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21 Cosas que deberías saber sobre tu trasero

Hablemos de cosas de traseros.

publicado

1.

El acné en las pompas es algo completamente común, y, también, tratable.

Puede tratarse con medicamentos tópicos y también con láser, le dice a BuzzFeed Life la Dra. Michele S. Green, dermatóloga certificada radicada en la ciudad de Nueva York. —Lo tratamos muy seguido —dice.

2.

Las toallitas para bebé no son tan malas para limpiarte por donde haces pipí, pero sí pueden ser malas para tu trasero.

—Muchas personas tienen reacciones alérgicas y dermatitis de contacto debido a las toallitas para bebé —dice Green—. En lugar de ello, querrás utilizar agua y jabón y papel de baño regular—. Si tienes un trasero particularmente sensible, utiliza un jabón suave sin perfumes añadidos.

3.

Te puede dar melanoma (la forma más mortífera de cáncer de piel) en las pompas aun si no te ha dado la luz del día en el trasero.

—Tengo muchos pacientes que tienen melanoma en el trasero —dice Green—. Es uno de los lugares más comunes donde los diagnostico, y es el lugar más común que las personas pasan por alto—. Aquí te presentamos cómo llevar a cabo un autoexamen de la piel, cortesía de la Sociedad Americana Contra el Cáncer. Y habla con tu doctor acerca de qué tan seguido deberías hacerte un examen para detectar cáncer de piel con base en tu historia personal y familiar.

davidgsteadman / Creative Commons / Via Flickr: davidgsteadman

4.

Es sorprendentemente común tener ~problemas en la piel~ que te producen comezón o ardor en la región de las nalgas.

—Muchos pacientes tienen psoriasis o eczema en esa área y no se percatan de ello —dice Green. También podría ser alergia al papel higiénico o a las cremas que utilizas. Las sensaciones de comezón o ardor en la piel pueden ocurrir en las nalgas, en la línea divisoria o, incluso, alrededor del ano.

5.

En verdad deberías ver a un doctor para que te revise.

¡Al menos, para que sientas alivio! Si estás observando un problema de la piel como eczema o psoriasis: —Existen muchas cremas, emolientes, cremas con esteroides... hay muchas cosas que las personas pueden hacer —dice Green. No hay nada de qué avergonzarse en el juego de la crema para traseros.

Si el problema son las hemorroides o algo más (como cáncer de ano o cáncer colorrectal... hablaremos de ello en un momento más), tu doctor debería examinarte y determinar los siguientes pasos en términos de tratamiento.

6.

Existen muchas razones por las que podrías estar estreñido.

Quizás no estás comiendo suficiente fibra. Podrías estar deshidratado. Ciertos medicamentos pueden taponarte. Podría ser un síntoma de SII (Síndrome de Intestino Irritable). ¡Hay todo tipo de razones! Lee sobre las 9 Razones por las que no puedes hacer popó para obtener mayor información.

Si tienes estreñimiento crónico, cuéntaselo a tu doctor. Él puede ayudarte a descubrir qué está ocurriendo y cómo tratarlo.

AMC / Via buzzfeed.com

7.

También existen muchas razones por las que a las personas les da diarrea.

Por ejemplo, digamos que está a punto de venirte tu periodo. O comiste algo que no te cayó bien. O tienes una infección viral o bacteriana. Sea como sea, después de tu primera emisión de diarrea puedes probar tratarte con Immodium (sigue las instrucciones que vienen en la caja para un uso apropiado), y asegúrate de permanecer hidratado con líquidos claros.

Si tu diarrea continúa, donde tienes múltiples emisiones durante más de un día o dos, acude al doctor lo más pronto posible. La deshidratación es una posibilidad grande y peligrosa, y necesitarás tomar fluidos (y que te revisen para ver si no está pasando algo grave).

8.

Las hemorroides son provocadas cuando los vasos sanguíneos dentro y alrededor del ano se agrandan, se inflaman o se dilatan.

Esto puede ocurrir cuando estás estreñido O cuando tienes diarrea, cuenta a BuzzFeed Life la Dra. Roberta Muldoon, cirujana colorrectal y presidenta del Comité de Relaciones Públicas de la Sociedad Americana de Cirujanos de Colon y Recto. Básicamente, en cualquier momento en el que presiones hacia abajo, hagas un esfuerzo o pongas presión alrededor del área alrededor de tu ano corres el riesgo de irritar los vasos sanguíneos y crear hemorroides.

9.

Puedes tratar las hemorroides en etapas tempranas con cambios en tu dieta.

—El tratamiento típico para las hemorroides en etapa temprana implica una dieta alta en fibra y mantenerse bien hidratado —dice Muldoon. Eso es porque las hemorroides pueden ser provocadas por el esfuerzo (debido al estreñimiento), y comer más fibra y beber más agua puede facilitar que hagas popó. Popó más fácil = menos esfuerzo = menos hemorroides inflamadas.

