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49 Cosas dolorosas y terribles que han experimentado casi todos los adictos al maquillaje

Cuando utilizas un lápiz de ojos sin punta y empiezas a hacer muecas por el dolor que te produce la madera en el párpado.

publicado

1. El horror de manchar la camisa blanca de alguien con tu maquillaje y lidiar con el hecho de que nunca serás capaz de volver a hablarle.

2. Pasar una cantidad ridícula de tiempo perfeccionándote el maquillaje en casa, solo para salir y darte cuenta de que la base quedó mal mezclada, tus cejas quedaron demasiado gruesas y el lápiz labial es cinco tonos más claro de lo que pensabas.

3. Ponerte perfectamente el delineador en un ojo de milagro y luego arruinar el otro de manera tan monumental que tienes que sentarte por un minuto y llorar un poco.

4. Usar un hisopo para arreglar un accidente con el delineador, pero olvidar que ya lo usaste cuando arruinaste el otro ojo y, de alguna manera, arruinar tu delineador, haciendo que se corra aún más de lo que ya está.

5. Mancharte los dientes con lápiz labial y no darte cuenta hasta el final de una larga conversación.


6. Y luego pasarte la siguiente hora imaginando lo que esa persona estaba pensando mientras te miraba los dientes manchados de lápiz labial.

7. Maquillarte en el transporte público y de repente ponerte paranoica porque crees que todo el mundo está mirando lo mal que te quedó.

8. Probarte una blusa en una tienda de ropa y manchar todo el escote con base de maquillaje.

9. Pedir una recomendación de base en una tienda de maquillaje a alguien que no entiende muy bien tu tono de piel y tener que fingir que el tono está "perfectamente bien" ¡aun cuando sabes que está demasiado claro!


10. Probar 35 lápices labiales seguidos y tener que ignorar el hecho de que los labios te están ardiendo tanto que hasta sientes que palpitan.

11. Pero soportarlo de todos modos porque todavía no has encontrado el correcto.

12. Utilizar un lápiz de ojos sin punta y empezar a hacer muecas por el dolor que produce la madera afilada en el párpado.

13. Cuando estás borracha y olvidas quitarte el maquillaje, y cuando estás sobria y despiertas para encontrar un charco de baba, una pestaña en tu frente y la mitad del maquillaje pegado en la almohada.

14. Perfeccionar la más preciosa sombra de ojos y luego aplicar el rímel y arruinarla con marcas negras.

15. Aprender a golpes la importancia de mezclar cuando el rostro y el cuello terminan con colores totalmente diferentes.

16. Salir una noche y pensar que el maquillaje se te ve muy bien y luego tomarte una foto con flash y darte cuenta de que pareces un fantasma drogado.

17. Cuando los ojos se te empiezan a aguar y las lágrimas dejan rayas feas en la base de maquillaje.


18. Seguir un tutorial de maquillaje y tener que parar un minuto porque no tienes los 37 productos que necesitas para lograr un "look natural".

19. O tener todos los productos, seguir el tutorial y terminar convertida accidentalmente en una pendeja en vez de quedar como Rihanna.

20. Entrar a una tienda de maquillaje y que la asistente de ventas te diga tantas cosas que, sin darte cuenta, terminas comprando un montón de productos que ni siquiera puedes pronunciar, cuando lo único que querías eran unas jodidas toallitas desmaquillantes.

21. Olvidar que tienes maquillaje en los ojos y frotártelos fuertemente antes de darte cuenta de lo que has hecho.

22. Pincharte el ojo con una varita de rímel y no saber si las lágrimas son una respuesta refleja del pinchazo o verdaderas lágrimas de frustración.

23. Intentar aplicarte delineador líquido en un vehículo en movimiento y terminar con delineador en la nariz cuando el auto se sacude.


24. Mirar las fotos de antes cuando tus cejas parecían espermatozoides diminutos y preguntarte qué diablos estabas pensando.

25. Tapar el lápiz labial antes de retorcerlo y aplastarlo hasta el último milímetro de su vida.


26. O romper el lápiz labial completamente y mirar fijamente los restos de lo que podría haber sido.

27. Darte cuenta de que no sabes retirarte bien el maquillaje cuando te lavas la cara y dejar manchas negras en la toalla.

28. Arrancarte las pestañas falsas cuando estás borracha y arrancarte seis de las tuyas por accidente.

29. O soportar la tortura de tus pestañas falsas porque pican más allá de lo común y no puedes tocarlas.

30. Salir de tu casa en un día particularmente ventoso y que se te pegue el pelo al lápiz labial como un parásito malvado decidido a arruinarte la vida.

31. Quedarte sin base justo antes de decir que ibas a reemplazarla.

32. O que tu producto favorito sea descontinuado antes de poder abastecerte para toda una eternidad.

33. Cuando piensas inocentemente "solo una capa más" de rímel y terminas luciendo el look de pestañas de araña del 2007.

34. Cuando sudas y se te corre el maquillaje media hora después de estar en la disco y preguntarte por qué te molestaste en maquillarte en primer lugar.

35. Usar lápiz labial mate en los labios secos y sentir el momento en que los labios comienzan a agrietarse.

36. Que una sombra de ojos superpigmentada y jodidamente brillante se te explote en el bolso y sigas encontrando restos de ella en tu maquillaje durante semanas.

37. Lavar por fin tus brochas de maquillaje y no poder usarlas porque tardan seis años en secarse.

38. Rizarte las pestañas y pellizcarte el párpado en el proceso.

39. Dejar caer literalmente cualquier artículo de maquillaje en el inodoro y luego tener que sacarlo con tus propias manos.

40. Sobre todo si se trata de un Beautyblender.

41. Cuando tienes piel grasa y tu base se amontona en la zona T, haciendo que se vea como un desastre grumoso.

42. Terminar con una pestaña gigante, cubierta de rímel en el ojo y experimentar un breve pero doloroso momento de ceguera.

43. Lidiar con la fiebre del heno e intentar no frotarte toda la cara hasta el punto de la irritación.

44. Comprar una base supercostosa y que se haga añicos delante de tus ojos, rompiéndote el corazón y el bolsillo, porque ahora tienes que comprar una maldita base nueva.

45. Dejar marcas de maquillaje por accidente sobre cualquier superficie blanca con la que entras en contacto.

46. Acercarte a la caja de tu tienda de maquillaje favorita y fingir que ibas a gastar un montón de dinero, cuando realmente eres financieramente irresponsable y ya sabías que solo gastarías unos cuantos pesos.

47. Pegarte mal las pestañas y tener un guiño permanente toda la noche.

48. Perder el lápiz labial y preguntarle al dulce niño Jesús en el cielo qué mierdas hiciste para merecer una pérdida así.

49. Y cuando dejas que alguien más te maquille e inmediatamente recuerdas por qué tienes problemas de confianza.

Este post fue traducido del inglés.

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