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Salir con mujeres me ayudó hacer las paces con mi vello corporal

Solía preocuparme por mi vello corporal y lo que la gente pensara sobre él hasta que empecé a salir con chicas.

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Mi adolescencia marcó el inicio de una dolorosa lucha con mi vello corporal. Antes de la pubertad yo vivía en un mundo feliz sin preocupaciones donde mi única preocupación era cómo desenredarme el largo y rizado cabello de mi cabeza. Luego vino el vello en las piernas, debajo de mis brazos y en mis genitales, además de todos los problemas que llegaron junto con eso.

Primero que nada, tuve que aprender a cómo hacerlo desaparecer. Escoger un método: ¿La depiladora es realmente peor que la cera? ¿Realmente el vello crece más grueso si usas un rastrillo? Yo estaba muy ansiosa y llena de preguntas. ¿Tenía que quitar el vello de mis muslos también? (Una amiga me dijo "no, ten cuidado, no lo hagas", mientras que otra me dijo "totalmente lo contrario, es sucio". Fue una situación horriblemente complicada y cada quien tenía opiniones claramente marcadas). Aún más complicado: ¿Cómo debo quitar el vello de mis genitales? Tenía que encontrar un balance entre ni demasiado "descuidada" ni demasiado "zorra" - en las palabras de mi grupo de amigos de entonces - y todos sabemos que la línea entre estas dos es muy delgada.

Esto me tomó mucho tiempo y energía mental. Probé de todo. Para empezar, tuve mi primera cita con una estilista, también conocida como los nueve círculos del infierno. Nunca he entendido cómo un lugar que se supone que es tan agradable, donde puedes tener un masaje súper relajante y que se supone te haga sentir más bella, podría ser tan horrible y causante de culpa.

Cada vez que la estilista comenzaba a estudiar el vello sobre mis pequeñas piernas adolescentes, sacudía ligeramente la cabeza en señal de desaprobación. Y muy a menudo, ella hacía un pequeño comentario: "Ah, sí, hay un montón". "¿Te has rasurado desde tu última visita? Es obvio". Y muy, muy, muy a menudo: "Tienes un vello encarnado. Debes exfoliarte una vez a la semana. ¿Ya haces eso? Entonces, hazlo dos veces a la semana. ¡La exfoliación, es importante!" A pesar de todos los problemas que pasé para exfoliar mi piel, muy a fondo me daba la impresión de que estaba fallando una importante prueba en saber cómo ser femenina.

"Ahora me doy cuenta de que en lugar de preguntar" ¿Qué técnica de eliminación del vello debería elegir? "Debía simplemente haberme preguntado: "¡¿Son realmente necesarias todas estas molestias?!"

También probé varios tipos de cera: fría y caliente, del tipo que se calienta en el microondas que quema, y ​​una variedad con una tapa de roll-on que "facilita" la aplicación (excepto cuando la tapa se cae y toda la cera se derrama sobre ti). Después probé una depiladora, un producto promocionando un nuevo gran sistema, revolucionario para evitarte algo de dolor, y una crema depilatoria con un olor horrible.

Sin embargo, lo peor fue descubrir que después de todo este esfuerzo, el vello sencillamente vuelve a crecer. ¡Qué dolor! Con base en la información que recopilé cuidadosamente, llegué a la conclusión de que la depilación era mejor que el rasurado, pero el problema era que tenías que dejar que crezca un poco antes de poder retirar el vello no deseado. Sin embargo, se supone que una chica nunca tiene vello en sus piernas, ni siquiera por unos cuantos días.

Así que, ¿qué podía hacer? Esto me causó mucha ansiedad debido a que, cuando era adolescente, tuve un par de novios que posiblemente podrían ver mis piernas. En aquel entonces yo estaba tratando de ser heterosexual (spoiler: no funcionó). Para ser perfecta en todas las circunstancias, tenía que encontrar una manera de conseguir una cita con la estilista más solicitada cuando mi vello fuera lo suficientemente largo para poder quitarse. Pero no tan largo que me avergonzara completamente mientras esperaba. La depilación con cera era obligatoria antes de una fecha, pero no justo antes, o los puntos rojos de todos los folículos capilares traumatizados por esta poda contra la naturaleza serían demasiado visibles. De cualquier manera, era una aventura, y yo debería haber recibido una medalla por las muchas veces que manejé todo esto como una reina.

