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Hemos sido especialistas de Hollywood por un día

"¡CONO ABATIDO! ¡CONO ABATIDO!"

Estoy sentado en un Ford Focus RS a punto de hacer un giro en J mientras uno de mis compañeros va sentado en la parte de atrás del coche y un especialista profesional va sentado a mi lado. "Marcha atrás. Acelera. Pisa el embrague. Gira el volante desde las nueve hasta las tres. Adelante. Rápido". Estas instrucciones dan vueltas en el interior de mi cabeza mientras intento prepararme para el caos que está a punto de comenzar.

Respiro hondo e internamente lanzo una sarta de maldiciones que no pueden reproducirse aquí antes de colocar firmemente el pie sobre el pedal y acelerar marcha atrás.

Probablemente os estéis preguntando cómo he acabado en esta situación...

Ford acaba de lanzar una nueva experiencia de conducción llamada Go Faster en la que la gente normal puede, no solo probar algunos de sus coches, sino también su capacidad de reacción, con el objetivo de hacer tu propio tráiler de película al estilo Hollywood al final del día. Mi colega Owen y yo aceptamos el reto de probarlo y adoptar el papel de Wheels en nuestra primera película.

Soy una buena conductora. Bueno, en mi humilde opinión. Es posible que una lista bastante larga de gente no esté de acuerdo, pero solo porque me tienen manía. Sí, para aprobar el examen de conducir necesité más intentos de los que me atrevo a recordar, he pasado muchos momentos espeluznantes, casi he atropellado a algunas personas y se me suele calar el coche; pero aún no he sufrido ningún golpe, lo cual, en mi opinión, me convierte en una de las mejores conductoras que conozco.

Crecí en Guernsey, una pequeña isla en mitad del Canal de la Mancha, donde el límite de velocidad es de unos miserables 55 km/h y en algunas carreteras incluso más bajo, de 25 km/h. Sí, en serio. Al venir a este desafío, me preocupaba estar oxidada ("Otra vez, ¡¿cuál es el freno y cuál el acelerador?!") y no tener la auténtica adicción a la velocidad que asocio con los conductores especialistas.

En cuanto a actuar, mi mayor papel fue el de protagonista masculino (estaba en un colegio femenino) en la obra de mi último año de primaria. A partir de ese punto mis trabajos se marchitaron y dejé de lado mis sueños de ganar un Óscar por mis payasadas en pantalla.

Owen: Aunque nunca me describiría como un loco de los coches, lo cierto es que tengo cierta debilidad por estar tras el volante. Mi primer coche era un deportivo compacto y me inventaba excusas para conducirlo a todas partes, aunque fuera literalmente hasta la tienda del final de la calle a por un litro de leche. A medida que he ido creciendo, mi relación con los coches y los coches que he tenido ha madurado (actualmente conduzco un "crossover" automático y familiar de tamaño medio, que incluye una silla para niño y un letrero de "bebé a bordo" balanceándose en el parabrisas trasero), pero en mi interior todavía soy un aspirante a piloto de carreras.

En cuanto a actuar, empecé un curso de arte dramático y me arrepentí en una clase y media. Dicho esto, un año trabajé durante el verano en un parque temático de Florida bastante conocido y mi puesto estaba en una atracción que implicaba entretener a los invitados durante horas sin parar; me encantaba y actuaba como correspondía. Así que tenía esperanzas de poder reconectar con esa parte de mí.

Josie: Me vais a perdonar, pero no sé nada de coches. No entiendo el concepto de "caballos", no acabo de tener claro lo que es la dirección asistida y sería incapaz de encontrar los cilindros del motor si me lo pidieran. Las condiciones que pido para mi coche nuevo son bastante simplonas: Tiene que ser de un color que esté bien y tiene que tener una tecnología con pinta chula, el Ford RS que íbamos a conducir en el evento la tenía sin duda. Y encima era de un azul muy elegante.

No se puede negar que el Mustang GT es un coche muy sexy, y al verlo en movimiento en la demostración inicial no pude contener un suspiro de admiración. Por muy indecisa que una sea en cuanto a los coches, seguro que todos hemos soñado con atravesar Estados Unidos a bordo de un Mustang, ¿verdad?

