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    Posted on 31 ago. 2016

    Seguí los consejos de Cosmopolitan durante una semana y esto es lo que pasó

    Periodismo gonzo.

    Thinkstock / Hearst Communications / BuzzFeed

    Las reglas. Seguir, en la medida de lo posible, 6 consejos de Cosmopolitan durante una semana y tratar de cumplir unos objetivos en cada uno de ellos. Además, no podía decir lo que estaba haciendo a nadie a menos que fuese necesario (mis compañeros de trabajo, por ejemplo, sabían lo que estaba haciendo, pero no cuáles eran los consejos).

    Primer consejo: el selfie de la venganza.

    El consejo. Según Cosmopolitan, un selfie es la mejor forma de conseguir ese me gusta de un ex, rollo o cualquier persona de tu alrededor que se muera "por susurrarte al oído" un "hit de Rihanna". Para ello, proponen cuatro tipos de selfie sexy.

    El objetivo. Utilizar los trucos de una de estas fotografías y que mi ex le dé like en alguna red social. Tenemos muy buena amistad, por lo que no debería ser difícil. Veo complicado que me susurre un tema de Rihanna, así que creo que podremos considerar un éxito que me tararee algo de Duncan Dhu.

    La preparación. Cosmopolitan ofrece cuatro alternativas de selfie de la venganza: escote y labios pintados, boca abierta en blanco y negro, efecto sol y recién levantado. Opto por el primero –"implícita nivel experto"– porque, qué cojones, hemos venido a jugar. Mi compañera Beatriz me dejó varios pintalabios y me recomendó el color que pensaba que más me pegaría, pero finalmente opté por otro que se veía mucho más. Si lo voy a hacer, lo hago bien.

    Guillermo del Palacio / BuzzFeed

    En un principio, mi idea era utilizar una camiseta de cuello de pico, pero no tengo mucho pecho y no podría lucirlo, así que me decidí por una camisa de sandías que, como veremos más adelante, tiene sus ventajas. Tres botones fuera y a hacer la foto.

    Poner morritos fue más complicado de lo que esperaba porque, por un lado, mis compañeros estaban mirando y, por otro, no terminaba de verme especialmente sexy con esa pose.

    Marcos Chamizo / BuzzFeed

    En fin, es igual. Elijo un filtro que destaque los labios (momento en el que descubro que me he pintado el bigote y me he pintado mal el labio inferior) y publico la imagen.

    BuzzFeed

    El resultado. Fracaso. En total, 87 reacciones y 10 comentarios, pero –a pesar de seguir los pasos al pie de la letra– ninguna de mi ex. No entiendo qué pudo fallar.

    Segundo consejo: unas cejas perfectas.

    cosmopolitantv.es

    El consejo. Varios trucos para depilarse las cejas. El primero, eso sí, lo ignoro por completo, pues dice que si es la primera vez que depilo mis cejas debería acudir a un especialista. Esto es SENSATO, pero también es ABURRIDO.

    El objetivo. Notar la diferencia. A ser posible, sin que la gente también la note demasiado por haberme hecho un desastre. La reacción que busco es un término medio entre un "¿te has hecho algo en el pelo?" y un "¿qué coño te has hecho en la cara?".

    La preparación. Vale, pensaba que en el artículo de Cosmopolitan pondrían un videotutorial o algo así, pero se limitan a dar consejos. Veamos qué me ofrece el pasillo de productos de belleza del supermercado.

    Lo primero que descubro es que hay dos tipos de pinza: de punta de cangrejo y de punta plana. No sé cuál es la diferencia, pero imagino que lo descubriré sobre la marcha. Tampoco sé cuál de las pinzas tengo en casa, así que compro los dos por si acaso. También compro un peine para liendres, que creo que es lo más parecido a un peine para las cejas que voy a encontrar.

    Guillermo del Palacio / BuzzFeed

    Me levanto un poco antes de lo normal para depilarme al salir de la ducha, con los poros dilatados. Se supone que así duele menos, así que imagino que de haberlo hecho en otro momento habría terminado llorando en posición fetal. Comienzo alternando entre las pinzas de punta de cangrejo y las de punta plana sin ningún tipo de criterio, pero pronto me doy cuenta de que las primeras, más pequeñas, son para perfilar las zonas más delicadas sin llevarte pelos de más. Creo.

    Una vez hecho esto, paso a la parte de peinar las cejas hacia arriba y recortar los pelos que sobresalen. Descubro pocos, aunque hay un par sorprendentemente largos. Fuera.

    Guillermo del Palacio / BuzzFeed

    El resultado. Éxito absoluto. Nadie nota nada raro hasta que digo que me he hecho las cejas. Yo, por otro lado, lo noto perfectamente y me siento más limpio. Tal vez debería haber sido más valiente y haber ido a por unos pelos que no tengo claro si deben estar o no. En cualquier caso, pienso seguir haciéndolo.

    Tercer consejo: la piña.

    Abrumado por los consejos de Cosmopolitan para tener más me gustas

    El consejo. Las piñas tienen poderes mentales y hacen que la gente dé Me gusta a tus publicaciones de forma inconsciente. Aparentemente, las sandías también saben hacer trucos Jedi, pero es más difícil colocarles unas gafas de sol. En cualquier caso, utilicé el consejo para mejorar los resultados del primer punto.

    El objetivo. Conseguir más likes que con el selfie de la venganza. Y, mira, ya que estamos, que le dé like alguna de mis ex.

