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Señalar a las famosas por sus declaraciones sobre feminismo también es machista

Ganar audiencia a costa de avergonzar a mujeres en público no es la mejor manera de luchar contra el patriarcado. De hecho, es puro machismo.

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La última en situarse en el centro de la polémica ha sido la cantante Bebe, cuando la revista Woman le hacía la que de un tiempo a esta parte parece una pregunta obligatoria si eres mujer "¿Te consideras feminista?". Bebe, cantante que llegó a nuestros oídos contándonos que hay salida frente al maltrato, no estuvo a la altura de las circunstancias: "No. En absoluto. No soy feminista, nunca lo he sido y nunca lo seré". Ya tenemos titular. Poco importa que en el siguiente párrafo Bebe afirme que las mujeres en España vivimos en una situación de desigualdad frente a los hombres. Tampoco importa mucho que la cantante estuviese promocionando uno de sus conciertos. Importa menos que nada lo que tenga que contarnos sobre su música, sus letras o su composición. Y, sobre todo, poco parece importar que Bebe cuente entre su repertorio musical con letras que hablan de la masturbación femenina, que llame "malos" a los maltratadores y "tontos" por creerse mejor que las mujeres o que le diga a una víctima del maltrato que un día va a descubrir que nadie puede hacerle daño. El titular es "yo no soy feminista y nunca lo seré" y, con eso, las redes sociales se echan encima de la cantante y se generan suculentísimos hate-clicks. La buena tajada del feminismo.

"El feminismo es una moda", fue el titular que El País escogió en una entrevista con la actriz Blanca Suárez. "La actriz se vuelve a mostrar ambigua y temerosa sobre el concepto que defiende la igualdad de la mujer", era el subtítulo. Lo cual resulta demasiado capcioso si entramos en el cuerpo de la noticia donde leemos que Blanca Suárez, al ser preguntada por el feminismo por la Agencia EFE en una fiesta de la revista Yo Dona, respondió: “Estoy absolutamente de acuerdo en que es una moda, ahora mismo hasta hacemos camisetas. Creo que esto es algo que está muy bien que cobre fuerza porque nunca está de más en temas que no terminan de resolverse del todo. Se ha avanzado mucho, prefiero ver esa parte pero creo que esto viene de hace años. Por muy de moda que esté ahora, lleva muchos años”. La propia actriz se quejó en redes sociales del titular escogido para la ocasión.

"No soy feminista ni machista, ante todo somos personas", era el titular que escogían los medios para Paula Echevarría. La actriz cayó en el lugar seguro de quienes todavía tienen miedo a esa palabra que ha sido degradada durante años durante una respuesta ante una pregunta malintencionada de un periodista que le interrogaba sobre cómo se puede ser "alguien" estando "a la sombra de alguien". Lo más curioso de la respuesta de Paula Echeverría es que, si quitamos la afirmación del inicio, es toda una afirmación feminista: "¿Pero a la sombra a quién te refieres? ¿Quién ha estado a la sombra de quién? Yo creo que mi protagonismo me lo he ido ganando con trabajo y con los años, siendo una smart girl y no siendo un chocho".

¿Observáis el patrón? Estoy de acuerdo en algo con Blanca Suárez: el feminismo es un tema de moda. Y esto no es algo malo: es una buena noticia que el feminismo sea noticia, que mujeres a las que antes no se les daba voz ahora se les ponga un micrófono delante, que las mujeres ganemos protagonismo, tanto en la ficción como en el mundo real, sobre nuestras historias, que estemos alerta ante las situaciones de desigualdad, que se denuncien día tras día, que hablemos, que debatamos, que luchemos. Es una buena noticia que el feminismo despierte tanto interés, porque significa que también está despertando conciencias.

Sin embargo, esta nueva estrategia que se traen entre manos algunos medios empieza a oler igual que el patriarcado. El patrón es el siguiente: elige a la famosa que tengas a mano en cualquier evento de turno (ya esté promocionando su disco, su libro, su serie, su película o un producto de belleza) y pregúntale si se declara feminista, independientemente de todo lo que te cuente en la entrevista y todo lo que pueda matizar o no matizar después, titula algo así como "no soy feminista ni machista", "no soy feminista, creo en la igualdad", "no me declaro feminista, me declaro persona" y voilà. Comparte en redes sociales. Deja que la gente se indigne y haga el resto. Conviértela a ella, y con eso a tu medio, en trending topic. Enhorabuena, campeón.

