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Olvidé mi tarjeta en un cajero en México y mi vida se fue al carajo por un mes

El dinero no es la felicidad y perderlo todo no es el fin del mundo.

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Esta es la historia de cómo una tragedia económica me obligó a crecer.

BuzzFeed

Mi vida se fue al carajo el 30 de junio, o al menos eso parecía en el momento. Era jueves de quincena, fui al cajero y olvidé mi tarjeta. Esa noche dormí como si no me hubieran desfalcado y, al día siguiente, cuando descubrí mi error, fui al banco a pedir una reposición.

24 horas después me enteré de que alguien se había gastado todo mi dinero en un casino.

BuzzFeed

Sólo me pagan una vez al mes, así que estos serían 30 días muy interesantes.

El ladrón no me dejó ni un peso para comer, ni un peso para la renta. Durante cuatro semanas perdí todo lo que le daba forma a mi vida pero al final aprendí lo que realmente importa en la vida.

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El primer paso, después de ser víctima de robo, es ir al Ministerio Público, no al banco.

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El operador de Banortel hacía parecer todo como un trámite muy sencillo: Levantas tu denuncia, la llevas al banco, tramitas tu “Blindaje Banorte” y en unos cuatro días hábiles te devuelven tu dinero.

Ahí, en los umbrales de la tragedia, les habría creído cualquier cosa.

Levantar una denuncia no es difícil, sólo es engorroso y toma horas.

BuzzFeed

No tengo que describírselos, todo ocurre en un lugar gris donde te enteras de tragedias ajenas y sales con ganas de no haber despertado ese día.

Mi trámite fue relativamente rápido, sólo tomó cuatro horas.

Pepe / BuzzFeed

Primero una secretaria tomó mis datos, luego un detective me entrevistó. El primer paso de la investigación era asegurarse de que yo no me hubiera robado a mí mismo.

“A ver, ¿cómo sabían justo lo que tenías en la tarjeta? ¿Por qué nadie les pidió una firma? ¿Y por qué dejaste la tarjeta en el cajero?”

-Oiga, ¿le puedo tomar una foto?

-No.

-¿Y le puedo hacer un dibujo?

-*silencio*

Luego llevé mi acta y todas mis esperanzas al módulo de Atención al Cliente.

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El trámite no era tan simple como el operador lo describía. Cuando terminé de llenar mi solicitud de “Blindaje Banorte”, la señorita me pidió mi “folio Banortel.”

Consejo: si alguna vez se ven en la necesidad de hablar a Banortel, no olviden pedir su folio de todo lo que hagan.

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Volví a marcar y por fin me dieron mi folio.

BuzzFeed

La llamada sólo tomó una hora y al día siguiente concluí mi trámite.

Llámenme iluso, pero salí de mi sucursal Banorte con la confianza de que iba a recuperar mi dinero.

Con el trámite en manos de Banorte, sólo me quedaba preocuparme por los gastos del mes.

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Como no tenía un peso a mi nombre, empeñé un iPad para comprar comida y pedí dinero prestado para la renta. Pedí justo lo que necesitaba porque no quería deber más de lo que ganaría al mes siguiente. Suena como una decisión lógica y aún así pasé hambre.

Los calcetines son de esas cosas que no apreciamos hasta que se van, como la salud, la felicidad y las plantillas de los zapatos.

BuzzFeed

Me quedé sin calcetines limpios el mismo día que mi perro destruyó mis tenis. Ahí descubrí que el dolor es enemigo de la creatividad. Mi calzado me lastimaba todo el tiempo y, cada día que caminaba al trabajo, los moretones en mis pies empeoraban. Las buenas ideas nacen cuando la mente está libre de distracciones físicas. Es imposible escribir algo que valga la pena cuando sólo puedes pensar “¡mierda, mis pies!”

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Ella es Monica, mi novia. Gracias a ella no morí de hambre.

BuzzFeed

Vino a este país con la esperanza de vivir una gran aventura y en lugar de eso acabó viviendo conmigo. Un día descubrió que era más redituable vender atrapasueños en la calle que ser maestra de inglés en México.

Cuando me contó su idea le dije que era “un buen hobbie”. Luego me quedé sin dinero para comer y me tragué mis palabras, casi literalmente.

Ella y sus atrapasueños pagaron por toda la comida del mes.

