parecido por nuestras golosinas de la infancia, ¡compartimos entre nosotros algunas de nuestras favoritas para ver las similitudes y las diferencias!

Jess: Pasé horas en Corona, Queens tratando de encontrar golosinas específicamente hechas en Guatemala, pero no pude encontrar nada. Afortunadamente, encontré algunas chucherías que solía comer en mi infancia. Aunque estas son elaboradas principalmente en México, están disponibles en prácticamente cualquier tienda de Guatemala, así que pensé que eran un buen ejemplo de las golosinas que solía comer de niña. Sin embargo, estaba realmente triste por no haber encontrado Tortrix —mis favoritos— para Matt, ¡pero al menos él va a probar algunas Nucitas!

Matt: Tuve suerte en el barrio chino, donde encontré un montón de mis golosinas favoritas. Estoy algo descontento porque terminaron siendo mucho más caros en Estados Unidos de lo que son en mi país. ¡Pero supongo que se trata de un impuesto para inmigrantes! Aún así, compré varios de cada uno, algunos para que Jess los pruebe, ¡y los demás para llevar conmigo a casa!

🇬🇹 Los chicharrones de Jess:

Jess: Estos son chicharrones con chile y limón. Yo solía ​​comerlos cuando nos de ibamos de "road trip" con mi familia, ya que siempre eran algo rico que comer mientras pasábamos horas atrapados en un carro. Me ponía tan feliz cada vez que los comía porque el sabor chile-limón siempre ha sido mi favorito, entonces siempre era una experiencia placentera para mí.

Matt: ¡Oooh, me gustan! Para mí, son más ácidos que picantes. Tienen un sabor que me resulta familiar, pero no puedo mencionar nada en específico. Creo que también les encantarían a mis pequeños primos en los viajes por carretera. Siempre que paráramos en las estaciones de gasolina para comprar golosinas, probablemente estarían en su lista.

🇵🇭 Con el chicharrón de Matt:

Matt: Estos me traen recuerdos de cuando intentaba beber sorbos de la cerveza San Miguel de mis tíos en festejos y reuniones familiares. Son muy malos para la salud —ya que se trata literalmente de piel de cerdo frita— pero tienen todo el sabor de casa.

Jess: ¡Son INCREÍBLES! En realidad son muy similares en aspecto y sabor a la mayoría de los chicharrones de Guatemala (Estoy tan desilusionada de no haber podido encontrar chicharrones chapines en las tiendas cerca de mi casa). El sabor es sin duda diferente al de los chicharrones que he probado antes, pero ese toque extra de vinagre fue una fantástica sorpresa. ¡Ojalá no engordaran tanto porque me quiero comer la bolsa completa!

🇬🇹 Los churritos de Jess:

Jess: Estos eran unos de mis bocadillos favoritos de la infancia, pero me parece que los que encontré no son tan buenos. Recuerdo que estaban llenos de sabor y quería comer como 100 a la vez, pero estos saben algo extraño y son demasiado picantes. : /

Matt: ¡Parecen Red Hot Cheetos! Aunque no son tan picantes, pero no creo... ¡OH, AHÍ ESTÁ! Sí, son muy picantes. Imagino que literalmente terminarías rojo del coraje con estos ¡LOL! Son buenos, pero no es algo que probaría en la escuela a la hora del almuerzo o el recreo.

🇵🇭 Los Prawn Crackers de Matt:

Jess: ¡GUAU! ¡Huelen a mariscos! Me parece interesante que fueran capaces de añadirles tanto olor... Bueno, ahora que los pruebo, creo que no me gustan mucho. Tenían un sabor algo dulce, lo cual no me esperaba. No estaban del todo mal, pero mis papilas gustativas no están acostumbradas a un sabor como este, así que no lo pueden tolerar.

Matt: Estos eran mis FAVORITOS cuando era niño. Hay otro tipo con forma de ~ojuelas~ y también son muy buenos. No se me había ocurrió desde niño que "Prawn" hiciera referencia al sabor, así que nunca los asocie con "mariscos". Comprendo que alguien que no los ha comido desde niño quizás necesite tiempo para acostumbrarse, pero sí, yo podría comerlos todos de una sola vez.

🇵🇭 ¡Hablaremos de los dos tipos de maní crujientes porque son muy similares! 🇬🇹

Matt: Sinceramente, si me dieras a probar estos, diría: "¡Oh, yo los comía cuando era niño! Pero cambiaron la receta un poco... La capa externa de los de Guatemala es menos crujiente que los de Filipinas. Prefiero los otros por su sazón y el picante, ¡pero me encanta la idea de que Jess y yo hubiéramos podido intercambiar nuestras golosinas desde regiones opuestas del mundo cuando éramos niños!

