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12 Razones por las que el TOC no debe tomarse a la ligera

TOC = trastorno obsesivo-compulsivo.

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1. El trastorno obsesivo-compulsivo es una enfermedad real.

Maritsa Patrinos / Via BuzzFeed

"Hay pensamientos, impulsos o imágenes mentales que se repiten constantemente. La persona intenta ignorarlos o hacer que desaparezcan porque no son deseados y les causan mucha ansiedad o estrés", le dijo la Maestra Amelia Jassan, psicoanalista de la Sociedad Freudiana de la Ciudad de México, a BuzzFeed México.

2. Los pensamientos obsesivos y compulsiones se pueden llegar a apoderar de la vida de una persona.

Jassan explica las compulsiones como "estas conductas o comportamientos repetitivos que buscan reducir el sentimiento de angustia y/o evitar una situación temida. Sin embargo, estos pensamientos y compulsiones no tiene relación con la realidad o están muy exagerados".

Estas compulsiones no siempre tienen que visibles (como la repetición de una determinada frase una y otra vez dentro de la cabeza del enfermo). Algunas personas con TOC pueden no tener compulsiones en absoluto, y otros pueden tener compulsiones pero sin obsesiones, de acuerdo con la Clínica Mayo.

3. Las condiciones que debe tener alguien con TOC no son un chiste.

Digital Vision. / Getty Images

"Las obsesiones o compulsiones consumen más de una hora por día o interfieren en forma significativa con las actividades diarias de la persona.

Los síntomas no se deben al consumo de medicamentos u otras drogas ni a otra afección.

Si la persona padece otro trastorno al mismo tiempo, las obsesiones o compulsiones no se pueden relacionar tan solo con los síntomas del trastorno adicional.

Los pensamientos obsesivo-compulsivos pueden no ser ciertos y puede o no haber habido un trastorno de tic", explica Jassan.

"De hecho, hasta el 30 % de las personas con TOC padecen un trastorno de tic durante su vida, en especial los niños en la infancia".

4. Mucha más gente de la que imaginas sufre de este trastorno a nivel mundial

Alrededor del 2% de la población mundial general sufre de TOC, eso equivale a cerca de 146 millones de personas. Según un estudio de Scielo, la Scientific Electronic Library Online, suele comenzar en la niñez o en la adolescencia.

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6. Puede tomar años recibir la ayuda adecuada.

"Una persona con TOC tarda, aproximadamente, siete años en pedir ayuda, les da miedo que las consideren locas", explica la Dra. Cristina Lóyzaga Mendoza, Fundadora y Coordinadora de la Clínica de TOC y Trastornos del Espectro del Instituto Nacional de Psiquiatría. Es muy común que en México nos dé mucho miedo aceptar un trastorno psicológico, no estamos acostumbrados, creemos que está mal, que nos van a juzgar.

7. Los enfermos de TOC están constantemente dudando de todo.

Ingram Publishing / Getty Images

"La obsesión es la patología de "la duda", y generalmente cuando se trata de una psicopatología grave va creciendo hasta el punto que puede llegar la invalidez", explica Jassan. Esto significa que llega a un punto en el que la persona ya no puede hacer nada más que seguir sus compulsiones.

8. Y tiene niveles muy altos de ansiedad.

"Un obsesivo se angustia mucho por sus pensamientos. La ansiedad impera en el TOC", enfatiza Montenegro.

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9. Al principio, no es tan fácil de reconocer.

Es muy común que confundamos los rasgos obsesivos con un TOC. Los primeros son esas "obsesiones, pequeños rituales, manías, rutinas. Estas son necesarias para estructurar nuestra vida cotidiana. Padecerlas en algún momento de la vida es parte de la normalidad. Sin embargo, cuando las obsesiones y/o las compulsiones impiden que se lleve a cabo tu vida, se convierte en trastorno", explica Jassan.

10. Muchas veces se confunde un rasgo de personalidad con un trastorno.

"Tanto la personalidad obsesiva como el TOC van ligados a niveles altos de ansiedad. Son personas muy ansiosas, pero cuando hay un trastorno, esta ansiedad está vinculada de manera irracional a pensamientos que no le dan paz a la persona", explicó la Doctora Mari Carmen Montenengro Yuñez, académica en la Facultad de Psicología de la UNAM, a BuzzFeed México.

11. Pero definitivamente no es igual.

Kelly Hironaka / Getty Images

Una cosa es que seas muy organizado y te guste el orden y otra, que llegue un punto en el que no salgas de tu casa, y nadie te pueda tocar porque te dan terror los gérmenes, tus pensamientos no te dejan en paz.

La diferencia puede mejorar la calidad de vida de muchas personas.

"Usualmente los rasgos o situaciones cotidianas de obsesión tales como el orden, la limpieza, no van acompañados de ansiedad. Puede generar cierto malestar no hacer las cosas como uno quiere, pero no lleva a estados de rigidez en las que si no es de esa forma no hay otra posibilidad", esclarece Jassan. Por eso, es importante poder discernir entre un trastorno y un tipo de personalidad.

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12. Todavía falta mucha información.

Hay mucha ignorancia, no hay cultura al respecto, y los enfermos creen que o están locos, o nadie los va a entender. Se necesita crear un espacio de educación, donde la salud mental no sea en tabú, si no una realidad que debe tratarse.

13. Pero sí hay tratamiento, y puede llegar a funcionar muy bien.

Maritsa Patrinos / Via BuzzFeed

"En mi experiencia, ayuda mucha una atención medicamentosa, una atención psiquiátrica", explica Montenegro. Es decir, una terapia psicológica acompañada de apoyo psiquiátrico de medicamentos. Para los pacientes con síntomas menos intensos, Jassan recomienda "una terapia de corte cognitivo-conductual en la que se trata únicamente de curar los síntomas. Cuando hay más gravedad se recurre a tratamiento psiquiátricos tales como el uso de antidepresivo y ansiolíticos y cuando la obsesión es una defensa a patologías graves como las psicosis se usan antipsicóticos".

Consulta con un médico siempre que tengas dudas sobre tu salud y bienestar. Los posts de BuzzFeed tienen únicamente una función informativa y no son un reemplazo para el diagnóstico, tratamiento o asesoría médica.

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