back to top

7 Extrañas cosas que haces explicadas por la ciencia

Tu cerebro tiene mucho que responder.

publicado

1. Imitar los acentos de las personas cuando hablas con ellas.

ABC

¿Alguna vez has estado en el teléfono con tu mamá y tenías un amigo que te dijo que no podía entender una palabra de lo que estabas diciendo? ¿O hablaste con un amigo del norte y terminaste la conversación con un marcado acento de Yorkshire?

Algo llamado el efecto camaleón que significa que a veces imitas a las personas con quien estás interactuando, sin siquiera darte cuenta de ello. Esto puede venir en forma de copiar cómo están de pie, o su expresión facial, pero también incluye sus patrones de habla y acento.

Hay un beneficio para toda esa copia. Imitar a alguien puede hacer que te agraden más. Solo hay un detalle: si imitas (no inconscientemente) a alguien de manera activa, podrías dar la impresión de poca sinceridad, y los efectos positivos del efecto imitador se arruinarán.

2. Decir sí a las cosas y luego no asistir a ellas.

New Line Cinema

Desertores perpetuos: no es tu culpa que sigas cancelándole a la gente. Pero hay algo que puedes hacer con respecto a eso. Sólo necesitas ser más amable con tu yo-futuro.

Un artículo en el Boletín de Psicología social y de personalidad encontró que los estudiantes estaban dispuestos a sacar más tiempo para un grupo de tutoría de compañeros si se les pedía que se matricularan el siguiente semestre en vez del actual. Comprometerían a sus yo futuros por aproximadamente la misma cantidad de tiempo (una hora y media semanal) ya que pensaban que sus compañeros podían comprometerse (dos horas semanales). ¿Pero cuando se les preguntaba cuánto tiempo podían brindar más adelante en esa semana? Menos de media hora, en promedio.

En tres otros experimentos las decisiones que la gente tomaba para sus yo futuros eran similares a aquellas que tomaban para otras personas. Era casi como si se trataran a sí mismos como extraños. Lo cual no es bueno para tu yo presente, que eventualmente alcanza a tu yo futuro y tiene que hacer todas las cosas para las que se comprometió.

Pero, como afirman los investigadores, ahora que sabes esto puedes utilizarlo a tu favor. Cuando alguien te propone ir por una bebida después del trabajo, o enlistarte para ayudar en el refugio local, piensa si quisieras hacer esa actividad en este momento, o más adelante en el día. Si no quieres, hazle un favor a tu yo futuro y di que no.

3. Contar historias que no son tuyas.

Columbia

¿Alguna vez has empezado a contar una anécdota a alguien más y te das cuenta que ellos fueron quienes te la contaron en primer lugar?

Hay una palabra para eso: criptomnesia.

La criptomnesia sucede cuando un recuerdo se esconde de tu consciencia. Aún recuerdas la información en la memoria (la anécdota que tu amigo te contó, un dato curioso, o lo que sea), pero no recuerdas que proviene de un recuerdo. Lo que significa que haces cosas embarazosas, como contar la historia de nuevo a la persona que la vivió realmente.

También te puede conducir a creer que esa gran idea de tu colega en la lluvia de ideas de la semana pasada llegó a ti mientras te bañabas esta mañana, o a empezar a contar una historia que literalmente habías contado hacía 5 minutos.

Publicidad

4. Reír cuando las cosas no son graciosas en realidad.

Fox

La risa nerviosa es completamente normal pero eso no la hace mejor cuando estás en una situación súper seria y no puedes dejar de reírte.

En el famoso experimento psicológico de Milgram, la gente administró choques eléctricos a actores que pensaron que también eran participantes en el experimento. De acuerdo a Psychology Today, múltiples participantes se rieron nerviosamente cuando escucharon gritos de dolor por parte de los actores.