Jess: ¡¡OMG SABEN IGUAL!! A pesar de que tienen texturas algo diferentes, el sabor es básicamente el mismo, lo que me hace muy feliz. Es muy interesante descubrir que dos culturas diferentes de dos partes distintas del mundo pueden tener tanto en común.

🇵🇭 Mangos secos vs. 🇬🇹 galletas de malvavisco

🇵🇭 Los mangos secos de Matt:

Jess: Me encaaaantan los mangos, así que he probado los mangos secos antes. ¡Como siempre, estos son fantásticos! Siento que estos podrían provocarte una sobrecarga de azúcar si comes demasiados, lo que probablemente terminaré haciendo.

Matt: En realidad no comía muchos mangos secos cuando era niño. Comenzaron a gustarme más luego de mudarme a Estados Unidos ya que hay muchas tiendas estadounidenses de productos filipinos. Así que hoy en día muchos lugares elaboran mangos secos ~artesanalmente~ al igual que chocolate negro, sal marina y cosas así. Todo es muy bueno, pero nunca habrá nada que se compare con estas bellezas.

🇬🇹 Las galletas de malvavisco de Jess:

Matt: ¡Es parecido al chicle rosa, pero no está tan azucarado! El olor a azúcar es bastante fuerte... Tal vez es para que les apetezca más a los niños, pero honestamente si no fuera por el experimento quizás no los habría probado. Al final resultó que, como muchas otras cosas, cuando lo tienes en la boca, no está tan mal en realidad (jejejeje).

Jess: Estas galletas de malvavisco son algo que solía llevar en mi lonchera de la escuela casi todos los días (eran un gran artículo de intercambio entre mis compañeros de colegio) y siempre me encantaba comerlas. Ahora que las pruebo de adulta, es una experiencia totalmente distinta ya que mis ansias por comer dulces disminuyeron considerablemente, pero puedo decir que siguen encantándome y que me quiero comer todas las que pueda.

Yan-Yan de Matt vs. La Nucita de Jess

🇬🇹 Las Nucitas de Jess:

Jess: ¡Las Nucitas eran mis dulces favoritos de la infancia! Eran lo que comías cuando querías una subida RÁPIDA de azúcar. Básicamente, son Nutellas de sabores diferentes dentro de un pequeño contenedor que saben a pura azúcar y felicidad. No creo que pueda comerme una entera ahora, pero me trae lindos recuerdos de la escuela primaria.

Matt: Una vez más, es bastante gomoso, pero no tanto como las galletas. Podría imaginarme a la pequeña Jess y al pequeño Matt volviéndose locos por los altos niveles de azúcar que esto contiene y jugando en la calle de la vecindad los fines de semana. No me encantaron, pero AMO que combinen con mi ropa.

🇵🇭 Los Yan-Yan de Matt:

Jess: ¡Los Yan-Yan se ponen más deliciosos cada vez que me los como! Son como una especie de Nucitas, ¡pero con estos puedes comerte el palito que usas para sacar el chocolate! Lo que más me gusta de los Yan-Yan es que el palito neutraliza el sabor tan dulzón que tiene el chocolate, así que no puedes saber cuánta azúcar estás comiendo realmente.

Matt: ¡Sí! Los palitos de "pretzel"/pan son lo que más me gusta del Yan-Yan. Para ser sincero, en ocasiones dejo el chocolate y solo me como lo palitos. Los Yan-Yan son vendidos por toda Asia —creo que son de una empresa de Singapur—, pero sin duda los puedes encontrar en todas las tiendas sari-sari filipinas. Nunca dejaré de comerlos.

Entonces, ¿qué aprendimos sobre las golosinas de la infancia del otro?

Jess: Durante este experimento, no pude evitar darme cuenta de cómo todas las golosinas formaban parte de un recuerdo lindo de nuestra infancia. Fue genial poder revivir aquella época, crear un vínculo más cercano con Matt, y poder hablar sobre nuestras diferencias y semejanzas. Lo más importante que aprendí fue el papel tan importante que juega la comida en las vidas de las personas y en las diferentes culturas alrededor del mundo. La comida es básicamente una parte esencial de todas nuestras historias personales.

Matt: ¡Concuerdo totalmente con Jess! Me encanta que la comida desbloquee un recuerdo o incluso aporte una sensación abstracta de "casa". Tiene sentido, sobre todo porque ambos tenemos culturas que giran en torno a la familia y a la comida. Fue algo encantador. Además, jajaja, fue interesante pensar cómo nuestras culturas y lenguas son influenciadas por la colonización española. ¡Seguramente me verán pronto de viaje con Jess en Guatemala!

¿Cuáles eran algunas de tus golosinas favoritas cuando eras niño? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Este post fue traducido del inglés.

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