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19 Cosas sorprendentes que tal vez no sabías del herpes

Por ejemplo, que la mayoría de la gente lo tiene. Y sí, eso podría incluirte a ti. Y no, no debería arruinarte la vida.

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1. Casi todos lo tienen.

Bueno, la mayoría de la gente lo tiene. Este mismo año, la Organización Mundial de la Salud publicó un estudio que calcula que dos tercios de las personas del mundo (67%) tienen la cepa VHS-1 del virus del herpes simple, esto es aproximadamente 3700 millones de personas en todo el mundo. Si bien el VHS-1 se refiere por lo general a las infecciones del herpes oral, también incluye algunas infecciones genitales. El nuevo informe calcula que la mitad de las infecciones del VHS-1 en personas de 15 a 49 años de edad son en realidad infecciones genitales transmitidas a través del contacto entre la boca y genitales. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCPEEU) estima que 1 de cada 6 personas tiene herpes genital.

2. Aunque tantas personas lo tengan, una gran cantidad de ellas no tienen idea de ello.

La Dra. Vanessa Cullins, vicepresidenta de asuntos médicos externos en Planned Parenthood, dice que muchos, por no decir la mayoría, de los que tienen herpes no saben que lo tienen, porque tal vez no muestran señales o síntomas.

Según Melissa King, una psicoterapeuta que lidera un grupo de apoyo para mujeres con herpes en la ciudad de Nueva York, cuando alguien descubre que se contagió el herpes de un compañero, a menudo supone de inmediato que ese compañero sabía que lo tenía y mintió o que lo engañó con otra persona. “Pero la realidad es que, en muchos casos, la gente no sabe que lo tiene”, le cuenta King a BuzzFeed.

Jamie*, de 29 años, es VHS positiva y contrajo herpes de su marido. Pero, tal como explica, “Él tuvo un solo brote cuando era joven y eso fue todo. Así que no se daba cuenta de lo que era”. Jamie se infectó luego de tres años de relación simplemente porque él tenía brotes con tan poca frecuencia. “Me preocupaba que me hubiera engañado, pero luego encontré historias parecidas en Internet, y el patrones de nuestros brotes recalcan que lo que pasó es muy posible”, cuenta ella.

3. Hay dos clases de herpes.

Está el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2). “El VHS-1 y el VHS-2 son virus distintos, aunque están muy emparentados”, dice la Dra. Christine Johnston, quien tiene una maestría en salud pública y es la directora médica asociada de la Clínica de Investigación Virológica de la Universidad de Washington. Johnston explica que ambos se transmiten mediante el contacto cercano de las mucosas o la piel y las secreciones infectadas. El VHS-1 causa principalmente brotes orales, conocidos también como herpes labiales, y el VHS-2 suele provocar brotes genitales. Pero el VHS-1 también puede causar brotes genitales mediante el contacto oral-genital, según el CCPEEU. De acuerdo a Johnston, el VHS-1 genital es menos frecuente que el VHS-2, y existe menos transmisión asintomática inadvertida con el VHS-1 que con el VHS-2.

4. Los brotes no son los únicos síntomas del herpes.

De hecho, los “síntomas atípicos” son la razón por la cual muchas personas no saben que tienen herpes. Su realidad no se parece en nada a las aterradoras imágenes que saltan cuando buscas imágenes de este término en Google. Los síntomas atípicos incluyen cosas como dolor nervioso, dolores musculares, picazón y hormigueo. Algunas mujeres con las que hablé reportaron que les habían diagnosticado equivocadamente candidiasis recurrente o infecciones bacterianas antes de recibir el diagnóstico del herpes. “Con el primer episodio puedes tener fiebre, fatiga y síntomas similares a los de la gripe”, dice Cullins.

