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Posted on 21 abr. 2017

16 malos hábitos que debes dejar de hacer por el bien de tu vagina

Te decimos cómo cuidar de lo de ahí abajo.

Tu vagina y tu vulva son bastante autosuficientes, pero hay muchas cosas que pueden afectar su salud y, ¿por qué no decirlo? Su felicidad.

MTV / Via mtv.tumblr.com

Así que para asegurarnos de que estás cuidándolas de la mejor manera posible, BuzzFeed Health habló con dos ginecólogas sobre malos hábitos vaginales comunes: la Dra. Mary Jane Minkin, profesora clínica de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción en la Escuela de Medicina de Yale; y la Dra. Sherry Ross, autora del libro, She-ology: La guía definitiva para la salud íntima de la mujer. Y punto.

Aquí te presentamos algunos de los hábitos poco recomendables de los que debes alejarte.

1. Limpiar el interior de tu vagina.

thegiflibrary.tumblr.com

¡La vagina se limpia sola! ¡De verdad! Gracias al trabajo de lo que Minkin llama las "bacterias buenas", también conocidas como lactobacilli, que mantienen todo limpio, no tienes que hacer absolutamente nada para asegurarte de que tu vagina esté sana.

De hecho, intentar limpiar ahí adentro con frecuencia tiene el efecto contrario: según Minkin, si lavas todas las bacterias buenas, te quedarás con una vagina menos ácida, lo que ayuda a promover el crecimiento de bacterias malas dejándote más propensa a infecciones. Sin mencionar que las duchas vaginales tienden a secar tu vagina. Y eso no es nada bueno.

2. Y no limpiar tu vulva, la cual sí que requiere ser lavada.

theglossdotcom.tumblr.com

La idea de que tu vagina se limpia por sí misma es un poco engañosa, porque cuando oímos "vagina" mucha gente cree que hablamos de todo lo de debajo. Pero la vulva, también conocida como la parte externa de tus genitales, así como los labios vaginales, necesita ciertos cuidados.

"La piel de la vulva es sensible y necesita el mismo cuidado e higiene que el que le das a tu rostro" dice Ross. "Debido a la orina y el sudor y por estar tan cerca del ano, puede estar muy sucia y las bacterias pueden acumularse. Las espinillas y el acné también pueden ser un problema".

Dicho esto, no es difícil limpiar tu vulva adecuadamente. En la mayoría de los casos basta con utilizar agua y tu propia mano o una toallita con un jabón neutro. Para evitar lavarte de más, las toallitas húmedas sin fragancia y para piel delicada son geniales para quien desea refrescarse después del gimnasio, antes de ver a su pareja o cuando traes un poco de acumulación (o esmegma) que quieras limpiar. Pero ten en mente que hasta dichas toallitas pueden irritar ciertas vulvas, así que si notas alguna incomodidad o aumento de infecciones, usa solo agua.

3. O lavarte con jabón perfumado.

HOLYCHILD / youtube.com / Via giphy.com

El agua es la mejor opción, pero para quien desea sentirse un poco más fresca, un jabón muy suave es lo mejor. El problema es que la mayoría piensa que cuanto más fuerte y perfumado es un jabón más eficiente es. Y no.

Los jabones con esencias, desodorantes o colores artificiales son más propensos a irritar el tejido sensible de la vulva, según apunta Minkin. Así que cuando elijas un jabón para tu vulva, que sea uno simple, sin aroma, con el menor número de ingredientes.

4. Rascarte allí abajo en lugar de buscar la raíz del problema.

Becky Barnicoat / BuzzFeed / Via buzzfeed.com

Hay muchas razones por las que podría picarte la vulva: desde un jabón con esencia de vainilla hasta que hayas tenido sexo reciente. Pero cuando tus genitales pican, rascarse no es la solución, porque acabarás en un círculo vicioso de picor y rascarse. Según Ross: "conforme más te rascas, más irritada y seca te pondrás y tendrás que rascarte más".

Lo mejor que puedes hacer es averiguar cuál es el problema y arreglarlo. Consulta en tu farmacia de confianza.

5. Relajarte con tu ropa del gimnasio sudada después de hacer ejercicio.

Now This / Via giphy.com

La candidiasis vaginal causada por hongos que se acumulan en la zona es muy común. Ya que los hongos florecen en ambientes húmedos y cálidos, quedarte mucho tiempo con tu ropa sudada y apretada del gimnasio puesta puede aumentar la probabilidad de una infección vaginal.

6. Pasarte autodiagnosticando y automedicando infecciones.

NBC / Via giphy.com

Una infección vaginal puede ser tratada con medicamento sin receta. Sin embargo, no deberías caer en la rutina de infectarte e inmediatamente automedicarte. Lo más recomendable es visitar a tu ginecólogo.

