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Participé en un concurso de comida y sobreviví para contarlo

Manual práctico de cómo comer un kilo de brisket y no morir en el intento.

publicado

Siguiendo la vieja tradición de tomar decisiones estúpidas y potencialmente mortales, decidí participar en un concurso de comida.

Esta vez fue en el Pinche Gringo, un lugar de BBQ en la Ciudad de México.
Tuna Cinema

Esta vez fue en el Pinche Gringo, un lugar de BBQ en la Ciudad de México.

Con motivo del 4 de julio, organizaron una fiesta de independencia gringa.

Había una banda de country, BBQ, banderas estadounidenses en cada esquina y el evento más gringo de la historia: un concurso de comer sándwiches de brisket.Como ocurre en la guerra, el amor y la catástrofe, los concursos de comida son divertidos hasta que los vives en carne propia.
BuzzFeed

Había una banda de country, BBQ, banderas estadounidenses en cada esquina y el evento más gringo de la historia: un concurso de comer sándwiches de brisket.

Como ocurre en la guerra, el amor y la catástrofe, los concursos de comida son divertidos hasta que los vives en carne propia.

El primer paso para participar fue registrarme en un sitio web y pedirle a todos mis amigos que votaran por mí. Yo no tengo amigos, pero descubrí un glitch en la página con el que podía darme todos los votos que quisiera. Para no hacerles larga la historia…
Thinkstock / BuzzFeed

El primer paso para participar fue registrarme en un sitio web y pedirle a todos mis amigos que votaran por mí. Yo no tengo amigos, pero descubrí un glitch en la página con el que podía darme todos los votos que quisiera. Para no hacerles larga la historia…

Nosotros pocos, nosotros felices, nosotros banda de hermanos. Porque aquel que derrame su sangre conmigo, será mi hermano.
Pinche Gringo BBQ / BuzzFeed

Nosotros pocos, nosotros felices, nosotros banda de hermanos. Porque aquel que derrame su sangre conmigo, será mi hermano.

Apenas entré a un restaurante, sentí que un águila calva me daba una cachetada. Junto a la tarima donde tocaba una banda de country ya habían dispuesto las mesas de picnic y los vasos de agua. Ese era el escenario en el que arriesgaríamos nuestras vidas.
Thinkstock / BuzzFeed

Apenas entré a un restaurante, sentí que un águila calva me daba una cachetada. Junto a la tarima donde tocaba una banda de country ya habían dispuesto las mesas de picnic y los vasos de agua. Ese era el escenario en el que arriesgaríamos nuestras vidas.

Caminando sin rumbo entre las mesas me encontré con un par de amigos que ya habían visto este mismo concurso. Dependiendo de a quién le preguntaras, el récord del año pasado era de dos sándwiches y medio o de cuatro.
Tuna Cinema

Caminando sin rumbo entre las mesas me encontré con un par de amigos que ya habían visto este mismo concurso. Dependiendo de a quién le preguntaras, el récord del año pasado era de dos sándwiches y medio o de cuatro.

Llegué a esta situación de mi vida sin preparación alguna, con plena confianza en mis capacidades físicas, pero resulta que los tragones profesionales tienen técnicas especiales para no morir en el intento.Alguien me platicó que el ganador del año pasado mojaba el pan de los sándwiches para que fuera más fácil de masticar. Otra persona me recomendó que empezara a practicar respirar por la nariz, porque allá arriba mi boca no iba a estar libre ni un segundo.¿En qué chingados me metí?
Alan Cortes

Llegué a esta situación de mi vida sin preparación alguna, con plena confianza en mis capacidades físicas, pero resulta que los tragones profesionales tienen técnicas especiales para no morir en el intento.

Alguien me platicó que el ganador del año pasado mojaba el pan de los sándwiches para que fuera más fácil de masticar. Otra persona me recomendó que empezara a practicar respirar por la nariz, porque allá arriba mi boca no iba a estar libre ni un segundo.

¿En qué chingados me metí?

Minutos antes del concurso, todos los participantes fuimos llamados a las oficinas del Pinche Gringo. Ahí nos dieron unas hojas con el reglamento.
Thinkstock / BuzzFeed

Minutos antes del concurso, todos los participantes fuimos llamados a las oficinas del Pinche Gringo. Ahí nos dieron unas hojas con el reglamento.

Mientras leíamos las reglas, escuché a uno de los participantes decir “están menos estrictas que las de ese otro lugar.” Era claro que me encontraba entre profesionales.
Tuna Cinema

Mientras leíamos las reglas, escuché a uno de los participantes decir “están menos estrictas que las de ese otro lugar.” Era claro que me encontraba entre profesionales.

El concurso era muy simple: Teníamos ocho minutos para llenarnos la boca de tantos sándwiches de brisket como pudiéramos. El que comiera más, ganaba.Todos mis planes fueron arruinados por las reglas: No podía usar cubiertos, no podía separar el pan de la carne, no podía golpear a otros compañeros, no podía sopear el sandwich en el agua y tenía que comerme todo, aunque se cayera.
Tuna Cinema

El concurso era muy simple: Teníamos ocho minutos para llenarnos la boca de tantos sándwiches de brisket como pudiéramos. El que comiera más, ganaba.