BuzzFeed

Un día le dije que pusiéramos en práctica todos los consejos que me dieron aquella vez que viví con el salario mínimo, pero ella me recordó que el malestar es el enemigo de las ideas. “Imagínate cómo vas a escribir si sólo comes arroz.”

Durante una semana, sus desayunos fueron lo único tolerable en mi vida.

Un día desperté y un perro había destruido mis audífonos.

BuzzFeed

El resto del mes fue inusual y silencioso, pero tampoco era el fin del mundo. Mientras la vida me despojaba de estos elementos que yo veía como necesidades, descubrí lo que es realmente esencial en la vida.

El dinero va y viene, los seres queridos no.

BuzzFeed

Estos bastardos se llaman Sickboy y Clooney. Son lo mejor que me ha pasado en la vida. Se comieron un par de cosas que necesitaba mucho, pero sin ellos este mes me habría destruido.

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Ese día me levanté a las 6 AM para ir a cubrir un evento de yoga.

BuzzFeed

Por puro orgullo, no acepté el dinero que Mónica me ofrecía, al fin que el evento prometía comida gratis. Mientras me preparaba para el yoga se rompió una agujeta de mis tenis roídos por perros. Ahí me golpeó todo el peso de mi miseria.

Si hubiera sabido que la comida era tan saludable, hubiera desayunado.

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Hubiera tomado el dinero. Hubiera hecho un montón de cosas diferentes si sólo el dolor me hubiera dejado pensar.

Antes de salir del evento, tomé dos bolsas de nueces.

BuzzFeed

Éste sería un largo día y no podía comprar las calorías para sobrevivirlo.

Volví a la oficina para terminar una nota y salí horas más tarde para hacer una entrevista en el Centro Histórico.

No tenía dinero por tonto y no tenía tiempo aire por pobre. Mi única solución era tomar una Ecobici lastimada por la intemperie y llegar al Zócalo a como diera lugar.

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En el camino me encontré entre una manifestación de maestros y un bloqueo de granaderos. Me bajé a caminar entre los policías y uno de ellos me preguntó si estaba bien. “Te ves pálido, amigo.”

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Me sentí mareado cada segundo de la entrevista.

Aldea Digital

Sólo quería desplomarme al piso y descansar. No hay nada más triste que fingir modales mientras el hambre te apuñala el vientre. Ahí estaba este señor hablándome de “cómo construir una marca de lujo” y yo sin calcetines.

Al menos salió un buen post de esa entrevista.

Regresé al trabajo en una ecobici peor que la anterior.

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Apenas recuerdo el resto de ese día. Llegué a casa a acabarme la comida y desplomarme sobre el sillón pero Mónica tenía noticias: en una semana se regresaba a Los Ángeles.

La ventaja de ser un patán es que el abandono siempre te sabe a justicia.

BuzzFeed

Mónica dice que no se fue por el dinero, dice que va a regresar. Nos gastamos cada peso de los atrapasueños en comida y no invertimos en más materias primas.

Confiamos en que Banorte me regresaría mi dinero pero eso nunca pasó.

BuzzFeed

Mónica tenía un pasaporte vencido, una deuda de 500 dólares con la embajada y el dinero justo para regresar a su país. Esa última semana me convertí en un espectáculo de odio, inseguridades y rencor, a merced del hambre y de muchos dolores. En su lugar, yo me habría ido antes.

Hablé al banco y me dijeron que mi trámite había sido rechazado.

BuzzFeed

Pensé en decirles “entonces cancelen mi cuenta” pero ni siquiera tenía los medios para abrir otra cuenta en otro banco.

Dato curioso: si Banorte investiga un cargo que no reconoces y decide que sí lo hiciste tú, te cobras $150, por cada uno. Yo reporté seis.

La PGR no me ha hablado desde que fui a declarar. Dijeron que me avisarían cuando hubiera avances en el caso y sigo esperando.

Un día me acabé los productos más básicos.

BuzzFeed

Hacía dos semanas que no poseía dinero. Cuando le pedí ayuda a mis padres me recordaron que “te lo prestamos con mucho gusto pero, con estos préstamos, ya también nosotros batallamos para comer.”

Esta era toda la comida que poseía.

BuzzFeed

Comí coliflor capeada durante tres días. Los huevos no alcanzaban para capear toda la coliflor, así que usé otro tipo de proteína, creatina, una cosa que compré cuando iba al gimnasio, cuando aún no descubría que mi vida es un castillo de naipes.

