back to top

Así se trata la salud mental en nueve países diferentes

Nuestros colegas de nueve oficinas de BuzzFeed nos cuentan cómo se trata la salud mental en los lugares en los que viven.

publicado

La salud mental se percibe, se discute y se trata de formas muy distintas alrededor del mundo. Pedimos a colegas de nueve países que nos cuenten cómo viven la salud mental en sus lugares de residencia.

La percepción de la salud mental y el acceso a un tratamiento varían drásticamente dentro de cada país, y son determinados por género, edad, cultura, geografía, ingresos y profesión, entre otros factores. Esta conversación es un punto de partida basado en nuestras experiencias e investigaciones.

Publicidad

Jenna Guillaume: Creo que aún es un tema tabú. Si bien la gente es más receptiva (en especial los jóvenes), hay campañas como la semana de la salud mental (celebrada en octubre), y existen organizaciones como Headspace y el Black Dog Institute que ayudan a desestigmatizar problemas de salud mental, creo que para muchas personas aún es difícil.

Por mi parte, hablé con amigos íntimos y familia con respecto a mi ansiedad, y le pedí a una amiga cercana que me recomiende el terapeuta al que acudió cuando pasó por situaciones similares. Pero pasé mucho tiempo demasiado avergonzada para hablarlo, y creo que eso se debió en parte al estigma que aún existe en Australia.

Iran Giusti: Es difícil hablar del tema abiertamente. No sueles contar que estás medicada o que asistes a terapia. Y cuando lo cuentas, es de un modo muy casual, como "Uf, qué ansiedad que tengo".

No sueles pedir a familia o amigos que te recomienden terapeutas, y los profesionales de la salud no te aconsejan tratamientos de salud mental a menos que se los pidas.

Publicidad

Kat Angus: En Canadá hay un estigma social bastante fuerte con respecto a problemas de salud mental, aunque últimamente la gente ha ido tomando consciencia de que la salud mental es un tema de todos y no hay de qué avergonzarse. Aunque es muy poco común hablar de estos problemas, pude contarle mi lucha contra la depresión y mi intento de suicidio a mi familia y amigos, y descubrí que muchos de ellos también tuvieron episodios con problemas mentales. Es más fácil cuando sabemos que no estamos solos.

Elamin Abdelmahmoud: Se hicieron muchas tipos de campañas contra el estigma que hay en Canadá con la salud mental, y eso es positivo. Necesitamos esas campañas; los estigmas son fuertes aquí y no es fácil hablar sobre salud mental.

Marie Telling: No es algo de lo que se hable abiertamente, aunque la gente en las grandes ciudades, en especial París, admite ver a terapeutas y pide recomendaciones a sus amigos.

Las enfermedades mentales siguen siendo un estigma, se las relaciona con peligro, exclusión social, irresponsabilidad y desconfianza. De acuerdo a un estudio de 2009, casi un 70% de los franceses creen que las enfermedades mentales "no son como otras enfermedades".

De modo que el reconocer y tratar una enfermedad mental sigue envuelto entre estigmas, vergüenza y secretismo, lo que impide que mucha gente pueda tratarse de inmediato, e incluso que no se someta a ningún tratamiento. También existe la idea de que si estás deprimida o ansiosa debes "ser fuerte" y "superarlo" en lugar de "medicarte".

Publicidad

Dani Beck: Depende de tu entorno. Hay personas muy abiertas y comprensivas; otras no saben cómo manejarlo. Si te sientes cómodo con un amigo, está bien pedir una recomendación. Si trabajas para una empresa que cuida la salud mental de sus empleados, hasta puedes consultarlo con ellos. Sin embargo, lo más común es mantenerlo en secreto. Los amigos y familia suelen creer clichés de los medios, como que lo único que necesita una persona deprimida es "alegrarse".