5. El CCPEEU no recomienda actualmente hacerse exámenes de rutina para detectar el herpes.

Esto se debe a que, según el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF, por sus siglas en inglés), que hace recomendaciones sobre estudios médicos, “no existe evidencia de que los exámenes a adolescentes y adultos asintomáticos ... en busca de anticuerpos del VHS mejoren los resultados médicos o los síntomas o disminuyan la transmisión de la enfermedad”.

De hecho, el informe del USPSTF dice que “los beneficios de los exámenes son mínimos, en el mejor de los casos, y los daños potenciales superan los beneficios potenciales”. El examen puede generar una ansiedad innecesaria si en realidad no experimentas síntomas o si da como resultado un falso positivo.

Johnston señala que “puede haber resultados de pruebas que resulten en falsos positivos con el HerpeSelect ELISA (el examen más comúnmente utilizado), en particular con valores de índices bajos, de modo que ahora el CCPEEU recomienda confirmar los valores de índices bajos con una segunda prueba”.

Todo esto significa que si te preocupa el herpes, necesitarás hablar con un médico y solicitarle tú el examen. Las opciones de exámenes incluyen brindar un cultivo, si tienes síntomas de un brote, como una lesión, una ampolla o una ulceración, o de lo contrario, un análisis de sangre, con el cual se detectará cualquier tipo de anticuerpos.

6. Es posible tener herpes y nunca tener un brote.

Cullins explica que aun si nunca has tenido un brote, si has tenido exposición al herpes, queda latente en tu cuerpo. Un análisis de sangre podría revelar anticuerpos por el VHS-1 y/o el VHS-2, lo que significa que has tenido exposición a la infección en el pasado, que has estado infectado y que has desarrollado anticuerpos porque tu cuerpo tiene la infección o está luchando contra ella.

“El virus permanece en los nervios y no sale hasta que estás inmunosuprimido, y allí es cuando el virus del herpes puede reaparecer”, dice Cullins. Por eso es tan fácil tener el virus sin darse cuenta.

7. Puedes pasarle el herpes a un compañero aún si no estás con un brote.

El herpes se transmite por contacto de piel a piel, no a través de la sangre o la saliva. Cullins explica que alguien que tiene el VHS puede transmitir el virus del herpes sin tener un brote (situación conocida como 'transmisión asintomática del virus') e infectar de esa manera a otra persona. Los medicamentos antivirales supresivos, como el aciclovir o el valaciclovir, inhiben la replicación del VHS, con lo cual se disminuye la transmisión pero no se la elimina de forma total, dice Johnston.

Un estudio de 2004 publicado en la revista médica New England Journal of Medicine halló que la terapia supresiva reduce en un 48% el riesgo de transmisión del VHS-2 de compañeros infectados y sintomáticos a compañeros no infectados. De modo que “el riesgo de transmisión se disminuye significativamente, pero no puede eliminarse, ni siquiera con terapia supresiva”, explica Johnston, a la vez que enfatiza que el virus puede pasarse aunque no haya señales ni síntomas.

8. Por lo general, cuanto mayor sea el tiempo durante el cual has estado infectado, menos brotes tienes.

Cullins explica que el primer brote, o brote inicial, suele ser el peor y, “con el tiempo, cuando tienes episodios recurrentes, puedes no tener síntomas sistemáticos” o síntomas frecuentes. Pero el cuerpo y el sistema inmunológico de cada uno reacciona al virus de forma distinta; mientras algunas personas pueden no tener nunca muchos brotes, otras pueden tener más sintomatologías crónicas. Los Institutos Nacionales de la Salud indican que los brotes infrecuentes, alrededor de uno o dos por año, no son poco comunes.

9. Los brotes pueden ser mucho más frecuentes cuando estás embarazada.

De acuerdo a un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, más del 30% de las embarazadas de Estados Unidos tienen VHS genital. Durante el embarazo, la persona se encuentra inmunocomprometida, por lo que su cuerpo no lucha contra el feto, al que no considera un invasor extraño. Y cuando el sistema inmunológico de una persona se encuentra debilitado, es más probable que tenga brotes de herpes. Según Cullins, “el embarazo es el período en el que [un proveedor] buscará saber definitivamente si la persona ha tenido herpes en el pasado”, de modo que puedan proteger a la embarazada y al bebé de una infección de herpes.

