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Un argentino que fue secuestrado dice que el nombre de Messi le salvó la vida

Los secuestradores pensaban que el hombre capturado era americano, hasta que empezó a gritar: "Messi, Messi, Messi" y el nivel de agresión disminuyó inmediatamente.

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Sabemos que Messi es el mejor del mundo:

Y que los ingleses lo quieren en su equipo, y le darían las Islas Malvinas a Argentina, a cambio del número 10:

Y el Kun Agüero también.
Via trome.pe

Y el Kun Agüero también.

Sabemos que es el papá del bebé más tierno del mundo:

Y que cuando Pep lo ve jugar, reacciona así:

Pero ahora resulta que Messi le salvó la vida a un argentino, con tan solo mencionar su nombre.

El ingeniero Santiago López Menéndez estaba trabajando en Kontagora, Nigeria, donde fue secuestrado la semana pasada. El argentino trabaja para Four Mills en Nigeria, ayudando a los agricultores locales a sembrar soya y maíz en la región. El miércoles pasado, un grupo de secuestradores armados llegó en un camión y se llevaron a Santiago. Por tres días estuvo sin comida, sin agua, y fue golpeado violentamente.Los secuestradores pensaban que era americano, y aunque no hablaban mucho inglés, Santiago entendió que quizás por eso lo estaban maltratando tanto. Él intentó explicarles que era argentino, pero no le entendían, hasta que comenzó a repetir el nombre de Messi. Después de eso, bajaron el nivel de agresión, y empezaron a tratarlo un poco mejor. Four Mills pagó el rescate de Santiago y ahora se encuentra en la embajada argentina recuperándose. Aunque todavía está muy débil para hablar, mandó a decir con su hermano al periódico Clarín: "Deciles que le agradezcan a Messi, que nombrarlo fue lo que me salvó"
Pablo Porciuncula / Getty Images

El ingeniero Santiago López Menéndez estaba trabajando en Kontagora, Nigeria, donde fue secuestrado la semana pasada.

El argentino trabaja para Four Mills en Nigeria, ayudando a los agricultores locales a sembrar soya y maíz en la región. El miércoles pasado, un grupo de secuestradores armados llegó en un camión y se llevaron a Santiago. Por tres días estuvo sin comida, sin agua, y fue golpeado violentamente.

Los secuestradores pensaban que era americano, y aunque no hablaban mucho inglés, Santiago entendió que quizás por eso lo estaban maltratando tanto. Él intentó explicarles que era argentino, pero no le entendían, hasta que comenzó a repetir el nombre de Messi.

Después de eso, bajaron el nivel de agresión, y empezaron a tratarlo un poco mejor. Four Mills pagó el rescate de Santiago y ahora se encuentra en la embajada argentina recuperándose. Aunque todavía está muy débil para hablar, mandó a decir con su hermano al periódico Clarín: "Deciles que le agradezcan a Messi, que nombrarlo fue lo que me salvó"

Gracias a Messi, esta historia tiene un final feliz.