Andre Borges: Creo que hay gente en la India que está abierta a discutir sobre depresión, trastorno de estrés postraumático, abuso de sustancias y ansiedad social, pero para la mayoría de las personas estos trastornos aún cargan un estigma. Creo que la gente siente la necesidad de ocultar sus ansiedades sociales, no tanto de sus padres sino de colegas y amigos. En cuanto a la terapia, la gente no suele hablar al respecto mientras acuden a ella, pero una vez que terminan, se lo cuentan a un amigo o familiar.

Puede que el estigma más grande sea que si admites que te han diagnosticado una enfermedad mental, la gente va a creer que estás loco. La gente considera la salud mental como un problema médico. Es por eso que parece algo poco normal. El resultado es que someterte a un tratamiento para estas enfermedades a veces te convierte en un paria.

Baxter Aceves: Ir a terapia o aceptar que necesitas una guía / consejo se ha convertido en algo más "aceptable". Sin embargo, en muchos casos (frente a problemas más complejos como el autismo) las familias optan por "ocultar" a los pacientes de la sociedad. La gente es más permeable a la salud mental, pero aún falta mucho camino por recorrer.

Publicidad

Beatriz Serrano: La gente parece avergonzarse por decir abiertamente que van a terapia, y tienes charlas sobre problemas de salud mental complejos con familia y amigos íntimos.

Durante los últimos años ha cambiado el modo en que la gente percibe las enfermedades mentales; aunque se acepta que vayas a terapia si "te ha pasado algo" (si murió alguien cercano a tí o te divorciaste, por ejemplo), las cosas son diferentes si tienes una enfermedad mental "porque sí". En general hay mucha falta de información.

Susie Armitage: Sólo puedo hablar desde mi experiencia como mujer blanca que nació aquí. Estas historias sobre salud mental escritas por personas de color exploran un rango de experiencias mucho más amplio, incluso el impacto que tienen en la salud mental el sistema de inmigración y el racismo.

Busqué ayuda durante mis veintitantos por ansiedad y depresión. Una amiga mía me preguntó el nombre de mi médico. Sin embargo, en general lo sentí como algo que debía ocultar. Vivía en Washington, D.C., en donde muchos empleos requieren permisos de seguridad y chequeos de antecedentes exhaustivos. Nunca experimenté ese proceso, pero sentía como que todo el mundo tenía un "registro permanente" en algún lado. Me preocupaba lo que descubrieran mis empleadores".

Creo que la cultura estadounidense tiene una mentalidad de autoayuda, y que esta se extiende a la salud mental. Buscar ayuda es algo cada vez más positivo. Sin embargo, aún existen estigmas.

Publicidad

JG: En líneas generales, creo que los medios masivos en Australia hicieron un esfuerzo sistemático en mostrar problemas de salud mental de un modo abierto y honesto. Durante la semana de la salud mental, en octubre, ABC le dedica una semana entera al tema, titulada "Mental As,", y hay shows como Please Like Me, de Josh Thomas, que tratan a la salud mental de un modo sensible y auténtico.

Varias figuras públicas hablaron abiertamente sobre su salud mental; actrices como Ruby Rose, presentadoras de TV como Jessica Rowe, estrellas deportivas como Matthew Mitcham y Buddy Franklin. La respuesta del público fue constructiva y alentadora.

Pero ha pasado después de un horrible incidente en 2014, en el que la modelo y figura televisiva Charlotte Dawson terminó con su vida después de hablar sobre su depresión y de haber sufrido numerosos acosos online. Esto condujo a una mayor toma de conciencia y discusiones más sinceras.

IG: Los medios hablan muy poco sobre salud mental, y sólo si involucra algún factor glamouroso.

Una famosa actriz llamada Ana Paula Arósio renunció a una telenovela exitosa, y los diarios dijeron que sufría de depresión, aunque ella nunca habló del tema.

Una modelo llamada Cibele Dorsa se quitó la vida después del suicidio de su novio. Una revista brasileña llamada Caras (similar a Hello) la publicó en la portada con el titular "Murió por amor".

