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Cómo afectan los anticonceptivos tu estado de ánimo

¿La píldora te pone loca, ansiosa, molesta, deprimida? Hablamos con dos expertos para conocer mejor cómo tu control de natalidad se relaciona con cómo te sientes.

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Siempre hay alguien que juraría que su método anticonceptivo la pone depresiva, ansiosa, loca, celosa, o la convierten en un ser monstruoso.

NBC / Via gifs-from-the-seaside-ca.tumblr.com

¡O quizás tú seas una de ellas! Es un efecto secundario que parece tener mucho apoyo anecdótico, pero poca ciencia que lo confirme. ¿Por qué los anticonceptivos parecen cambiarle el humor a algunas mujeres y a otras no? ¿Una fórmula puede afectarte más que otra? Y lo más importante, ¿Cómo saber si los causantes son los anticonceptivos o existen otros factores?

Para echar luz sobre el tema, BuzzFeed Life revisó algunos estudios y se puso en contacto con dos expertos: la doctora Alyssa Dwek, obstetra y ginecóloga certificada y co-autora de V is For Vagina(V es por Vagina), y Nicole Petersen, Ph.D., neurocientífica especializada en el efecto de las hormonas en el cerebro y el comportamiento, para el instituto Semel de neurociencia y comportamiento, en la Facultad de Medicina de la UCLA.

En líneas generales, no hay ninguna evidencia contundente de que los anticonceptivos producen cambios de humor o trastornos mentales.

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“Se realizaron muchos estudios sobre el tema, pero ninguno encontró una relación definitiva entre ambos”, dijo Dweck a BuzzFeed Life. Durante los últimos 15 años, se realizaron cuatro grandes estudios para encontrar esta relación:

Dos de los estudios no pudieron comprobar que los anticonceptivos tengan efectos negativos o positivos en el humor. El primer estudio se hizo en 2003, y relevó a 658 mujeres que tomaban píldoras anticonceptivas. Para muchas mujeres su humor premenstrual empeoraba con la píldora, y para otras mejoraba; el único factor que predecía un peor humor eran los antecedentes de depresión.

El próximo fue un estudio de 2007 en Australia con más de 9.000 mujeres jóvenes. Encontraron que, contrastado con otros factores, las mujeres que tomaban píldoras anticonceptivas no eran más propensas a la depresión que quienes no las tomaban. También descubrieron que la propensión a los síntomas depresivos bajo los efectos de los anticonceptivos decrecía con el paso del tiempo.

Los otros dos estudios descubrieron que los anticonceptivos hormonales sí afectaban el estado de ánimo, pero en forma positiva. Un estudio de 2011 realizado en Finlandia investigó los efectos psicológicos durante el uso de anticonceptivos en píldoras o DIUs. Concluyeron en que cualquier efecto mental era insignificante, y en su mayoría resultaba positivo. El estudio más reciente se realizó en los Estados Unidos en 2013, y reveló que la mayoría de las mujeres que usaban anticonceptivos tenían, en promedio, menos síntomas depresivos que otras mujeres, y eran menos propensas a confesar haber intentado suicidarse durante el año anterior. Su conclusión fue que los anticonceptivos hormonales pueden reducir los síntomas de depresión.

Sin embargo, los estudios son limitados, y puede que no divulguen toda la información.

Según Dwek, es muy difícil comprobar que un cambio de estado de ánimo o en la salud mental (que ya de por sí son tan subjetivos que resultan imposibles de detectar) se deba al uso de anticonceptivos hormonales, y no a otro montón de factores en la vida de la persona. A esto se suma que muchas mujeres tienen una idea preconcebida de que las medicinas hormonales podrían afectar su estado de ánimo, y culpan a la píldora de cualquier síntoma extraño, cuando en realidad pueden tener otras causas (como el exceso de estrés, cansancio, enfermedades, etcétera).Otro problema es que las personas a las que sus anticonceptivos les provocan efectos secundarios negativos pueden dejar de usarlos, lo que causa que los estudios que comparan gente que usa y que no usa píldoras no tengan en cuenta a quienes ya las dejaron porque las ponía ansiosas o emocionales.También puede suceder que aunque los estudios muestran que en promedio la experiencia con anticonceptivos es positiva, esto no quiere decir que no existan casos aislados que reaccionen en forma negativa. “Si algunas personas experimentan cambios de estado de ánimo positivos, otras cambios negativos y otras son neutrales, en promedio el resultado es que no hay cambios significativos”, dijo Petersen.
Pabkov / Getty Images / Via thinkstockphotos.com

