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    Updated on 22 oct. 2018. Posted on 25 jul. 2018

    11 recetas para cambiar tus platos de fruta con literalmente dos ingredientes

    Nunca tan poco ha hecho tanto.

    1. Dale un toque muy diferente al melocotón con una o dos especias.

    Nimu1956 / Getty Images

    En lugar de servir el melocotón sin más, córtalo en rodajas (no hace falta que le quites la piel, pero entonces lávalo bien) y antes de servirlo espolvorea un poco de nuez moscada o clavo sobre él.

    2. Helados de Malibú (pero sanos, sin alcohol y mucho más frescos).

    Metkalova / Getty Images

    Puedes hacer unos helados deliciosos poniendo trozos de piña en el congelador (solo un rato; en realidad solo quieres que la piña esté muy fresca) y añadiendo después ralladura de coco y un poco de menta o hierbabuena. Si quieres también puedes ponerle un poco de sirope chocolate, pero no es necesario.

    3. Chips de manzana con canela.

    Mizina / Getty Images

    Corta rodajas de manzana muy finas, espolvorea canela sobre ellas (por ambos lados) y mételas en el horno a 200 grados durante aproximadamente una hora. Después, dales la vuelta y sigue horneando hasta que veas que están secas (ten en cuenta que el tiempo variará en función del grosor de las rodajas).

    4. El plátano cambia muchísimo con miel y limón.

    Bartosz Luczak / Getty Images

    En la imagen puedes ver un plátano caramelizado con miel y limón, pero te puedes saltar ese paso si no te apetece sacar la sartén: corta el plátano en rodajas y aderézalo con un chorrito de limón y una cucharada de miel.

    5. ¿Melón con jamón? Eso es para principiantes: prueba el melón con albahaca y pimienta.

    Sstajic / Getty Images

    Ya está, no hace falta decirte más. Las recetas de melón son así: todo lo que necesitas saber está en su nombre.

    6. O haz que la pera no sea un postre aburrido con un pimentero.

    Duy Truong Hai / Getty Images

    De todos modos, si no quieres incluir carne en el plato (o si no tienes jamón en casa, que también puede ser), puedes mejorar una pera si después de cortarla le echas un poquito de pimienta. En serio.

    7. Dale una vuelta al zumo de naranja con hojas de menta.

    Losinstantes / Getty Images

    El zumo de naranja es un plato (bueno, un vaso) que todo el mundo domina... porque no hay mucho que dominar. ¡Pero se puede mejorar! Solo necesitas un par de hojas de menta para hacerlo mucho más fresco. Ya está. BUM. ¿Cómo no se te había ocurrido?

    8. Ah, y la PERA también se puede comer con jamón, por si no lo sabías.

    Igorr1 / Getty Images

    Al ser una fruta muy dulce, le pega mucho ese punto salado que le da el jamón y, sin embargo, no tiene tanta fama como la combinación con melón.

    9. 'Helado' de sandía... O sandía con helado.

    Nerudol / Getty Images

    Que no te engañe la foto: los 'polos' de sandía de la imagen únicamente tienen de polo la presentación (que sorprenderá, eso seguro). Se han aderezado con queso feta y hojas de menta, aunque otra opción perfecta para personas golosas es servir la sandía con una bola de helado de vainilla.

    10. La manzana con limón y hierbabuena te hará despreciar la manzana sin más.

    Larisa Lipuntsova / Getty Images

    ¿Recuerdas las chips de manzana? Pues si se te ha olvidado prepararlas antes de una comida o si simplemente te apetece una merienda fresca que sea un poquito original, corta una manzana, échale un chorrito de limón y añade canela, menta o hierbabuena. Si no tienes nada de eso, puedes usar azúcar si no has usado una manzana muy dulce.

    11. Pasa de las fresas con nata: hay una alternativa natural que queda mucho mejor.

    Hennadii Havrylko / Getty Images

    Corta fresas, corta naranjas, haz un poquito de zumo de limón y sírvelo en un vaso chato (si eres una persona especialmente golosa puedes espolvorear un poquito de azúcar moreno).