back to top

Ir al gimnasio ya era un drama en la Edad Media y te lo explicamos con cuadros

El press de banca ya era el infierno en la tierra en el siglo XII.

publicado

1. Cuando te apuntas al gimnasio y el recepcionista te intenta colar una permanencia de dos años.

Via Wikicommons

Y todos los que van detrás de ti saben que vas a tragar como un pardillo.

Publicidad
Publicidad

10. El típico que se ha puesto tan fuerte que tiene un cuerpazo pero en comparación la cabeza se le ha quedado pequeñiiiiita, pero que se cree que está muy bueno y te mira en plan "eh, nena".

Publicidad
Publicidad

17. Cuando descubres que tu tabla de ejercicios es una mierda porque has conseguido unas piernas supermusculosas pero el tren superior, la verdad, flojito, y dices "mira, paso".

20. Cuando ves que el monitor de spinning que te pone un poco perra habla DEMASIADO RATO con otra chica de clase.

Via Wikicommons

No te vamos a preguntar por qué te has llevado a tu bebé a spinning. Tú misma.

Publicidad

29. Cuando te has gastado un dineral en ropa y zapatillas para el gimnasio, más el brazalete para el iPhone, una banda para la cabeza y toda la parafernalia, y llegas y te quedas en la puerta del vestuario en plan "flipad con todo lo que llevo puesto".

32. Y cuando te estás muriendo de las agujetas y dices "A TOMAR POR CULO EL GIMNASIO, QUE ALGUIEN ME SUBA UNA PIZZA" pero tu compañero de piso pasa y se va a su bola tras restregarte por la cara que se está comiendo una brocheta de movidas porque él puede, que tiene tipín.

Every. Tasty. Video. EVER. The new Tasty app is here!

Dismiss