El viernes de esa semana pagaron.

Pepe / BuzzFeed

Me compré unos audífonos, unos calcetines, unas plantillas y una orden de tacos. Debía casi todo mi cheque pero, por sólo $150, volví a sentirme parte de la sociedad.

Aprendí a hacer un presupuesto.

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La semana pasada compré todo lo que necesito para sobrevivir e hice cuentas. Si pago la mitad de mis deudas, tengo un presupuesto como de 200 pesos por semana. El próximo mes también va a apestar pero luego de eso, con mi nuevo estilo de vida, me voy a sentir como el rey Midas.

Dejé de fumar.

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Hace tres semanas, cuando se acabó esa cajetilla, la dejé en el escritorio para recordarme todos los gastos estúpidos que me llevaron a donde estoy. Para no olvidar que todos estamos a un mal día del caos.

Otra vez tengo documentos.

BuzzFeed

En uno de esos trámites perdí mi credencial de elector y, cuando la quise reponer, descubrí que no tengo un acta de nacimiento porque soy un adolescente de 25 años. Pues eso se acabó.

Aprendí a pelear por lo que me pertenece.

CONDUSEF

Cuando Banorte rechazó mi trámite recordé esa frase que dice Bill Gates cuando sale en Los Simpson. "No me hice rico firmando cheques."

Si tu banco piensa igual y crees que cometió una injusticia, la CONDUSEF puede ayudarte. Ese dinero que a ti te arruina la vida, es una gota en el mar de sus fortunas.

Apenas tenga mi nueva IFE comenzaré la demanda, sólo para seguir aprendiendo de las aburridas artes de la vida adulta.

Y lo más importante: aprendí a hacerme responsable de mis propios actos.

Solarseven / Getty Images

Se oye hippie, pero esta habilidad es más importante que el dinero. Una conspiración de miedo, dolor y depresión me hizo ahuyentar a todos mis seres queridos. Cuando me vi solo, asumí que el mundo entero me era hostil, pero todo estaba en mi cabeza.

Si busco culpables, me voy a enojar con Banorte, la policía, el ladrón y el sistema. Si busco soluciones, el responsable de mi vida soy yo, y sólo yo puedo sacarme de este hoyo.

En la vida se gana o se aprende y este mes aprendí un chingo.

Thinkstock / BuzzFeed

Todas las tragedias son en vano si no aprendemos de ellas, por eso aquí están algunas lecciones de vida que descubrí este mes:

-Si pierdes tu tarjeta, repórtala de inmediato.

-Si vas a levantar una denuncia, lleva un sandwich y un libro.

-Cuando salgas del MP, olvídate de que estuviste ahí o el malestar te acompañará todo el día.

-Cuando reportes los cargos que no reconoces te darán los horarios de cada uno, anótalos. La policía los necesitará para la investigación pero después el banco se rehusa a dártelos.

-Si eres amable, la gente tratará de ayudarte. Si les exiges ayuda, buscarán razones para no dártela.

-Siempre guarda contigo un kilo de arroz, dura para siempre y te puede salvar la vida en una emergencia.

-Pensar en los lujos que no puedes darte sólo te hará miserable. Piensa en los placeres que el presente puede ofecerte.

-La creatividad florece en una mente libre de distracciones. Identifica las tuyas y soluciónalas.

-Si la vida va mal, no te desquites con tus seres queridos o se pondrá peor.

-Un buen desayuno puede mejorar tu día. No desayunar puede arruinarlo.

-Si te toca una ecobici fea, regrésala. Perderás unos minutos pero te ahorrarán un viaje terrible.

-No importa qué haga tu perro, debes tratarlo con amor máximo. Ahí dice en la constitución.

-Haz un presupuesto cada mes, te dará paz y te ayudará a ahorrar.

-Deja de fumar hoy mismo. Es caro, no se siente chido y te mata a largo plazo. Pasarás una semana furioso pero después se te olvidará.

-La credencial de elector es como un vale para reclamar tus derechos. Sin ella es imposible emprender cualquier trámite.

-El mundo no es hostil, tampoco es tu amigo, sólo es indiferente.

-No busques culpables, busca soluciones.

-Si lo piensas, el dinero es imaginario. La gente es real, cuídala.

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