Según Dwek, es muy difícil comprobar que un cambio de estado de ánimo o en la salud mental (que ya de por sí son tan subjetivos que resultan imposibles de detectar) se deba al uso de anticonceptivos hormonales, y no a otro montón de factores en la vida de la persona. A esto se suma que muchas mujeres tienen una idea preconcebida de que las medicinas hormonales podrían afectar su estado de ánimo, y culpan a la píldora de cualquier síntoma extraño, cuando en realidad pueden tener otras causas (como el exceso de estrés, cansancio, enfermedades, etcétera).

Otro problema es que las personas a las que sus anticonceptivos les provocan efectos secundarios negativos pueden dejar de usarlos, lo que causa que los estudios que comparan gente que usa y que no usa píldoras no tengan en cuenta a quienes ya las dejaron porque las ponía ansiosas o emocionales.

También puede suceder que aunque los estudios muestran que en promedio la experiencia con anticonceptivos es positiva, esto no quiere decir que no existan casos aislados que reaccionen en forma negativa. “Si algunas personas experimentan cambios de estado de ánimo positivos, otras cambios negativos y otras son neutrales, en promedio el resultado es que no hay cambios significativos”, dijo Petersen.

Lo que muestra la investigación es que los anticonceptivos hormonales no influyen en el humor de la mayoría de las personas.

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“Los anticonceptivos ayudan a mucha gente que sufre períodos pesados, calambres dolorosos, acné, ciclos irregulares, y trastornos como la endometriosis y el síndrome del ovario poliquístico”, dijo Dweck. A decir verdad, cualquiera estaría de mejor humor con estas mejorías.

Pero esto no significa que todo el mundo reacciona de igual modo con la misma medicina, al igual que un antialérgico puede provocarte un desmayo, mientras que a tu mejor amigo lo acelera. Todos somos diferentes.

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Sin embargo, también conocemos personas que al tomar anticonceptivos reportan síntomas depresivos y cambios de estado de ánimo que parecen mejorar cuando dejan de tomarlos, o cambian de método.

E! / Via gurl.com

No hay razón para descartar la experiencia de alguien solo porque no encaja con la mayoría. Aunque vale aclarar que es difícil comprobar que el responsable sea el método anticonceptivo, ya que otras cosas podrían estar sucediendo, como que dejaste de tomar pastillas justo después de cortar con el imbécil con el que salías. También puede ser un efecto placebo: si crees que es la píldora la que te hace sentir rara, te sentirás mejor cuando dejes de tomarla.

“En 2013, unestudio de la revista de psiconeuroendocrinología intentó probar este efecto placebo en 34 mujeres que reportaron sentirse raras mientras tomaban la píldora. Se les dio al azar un ciclo de pastillas anticonceptivas o placebos. Al final del ciclo, las mujeres que tomaron los anticonceptivos eran más propensas a informar sobre cambios de estado de ánimo y fatiga que las que tomaron el placebo. Fue un estudio en pequeña escala, sin embargo pareció demostrar que algunas mujeres sí notan cambios de estado de ánimo al usar pastillas, incluso aunque no sepan que las están tomando”, dijo Petersen.

¿De qué modo afectan tu estado de ánimo y salud mental los anticonceptivos hormonales?

“La explicación más probable tiene que ver con las hormonas”, dijo Dweck. “Mucha gente percibe cambios de estado de ánimo a lo largo de su ciclo menstrual, de modo que es posible que, al regular el ciclo con anticonceptivos hormonales, esa fluctuación se reduzca al mínimo. Otras personas pueden ser muy sensibles a la interacción de las hormonas con su cuerpo, lo que puede afectar su ánimo en forma negativa”, dijo Petersen.“Otros estudios sugieren que las personas con antecedentes de depresión u otros trastornos mentales pueden ser más propensas a los cambios de estado de ánimo cuando toman anticonceptivos. En algunas personas, estas hormonas pueden exacerbar síntomas ansiosos o depresivos”, dijo Dweck. Desafortunadamente, no lo sabemos. “Puede ser un factor de riesgo, o quizás es la interacción entre el factor de riesgo y un tipo de píldora”, dijo Petersen.
Beyonce Vevo / Via thecatsprow.tumblr.com

“La explicación más probable tiene que ver con las hormonas”, dijo Dweck. “Mucha gente percibe cambios de estado de ánimo a lo largo de su ciclo menstrual, de modo que es posible que, al regular el ciclo con anticonceptivos hormonales, esa fluctuación se reduzca al mínimo. Otras personas pueden ser muy sensibles a la interacción de las hormonas con su cuerpo, lo que puede afectar su ánimo en forma negativa”, dijo Petersen.