Si estás estreñido, es mejor que te levantes y camines, en lugar de que te sientes y hagas esfuerzo, dice Muldoon.

10.

Si tus hemorroides son más grandes y te dan más problemas, existen otras formas de lidiar con ellas.

Como la ligadura con banda elástica, donde el doctor coloca bandas de goma en ellas para obstruir el suministro de sangre. —Es doloroso, así que tratamos de limitar esa práctica —dice Muldoon. No lo hagas en casa.

11.

Leer en el baño puede empeorar tus hemorroides.

Cuando te distraes de llevar a cabo tu labor de forma rápida y eficiente, puedes pasar una cantidad de tiempo desproporcionada sentándote en una posición que no apoya a tu trasero (literalmente). Este hecho de estar sentado durante un tiempo excesivo sin tener soporte puede provocar que los vasos sanguíneos se inflamen.

12.

El embarazo también provoca hemorroides de una manera importante.

De entrada, tu bebé está ejerciendo presión hacia abajo sobre tu estructura pélvica, lo cual inflama los vasos sanguíneos que están ahí, dice Muldoon. Y el embarazo a menudo puede ir de la mano con el estreñimiento, lo cual significa, para empezar, más esfuerzo. Y luego viene el alumbramiento, que es, básicamente, el mayor esfuerzo que harás en toda tu vida.

13.

Un examen para detectar hemorroides consiste en que el doctor observa tu trasero y lleva a cabo un examen digital (significa sentir con los dedos).

—Está bien que te revise tu médico familiar, si está dispuesto a ver allá abajo —dice Muldoon—. Pero si simplemente dice "toma, ponte un poco de crema para las hemorroides" y no te examina, no te ha revisado. Eso no te ayuda mucho—. Si a tu médico no le gusta hacer revisiones de hemorroides, pide ser referido, en su lugar, a un médico colorrectal.

El examen externo implica observar la piel que se encuentra alrededor del ano para ver si algo se ve anormal o problemático. —[Luego viene el] examen digital: sentir la parte interna para descubrir si hay alguna masa o área dura —dice Muldoon. En algunas clínicas, como en la que Muldoon ejerce, el doctor podría también utilizar un colonoscopio corto, llamado anoscopio, el cual se inserta en el ano para que el doctor pueda tener una buena imagen de la parte inferior del recto o del ano.

14.

Los síntomas de las hemorroides son, de hecho, bastante parecidos a los síntomas de otras cosas mucho peores, así que, en verdad, en verdad, deberías a ver al doctor aun si estás 110 % convencido de que simplemente tienes hemorroides.

Muldoon dice que los síntomas clásicos de las hemorroides pueden variar e incluir uno o varios de los siguientes:

- Un poco de comezón alrededor de tu ano

- Un poco de sangre cuando haces popó

- Una cantidad importante de sangre cuando haces popó

- Un bulto alrededor de tu ano que notas cuando te limpias o te pasas una toallita

—Todas esas son señales de hemorroides, pero todas esas también pueden ser señales de cáncer —dice Muldoon. NO QUEREMOS QUE TE ASUSTES, pero por eso SIEMPRE es mejor que te revisen, sea lo que sea, solo para estar seguros.

15.

Porque el cáncer de colon, cuando se detecta muy a tiempo, puede ser tratable, o, incluso, curable.

Y, sí, ir a tu doctor y decirle que, literalmente, el hoyo de tu trasero te da comezón y algunas veces sangra puede ser un tanto vergonzoso. Pero vale la pena, si significa encontrar un cáncer a tiempo para tratarlo. Solo... ten cierta perspectiva.

16.

Si sangras un poco cuando haces popó y tu doctor no puede encontrar ninguna hemorroide, serás referido, entonces, a un gastroenterólogo o a un cirujano colorrectal, quien querrá echar un vistazo más profundo a lo que está ocurriendo.

Es probable que el doctor te haga una endoscopía, que es cuando insertan una luz y una cámara por tu trasero para ver la parte interna de tu tracto digestivo para descubrir qué está provocando tus síntomas. Puedes tener úlceras o inflamación, por ejemplo. O es posible que tengas un pólipo que esté sangrando, que puede ser eliminado de forma no quirúrgica. —Podemos extirparlos mediante endoscopía, y, entonces, jamás tendrán la oportunidad de convertirse en un cáncer, y no tienes por qué hacerte una cirugía —dice Muldoon.

17.

Si no tienes una historia familiar de cáncer de colon deberías comenzar a hacerte colonoscopías a los 50 años.

Si no tienes ningún pólipo o no encuentran nada preocupante, entonces solo necesitas hacerlo una vez cada 10 años.