10. El herpes puede ser peligroso si se transmite de la madre al bebé, pero mientras no tengas un brote durante el trabajo de parto, el parto vaginal es seguro.

“No conviene hacer nacer a un bebé por un canal de parto o una vulva infectada porque el niño puede infectarse”, explica Cullins. Una infección por herpes neonatal es un riesgo real porque puede causar problemas en el desarrollo del cerebro, así como infecciones en los ojos y la piel, o hasta ser fatal. Y debido a que existe mayor riesgo de transmisión de la madre al bebé durante un brote inicial que durante un brote recurrente, el CCPEEU enfatiza que es sumamente importante que las embarazadas eviten contraer otra infección de herpes.

Cullins dice que a las embarazadas “se les dará por lo general medicamentos supresivos a partir de la semana 36 con el fin de evitar un brote antes del parto”. Así, muchas mujeres con herpes son capaces de tener partos vaginales exitosos. Si una mujer llega a tener un brote durante el parto, se le hace una cesárea.

11. No es que un tipo de herpes sea “peor” que el otro, aunque el herpes genital está sin dudas más estigmatizado.

Aunque en el mundo la mayoría de la gente tiene el VHS-1 y puede tener herpes labiales, y aunque el herpes genital puede tener como causa tanto el VHS-1 como el VHS-2, el herpes genital aún tiende a generar mucha más vergüenza y estigma en nuestra sociedad. Pero todos los tipos de herpes son en esencia meramente una enfermedad cutánea que aflora de vez en cuando.

12. El estigma negativo que existe en torno al herpes puede ser peor que el herpes en sí.

Un artículo de 2014 publicado en The Atlantic informó que “el estigma del virus … es de hecho peor que los propios síntomas, ya que afecta las salidas con citas, la vida social y la salud psicológica”. King dice que para la gente que ella ve en su grupo de apoyo a personas con herpes, el estigma es el tema más importante que enfrentan.

“La mayoría de las personas no se quedan pensando mucho en los síntomas”, dice, “porque para esta gente, los síntomas son menores y se van luego de un par de días”. Ella dice que con lo que realmente luchan es la pregunta y la realidad de lo que significa tener herpes en nuestra sociedad.

13. La prevención permite que una persona VHS+ tenga sexo o esté en una relación con una persona VHS- y no transmitir nunca la infección.

Sobre todo cuando alguien está tomando medicamentos antivirales supresivos y está practicando un sexo más seguro, el riesgo de transmisión puede disminuirse grandemente. Cullins sugiere el uso de condones femeninos (unos que van dentro de la vagina y cubren la mayor parte de la vulva, aunque es importante aclarar que no todas las personas que tienen vagina son del sexo femenino) para brindar la mayor protección contra la transmisión, aunque los condones que van sobre el pene protegerán aquello que cubren.

De acuerdo a Cullins, el CCPEEU no ha brindado pautas estandarizadas en relación con una terapia supresiva a través de los medicamentos, pero es una opción que las personas con VHS deberían comentarle a su proveedor de servicios de salud. “Si una persona sabe que en el pasado ha tenido un herpes que ha infectado sus genitales, puede hacer la terapia supresiva, tomando por ejemplo 500 mg de valaciclovir por día”. Si bien esto no evita los brotes, sí evita la transmisión asintomática del virus. Evitar la exposición al virus a través de la medicación y las barreras físicas puede ser muy eficaz.

14. Es posible contraer el VHS mediante actividades que no sean relaciones sexuales y tener VHS aun si nunca tuviste sexo con nadie.

