go to content

Así son las fuerzas policiales alrededor del mundo

Y así son las normas de intervención que siguen.

publicado

A la luz de los recientes tiroteos en los que oficiales de la policía dispararon contra Michael Brown, Tamir Rice y John Crawford III, se ha reavivado el debate acerca de cómo la policía se enfrenta a supuestos sospechosos, en qué momentos les está permitido usar la fuerza y cuánta deberían aplicar.

El fotógrafo de la agencia Reuters Marko Djurica ha recopilado una galería de imágenes de policías y miembros de unidades tácticas de todo el mundo, para mostrar el equipo que utilizan y sus normas de intervención.

Ferguson, Missouri.

Scott Olson / Getty Images

La policía intenta controlar a un grupo de manifestantes que se encontraban protestando por el homicidio del adolescente Michael Brown, el 18 de agosto de 2014.

Izquierda: un oficial de policía levanta su arma hacia un coche que viene acelerando en su dirección. Derecha: un policía utilizando humo y gas lacrimógeno para dispersar a un grupo de manifestantes rebelde, 18 de agosto de 2014.

En los Estados Unidos, a los miembros de la policía les está permitido utilizar formas de fuerza letal para proteger sus vidas o las de inocentes, o para prevenir que alguien sospechoso de haber cometido un serio crimen violento escape.

Izquierda: un grupo de policías sigue a los manifestantes durante una marcha. Derecha: un policía del departamento de Los Ángeles llevando el equipamiento completo antidisturbios.

Ciudad de Nueva York

Eduardo Munoz / Reuters

Oficiales del Departamento de Policía de Nueva York montan guardia mientras los manifestantes se congregan, el 24 de noviembre de 2014.

En Serbia la policía puede utilizar medidas que van desde porras hasta vehículos especiales, cañones de agua y gas lacrimógeno contra grupos de gente que se haya congregado de forma ilegal y que se estén comportando de forma violenta o que pueda llevar a la violencia, pero solo pueden usar armas de fuego cuando la vida esté en peligro.

En México, "cuando no se pueda disuadir a un grupo de realizar acciones violentas, la escala de la fuerza aplicada será progresiva, consistiendo en: 1. Persuasión o disuasión verbal, 2. Movimientos físicos reducidos, 3. Uso de armas no letales incapacitantes, 4. Uso de armas de fuego o fuerza letal".

Malasia.

Olivia Harris / Reuters

Los miembros del orden público de Malasia, la Unidad de Reserva Federal (URF), con el equipamiento antidisturbios en sus cuarteles generales de Kuala Lumpur.

En Malasia, a la URF solo le está permitido usar armas de fuego en los casos en los que los manifestantes las estén usando también. No se han utilizado armas de fuego en los 59 años de existencia de la URF.

En Bélgica, a la policía le está legalmente permitido usar una fuerza proporcional después de una advertencia, en los casos en los que no sea posible conseguir su objetivo de otra forma. Pueden usar armas de fuego para actuar en defensa propia, para enfrentarse a delincuentes armados, o para defender a personas o lugares clave, pero nunca para controlar a una multitud.

La policía de la ONU en Ginebra sigue las reglas de la policía local, las cuales dicen que "el uso de armas, proporcional a las circunstancias, está permitido como último recurso", pero debería "evitarse herir de gravedad dentro de lo posible", y también que "el uso de armas de fuego debe estar precedido de una advertencia si las circunstancias lo permiten".

La oficina de la ONU en Ginebra está considerada extraterritorial y no se encuentra bajo la jurisdicción de Suiza.

Izquierda: miembros de la brigada antiexplosivos de la Policía Nacional filipina con un escáner de explosivos en una comisaría de policía de Manila.

Derecha: un miembro de la Policía Nacional filipina montado en un Segway, en frente de una comisaría de policía en Manila.

En Filipinas, el uso de violencia extrema contra un sospechoso se permite solo si la vida del oficial de policía o la de la víctima o sospechoso están en peligro inminente.

Venezuela.

Carlos Garcia Rawlins / Reuters

Los oficiales de la policía nacional de Venezuela Bello y Bogado vistiendo su equipamiento antidisturbios al lado de un maniquí uniformado, durante una feria navideña del gobierno en Caracas.