Owen: Me puse A MIL cuando vi el Mustang. Me encantan los deportivos que puede conducir la gente normal, y he querido conducir un Mustang desde que vi a Nick Cage hacer saltar a Eleanor por encima del atasco en 60 segundos. El Focus RS también tenía superbuena pinta, y cuando el equipo de conductores profesionales alinearon todos los coches delante de nosotros después de su demostración inicial me moría por montarme yo. Hicieron que pareciera superfácil, así que estaba convencido de que yo podía montarme y hacer lo mismo. Pues no.

El reto: hacer un sobreviraje para activar una pérdida de tracción en las ruedas traseras sin perder el control mientras doblas una esquina deslizándote.

Owen: Había intentado una vez en mi vida hacer drifting y no es que quiera subestimarme yo solo, pero se me dio fatal.

Cuando me lancé me sentí como loco: ¡me flipó! Fue superfácil. (Paul Shift, el conductor profesional que iba con nosotros en el coche, me aconsejó que "pisara a fondo y girara el volante".) No estoy seguro de cuántas vueltas dimos pero para entonces ya era el momento más divertido de mi vida al volante. Todo el mundo estaba gritando, había humo por todas partes y las ruedas chirriaban de dolor. Ya sé que esto suena en realidad a pesadilla, pero es que había que estar ahí.

Josie: Madre mía, después de ver la demostración que nos hizo Paul yo estaba temblando como un flan. Con buen criterio, propuse a Owen de voluntario para que fuera primero y así tener un poco de tiempo para tranquilizarme, pero para mi desesperación acabé en el coche viviendo la emocionante experiencia del drifting en los asientos de atrás. Lo cual, como os podéis imaginar, es como que te lancen de un lado a otro mientras ves tu vida pasar por delante de tus ojos.

Cuando me tocó el turno a mí estaba temblando sin parar. Un montón de situaciones angustiosas se me pasaban por la cabeza: ¿y si pierdo el control del coche y empieza a dar vueltas? ¿O si me estrello contra las barreras y reviento el coche? ¿Y si me pongo a chillarle al volante? Después de un minuto largo tratando de calmarme los nervios y de enredar con el cinturón, decidí que era ahora o nunca y con valentía apreté el botón del drifting a la vez que rezaba por dentro y me despedía de todos. Empecé a hacer giros con el coche cada vez más cerrados en el medio de la pista de drifting, llevando el coche (y a mí misma) hasta el límite y, para mi gran sorpresa, las ruedas delanteras empezaron a moverse por fuera de las traseras.

¡Estoy haciendo drifting! ¡Estoy haciendo drifting de verdad! Me dije a mí misma cuando empecé a sentir esa sensación adictiva de la adrenalina pura llenándome por dentro.

Para mí, estaba conduciendo como una profesional y de pronto y sin explicación alguna llevaba puesta una cazadora bomber de seda muy de Driver, pero al ver después la grabación todo parecía mucho más...tranquilo... Pero me sentí genial en ese momento. Y eso es lo que cuenta, ¿no?


El reto: llevar el coche marcha atrás a gran velocidad, girarlo 180 grados y seguir hacia adelante.

Owen: Había visto este movimiento en muchas pelis y siempre había querido probarlo. Pero, ¿dónde se puede hacer una cosa así sin que te aparezcan sirenas por todos lados? Me moría por aprender a hacerlo, pero tenía claro que esto era un poco más complicado que girar el volante hasta que se te bloquea mientras pisas a fondo. John "el J-irador" nos hizo una demostración impecable de muestra, y parecía facilísimo, así que la presión ya la llevábamos puesta.

No quiero parecer creído, pero estoy seguro de que lo clavé en los tres intentos que tuve. Para esto es para lo que me han traído aquí. Hay gente con memoria fotográfica. Hay gente que hace el cubo de Rubik en menos de un minuto. Hay gente que hace cosas increíbles para ayudar a la humanidad. Pues yo estoy aquí para hacer un giro en J.

Josie: Soy nula con la marcha atrás, así que mejor ni hablar de girar de forma controlada mientras voy hacia atrás. Ya sabía que esto iba a ser un reto gigantesco para mí. Después de haber visto a John el "J-irador" hacer el movimiento una cuantas veces y de haber sido testigo de cómo Owen lo clavaba desde el primer momento, estaba decidida a hacer lo mismo que ellos.