KA: La iniciativa sobre salud mental más conocida en Canadá es Bell Let's Talk Day. Celebrada anualmente desde 2010, la iniciativa dedica un día de enero para alentar a las personas a hablar de un modo abierto y honesto sobre sus experiencias y luchas con la salud mental. Es un evento muy exitoso, que ha ayudado a juntar fondos, tomar conciencia y comprender mejor la salud mental en el país.

Si bien Bell Let´s Talk Day es un gran éxito en Canadá (la iniciativa extendió su compromiso hasta 2020 con $100 millones de dólares), pareciera que durante el resto del año la discusión sobre el tema se vuelve inexistente. Aunque un día para discutir sobre salud mental es mejor que ninguno, enfocarse tanto en una fecha específica puede entenderse como si fuera el único momento para discutir sobre el tema.

MT: Según Viviane Kovess-Masfety, experta en epidemiología en salud mental, los medios franceses "nunca hablan de la salud mental de un modo positivo, sino de forma dramática. Tiene consecuencias muy negativas y peligrosas en los pacientes y sus familias".

Los medios franceses participaron de la estigmatización de la enfermedad mental, y los periódicos franceses suelen tratar el tema solamente después de alguna tragedia.

Varias estrellas francesas hablaron sobre vivir con depresión e ir a terapia. Pero la prensa suele considerar la depresión como la consecuencia de una tragedia; tal celebridad está deprimida después de cortar con su novio, tal otra después de que su película fracasara, etc.

DB: Algunos deportistas famosos han hablado honestamente sobre salud mental. Sebastian Deisler, por ejemplo, renunció a una carrera exitosa debido a su depresión. Bruce Darnell, quien solía trabajar en Germany´s Next Topmodel y es un juez de Germany´s Got Talent (Das Supertalent), también habló sobre su salud mental.

Los medios generalmente lo asumen aunque nadie lo admita. Los únicos problemas que la gente admite tener son desórdenes alimenticios o problemas de alcoholismo. Condiciones como el autismo, la depresión o los trastornos obsesivos compulsivos no se discuten públicamente.

El público se queda en los clichés; el TOC es como Monk, y la depresión es algo que los famosos tienen cuatro veces al año cuando les sacan una foto en la que parecen tristes.

AB: En Bollywood no se trata demasiado la salud mental. Un par de películas como Barfi, Hasee Toh Phasee, y Taare Zameen Par tocaron temas como el autismo, trastornos de déficit de atención, y dislexia. Pero son excepciones. La mayoría de las películas casi no hablan sobre salud mental.

No obstante, en la industria se habla mucho sobre problemas como la depresión y demás enfermedades. Durante los últimos años, varias celebridades hablaron sobre depresión, ansiedad y demás trastornos. Shah Rukh Khan, Anushka Sharma y Deepika Padukone hablaron públicamente al respecto. Deepika incluso construyó una fundación que ayuda a las personas con depresión.

BA: Cuando las celebridades tienen una crisis, se suelen volcar en la religión. Pero no hay muchos ejemplos de celebridades que admitan tener enfermedades mentales. Un presentador televisivo llamado Mauricio Clark dijo en televisión que sufría de una adicción y una "enfermedad emocional", y dijo que la razón de su adicción fue que él no aceptaba su homosexualidad y luchaba contra los prejuicios de la sociedad.

BS: Pregunté a la redacción, y resulta extraño que todos recordemos celebridades que lucharon contra el cáncer, pero ninguna que luche contra la depresión. De vez en cuando se publican listas de "celebridades con enfermedades mentales", pero siempre son de los Estados Unidos o del Reino Unido.

Hay mucha falta de información sobre el tema, aunque esto está cambiando. Como la depresión es una de las enfermedades más comunes, los medios han comenzado a cubrirla, aunque todavía no es un tema "popular".