Ahora me doy cuenta de que en lugar de preguntar "¿Qué técnica de eliminación de vello debería elegir?" Debería simplemente haberme preguntado: "¡¿Son realmente necesarias todas estas molestias?!" Pero era imposible en ese entonces, cuando según las normas de belleza establecidas por mis amigos, la televisión y las revistas, una mujer simplemente no podía ser cualquier cosa menos que suave como una piedra pulida por el agua de mar. De hecho, ni siquiera había visto las piernas de otra mujer en su estado natural, lo que me daba la impresión de que yo tenía particularmente mala suerte. En ese tiempo, no había Tumblr lleno de fotos de piernas de orgullosas mujeres peludas - y eso es una lástima, porque me habría permitido dejar escapar un gran suspiro de alivio.

Las pocas veces que mis novios podían ver un poco de vello (pequeñito) que comenzaba a crecer de nuevo, oía lo que pensaban. A veces, su tono era en broma, o sorprendidos. Nunca tuvieron la intención de ser malos, pero aún así en el fondo había un reproche: había fallado en mantener mi feminidad. Así que era difícil para mí sentirme más relajada sobre esta peluda cuestión .

"Por primera vez, me encontré en una relación con alguien que sabía exactamente tan bien como yo lo mucho que apesta el asunto de quitarse el vello".

Luego un día en la universidad, finalmente me di cuenta que era desesperadamente inútil para mí estar saliendo con chicos, porque en realidad me gustaban las chicas y por primera vez me encontré en una relación con alguien que sabía exactamente lo mucho que apesta el asunto de quitarse el vello.

El cambio ocurrió casi gradualmente, yo sabía que usar cera duele, así que no me molestaba un poquito de vello en las mujeres con las que salía. ¿Que su vello estaba creciendo? No era un problema. Yo no la iba a juzgar. Mirando en retrospectiva, hasta me parecían lindos esos pelitos en sus piernas. No me hacían que ella me gustara menos. Y ella tenía mejores cosas que hacer, de todos modos: prefería que ella pasara las siguientes dos horas en mis brazos viendo una película que apresurarse para eliminar cualquier rastro de vello corporal. Al mismo tiempo, entendía que esta buena voluntad era compartida y que no era un problema si mi situación de eliminación de vello no era impecable.

Sentía un nivel de alivio tan intenso. El vello corporal ya no era una fuente de dolor inmanejable, sino más bien un tema de libre discusión con otra persona. Podríamos mostrarnos la una a la otra nuestros vellos sin ningún drama, estudiarlos, compararlos. Esto me hizo cuestionar un montón de cosas y colocó a mi vello corporal como un objeto digno de rehabilitación. ¿Por qué una mujer debería quitarse su vello corporal a toda costa? Hace unos cuantos años, mi entonces pareja prefería mantener sus piernas al natural lo cual estaba bien.

Por supuesto, no quiero generalizar, hay muchas mujeres gay que están estresadas por su vello corporal, así como parejas hetero que son también bastante relajadas en esta cuestión. Pero para mí, salir con mujeres es lo que cambió mi mentalidad.

"Todos esos años que me la pasé 'arreglándome" a mí misma me costaron un montón de dinero y un montón de horas que pude haber pasado viendo The Good Wife."

Lamentablemente, todavía hay límites para mi actitud descuidada del vello corporal. Soy muy consciente de que cuando se trata de mi propio vello, he tenido como normal el estándar de la piel sin vello por demasiado tiempo como para tirar mis rastrillos a la basura para siempre. Así que continúo quitándome mi propio vello. Pero ahora lo hago de una manera más bohemia, ya no voy al salón de belleza. De vez en cuando usó una depiladora en mis piernas y un rastrillo debajo de mis brazos. Quito lo más que pueda; raramente es impecable. No me preocupo si mi vello crece y no tengo tiempo para cuidarlo; lo hago después.

Del mismo modo, deje de exfoliarme. Y tengo noticias para todos los estilistas con los cuales me crucé en el camino. Por años me la pasé tallando y tallando las piernas con gel exfoliante, esponjas vegetales y esponjas de baño. Luego dejé de hacerlo completamente y no cambió nada. Nothing, niet, zero. No tuve más vellos encarnados o menos. Todos esos años que me la pasé arreglándome a mí misma me costaron un montón de dinero y un montón de horas que pude haber pasado viendo The Good Wife. Y es una pena.

Hace unos cuantos días, me di cuenta de que no me había cuidado mis axilas por un tiempo. Pude ver en el espejo un poquito de pelusa comenzando a crecer. Miré un poco más de cerca y vi que el vello debajo de mi axila derecha era mucho más largo que el de la izquierda: claramente la última vez que me rasuré lo había hecho con tanta prisa que me había olvidado de hacerlo en un lado. Y me quedé así por varios días sin ni siquiera darme cuenta: piel sin vello en la izquierda y peluda en la derecha. Por supuesto, me apresuré a enseñárselo a mi novia. Nos reímos bastante.

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