En mi primer intento, y como estaba previsto, agoté el tiempo y se me olvidó quitarle la marcha atrás al coche (pistas: montón de humo y olor penetrante a neumático quemado) y, aunque el segundo intento me salió algo mejor, todavía quería conseguir quedar como una reina antes de entregar a otro el control del volante.

"Marcha atrás. Acelerar. Embragar. Mover el volante de las nueve a las tres. Conducir hacia adelante. Rápido.”

Y...¡lo clavé! No me lo podía creer. Me dio un subidón increíble, y me sentí como un profesional en ese momento. Ahora voy a estar haciendo impecables giros en J cada vez que tenga una oportunidad.

El reto: realizar un patinazo controlado (básicamente hacer un giro con el freno de mano) y acabar dentro de un espacio del tamaño de una plaza de aparcamiento.

Josie: Este es uno de esos movimientos de conducción profesional que todo el mundo, amantes o no de los coches, ha visto en alguna película y ha pensado "qué PASADA". Nuestro profesor nos explicó cuidadosamente todos los movimientos antes de mostrarnos cómo se hacía con un patinazo perfecto que le hubiera sacado los colores incluso a Baby Driver.

Owen: Nunca he hecho un powerslide con un coche. En una BMX yo era un todoterreno, pero con un coche soy más de "espejo, intermitente, maniobra" cuando tengo que aparcar en batería.

Había que pensar en MUCHAS COSAS con este movimiento. Había que apagar yendo a la plaza de aparcamiento, hundir después el embrague, girar bruscamente a la derecha hacia el borde, tirar del freno de mano y resistir esas ganas incontrolables de frenar hasta que estés perfectamente situado entre los bordes. Las primeras dos veces acabé en el sentido correcto, pero mi posición daba pena. En mi último intento, lo di todo y acabé en el centro mismo entre los bordes. La verdad es que me encantó acabar las prácticas con un subidón así.

Josie: En lo que respecta a mí, no le acabé de coger el truco. Por mucho que me esforcé, fui presa de mi instinto cada vez que lo intentaba y no podía evitar pisar el freno cuando sentía que el coche resbalaba. Estaba ya frustrada cuando lo intenté por última vez y conseguí aguantar el freno menos que antes, pero aún así no conseguí dominarlo antes de que se acabara mi turno. Este fracaso me dio más ganas de que me salga bien delante de las cámaras.

El reto: Darle una vuelta a un circuito pequeño que incluye una carrera de slalom, hacer dos dónuts y acabar aparcando en la línea de llegada. Penalizan con cinco segundos a quien le dé a un cono.

Owen: Para este reto tuvimos que conducir un Mustang GT V8 de 5.0 litros. Y yo estaba tan entusiasmado que debería haberme llevado una muda.

Antes de empezar me dijo el profesor: "la carrera no es de velocidad sino de precisión". Así que esta era mi oportunidad de resarcirme y de echar mucho humo en esta bestia de coche. Esta vez se trataba de mantener la compostura y no emocionarse demasiado pensando que estábamos conduciendo un automóvil icónico en un circuito, y esta clase de ocasiones no se iba a repetir nunca y ay, Dios mío, estoy muerto.

Cuando llegó el momento de empezar el circuito de verdad, se me fue la cabeza. Pegué el pie hasta el suelo y me lancé al slalom y giré el coche para tratar de hacer un dónut. No he hecho un dónut en mi vida. Es que nunca me han dicho cómo se hace un dónut. ¿Y el drifting?, pensé. ¡Voy a poner en práctica ahora lo que aprendí con el drifting! Bloqueo completo del volante, pie hasta el suelo...y sentí que la parte trasera se iba. ¡Funciona! Pensé cuando el coche empezó a patinar, pero la verdad es que solo en una dirección y no haciendo el círculo perfecto que yo me había imaginado. Me llevé un cono por delante, que desapareció bajo el coche, y me fui directo a las barreras, gritando. Mi profesor le dio al botón de abortar. Arranqué el coche otra vez, puse la marcha atrás, me dirigí al punto del segundo dónut e inexplicablemente volví a usar la misma táctica otra vez. Me tragué otro cono. "¡CONO ABATIDO! ¡CONO ABATIDO!", gritó un responsable mientras salía disparado por los aires. Giré de vuelta hacia la línea de llegada y pisé el freno. "¿Te lo has pasado bien?", me preguntó el profesor. Me reí de él.