SA: Muchas celebridades hablan sobre sus experiencias con enfermedades mentales, y por lo general las respuestas son positivas. Creo que lo que ha ayudado a fomentar esto ha sido la tendencia de la cultura norteamericana hacia la sinceridad y las historias personales. Pero hay mucho trabajo por delante. El manual de estilo de la Associated Press, utilizado por periodistas de todo el país, no incluyó una sección sobre enfermedades mentales hasta 2013.

JG: En 2014, una encuesta nacional sobre salud mental y bienestar descubrió que casi uno entre siete (14%) niños australianos de entre 4 y 17 años reconoció haber tenido una enfermedad mental durante los últimos 12 meses. No obstante, existe más ayuda que nunca.

El médico clínico general continúa siendo uno de los mejores proveedores de servicio para jóvenes que lo necesiten. Y en Kids Helpline pueden hablar con un asesor por teléfono las 24 horas del día, los siete días de la semana. El servicio atiende a más de 5.500 niños cada semana.

También hay consejeros escolares en secundarios. Sin embargo, cuando yo iba al colegio, había un estigma al respecto; si visitabas al consejero todos comenzaban a hablar de ello. Imagino que ya no es tan así, pero con el aumento del uso de móviles e internet, el bullying y los malestares de salud mental asociados con él parecen haber empeorado.

IG: No es muy común que los niños vayan a terapia. Quizás si tus padres se están divorciando, pero incluso así, tienes que pertenecer a una familia de clase alta para eso.

En los secundarios no suele haber consejeros. Si un niño "causa problemas", lo más común es que la escuela llame a sus padres.

EA: Una estadística salvaje: en Canadá, un 70% de los jóvenes adultos con problemas de salud mental afirma que comenzaron durante su niñez. Es un número muy alto del cual no se habla mucho. Canadá atraviesa un (lento) cambio cultural hacia discutir sobre salud mental abiertamente, pero la salud mental infantil no representa una parte importante de esa conversación.

KA: Cuando era un adolescente deprimido y suicida en Ontario, tuve la suerte de obtener la ayuda que necesitaba cuando la pedí. Mis consejeros estuvieron dispuestos a discutir mis problemas y me ayudaron a hablar con mis padres sobre el apoyo que necesitaba. De ahí en adelante, me dieron acceso a trabajadores sociales, psiquiatras y terapeutas que fueron cruciales para mi recuperación. Mi universidad también ofrecía asesoramiento personal y de salud mental para sus estudiantes, aunque se sabía que la lista de espera para una cita era muy larga. Como suele pasar, a menudo no hay recursos suficientes para manejar la demanda.

MT: Hay mucho miedo de sobre medicar los comportamientos de ciertos niños. El otro desafío ideológico es eje de varios debates: la gran mayoría de los psiquiatras infantiles pertenece al movimiento psicoanalítico, y se oponen firmemente a la terapia conductivo cognitiva, método que se utiliza en varios países para tratar a niños y adolescentes con enfermedades mentales.

Un estudio de 2012 remarcó la falta de profesionales de salud mental en las escuelas, y la falta de entrenamiento de los profesionales disponibles. En Francia existen los psicólogos escolares, pero no están presentes en todas las escuelas. Personalmente no recuerdo haber escuchado hablar de un psicólogo en mi escuela, y no recuerdo hablar sobre salud mental en clase o que me hayan enseñado sobre el tema antes de la universidad.

DB: La salud mental infantil se trata del mismo modo que la salud mental en general, con desafíos similares. Cuando iba al colegio a la escuela (1992-2005) nunca se habló del tema. Podías hablar con algunos maestros, pero no había "expertos".

AB: Hoy en día, las escuelas mejoraron mucho en ese aspecto. Se implementan procedimientos para detectar niños que puedan tener ciertos problemas. Muchas escuelas también implementan programas de mentores, en el que se entrena a los alumnos mayores para ayudar a otros estudiantes con problemas. Además se contrata asesores de personal que hablan con alumnos que están distraídos, con el fin de encontrar las causas de su distracción en clase y descubrir cualquier problema subyacente.

