Ir directo al contenido
  • Lola badge
Posted on 17 abr. 2018

Las mujeres ardían con demasiada frecuencia en el siglo XIX

La combinación de prendas de ropa inflamables e iluminación peligrosa era una receta para el desastre.

A lo largo de la historia del ser humano, el fuego ha sido salvador a la vez que destructor. En la era victoriana tuvo ambos papeles de manera espectacular.

Andrea Hickey / BuzzFeed

A mediados del siglo XIX, en gran parte del mundo occidental, el miriñaque era algo cotidiano para las mujeres.

Andrea Hickey / BuzzFeed

En aquella época los miriñaques y el volumen de los vestidos eran muy amplios, y por supuesto algún gracioso tuvo bastante que decir al respecto. Esta caricatura muestra el miriñaque exageradamente grande de una mujer impidiendo que entre en contacto con la gente que le rodea.

The Comic Almanack / Via Wikimedia Commons

Y esta muestra los enormes miriñaques de las mujeres aplastando a los hombres en un baile...

Wikimedia Commons

...mientras que esta muestra a una mujer protegiendo a sus hijos de la lluvia con su miriñaque.

Harper's Weekly / Via Wikimedia Commons

Pero aparte de estos chistes ridículos había un peligro real, ya que el miriñaque podía convertirse en una trampa mortal si su dueña se acercaba demasiado al fuego.

The Wellcome Library

La combinación del aire atrapado bajo el armazón y los montones de tela que lo cubrían podía condenar fácilmente a una mujer.

Andrea Hickey / BuzzFeed

Pero en lo que respecta a la moda inflamable la cosa se ponía aún más fea. A lo largo del siglo XIX no era raro que las bailarinas ardieran, literalmente, mientras actuaban.

Andrea Hickey / BuzzFeed

Los trajes de las bailarinas llevaban varias capas de tela vaporosa que podía arder de manera instantánea.

Thomas Herbert Maguire / Via Wikimedia Commons

Y las luces de gas de los teatros se colocaban para resaltar las piernas de las bailarinas.

Wikimedia Commons

El resultado: ¡Llamas expuestas y demasiado cercanas a materiales combustibles!

Wikimedia Commons

El 1862 la famosa bailarina Emma Livry se quemó viva cuando su falda rozó una lámpara de gas.

Wikimedia Commons

Sufrió quemaduras horribles; partes de su atuendo se fundieron con su cuerpo. Vivió ocho meses agonizantes y murió a los 21 años.

Andrea Hickey / BuzzFeed

En el siglo XIX era muy común que las bailarinas muriesen a causa del fuego. Podía ocurrirle a una sola bailarina, o también la compañía entera podía acabar envuelta en llamas.

Fire at the Ballet, Continental Theater, Philadelphia, September 14, 1861, detail / Via House Divided: The Civil War Research Engine at Dickinson College, hd.housedivided.dickinson.edu

Hacia finales del siglo las siluetas empezaron a ser más compactas. Los miriñaques eran más estrechos y se redujo el riesgo de quemarse.

Andrea Hickey / BuzzFeed

Pero se siguieron produciendo tejidos fácilmente combustibles durante todo el siglo. Uno de estos era la franela de algodón.

Wikimedia Commons

Aunque era más barata de producir y comprar que la franela, la franela de algodón era tan letal que hubo que hacer algo al respecto. En1910, un químico llamado William Henry Perkin creó el “Dr. Perkin’s Non-Flam”, que básicamente hacía que este textil estuviera a prueba de incendios.

Wellcome Library

En1953 en Estados Unidos se aprobó la Ley de Telas Inflamables para asegurar la fabricación de prendas más seguras. Se han aprobado leyes similares por todo el mundo.

Collectie SPAARNESTAD PHOTO/Henk Blansjaar

Afortunadamente, la mayoría de la gente hoy en día no se pasa el día preocupándose de si se va a quemar viva por culpa de su ropa.

"Fatal house fire, Davenport, Indiana, December 9, 1866, artist's impression.," / Via House Divided: The Civil War Research Engine at Dickinson College, hd.housedivided.dickinson.edu

Aunque tenemos otras cositas, como el drama de los bolsillos inexistentes en nuestra ropa.

Este artículo ha sido traducido del inglés.

BuzzFeed Daily

Keep up with the latest daily buzz with the BuzzFeed Daily newsletter!

Newsletter signup form