Hicieron falta cinco personas para poder desenganchar el cono de debajo del coche.

Josie: Después de haber sido testigo de la desafortunada destrucción de un cono (descanse en paz) gracias a la conducción temeraria de Owen, estaba decidida a darlo todo para superar el reto limpiamente (y con un buen tiempo de arranque). Mi táctica era simple: Despacito y con buena letra, así se ganan las carreras. Todos conocemos el cuento de la tortuga y la liebre, ¿a que sí? En esta ocasión mi objetivo era ser la tortuga.

Al montarme en el coche, me di cuenta de que el Mustang, a pesar de ser un coche innegablemente sexy y el sueño de todo conductor, era mucho más grande que cualquier otro coche que hubiera conducido antes. De pronto entendí por qué había tantos conos que habían tenido una vida tan corta. En mi vuelta de prueba tiré el primero, y después de darme cuenta me entró el pánico y logré darle al limpiaparabrisas. Acabé la carrera nerviosita. Menos mal que esta era solo la vuelta de prueba, pensé.

Cuando llegó la vuelta de verdad respiré profundamente, pisé a fondo y avancé mientras el Mustang rugía entrando en acción como la tremenda bestia que es. Hice una parte de la carrera perfectamente, dejando todos los conos en su sitio, luego un dónut con un ligero derrape (natural) y dirigí mi noble corcel hacia la línea de llegada. Moviendo nerviosa los dedos, me las apañé para darle otra vez al limpiaparabrisas, pero esta vez no dejé que mi torpeza me distrajera. Aparqué el Mustang con un parón rápido de emergencia y miré con esperanza al que controlaba el tiempo.

¡"31 segundos!" Había quedado segunda en la clasificación del reto de ese día, y había logrado una victoria crucial frente a Owen, que había tenido el mismo tiempo que yo menos los 10 segundos de penalización que le habían quitado. Y demostré que el lento pero seguro gana (más o menos) la carrera.

El reto: hacer el papel de Wheels, demostrar tus dotes de actuación y poner en práctica todo lo aprendido durante el día con la última parte que incluía una grabación.

Josie: Ahora es cuando importaba de verdad todo lo que habíamos aprendido hoy. En la primera parte de la grabación nos teníamos que convertir en el personaje de Wheels (incluyendo cambiarse de ropa y ponerse una cazadora bomber chulísima y guantes de cuero), un conductor a la fuga que ayuda a tres criminales a vengarse irrumpiendo en el casino de uno de los malos. ¡Créeme, tiene sentido cuando ves el tráiler!

Nos guiaban Gus (el director excéntrico y ególatra) y el resto del equipo, incluidos Scarlet, Carston y Remy, el malo. Nuestro reto como actores era fácil: mirar a la cámara con mirada penetrante.

¿Yo? Yo no soy capaz de echar miradas penetrantes. Mi expresión normal es una sonrisa torpe, así que para echarme una mano el equipo me dio algunas indicaciones ("¡imagínate que eres un perro guía muy sexy!") para ayudarme a conectar con mi "bestia" interior. Después de fallar un par de tomas, rebusqué dentro de mí y lo di todo, ¡y la toma salió bien!

Owen: No tenía ni idea de qué tipo de interpretación nos iban a pedir, así que oír que tenía que mirar a la cámara con una mirada intensa delante de un montón de gente no solo una vez, sino dos, me sonó bastante horrible. Yo no soy de miradas intensas. Lo puedo intentar, pero normalmente hace que parezca que estoy sufriendo algún tipo de agonía interna o algo. Pero Gus, el director, lo hizo lo mejor que pudo frente a un novato como yo, y al final lo conseguí.

Poner esa mirada para el cartel de la película creo que fue mi parte favorita. Sentí que estaba posando para una campaña de publicidad de verdad, y Scarlet, miembro del equipo, me felicitó varias veces. Era todo de mentira, claro, pero un piropo es un piropo, y lo acepté.