Todos mis planes fueron arruinados por las reglas: No podía usar cubiertos, no podía separar el pan de la carne, no podía golpear a otros compañeros, no podía sopear el sandwich en el agua y tenía que comerme todo, aunque se cayera.

Cada uno de nosotros tendría un juez para llevar registro de nuestras victorias y para cuidar que no hiciéramos trampa. Mi juez fue Forrest Gump.
Tuna Cinema

Cada uno de nosotros tendría un juez para llevar registro de nuestras victorias y para cuidar que no hiciéramos trampa. Mi juez fue Forrest Gump.

Antes de salir a enfrentar a nuestro destino, el organizador del evento nos dijo “No tenemos un equipo de paramédicos, así que tengan cuidado. Si ya no pueden comer, deténganse. El premio son sólo 2,000 pesos, les va a salir más caro el doctor.”¿Ya es un buen momento para sentir miedo?
Tuna Cinema

Antes de salir a enfrentar a nuestro destino, el organizador del evento nos dijo “No tenemos un equipo de paramédicos, así que tengan cuidado. Si ya no pueden comer, deténganse. El premio son sólo 2,000 pesos, les va a salir más caro el doctor.”

¿Ya es un buen momento para sentir miedo?

A las 10 en punto fuimos llamados al escenario. Llegó el momento, ahí se separarían a los niños de los hombres. Bueno, también había una chava.
Thinkstock / BuzzFeed

A las 10 en punto fuimos llamados al escenario. Llegó el momento, ahí se separarían a los niños de los hombres. Bueno, también había una chava.

Todos estos sándwiches son perfectos. Cada uno contiene exactamente 200 gramos de brisket. De acuerdo al organizador del evento, ahora los pesan a la hora de prepararlos para evitar controversia.
Alan Cortes

Todos estos sándwiches son perfectos. Cada uno contiene exactamente 200 gramos de brisket. De acuerdo al organizador del evento, ahora los pesan a la hora de prepararlos para evitar controversia.

La banda de country se retiró del escenario. Ahora nosotros éramos el entretenimiento. Frente a mí había un sandwich de brisket y un vaso de agua.Las muchedumbres del Pinche Gringo se reunieron a nuestro alrededor y comenzó el conteo. Diez, nueve, ocho…
BuzzFeed

La banda de country se retiró del escenario. Ahora nosotros éramos el entretenimiento. Frente a mí había un sandwich de brisket y un vaso de agua.

Las muchedumbres del Pinche Gringo se reunieron a nuestro alrededor y comenzó el conteo. Diez, nueve, ocho…

El primer sandwich fue el más simple. Como no podía mojar el pan, aplasté mis sándwiches, así cada mordida era mucho más fácil, como comer una gringa gorda. Supe que era una buena técnica porque fui el primero de mi mesa en acabar un sandwich.
Thinkstock / BuzzFeed

El primer sandwich fue el más simple. Como no podía mojar el pan, aplasté mis sándwiches, así cada mordida era mucho más fácil, como comer una gringa gorda. Supe que era una buena técnica porque fui el primero de mi mesa en acabar un sandwich.

The eye of the tiger sonaba en el aire y el brisket se deshacía en mi boca. Al final de mi primer sandwich, cuando apenas me servían el segundo, me sentía como el rey del mundo.
BuzzFeed

The eye of the tiger sonaba en el aire y el brisket se deshacía en mi boca. Al final de mi primer sandwich, cuando apenas me servían el segundo, me sentía como el rey del mundo.

Mientras llegaba mi segundo sandwich escuché al presentador decir “alguien ya va por el tercero” y abandoné toda esperanza de victoria. Sin embargo, el juez, mi buen amigo Forrest, nunca perdió la fe en mí. Cada vez que hacíamos contacto visual, aplaudía y me daba ánimos.
BuzzFeed

Mientras llegaba mi segundo sandwich escuché al presentador decir “alguien ya va por el tercero” y abandoné toda esperanza de victoria. Sin embargo, el juez, mi buen amigo Forrest, nunca perdió la fe en mí. Cada vez que hacíamos contacto visual, aplaudía y me daba ánimos.

Lo que nadie te cuenta de participar en un concurso de comida es que luego de unos minutos de masticar constantemente, los músculos de la quijada se entumecen y el placer se convierte en dolor. Me sentía como un atleta gordo, como el Michael Phelps de los sándwiches de res.
BuzzFeed

Lo que nadie te cuenta de participar en un concurso de comida es que luego de unos minutos de masticar constantemente, los músculos de la quijada se entumecen y el placer se convierte en dolor. Me sentía como un atleta gordo, como el Michael Phelps de los sándwiches de res.

En la mesa frente a mí, un par de chicas gritaban “BuzzFeed, BuzzFeed… ¡Vamos BuzzFeed!”. No me miraban a mí pero sus vítores me animaron a dejar el alma en la cancha. Un sandwich después me enteré de que en realidad gritaban por alguien llamado Bofi.
BuzzFeed

En la mesa frente a mí, un par de chicas gritaban “BuzzFeed, BuzzFeed… ¡Vamos BuzzFeed!”. No me miraban a mí pero sus vítores me animaron a dejar el alma en la cancha. Un sandwich después me enteré de que en realidad gritaban por alguien llamado Bofi.