En Venezuela no se deben llevar armas de fuego ni usarse para el control de un grupo de manifestantes pacífico. Cuando exista una amenaza, y hayan fallado otros métodos para resolver un conflicto, la policía tiene instrucciones de advertir a la multitud o a los manifestantes de que se procederá "a usar la fuerza de forma progresiva y diferenciada".

Se deben tomar medidas para evitar herir a niños, personas mayores u otros grupos vulnerables, y no se deberá usar la fuerza contra personas que estén evitando la violencia o intentando huir de la escena.

Austria.

Leonhard Foeger / Reuters

Oficiales de la policía austríaca en el cuartel general de Viena. Izquierda: oficial con el equipamiento completo de combate. Derecha: Policía antidisturbios. Las armas no se utilizan en las revueltas en Austria.

En Austria, el uso de formas de fuerza letales está permitido para aplacar disturbios o detener a un sospechoso peligroso, pero solo cuando métodos menos dañinos "sean inapropiados o hayan demostrado ser inefectivos", y siempre intentando evitar lesiones graves dentro de lo posible. El uso debe ser proporcional, y precedido de una advertencia.

En Bosnia, se permite a la policía usar formas de fuerza que van desde porras hasta irritantes químicos, pasando por cañones de agua, "agentes glomerantes, armas de fuego especiales y explosivos", después de una advertencia, pero solo cuando otros métodos de control hayan fallado, y nunca contra los más jóvenes, personas mayores o discapacitados, a menos que usen armas de fuego.

El método debe ser "proporcional a la resistencia ofrecida o la violencia procedente de la persona sobre la que se utilizará la fuerza".

En la India, se llama a la FAR cuando se producen disturbios violentos que la policía no puede controlar. Requieren el consentimiento inmediato de un magistrado y deben emitir una advertencia antes de aumentar el grado de fuerza, que va desde una advertencia verbal a cañones de agua y gas lacrimógeno, para pasar a balas de goma o porras, hasta llegar a las armas de fuego.

Afganistán.

Omar Sobhani / Reuters

Policías antidisturbios afganos en su base de Kabul. (De derecha a izquierda) Habib (21), Sayed Rahman (22), Mohammad Nabi (22), Momin Khan (22) y Abdul Ali (25).

Izquierda: policías afganos en Kabul: (de derecha a izquierda) Shir Agha (24), Shkib (24), Qayam (22), Farid Ahmad (26) y Sobhan Ullah (22). Derecha: policía afgano Zabiullah (24).

En Afganistán "la policía puede usar armas o explosivos contra un grupo de gente solo si están produciendo disturbios en la seguridad con armas, y si el uso de otras formas de fuerza es inefectiva". La policía afgana debe advertir no menos de 6 veces: tres de manera verbal y tres disparos de advertencia antes de usar la fuerza en este tipo de situaciones.

En Italia la policía y los Carabinieri paramilitares siguen las mismas reglas, las cuales dictan que el uso de las armas está permitido solo en acto de servicio cuando sea "una necesidad inevitable para superar la resistencia, detener la violencia, o prevenir un crimen [serio]", y que la respuesta debe ser proporcional a la situación.

En Gran Bretaña, "sólo debería utilizarse fuerza letal o potencialmente letal cuando sea absolutamente necesaria, en defensa propia o en la defensa de otras personas contra la amenaza de muerte o de daños serios".

Según "What is Policing?", escrito por P.A.J. Waddington y Marting Wright, la decisión de que la Policía Metropolitana no vaya armada y equiparla con uniformes no militares (van de azul; el ejercito viste rojo) fue "política y tomada de forma consciente por parte de Sir Robert Peel, para distanciar a la policía del ejército. La policía va desarmada como parte de una política consciente para poder ganar legitimidad política".

En contra de la creencia popular, la policía británica siempre ha tenido acceso a armas, y desde 1984 se ha proporcionado sub-ametralladoras MP5 a oficiales especialmente entrenados (en la foto).

Según el libro "Shooting to Kill: Policing, Firearms and Armed Response", de Peter Squires y Peter Kennison, "el gobierno y una gran parte de la prensa considera que recurrir a ametralladoras es 'desafortunado, pero necesario'".

Every. Tasty. Video. EVER. The new Tasty app is here!

Dismiss