Si tienes una historia familiar —esto es, alguien en tu familia tuvo cáncer de colon o pólipos—, entonces deberías comenzar a revisarte más o menos 10 años antes de la edad que tenía el miembro de tu familia cuando fue diagnosticado, dice Muldoon. Eso significa que si tu madre fue diagnosticada con cáncer de colon a los 45 años, entonces deberías comenzar a hacerte chequeos a los 35, en lugar de esperar hasta los 50.

18.

Cuando te preparas para una colonoscopía tienes que limpiar tu colon por completo. Teniendo muchísima diarrea.

Eso es porque las colonoscopías implican ver dentro de tu colon con un colonoscopio, y si todavía hay heces sólidas dentro, la visión estará bloqueada, dice Muldoon.

Así es como se lleva a cabo la preparación: La mayoría de las personas comienzan el día previo al procedimiento, aunque con algunas toma más de dos días (una "preparación dividida", dice). Te van a decir que tomes líquidos claros a lo largo del día, de modo que permanezcas hidratado: "Agua, jugo, cualquier cosa que puedas sostener en alto y ver a través de ella", dice Muldoon. Luego tendrás que beber un volumen considerable de líquido mezclado con un laxante específico. El laxante te forzará a tener mucha diarrea. —Para cuando hayas terminado, será como si saliera agua cuando vas al baño —dice Muldoon—. Así de clara debería ser: como si estuvieras haciendo pipí por el recto—.

Amarand Agasi / Creative Commons / Via Flickr: theamarand

19.

El SII, o síndrome del intestino irritable, afecta al doble de mujeres que de hombres según los Institutos Nacionales de la Salud.

El SII provoca dolor y molestias en el intestino grueso. Los síntomas incluyen cólicos, gases, estreñimiento y diarrea. Puede afectar a las personas en distintas formas: a algunos les da diarrea, otros tienen estreñimiento y algunos van y vienen entre uno y otro.

20.

Para que te diagnostiquen con SII los doctores tienen que descartar muchas otras cosas primero, dice la Dra. Gina Sam, directora del Centro de Motilidad Gastrointestinal Monte Sinaí.

De entrada, tu doctor debería descartar la enfermedad celiaca (un desorden autoinmune donde comer gluten provoca daños a tu intestino delgado). Una vez que se descarta, "no debes tener sangre en las heces, ningún síntoma alarmante, como anemia, y tus síntomas deben haber prevalecido durante más de tres meses", dice Sam. Básicamente, los síntomas necesitan ser continuos, crónicos y no provocados por otras cosas. —De igual modo, el dolor debe irse después de una evacuación —dice.

21.

Los otros dos tipos de problemas gastrointestinales crónicos son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas son enfermedades inflamatorias intestinales (EII).

A menudo pueden confundirse con el SII, pero son condiciones diferentes. —En la enfermedad de Crohn y en la colitis ulcerosa existe inflamación en la mucosa —dice Sam—. Sin embargo, con el SII no hay inflamación—.

La inflamación puede provocar llagas y úlceras dentro de tu cuerpo. —La colitis ulcerosa afecta a una mayor parte del colon: todo el colon se inflamará y tendrás diarrea con sangre —dice Sam—. Mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tracto gastrointestinal, el intestino delgado y el colon. Normalmente provoca úlceras e inflamación que se saltan áreas; esto es, parte del intestino delgado y parte del colon. La colitis ulcerosa es inflamación en todo el colon—.

Estas enfermedades pueden ser dolorosas, debilitantes, vergonzosas e increíblemente perturbadoras para las personas que las padecen. Los síntomas incluyen diarrea con sangre, diarrea incontrolable, dolor de estómago y cólicos, pérdida de peso, pérdida de apetito, sangrado por el recto y más. Si estás experimentando alguno de estos síntomas deberías acudir al médico de inmediato. Dependiendo de tu condición y de tu nivel de molestias, tu doctor podría prescribirte medicamentos muy potentes o considerar la cirugía para quitarte una parte del colon o todo el colon, después de lo cual utilizarías una bolsa de ostomía.

CONCLUSIÓN:

Si sientes algo curioso o doloroso o que te molesta o que te produce comezón o algo que te parezca inusual que tenga que ver con tu trasero, con algo que está saliendo de él o con algo que esté atorado dentro... consulta a un doctor.

En primer lugar, porque esta lista no es lo suficientemente exhaustiva; existen muchas cosas que tienen que ver con la salud del trasero que no hemos cubierto aquí. Y también: porque ir al doctor cuando tienes problemas es bueno para ti.

—El problema con las condiciones colorrectales, en general, es que nadie quiere hablar al respecto —dice Muldoon. Lo que hay que recordar es que aunque te parezca algo vergonzoso, los doctores lidian con este tipo de problemas todos los días. Y los cirujanos colorrectales y los gastroenterólogos lidian con ellos como parte de su TRABAJO. Solo recuerda: Entre más pronto recibas tratamiento para tus problemas, mejor estarás.

No hay pero que valga.

Este post fue traducido del inglés.