“El herpes es causado por la actividad sexual íntima y el contacto con una persona que está transmitiendo activamente el virus del herpes”, dice Cullins. Si tienes el VHS-1, la transmisión podría ocurrir por la boca o por un herper labial, es decir que el virus puede transmitirse con un beso o simplemente por compartir un vaso. Si tienes un herpes que afecta a los genitales, puedes transmitirlo al compartir juguetes sexuales, al rozarte o frotarte con el cuerpo de la otra persona o aun durante la masturbación mutua, es decir, en cualquier actividad en la que el virus pueda transmitirse de una persona a otra por contacto de piel a piel o de mucosas.

15. Tener herpes no significa necesariamente que alguien fue imprudente o practicó sexo no seguro, así como tampoco dice nada acerca de la cantidad de compañeros o de la conducta sexual.

“Que alguien tenga VSH no significa que haya sido imprudente o irresponsable con su vida sexual”, dice Sara, de 30 años. “Yo usé condones con todas mis parejas y aun así me contagié”. Para Jamie, quien contrajo herpes de su marido luego de tres años de relación monógama, él fue su primera y única pareja sexual. Y ella dice que él lo contrajo de uno de sus primeros encuentros sexuales. Más allá de cómo y por qué alguien contrajo el virus, eso no borra su humanidad y su derecho a ser respetado.

16. El abuso o la violencia sexual puede complicar el diagnóstico del herpes.

“Muchas personas permanecen o ingresan en relaciones abusivas luego de recibir el diagnóstico de una ETS porque sienten que no merecen nada mejor", dice Ella Dawson, una escritora de 23 años que es VHS+ desde 2013. “Tal vez creen que son afortunadas por estar siquiera en una relación".

Dawson explica que la confianza y la identidad de estas personas acaban de recibir un fuerte golpe porque el estigma de la sociedad les dice que una ETS las vuelve seres humanos sin valor e incogibles. Todos esos mensajes negativos podrían hacer creer que un trato terriblemente malo por parte de una pareja esté justificado y hasta parezca justo.

King dice que cuando alguien contrae herpes en una relación abusiva, puede permanecer más tiempo en el vínculo porque la pareja le hace temer que ninguna otra persona lo querrá. Dawson dice: “La única persona que fue desagradable conmigo por tener herpes fue el compañero abusivo con el que estaba cuando me diagnosticaron el virus".

Además, cuando alguien contrae una ETS de un compañero abusivo o luego de un ataque sexual, el proceso de sanación se vuelve más complicado, alienante y peligroso aun. La persona no puede hablar de su ETS sin hablar de cómo se la contagió y podría parecerle más seguro meterse dentro de ella misma.

17. Pero tener herpes podría ayudar en realidad a estimular tu autoestima y tus estándares.

De acuerdo a Gina*, de 21 años, “Un diagnóstico de herpes te sacude completamente y te da la oportunidad de mirar en tu interior y encontrar realmente lo que amas de ti”. Gina dice que hasta tiene mejor autoestima que antes de descubrir que tenía el VHS. Luego explica: “Aprendes a no bajar tus estándares, porque comienzas a elegir quién merece que se lo reveles y quién no”.

18. Hablar del herpes no los convierte necesariamente en “valientes”.

“Casi que no soporto cuando la gente me dice lo ‘valiente’ que soy por hablar de esto”, dice Lachrista Greco, de 30 años, a quien le diagnosticaron herpes hace casi dos años. Esa narrativa puede perpetuar de hecho el estigma que existe en torno al virus. Al insinuar que hablar sobre algo te vuelve una persona valiente se insinúa que se trata de un tema del que no debería hablarse.

19. Las personas que tienen herpes son más que su diagnóstico.

Quienes tienen herpes merecen tanto amor como quienes no lo tienen. Tener herpes es solo una cosa más de esa personas. “La mayoría de las mujeres con las que trabajo siguen teniendo compañeros y el herpes deja de ser un problema en su vida”, dice King. “Puedes superarlo y pasar a llevar una vida normal”.


*Los nombres marcados con asterisco han sido modificados a pedido de la persona.



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