Sí, es alarmante que en pleno 2017 siga habiendo personas que no tienen claros conceptos como feminismo (movimiento que busca la igualdad entre hombres y mujeres) o machismo (pensamiento que sostiene que el hombre es por naturaleza superior a la mujer). Es alarmante que en 2017 el feminismo continue siendo una palabra temida y maldita, que todavía se relaciona exclusivamente con el cliché de mujeres horribles y vulgares con los pechos al aire y las axilas sin depilar gritando improperios y cortando penes a pobres hombres inocentes allá por donde pasen. Es alarmante que mujeres educadas, fuertes, independientes y poderosas, que pueden servir como modelo para otras mujeres y niñas, sigan tan confundidas en una materia que deberían -pero no lo hacen- enseñarnos en las escuelas. Pero lo que resulta todavía más alarmante en 2017 es que personas que sí que parecen conocer el significado del feminismo y la importancia de este, se lucren de una manera zafia del movimiento utilizando una vez más a las mujeres, situándolas en el punto de mira y convirtiéndolas, una vez más, en las malas de la película.

Si el feminismo es un movimiento que, como bien sabemos, busca la igualdad y los medios están tan a favor del feminismo, ¿por qué los periodistas no preguntan a los famosos si se declaran feministas? ¿Por qué en mitad de un evento deportivo la prensa no le pregunta a Messi o a Cristiano Ronaldo "oye, una cosita, ¿te declaras o no te declaras feminista?". ¿Por qué no se lo preguntan a los cantantes que están presentando su nuevo disco, actores promocionando su película o su serie o directores de cine que estrenan su nueva obra? ¿No es tan importante para los medios saber la respuesta?

No me creo que Bebe, Blanca Suárez o Paula Echevarría no sean feministas. Probablemente no estén familiarizadas con el término. Son mujeres que han hablado abiertamente de desigualdad y de diferencias en el trato entre hombres o mujeres. El mundo está ahí y ellas lo ven, no me cabe duda. Tampoco pretendo defender aquí a Bebe, a Blanca Suárez o a Paula Echevarría, porque creo que son dueñas de sus propias palabras y también creo que pueden defenderse ellas solitas. Lo que también creo que es que los medios se están lucrando a costa de sus patinazos y la audiencia parece más que dispuesta a entrar en este juego de señalar con el dedo.

Soy de las que opinan que todos deberíamos ser feministas porque el mundo, y en especial las mujeres, necesitamos igualdad. Así de simple. Pero para llegar a la igualdad no veo necesario este ejercicio de "outing" en el que parecemos tan emperrados, porque tampoco considero que seas más feminista por decir bien alto "SOY FEMINISTA" sino actuando en consecuencia. Y me atrevo a decir que ganar audiencia a costa de señalar con el dedo a otras mujeres, tergiversando sus palabras o utilizando partes que las dejen en evidencia para que un titular quede jugoso y pinchable, no tiene en absoluto nada de feminista. Es machismo puro.

También se aleja infinito del feminismo coger la captura de las declaraciones de Bebe y escribir "menuda imbécil" porque ha dicho que no se considera feminista. O llamar "idiota" a Blanca Suárez a través de Twitter. Es muy poco sororo ponerse a insultar a una mujer en redes sociales cuando ni siquiera ha mostrado una postura opuesta a la tuya, sino un completo desconocimiento sobre un tema. Y demuestra poca empatía pensar que todas nos ponemos las gafas violetas al unísono, cuando ahora hay adolescentes que dan mil vueltas a nuestros yos de 18 años y hay señoras de 70 que descubrirán el feminismo cuando se queden viudas y encuentren la amistad entre mujeres y la libertad. Los medios están danzando al son de un nuevo baile que consiste en situar a una mujer en el centro de la pista con el vestido más feo de todos para que nosotros dancemos a su alrededor señalándola. Hazme el favor y no salgas a bailar con ellos.