No pensaron que los gritos fueran graciosos, la risa venía de otro lugar. Parece que la risa es usada usualmente para disipar la tensión. "La gente comúnmente utiliza la risa para regular las emociones y llevarlas a un punto más positivo", contó Sophie Scott, quien estudia la risa en University College de Londres, a BuzzFeed Science. "¡Las personas se ríen para lidiar con el conflicto, pero también con la vergüenza, ira, miedo y, muy usualmente, dolor!

De hecho, un estudio de Robert Dunbar en la Universidad de Oxford encontró que la risa social incrementa tu umbral del dolor, así que esa es una ventaja, aunque sea.

5. Utilizar palabras inventadas y esperar que la gente las entienda.

Fox

Cuando no puedes recordar la palabra "remoto" así que le pides a tu compañero de habitación que te pase le 'objeto ese', estás experimentando algo llamado (dependiendo de a quien se lo preguntes) síndrome "punta de la lengua" o solo "PDL". Es la sensación de tener una palabra justo ahí, en la punta de la lengua, pero no ser capaz de recordar lo que es.

Pasa muy usualmente con palabras que sabes y entiendes, pero que no usas todo el tiempo. Es por la manera en que la memoria trabaja. Tu cerebro no es un sistema perfecto de archivado, y depende de que tu hagas los caminos, a través de la repetición, hacia las piezas de información que necesitas utilizar.

De acuerdo a un estudio publicado en la revista Cognition el año pasado, entre más veces olvides una palabra, es menos probable que la recuerdes en el futuro. Cada vez que cometes un error, lo refuerzas en tu cerebro, incrementando la posibilidad de cometerlo de nuevo.

Lo que podría explicar por qué, tras llamarlo todas las variaciones de "objeto" y "cosa" cada día por años y años, estás destinado a nunca recordar el nombre de ese instrumento que usas para cambiar el canal.

6. Siempre llegar tarde.

Disney

Ser puntual es básicamente un rasgo de la personalidad, así que si no te sale naturalmente, y quieres convertirte en una persona puntual, realmente tendrás que esforzarte. Saber por qué llegas tarde te va a ayudar.

Las personas que llegan tarde de manera crónica tienen una tendencia por desestimar cuanto duran las tareas en ser completadas. Este es el llamado "falacia de planeamiento".

Algunos investigadores han sugerido que una razón por la que la gente hace esto es porque no desempacan mentalmente tareas complejas en las partes que las complementan. Tal vez sabes que debes ir a la tienda para traer la cena, por ejemplo, y hacer un estimado de 15 minutos, ¿eso debería ser suficiente verdad? Pero no tomaste en cuenta que necesitas buscar tu bolsa de compras, decidir qué hacer para la cena, escribir una lista, invertir tiempo buscando todos los ingredientes y hacer fila para pagar. Una vez que desempacas la tareas y evalúas las sub-tareas, es claro que tomará más de 15 minutos.

Así que antes de decidir a qué hora debes salir para verte con tu amigo, piensa en todas esas cosas que necesitas para llegar ahí.

7. Olvidar qué buscabas cuando entraste a la habitación justo al momento de llegar.

imgur.com

Correr a tu habitación para recoger algo antes de salir de la casa, para olvidar completamente lo que buscabas justo cuando llegaste ahí es algo muy común, pero no por eso deja de ser muy molesto. Es llamado "efecto portal", y tiene que ver con tu cambio en el ambiente.

Un estudio publicado en el Diario trimestral de psicología experimental en 2011, encontró que el hecho de atravesar una puerta es lo que te hace olvidar por qué entraste ahí en primer lugar. Cuando estás en, digamos, el pasillo, tienes una imagen mental de tu ambiente y lo que haces ahí. Cuando pasas la puerta que conduce a tu sala, reemplazas esa imagen mental con otra nueva. En ese cambio, otra información (como la razón por la que fuiste ahí) puede perderse.

No es sólo un cambio en el ambiente físico lo que puede desencadenar este efecto. Esto también podría explicar por qué cuando abres una pestaña nueva para buscar algo importante para un ensayo o proyecto, terminas en Facebook segundos después.

Every. Tasty. Video. EVER. The new Tasty app is here!

Dismiss