    La preparación. Lo primero es comprar la piña. Aquí es cuando descubro que, por lo visto, es una fruta de temporada y ahora no toca, así que es más difícil encontrar en tiendas pequeñas. Valoro hacerlo con unas latas de piña en conserva, pero sé que no conseguiré el mismo efecto. Iré a una frutería.

    Una vez allí tuve la oportunidad de parecer un experto buscando la pieza más madura, aunque en realidad trataba de encontrar la más fotogénica. En esta aventura del saber que está resultando este punto también descubro que las piñas son bastante más caras de lo que pensaba y que huelen un montón. Fascinante.

    Guillermo del Palacio / BuzzFeed
    Guillermo del Palacio / BuzzFeed
    Guillermo del Palacio / BuzzFeed
    Guillermo del Palacio / BuzzFeed
    Guillermo del Palacio / BuzzFeed
    Guillermo del Palacio / BuzzFeed

    No tenía muy claro cuánto protagonismo debía darle a la piña, por lo que hice varias fotos para terminar utilizando mi técnica favorita para tomar decisiones, que consiste en pasarle el marrón a otra persona. Fueron mis compañeros quienes eligieron la imagen que terminé subiendo a redes sociales.

    Cuarto consejo: los mejores shoefies.

    cosmohispano.com

    El consejo. En realidad, son varios, todos destinados a hacer la mejor foto posible de los zapatos. Cualquiera que me siga en Instagram sabe que me flipan las zapatillas horteras, así que no es tontería.

    Guillermo del Palacio / BuzzFeed

    El objetivo. Conseguir el shoefie perfecto, por supuesto. Consideraré que lo he conseguido si, tras seguir los consejos de la revista, supero en corazones a la foto de zapatillas más exitosa de las que había hecho hasta el momento, que tenía 50.

    La preparación. Hay un total de siete consejos, de los cuales me centraré en cuatro: elegir el mejor modelo para fotografiar, escoger un buen escenario, componer un bodegón colorido y utilizar complementos.

    En este caso lo más complicado fue elegir el mejor modelo. Tenía claro el escenario (una charca), así que lo que hice fue quedarme con las zapatillas cuyo diseño (florido) encajaba más en ese escenario, a pesar de que eran las últimas que había mostrado en Instagram. El bodegón colorido lo complementarían unos calcetines rojos de calaveras que, para qué engañarnos, son lo puto más.

    Quinto consejo: cómo evitar el insomnio.

    cosmohispano.com

    El consejo. Seis trucos sencillos para evitar el insomnio. O, mejor dicho, para tener "una buena higiene de sueño". Y los da la Sociedad Española de Neurología. Van desde llevar un horario de vida regular (lo llevo mal) a evitar bebidas estimulantes antes de dormir (depende de cómo de estimulante consideremos la cerveza) pasando por hacer ejercicio.

    El objetivo. Siempre he dormido mal. No es un problema de insomnio (en general, no me cuesta conciliar el sueño), sino que por norma me levanto entre tres y cinco veces cada noche. Cualquier mejora será bienvenida.

    La preparación. El fin de semana suele suponer un problema para llevar horarios regulares de sueño, porque en dos días desestabilizo por completo los ciclos. Por lo tanto, toca enclaustrarse unos días. Esto no solo no me molesta, sino que hasta me parece bien. Me da igual que estemos a 30 grados: Netflix y mantita.

    Lo del ejercicio como tal tengo clarísimo que no va a ocurrir, así que ni me engaño, pero sí trato de no saltarme ningún día el (ínfimo) ejercicio que hago en casa. Aparte, aprovecho que no salgo por las noches el fin de semana para ir a casa de mi padre por la mañana a ayudarle con sus menesteres. Y por "menesteres" quiero decir "mover piedras". También decido ir andando al supermercado en cuya frutería compré la piña y aprovecho para comprar cerveza que beberé con moderación.

    Unicode / BuzzFeed

    El resultado. Fracaso y victoria. Sabía que modificar mis hábitos no iba a cambiar mucho las cosas, porque ya lo he intentado ante. Sin embargo, mejoré ligeramente al hacer caso a Cosmopolitan y luchar contra los factores externos –esto es, dormir con tapones y antifaz y hasta quitarme los pendientes– y, sobre todo, decidí hacer caso al último punto: consultar con un especialista. Me haré la prueba del sueño que llevo retrasando la última década.

    Sexto consejo: felicidad laboral.

    cosmopolitantv.es

    El consejo. Diversas recomendaciones para ser feliz en el trabajo. Me quedaré con las que tienen que ver con el trato con los compañeros y la decoración de la oficina, pues el resto creo que no se aplican a mi ocupación.

    La preparación. ¿Qué es lo que más detestan de mí mis compañeros de trabajo? No hace falta darle muchas vueltas: mis chistes. Durante una semana censuraré mi hilarante sentido del humor y no haré juegos de palabras.

    Es, sin duda alguna, el sacrificio más grande hecho por una persona en la historia de la humanidad. Todo son trabas. Al diseñador, Marcos, se le cierra inesperadamente el Premiere y tengo que morderme la lengua para no decirle que podría considerar esto como el Premiere día del resto de su vida. Alfredo, el jefe, habla de una casa en La Latina y se me nubla la mente con Latina Turner. Es insoportable.

    El resultado. Finalmente, como era de esperar, sucumbo. "En WhatsApp sale en línea" comenta, incauta, Beatriz. "En línea Morgan". Mierda. Me da igual. Ha merecido la pena. Y lo que no se puede negar es que he cumplido a rajatabla lo de decorar mi espacio de trabajo.

    Guillermo del Palacio / BuzzFeed

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