“Otros estudios sugieren que las personas con antecedentes de depresión u otros trastornos mentales pueden ser más propensas a los cambios de estado de ánimo cuando toman anticonceptivos. En algunas personas, estas hormonas pueden exacerbar síntomas ansiosos o depresivos”, dijo Dweck. Desafortunadamente, no lo sabemos. “Puede ser un factor de riesgo, o quizás es la interacción entre el factor de riesgo y un tipo de píldora”, dijo Petersen.

Puede estar relacionado con algo que sucede en tu cabeza.

Petersen y sus colegas estudiaron las estructuras cerebrales, y encontraron que usar anticonceptivos hormonales se relaciona con un menor grosor cortical en la corteza lateral orbitofrontal (una parte de la corteza prefrontal, relacionada con la toma de decisiones) y con la corteza posterior cingulada (que se relaciona con el estado de descanso del cerebro). En otro estudio descubrieron una caída en la actividad de la amígdala (la parte del cerebro que controla las emociones y la intensidad de los recuerdos) en mujeres que usaban anticonceptivos.ATENCIÓN: esto NO significa que los anticonceptivos arruinan tu cerebro. Petersen resaltó que su equipo estudia las estructuras del cerebro, no su funcionamiento ni comportamiento, de modo que su investigación no llegó a ninguna conclusión con respecto a los anticonceptivos. “Basados en la información que tenemos, no podemos afirmar que mejore o empeore el cerebro”, dijo. No encontraron evidencia de que los anticonceptivos afecten el funcionamiento de tu mente, sólo muestran lo que revelan los electroencefalogramas.
Hey Paul Studios / Creative Commons / Via Flickr: hey__paul

Petersen y sus colegas estudiaron las estructuras cerebrales, y encontraron que usar anticonceptivos hormonales se relaciona con un menor grosor cortical en la corteza lateral orbitofrontal (una parte de la corteza prefrontal, relacionada con la toma de decisiones) y con la corteza posterior cingulada (que se relaciona con el estado de descanso del cerebro). En otro estudio descubrieron una caída en la actividad de la amígdala (la parte del cerebro que controla las emociones y la intensidad de los recuerdos) en mujeres que usaban anticonceptivos.

ATENCIÓN: esto NO significa que los anticonceptivos arruinan tu cerebro. Petersen resaltó que su equipo estudia las estructuras del cerebro, no su funcionamiento ni comportamiento, de modo que su investigación no llegó a ninguna conclusión con respecto a los anticonceptivos. “Basados en la información que tenemos, no podemos afirmar que mejore o empeore el cerebro”, dijo. No encontraron evidencia de que los anticonceptivos afecten el funcionamiento de tu mente, sólo muestran lo que revelan los electroencefalogramas.

A PESAR DE TODO, consulta a tu doctor si sientes nuevos cambios de estado de ánimo o perturbaciones mentales cuando usas anticonceptivos hormonales.

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Si nos basamos en el conocimiento de los doctores e investigadores, tus anticonceptivos probablemente no sean los culpables. Es más probable que se trate de otros factores: estrés, falta de sueño, un nuevo empleo o una nueva relación, el fin de una relación, una mala semana, o solo notar síntomas de un problema mental que sucederá aunque no tomes anticonceptivos (la edad promedio para comienzos de desórdenes de estados de ánimo son a fines de la adolescencia, en los veintes y a principios de los treintas).

Más allá de esto, es necesario buscar ayuda, sin importar las causas. Si el primer paso es ir al ginecólogo, ¡Genial! Si pueden haber otros factores en juego, habla con tu doctor con sinceridad. Pueden sugerirte otros métodos anticonceptivos, o un cambio de dosis y fórmula, si era ese el problema. Si eso no ayuda, piensa en pedir que te transfieran a otro doctor o terapeuta que pueda ayudarte a descartar otras causas.

“Creo que la gente conoce sus cuerpos así que, si hay algo de qué preocuparse, mejor contárselo a tu médico”, dijo Dweck.