Me quiero volver chango. Mi técnica hasta este punto era tomar un trago de agua, dar una mordida de ¼ de sandwich y pasármela con otro trago de agua.
Thinkstock / BuzzFeed

Me quiero volver chango. Mi técnica hasta este punto era tomar un trago de agua, dar una mordida de ¼ de sandwich y pasármela con otro trago de agua.

El truco está en masticar y tomar agua al mismo tiempo, para hacer como un smoothie de brisket en tu boca; cuando los trozos de carne ya no son un riesgo de asfixia, te los pasas con otro trago de agua. No es bonito, pero nada que valga la pena lo es.
BuzzFeed

El truco está en masticar y tomar agua al mismo tiempo, para hacer como un smoothie de brisket en tu boca; cuando los trozos de carne ya no son un riesgo de asfixia, te los pasas con otro trago de agua. No es bonito, pero nada que valga la pena lo es.

Apenas terminé el tercer sandwich y ya había dos personas a la mitad del cuarto. El mesero que nos traía más comida comenzaba a verse menos como un amigo y más como un verdugo.
Pinche Gringo BBQ

Apenas terminé el tercer sandwich y ya había dos personas a la mitad del cuarto. El mesero que nos traía más comida comenzaba a verse menos como un amigo y más como un verdugo.

Con lágrimas en los ojos y el sudor goteando por mi rostro, me enfrenté al último sandwich. ¿Qué serie de decisiones llevaron mi vida a este oscuro callejón sin salida?
Thinkstock / BuzzFeed

Con lágrimas en los ojos y el sudor goteando por mi rostro, me enfrenté al último sandwich. ¿Qué serie de decisiones llevaron mi vida a este oscuro callejón sin salida?

Con medio sandwich en la mano y un cuarto en la boca, recordé las palabras de un hombre muy sabio: “no tenemos personal médico.”
BuzzFeed

Con medio sandwich en la mano y un cuarto en la boca, recordé las palabras de un hombre muy sabio: “no tenemos personal médico.”

¿Valdrá la pena seguir comiendo? ¿Me veré mal si no toco este sandwich en treinta segundos? ¿Será que aquí es en donde muero por jugarle al vergas?
Alan Cortes

¿Valdrá la pena seguir comiendo? ¿Me veré mal si no toco este sandwich en treinta segundos? ¿Será que aquí es en donde muero por jugarle al vergas?

De pronto el público empezó a gritar “diez, nueve, ocho...” y mi alma se deshizo en alivio.Todo mi cuerpo se opuso pero tragué el último bocado pensando en las últimas líneas de mi obituario: “Murió haciendo lo que amaba: puras pendejadas.”
BuzzFeed

De pronto el público empezó a gritar “diez, nueve, ocho...” y mi alma se deshizo en alivio.

Todo mi cuerpo se opuso pero tragué el último bocado pensando en las últimas líneas de mi obituario: “Murió haciendo lo que amaba: puras pendejadas.”

La mala es que no gané, no había modo, nunca tuve oportunidad, estaba entre profesionales. Yo era un simple Salieri compitiendo con Mozarts. ¿Por qué siempre espero ser el mejor en cosas que nunca he intentado?
Thinkstock / BuzzFeed

La mala es que no gané, no había modo, nunca tuve oportunidad, estaba entre profesionales. Yo era un simple Salieri compitiendo con Mozarts. ¿Por qué siempre espero ser el mejor en cosas que nunca he intentado?

La buena es que quedé en tercer lugar. El primer lugar se ganó 2,016 pesos, el segundo lugar se ganó una cubeta de cervezas y yo me gané una foto con los ganadores.
BuzzFeed

La buena es que quedé en tercer lugar. El primer lugar se ganó 2,016 pesos, el segundo lugar se ganó una cubeta de cervezas y yo me gané una foto con los ganadores.

El verdadero héroe de esta historia es Numa, el Tom Brady de la comida. Él ganó el primer lugar e impuso un nuevo récord al comerse cuatro sándwiches.
Alan Cortes

El verdadero héroe de esta historia es Numa, el Tom Brady de la comida. Él ganó el primer lugar e impuso un nuevo récord al comerse cuatro sándwiches.

Cuando acabó el concurso me acerqué a estrechar su mano y le dije “Numa, cuando crezca quiero ser como usted.” Él sonrió, me alborotó el pelo con la mano y me firmó un brisket.Esta vez ganaste, Numa, pero entrenaré. El próximo año ese cheque gigante será mío.
Tuna Cinema

Cuando acabó el concurso me acerqué a estrechar su mano y le dije “Numa, cuando crezca quiero ser como usted.” Él sonrió, me alborotó el pelo con la mano y me firmó un brisket.

Esta vez ganaste, Numa, pero entrenaré. El próximo año ese cheque gigante será mío.