Josie: Antes de grabar las escenas de conducción, Henry, el conductor profesional principal de Go Faster Productions, nos explicó los movimientos, y estoy seguro que sus palabras de ánimo (un simple "¡que salga bien!") resonaron en la mente del equipo tanto como en la mía. La ruta que habían planeado era un Giro rápido en J antes de lanzarse a hacer un drifting y acabar con mi peor movimiento, el powerslide, y hacer el amor al mismo tiempo con la cámara. Me acerqué a mi giro en J sin olvidar que tenía que girar bien el volante de las nueve a las tres para conseguir el máximo impacto, y después lo di todo en el derrape antes de lanzarme al temido powerslide. Con los dientes apretados lo intenté y esta vez, para mi gran sorpresa, lo clavé. Tenía una sonrisa de oreja a oreja mientras cruzaba la línea de llegada. Al final va a ser resultar que llevo un Evel Knievel dentro.

Owen: La parte de la grabación fue superdivertida. Era una sensación estupenda el ponerlo todo en una secuencia larga y poner en práctica lo que habíamos aprendido hoy. Estaba impaciente por meterme en el coche otra vez. Como sabía que era la última vez que lo íbamos a hacer, estaba decidido a hacerlo todo perfecto.

Se me olvidó en cierto modo que esto no era una excusa para presumir en el coche y pasármelo bien. Después del primer giro en J (que me salió perfecto) perdí por completo el sentido de la orientación. Fue como tratar de encontrar dónde estaba en un Ikea un sábado por la tarde. Paul me colocó en la dirección correcta, y me lo pasé superbien paseándome por delante de la cámara otra vez. Por supuesto, se me olvidó mirar a la cámara, y me perdí otra vez. Después de llegar hasta la parte del powerslide perdí cualquier intención de actuar que pudiera haber tenido, y solo quería lanzarme a la carrera por segunda vez. Para mi gran tristeza, Paul me llevó de vuelta al autobús del equipo y ahí terminó mi experiencia con la conducción para películas.

Josie: El día entero fue un remolino de emociones de principio a fin. Empecé el día como un manojo de nervios, temblando de miedo, y lo terminé eufórica y llena de energía. Como punto extra, me sentí con mucha más confianza en mis dotes como conductora que nunca antes y me dio una inyección de empoderamiento el pensar lo superguay que lo había hecho.

Al día siguiente la euforia se convirtió en risa cuando abrí el tráiler personalizado de la película que habían montado con tomas del día. Mientras que yo estaba convencida de que había estado genial con mis miradas intensas y abrasadoras, la verdad es que lo que se veía era una mezcla de cara de pánico y boca medio abierta de confusión.

Owen: Me mató el póster. Lo he compartido con todo el mundo, sinceramente. Creo que es la mejor foto que me han hecho en mi vida. No creo que mi mirada sea intensa, pero desde luego es la más sofisticada que he puesto en mi vida. Con guantes de cuero y todo.

Así que quedó claro que ser actor no es mi punto fuerte, pero le doy mi mayor enhorabuena a los chicos que se encargaron de la edición. La grabación en la que vamos en coche es increíble. No parece solamente que sepa lo que estoy haciendo, sino que parece que de verdad le estoy metiendo caña, y la forma en que han montado las escenas para el tráiler es muy chula. Eso sí, me he decepcionado por completo con mi interpretación a lo "tira de la palanca".

Estoy agotado, pero creo que he logrado algo. El día entero fue una verdadera pasada. Me encantó la experiencia, aprendí muchísimo y me sentí de verdad como si estuviera haciendo una película para Ford. Pude conducir dos coches muy especiales.

Les he cogido muchísimo cariño a los dos coches. El RS era sin duda como un coche-cohete. Me lo pasé en grande conduciéndolo, y me encantaría conducirlo otra vez. Sólo tengo que convencer a mi mujer. (Además, seguro que me cargo el cartelito de "bebé a bordo") El Mustang era todo lo que esperaba que fuera y mucho más aún.

Me encantaría dedicarme a ser parte de un equipo de conductores profesionales para películas. ¿Cómo se consigue eso? ¿Hay una universidad para conductores profesionales para películas?

¿Crees que estás preparado para el reto de conducción de Go Faster y para meterte en la piel de Wheels? Go Faster se presenta en Madrid del 3 al 14 de noviembre. Entra aquí para tener más información sobre cómo participar.

Imágenes © Ben Armson / BuzzFeed


Este artículo ha sido traducido del inglés.