BA: Es obligatorio que cada escuela de educación media tenga un psicólogo, y existen institutos que los tienen desde jardín de infantes hasta el secundario. Sin embargo, su trabajo no involucra terapia completa sino identificar problemas en los niños y derivarlos a especialistas que puedan ayudarlos. Desde ya que esto sucede solo si la familia tiene los recursos suficientes para pagarlo.

Las razones principales por las que los niños van a un psicólogo derivan de la relación entre sus padres: violencia doméstica, divorcio, separaciones por razones económicas (como que el padre cruce a Estados Unidos para proveer a su familia, etc.).

BS: Teníamos "consejeros", y lo gracioso es que, aunque todos son psicólogos, nunca los llamamos así. En el colegio no se discute sobre salud mental. Si un niño tiene un problema, puede ir al consejero y quizás luego al psicólogo. Pero no es algo de lo que se hable dentro de la escuela.

En España tenemos seguridad social, y el médico puede derivar a un niño al psicólogo. Además, si el niño sufre de una enfermedad mental (como esquizofrenia), el seguro lo cubre completamente.

SA: En mi secundario teníamos un programa de asesoramiento de compañeros que entrenaba a niños para hablar con otros niños, e incluso les enseñaba cuándo informar a un adulto si el problema era serio.

De acuerdo con los centros para prevención y control de enfermedades, hasta un 20% de los niños en los Estados Unidos "experimenta algún tipo de trastorno mental en algún momento". Una investigación sobre el acceso infantil a cuidados de salud mental descubrió que muchos niños necesitados de estos servicios no llegan a obtenerlos y, cuando sí los obtienen, no son ni con el especialista indicado ni durante el tiempo necesario.

JG: Es fácil encontrar un terapeuta, ¡Si sabes cómo hacerlo! Puedes consultar a tu médico general, y si cree que necesitas ayuda adicional te derivará con un especialista. Para esto suele ser necesario tener un plan de salud mental, que incluirá hasta 10 sesiones gratuitas de terapia por año. El médico general te derivará a alguien en particular, o puedes elegir encontrar a alguien por tu cuenta. Lo que casi nadie sabe es que los médicos generales están para ayudarte tanto con tu salud mental como con tu salud física. La mayor barrera es la falta de educación y generar consciencia.

Lo extraño es que tenemos varios planes muy buenos para el tratamiento de la salud mental, desde organizaciones especializadas a sesiones de terapia subsidiadas por el gobierno, pero como no se suele hablar del tema, creo que mucha gente ni siquiera sabe que tiene todas estas opciones a su alcance. Lo bueno es que siento que últimamente los estigmas ya no son tan fuertes, aunque todavía queda mucho por trabajar en este área.

IG: Cuando buscas una clínica de salud mental, en general pides recomendaciones en servicios privados o en internet. Las universidades resultan una alternativa más económica. Los planes de salud mental tienen un límite de unas 10 sesiones de terapia por año, y solo puedes obtenerlas con una recomendación médica.

En cuanto a la psiquiatría, los sistemas de salud públicos y privados trabajan de la misma manera: haces una cita para obtener tus medicamentos y eso es todo, no se habla demasiado.

KA: Aunque Canadá tiene cobertura universal, nuestro sistema de salud casi no cubre la salud mental, lo que obliga a quienes necesitan estos servicios a pagar de su bolsillo.

Algunos planes de salud de empleos proveen cobertura para servicios de salud mental. Sin embargo, la extensión de estos planes dependerá de lo que haya contratado el empleador. Algunos planes cubrirán lo suficiente para algunas citas con un psiquiatra o terapeuta, pero no suelen ser suficientes para permitir visitas constantes. Hay planes de salud similares que no cubren salud mental en absoluto.

El acceso a servicios gratuitos depende de la ubicación; suele ser difícil proveer un servicio a residentes de comunidades rurales. El territorio de Nunavut, al norte de Canadá, actualmente tiene la tasa de suicidios más alta del país, y su ubicación remota dificulta hacer llegar recursos de salud mental para sus residentes.