"De todas las mujeres que se automedican por una supuesta infección vaginal, solo aproximadamente un tercio de ellas la padecen," dice Minkin. "Pero una tercera parte tendrá otro tipo de vaginitis y la otra algún tipo de irritación, por ejemplo una reacción a un condón o a algún jabón que están usando."

Así que si no se resuelve, pregunta a tu doctor que está pasando en realidad.

7. No saber cómo limpiarte adecuadamente, o simplemente usar papel de baño de mala calidad.

Leonard J Matthews / Creative Commons / Via instagram.com

EN SERIO, DE ADELANTE HACIA ATRÁS, CHICAS. Por favor no arrastres materia fecal a tu vulva.

Pero por otro lado, el tipo de papel de baño que usas podría estar causándote irritación, especialmente si es delgado, abrasivo, pintado o perfumado. Así que usa sólo papel blanco, suave y sin perfume y tu vulva será feliz.

8. Si vas a practicar sexo con penetración, deberías tomarte (o tomaros) el tiempo necesario para lubricarte.

Twitter: @SexualGif

Una vagina seca durante el sexo es igual a una vagina infeliz e incómoda. O peor aún, irritada e incluso herida.

"La lubricación para la vagina es como la erección para el pene," dice Minkin. O sea, que tienes que estar adecuadamente estimulada y lubricada durante el preámbulo sexual antes de dar el siguiente paso.

9. No usar el lubricante adecuado cuando lo necesitas.

SNL Studios / Via reactiongifs.com

Habiendo dicho esto, no hay nada de raro en usar lubricante, ya sea porque estás sufriendo de requesedad vaginal o simplemente porque necesitas lubricación extra. Pero si usas lubricante, asegúrate de encontrar el adecuado para ti, aunque tengas que explorar un poco.

"Nunca compres el tamaño familiar la primera vez porque primero debes asegurarte de que no seas sensible a su fórmula," dice Minkin.

10. Probar lo que está "de moda" para tu vagina, como la vaporización vaginal o lo que sea que Gwyneth Paltrow sugiera esta semana.

Columbia Pictures / Via kristinwhitehead.tumblr.com

La mayoría de las modas vaginales caen en el espectro de "innecesarias" hasta "potencialmente dañinas" (como la vaporización). "Básicamente, a menos que tengas algún problema de salud, no necesitas hacer nada especial para cuidar tu vagina", dice Ross.

11. No hacer Kegels.

Cards Against Humanity / Via dollyhardon.tumblr.com

Los Kegels son ejercicios que fortalecen tu suelo pélvico. O sea, los músculos que dan apoyo a tu vejiga, útero e intestinos. "Y nunca se es demasiado vieja o demasiado joven para beneficiarse de ellos", dice Minkin. La fuerza de tu suelo pélvico es importante para que no se te salga la orina (lo que le pasará a la mayoría en algún punto de su vida), y hasta puede aumentar la sensación sexual en tu vagina.

Averigua cómo hacer Kegels aquí

12. No hacerte los chequeos correspondientes.

13. No cambiar tus maquinillas con frecuencia.

youtube.com / Via giphy.com

Obviamente, tu maquinilla de afeitar no va a lastimar tu vagina, pero sí puede irritar muchísimo tu vulva. Ross sugiere que cambies tu maquinilla cada dos semanas más o menos: "Si no lo haces, habrá muchas bacterias que pueden causar granitos o bolitas o cualquier otra irritación de la piel y el vello."

14. O no seguir las reglas de la depilación con cera.

thinkstockphotos.com / Via buzzfeed.com

Para evitar la irritación de la piel de la vulva (la cual es supersensible) tendrás que exfoliarla suavemente con una toallita húmeda y tibia. Eso ayuda a quitar cualquier célula muerta y asegura que cuando te pongas la cera se tenga el máximo contacto con el vello, más que con la piel alrededor. Porque eso, ouch.

También usa ropa holgada y evita tener sexo hasta 24 horas después de depilarte o te irritarás demasiado.

15. No hacerle las suficientes preguntas a tu ginecólogo.

CW / Via janegifs.tumblr.com

La mayoría del tiempo puede tratarse de un problema vaginal de fácil tratamiento, pero no le preguntas a tu ginecólogo porque te da vergüenza, por temor a que te juzguen o porque simplemente no crees que tenga la importancia necesaria.

PERO TIENES QUE PREGUNTARLE TODO LO QUE QUIERAS. "No hay nada que él o ella no hayan oído," dice Minkin. "No sientas vergüenza. Si te preocupa algo, pregunta."

16. Creer que tu vulva debe tener cierta apariencia.

Este post fue traducido del inglés.

BuzzFeed Daily

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