MT: Hay más profesionales de salud mental en París y otras grandes ciudades que en el resto de Francia, lo que hace que sea mucho más fácil acceder a salud mental en estos lugares que en ciudades más pequeñas y zonas rurales.

El sistema de salud francés sólo cubre tratamientos psiquiátricos, lo que hace que para mucha gente sea más difícil acceder a una terapia. Incluso cuando tienen psiquiatras, si el doctor decide cobrar más de lo que cubre el plan de salud, puede que tengas que pagar parte del coste de la sesión.

Una gran parte del problema es la información. El estigma que rodea a la salud mental sigue presente, y la gente no suele pensar en ir a terapia o ver a un profesional para estar mejor. Un 85% de los medicamentos psicotrópicos que se venden en Francia son prescritos por médicos generales. Esto es porque los médicos clínicos suelen recetar medicamentos a pacientes que se sienten ansiosos o deprimidos en lugar de derivarlos a un especialista en salud mental.

DB: Habitualmente buscas un terapeuta por tu cuenta, llamas por teléfono a alguien que encuentras en Google, etc. Los proveedores de seguro de salud también ayudan; yo llamé a los míos y me enviaron algunos nombres. También pregunté a algunos amigos, y noté que una vez que la gente se da cuenta de que necesitas ayuda, te recomiendan a alguien.

La cobertura médica cubre los costes, y puedes ver a un terapeuta o psiquiatra hasta cinco veces antes de decidir entrar en terapia con ellos. De modo que puedes probar varios y ver si te llevas bien con ellos; una vez que encontraste uno, el doctor llenará todos los formularios y pedirá admitirte en terapia.

AB: La salud mental no está cubierta en los planes de salud de aquí. La gente la paga de su bolsillo.

Algunos hospitales tienen consultorios, pero la mayoría de las personas busca ayuda en las pocas clínicas privadas que existen. Suelen buscarlas por Google, pero al haber tan pocas opciones no hay tantos resultados. La manera más común de encontrar un terapeuta es a través del boca a boca y preguntar a amigos o gente de confianza.

Baxter: La cobertura depende del tipo de seguro que contrates, pero es poco común. En México la gente suele automedicarse todo el tiempo. Hay tratamientos indígenas milenarios, y además no necesitas ir al doctor para obtener los medicamentos. En los últimos años, la ley de control de medicamentos se puso un poco más estricta, pero igualmente puedes comprar medicamentos de prescripción donde sea.

BS: La gente suele ir a terapeutas privados porque es más fácil. En general le preguntas a un amigo o familiar que te recomiende a alguien. Una sesión de una hora con un terapeuta privado cuesta entre 50 y 90 euros. También puedes ir a un médico cubierto por la seguridad social, y ellos pueden recomendarte un terapeuta. Este proceso suele ser muy lento, por eso la gente opta por la primer opción.

SA: El seguro de salud en los Estados Unidos es "complicado", por así decirlo. La implementación del Affordable Care Act, también llamado Obamacare, permitió que gente sin cobertura pudiera estar cubierta. Todos los planes del "mercado" de cobertura de salud del gobierno deben cubrir la salud mental.

Sin embargo, en la práctica aún es difícil tener acceso a un tratamiento. Navegar el sistema demanda mucha energía y persistencia, algo que en general no es fácil para alguien que está viviendo con una enfermedad mental.

Nos gustaría que comentes cómo es la salud mental en donde vives, en especial si tu país no está incluido aquí.

Consulta siempre con tu médico sobre cualquier asunto relacionado con tu salud y bienestar. Los artículos de BuzzFeed tienen únicamente propósito informativo y en ningún caso sustituyen ningún tipo de diagnóstico, tratamiento o consejo profesional.

Este post fue traducido del inglés por Javier Güelfi

Patrocinado